Si quería un Régimen, ya lo tiene. Vivirá en Madrid, en el frente enemigo, pero gobernará desde Barcelona y Bilbao. Su plan de sumar al proyecto a los nacionalistas, blindando con vocación de eternidad un Tinell milenario del que el PP, presentado como Rouco con tenedor, no pueda salir jamás, empezó a hacerse realidad el domingo pasado.
Hoy se estarán riendo. Las alimañas de esos valles interiores de Guipúzcoa, que han vuelto a controlar los ayuntamientos, a entrar en las diputaciones, a nutrirse del dinero público gracias a la generosidad de nuestro señor presidente del Gobierno, el hombre-letra que se soñó el pacificador. Y se estarán riendo al vernos desunidos, tan débiles, incapaces siquiera de firmar un compromiso para que nunca más se vuelva a negociar con ellos. Saben que estamos divididos desde 2004, desde que el terror nos impuso su dictamen, desde que ante la tragedia de todos se fuera la izquierda a gritar asesinos asesinos ante las sedes del PP, a imputarles los crímenes, como volvió a hacer con su mezquindad sonriente el propio Zapatero durante el segundo debate. Doscientosnosécuántos muertos contra cuatro. Ya sólo falta que les sumen este también, como parece que alguien ha podido sugerir en la radio amiga.
Los grandes manipuladores siempre se presentaron como ángeles. Me impresionó especialmente Elmer Gantry, el personaje que Burt Lancaster interpreta en la genial película de Richard Brooks que aquí se llamó “El fuego y la palabra”, un predicador hipócrita que va engañando a todos, alzándose para su exclusivo beneficio sobre las grandes palabras, sobre el dolor y la necesidad de creer del ser humano. Un canalla mentiroso que al final es descubierto, porque en las películas, al menos en las clásicas, casi siempre hay justicia. Suele ser el único sitio en que la hay. Más que en el Tribunal Constitucional, desde luego.
Miércoles, 30 de mayo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez