Acabar con el nazionalismo
09.03.08 @ 12:36:31. Archivado en Nacionalismo, España
Hoy se estarán riendo. Las alimañas de esos valles interiores de Guipúzcoa, que han vuelto a controlar los ayuntamientos, a entrar en las diputaciones, a nutrirse del dinero público gracias a la generosidad de nuestro señor presidente del Gobierno, el hombre-letra que se soñó el pacificador. Y se estarán riendo al vernos desunidos, tan débiles, incapaces siquiera de firmar un compromiso para que nunca más se vuelva a negociar con ellos. Saben que estamos divididos desde 2004, desde que el terror nos impuso su dictamen, desde que ante la tragedia de todos se fuera la izquierda a gritar asesinos asesinos ante las sedes del PP, a imputarles los crímenes, como volvió a hacer con su mezquindad sonriente el propio Zapatero durante el segundo debate. Doscientosnosécuántos muertos contra cuatro. Ya sólo falta que les sumen este también, como parece que alguien ha podido sugerir en la radio amiga.
ETA siempre asesinó durante los periodos electorales, menos en el 2004, que no deja de ser curioso, pero nunca antes se había utilizado el terrorismo contra el Gobierno como se hizo contra el de Aznar tras los atentados de Madrid. Por eso sabían que este asesinato era cizaña pura. Su triunfo es dividirnos, convertirse en una baza electoral, tener a unos dispuestos a negociar con ellos y a otros no, atizar lo que en el adoctrinamiento marxista-leninista del antifranquismo se nos enseñaba que eran “las contradicciones del sistema”. La ruptura del Pacto Antiterrorista que llevó a cabo Zapatero al negociar con ellos era el principio de su recuperación, el gran triunfo de estos pasados años, una nueva esperanza de victoria final, el gran logro político, sí, político, del proceso de PAZ. Como fueron logros políticos el regreso al parlamento vasco en forma de Partido Comunista de las Tierras Vascas; o el reconocimiento de la ‘naturaleza política’ del conflicto y su internacionalización al llevarlo al Parlamento europeo; o la neoliberación de De Juana Chaos; o las fotos del encuentro entre el PSE y Batasuna, el PSE de ese Patxi López bravucón que ayer increpaba a Mariano Rajoy; o la legalización de ANV; o, como guinda, la declaración de ZP de que los vascos serían lo que ellos quisieran, casi un reconocimiento del derecho de autodeterminación de una parte de España, hecha desde el Congreso de los Diputados para mayor escarnio. ¿Les parece a los de “España no Ze rompe” que no eran suficientes logros políticos?
Se le dijo una y mil veces, y esa era la obligación ineludible de la oposición, que no se podía dar de comer a la fiera porque acababa arrancándote la mano. Se lo dijeron todos los presidentes anteriores, empezando por Felipe González. Y se lo dijo Rajoy -y los fariseos se rasgaron la vestiduras- en uno de los debates del Congreso: si no matan es porque están negociando y logrando lo que quieren, y si no logran lo que quieren, matarán.
El asesinato de Isaías Carrasco, tan vil, es un acto de mafia leninista pura. Una típica provocación ‘revolucionaria’. Para ellos lo importante es no dejarnos vivir y esto no es más que un movimiento táctico, su odio no es una pasión personal, sino ideológica, de raza. No cabe mayor infamia, no hay acto más despreciable: es un crimen contra la Humanidad. Pero más detestable es que haya partidos políticos, como la Esquerra catalana aliada de los socialistas, que persistan en que estamos ante un “conflicto político” y que hay que seguir negociando. Claro, ellos viven hozando en la pocilga de otro “conflicto político” y no se pueden quedar sin argumentos, criaturicas. Ellos y toda esa cohorte de los milagros de los neonazis galleguinhos y nafarroos y chuntas-chuntas variadas. Ese sí que es el conflicto político. El de una España acogotada por un 10% que impone su norma, su injusticia, sus prebendas a la mayoría de españoles que sólo queremos ser iguales y que no se nos analice la sangre ni el pedigrí como si fuéramos perros.
La tragedia de esta legislatura, que hoy juzgaremos con nuestro voto, ha consistido en que Zapatero se abrazara a toda esa barahúnda para aislar a la otra media España que sí es democrática. Y con lo que hay que acabar es con el nazionalismo, que no es democrático, que no puede serlo nunca, porque diferencia a las personas por sus ideas, por su origen, por su raza, por su lengua. El cordón sanitario de los bufones, el Pacto del Tinell como estrategia zapatera ha sido la mayor de las desgracias para España, la que nos ha desunido, la que les ha dado todas las bazas a la canalla nazi. No se sirvió de ellos a la fuerza, pero con cara de asco, que hubiera sido medianamente comprensible en esta España desequilibrada, sino que se puso al frente, más nazionalista que nadie, discutiendo la existencia misma de la Nación española, alegre y feliz de convertirnos en una confederación plurinacional, que no es sino el blindaje de los privilegios.
Ningún presidente anterior mereció tanto ser reprobado por los españoles. Ojalá que mañana empìece su retiro y que alguien, caritativo, le explique que no se puede acabar con ETA de la mano de los que justifican su existencia por el “conflicto político” de los cojones. Conflicto que, si alguna vez lo hubo –sí, el de los reaccionarios foralistas, antecesores del nazionalismo, que siempre se opusieron al Estado liberal y la democracia-, se acabó el mismo día en que empezamos a votar en 1976. Lo que hoy elegimos no es un Gobierno, sino un modelo de España. El de Zapatero: la España asimétrica, desigual, de las fronteras interiores, del castigo a las regiones que no le votan, del predominio y la alianza con los neonazis “plurinacionales”. O el de una España posible, que será muy difícil de llevar adelante después de la herencia de Z, pero sobre la que al menos nos cabe la esperanza: la España de Rajoy, de Rosa Díez, de Ciutadans. La España que recupere su cohesión, su unidad de mercado, la libertad para circular, la de una educación que nos una y no que aliente la separación, la de los servicios y las posibilidades iguales para todos. La que comparta el agua y los recursos. La que nos devuelva la libertad, la justicia y la igualdad. La de la derrota de ETA y el fin del nazionalismo que la parió.
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Como por falta de pruebas no se implicó a la ETA en el 11-M porque "alguien" se preocupó de cercenarlas del sumario, añadiendo otras que señalaban a los moritos camellos de la droga contratados por la ETA para darle apariencia de islamista al atentado. Todo ha sido un contubernio de los nacionalistas, PSOE y ETA los unos para cargarse la Nación y los otros para obtener el gobierno.
Escribes desde Barcelona y desde el anonimato. Has guardado demasiado rencor durante demasiados años. Sé que criticar al nacionalismo siempre lleva a que los nazis utilicéis todo, hasta la infamia y la calumnia. Una pena.
España no se va a quebrar pero de cohesionada nada. Tenemos 17 sistemas diferentes para todo. Siempre se habla de las diferencias de unas CCAA a otras en sanidad y educación. Pero las diferencias están hasta en algo tan nimio como los trámites para la adopción, no sólo en las subvenciones si no también en las obligaciones. El futuro va a ser federal en la práctica, no sé si será bueno o malo pero a mí personalmente me gustaría que me lo preguntaran. Cambiar la Constitución me parece legítimo pero no estoy de acuerdo con hacerlo por lo bajini a golpe de Ley Orgánica.
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Si hubiera ganado el PP, no hubiera habido marcha atrás hacia el federalismo. Es un camino que paso a paso se está haciendo y tampoco se paró en la época de Aznar. Habló de cerrar el melón pero a cambio de votosnegoció con competencias (y ¡ay! derechos de los ciudadanos).
SALUD
Hoy han consagrado en el poder al un personaje tan canalla como ridículo.-Alguien capaz de multar a sus paisanos por hablar y escribir español en España.-Alguien a quien no duelen prendas por arruinar la vida de una generación tras otra de muchachos si no parlan catalan.-Y hoy no hay excusa.-La gente lo ha elegido a sabiendas.-
Me han partido los ejes.-Ya no puedo culpar a ZP de sus desmanes.-Le acompañan 11 millones de su propia especie que han tenido la oportunidad de elegir en su izquierda entre alguien honesto, como Rosa Diez y el traidor...
Pido disculpas...la depresión es intensa.-Buena suerte a todos.-la vamos a necesitar
Un besico, Javier.
lola-gracia.blogspot.com
Entramos en un nuevo ciclo con un gobierno que ya tiene amplia experiencia de gobierno, con un situación económica adversa, con una carrera hacia el federalismo y la desigualdad entre españoles y con una ETA que mata.
Ojalá ZP pueda ser un nuevo Alan García, que en su segunda parte es mejor que su primera.
Pero es necesario, pese a quien pese, seguir analizando y diagnosticando. Es imprescindible.
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Javier Orrico
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