Querido Carlos, sacerdote y hermano, gracias por darme tu opinión. Estoy totalmente de acuerdo. Se ha de cambiar la forma de nuestras catequesis y acentuar la trasmisión del "verdadero rostro de Dios" en todos los niveles. Es imposible amar lo que no se conoce, "nihil volitum quim precognitum", te enseñaron en Filosofía, ¿recuerdas?
Tampoco se puede amar lo que se ve con desconfianza, temor o vértigo. La reacción natural y muy razonable es huir o rechazar. Puede que esa reacción se produzca más tarde, en la juventud o madurez, cuando concientizas que todo eso que te explicaron no te sirve y no te llena. Quizás haya que adelgazar la ortodoxia y aumentar la consciente ortopraxis, como dicen los entendidos. Lo mismo habría que decir de las discutidas clases de Religión: menos temario y más coherencia de profesores y alumnos.
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo