La justicia española está tan desprestigiada, que incluso cuando intenta cerrar filas sólo logra aumentar su descrédito. Si el jueves fue el Tribunal Supremo el que se cubrió de gloria al condenar a Baltasar Garzón a once años de inhabilitación, ayer le tocó el turno a Gabriela Bravo, presidenta del Consejo General del Poder Judicial, [leer más]
Miércoles, 30 de mayo
Javier Madrazo Lavín
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo