Blog de Jairo del Agua

La Palabra, el "palabrazo" y el divorcio (De la intransigencia religiosa a la misericordia evangélica)

08.12.10 | 08:00. Archivado en Educación, Religión, Amor - Pareja
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Apedrear 2

Había una vez un médico, totalmente entregado a la salud de sus pacientes, que aplicaba con rigor lo que había estudiado. Un día llegó a su consulta un paciente con fuertes dolores en un dedo del pie. El ilustrado médico diagnosticó rauda y acertadamente: "esto es gangrena". Y repitió lo que decía su libro: "la gangrena no tiene cura, hay que amputar para evitar su extensión al resto del cuerpo cortando por lo sano". Tras urgentes preparativos el enfermo entró en el quirófano y salió con las dos piernas amputadas. Naturalmente aquel celoso médico se quedó sin clientes.

¿No será algo de esto lo que hoy nos pasa en la Iglesia, especialmente con los divorciados?

Yo sé, tú sabes, él sabe, nosotros sabemos, vosotros sabéis y ellos saben que el divorcio es una gangrena, tanto para el individuo como para la familia. ¡Idiota el que no sepa conjugar esa verdad! El problema está en el tratamiento aplicado al que sufre la enfermedad: ¿Le rechazamos, le condenamos, le desterramos, le privamos de la vida? Condena a privación de vida es decirle que no puede volver a casarse o, si lo hace, ha de ser enjaretado en cinturón de castidad. Condena de destierro es decirle que ni se le ocurra acercarse a las fuentes de la vida. ¡Somos unos hipócritas! ¡Es la enfermedad lo que hay que eliminar y no al enfermo! ¡Hay que prevenir la enfermedad y no ensañarse con el enfermo! "Todo lo que queráis que hagan con vosotros, hacedlo también vosotros con ellos, porque en eso consiste la ley y los profetas" (Mt 7,12).

Pobre amputado

¿De dónde sale ese celo quirúrgico? Pues de la interpretación rígida, literal y cerrada de la Revelación que, antes, ya hemos congelado, precintado y sacralizado para que nadie, absolutamente nadie, se atreva a tocarla. ¿Esa "revelación de baúl", empaquetada e intangible, es la auténtica Luz de Dios o el resultado de egregias pero limitadas cabezas? ¿Si es la Luz del Dios Inmenso, cómo es que cabe en un baúl cerrado? Ahora mismo resuena en mis oídos: "El viento sopla donde quiere; oyes su voz, pero no sabes de dónde viene y a dónde va; así es todo el que nace del Espíritu" (Jn 3,8).

Yo creo en una "revelación dinámica" porque el universo y el hombre son evolutivos y la Palabra se le va revelando a lo largo de su historia. Ya se nos advirtió: "Muchas cosas tengo que deciros todavía, pero ahora no estáis capacitados para entenderlas. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará a la verdad completa" (Jn 16,12). Esas palabras son tan actuales como entonces porque el Espíritu siempre está viniendo. Por eso no podemos descansar en la búsqueda humilde y sincera de la voluntad de Dios en cada momento de la vida y de la historia. Eso de "los signos de los tiempos" (Lc 12,56) también era para nosotros. La Palabra no es un museo esterilizado y bien cerrado, sino un dinámico manantial de agua viva para la sed dinámica de cada época: "Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación" (Is 12,3).

Voy a intentar aportar una gota de agua al tema del divorcio por si sirve a algún sediento o ablanda algún duro corazón. En mi opinión, cuando se utiliza la PALABRA para encerrar, cercenar o hundir, en vez de liberar, atraer y ayudar, ésta se convierte en PALABRAZO, arma de ataque, letra muerta, versión subjetiva, adulterada y agreste, "porque la pura letra mata, pero el Espíritu da vida" (2 Cor 3,4).

Biblia 3

Para poder captar e interpretar el espíritu de la Palabra hay que tener en cuenta -según mi ignorancia- tres contextos además del texto literal:

a) El contexto con la globalidad de la Escritura, especialmente con la Luz del NT ("vino nuevo en odres nuevos"). La revelación es coherente, no puede decir una cosa aquí para desdecirla allá. Y esa coherencia debe existir necesariamente con el mensaje cumbre. Si el Evangelio es un mensaje de liberación y misericordia (buena noticia) no podrá interpretarse ningún pasaje a la inversa. Si nos describe el paso de la intransigencia religiosa a la comprensión misericordiosa, no podremos interpretarlo atrincherados en la primera.

b) El contexto con el momento histórico en que fue escrita (interpretación histórico-crítica), lo que se quería decir en aquel marco histórico, lo que se anuncia o denuncia para aquella sociedad, más los condicionamientos del escritor (lo que yo llamo las "dioptrías del profeta"). Hay frases diáfanas, gozosas, entendibles a cualquier distancia y en cualquier marco histórico. Hay pasajes, sin embargo, que necesitan una interpretación profunda y su trasposición a nuestra época.

c) El contexto con la revelación personal, es decir, con el Espíritu que habita en cada persona de buena voluntad y le permite captar como humano, positivo y luminoso un determinado mensaje. Es lo que conecta intuitivamente con las aspiraciones profundas del ser humano. De este contexto se habla muy poco e incluso atemoriza a los intransigentes que olvidan la Escritura: "Si te desvías a la derecha o a la izquierda, tus oídos oirán una palabra a la espalda: Éste es el camino, camina por él" (Is 30,21). Es el contexto más fiable y asequible para los "sencillos", que el Maestro contrapone a los "sabios y entendidos".

Pues bien, a la luz de estos tres contextos y con mi atrevida ignorancia laica, daré algunas pinceladas a la interpretación de los pasajes evangélicos que hablan del divorcio (Mt 19,3 - Mc 10,2 - Lc 16,18 - Mt 5,32):

Repudiada

1) No se trata del "divorcio" sino del "repudio" a la mujer. El Señor niega el derecho de los varones a "despedir a su mujer por cualquier causa", aunque esté justificada legalmente por el "acta de repudio". Una vez más se posiciona en la justicia y la misericordia en contra de los abusos patriarcales que tratan a la esposa como a una esclava, amenazada en todo momento con el despido. Lo que significaba entonces pobreza, prostitución o buscarse otro al que caerle bien para ser mantenida.

Esa es la injusticia y el abuso (adulterio = engaño y fraude) que quiere corregir todo el discurso sobre el repudio. De ahí el cabreo de los apóstoles: "Si esa es la situación del varón respecto a la mujer no merece la pena casarse". Sin prepotencia, sin esclavas por derecho, sin poder despedirlas, no podemos soportar a un ser inferior, la mujer…

Por eso se explicita: "el Creador desde el principio los hizo macho y hembra", es decir, ambos han salido iguales de sus manos. Y añade: "serán los dos una sola carne", es decir, esposo y esposa constituyen una unidad y entre ellos no puede haber rupturas de posición, derechos o dignidad, no puede existir dominación de una parte sobre la otra, son una sola carne, una sola creación. Hay quienes interpretan esta última frase como "se aparearán, yacerán juntos". Pero una enseñanza sobre el instinto es ociosa, por tanto no puede ser la intención de ese texto.

2) El mismo sentido de "unidad e igualdad" ha de darse a la frase clave: "lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre" porque es evidente que entonces había no solo separación sino un abismo entre esposa y esposo, entre varón y mujer. Es una llamada a la unidad e igualdad de los sexos, contraria a la distancia entre ellos y la dominancia de uno sobre el otro.

igualdad

3) No es comparable el "divorcio" de hoy con el "repudio" de entonces porque tampoco es comparable la situación del esposo respecto a la esposa, ni del varón respecto a la mujer. Los repudios de hoy -cuando subsisten- son tan condenables como los de antaño. Los he llamado, en mi anterior artículo, divorcios por capricho que pueden surgir del uno o de la otra, depende de quien tenga el poder del dinero. Los que he llamado divorcios por necesidad son otra cosa, la mayoría verdaderas nulidades y, como mínimo, rectificación de errores: "Errare humanum est, sed perseverare diabolicum" (Séneca). Creo que no necesita traducción.

4) Para los amantes de la rígida literalidad el mandato contundente es: "lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre". Ellos lo aplican a cualquier "boda ritual", sea real o ficticia, acto humano (consciente y voluntario) o conjunción de circunstancias erróneas.

He aquí un razonamiento lógico que desmonta tal interpretación y apoya la aportada anteriormente: "Dios es omnisciente y no puede cometer errores. La realidad nos demuestra que existen muchos matrimonios erróneos por distintas causas. Luego no puede afirmarse de esos matrimonios que Dios los ha unido". Es un silogismo incuestionable. Somos los humanos los que nos unimos erróneamente. Existen "errores humanos" -es una evidencia- por tanto han de existir cauces para rectificar, se llamen procesos de nulidad o divorcios. Lo inverso sería posicionarse contra el sentido común (sindéresis lo llaman los entendidos), contra la misericordia y la coherencia del Evangelio todo.

Los integristas que usan la letra como garrote vil contra sus hermanos "no saben de qué espíritu son" (Lc 9,55). Es imposible entrar en la mínima interpretación del Evangelio fuera de la comprensión y el amor a los hombres, "porque este Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos" (ibidem).

5) Queda todavía la excepción que el propio Evangelio establece: "excepto en caso de prostitución". No puedo alargarme más. Pero me pregunto: ¿Cuántas clases de prostitución existen además de la infidelidad física? ¿Existirá la prostitución del amor, de la convivencia, del sentido común, de la ayuda mutua (finalidad del matrimonio), de la paz, de la vida…? ¿De dónde se sacó Pablo la excepción de su "privilegio paulino"(1) sino de la necesidad de paz? ¿No existirán otras excepciones, igualmente basadas en la necesidad vital de paz, cuando el matrimonio se convierte en un infierno, aunque no sea por causas religiosas?

Discrimación

Los doctores de nuestra Iglesia deberían desentrañar las palabras del Evangelio para arrojar luz sobre tantas personas de buena voluntad que desean rectificar sus errores y vivir rectamente dentro de la Iglesia. Ofrecer solo barreras, rechazos, condenas y soledades a quienes quieren rectificar sinceramente su vida no me parece evangélico.

Estoy totalmente de acuerdo en que hay que salvaguardar la estabilidad de la familia y el bien supremo de los hijos. Para ello es esencial distinguir entre los divorciados por capricho (verdaderos repudios), condenados en el Evangelio, y los divorciados por necesidad, cauce de rectificación de posibles errores humanos y camino de la paz para padres e hijos. A los primeros poco les van a importar los sacramentos o las condenas de nuestra Iglesia. Es a los segundos a los que hay que cuidar, ayudar y proponer cauces para enderezar su vida sin ser aherrojados en perpetua soledad, "no es bueno que el hombre esté solo" (Gen 2,18).

En mi opinión, el sangrante tema del divorcio hay que cogerlo por el principio y por el final. Además de interpretar lúcidamente la Palabra, habría que establecer:

- Una preparación seria y eficaz -más sicológica que religiosa- antes de admitir a los novios a una boda católica. Más vale prevenir que curar.

- Un procedimiento asistido de conciencia para analizar los posibles errores al casarse, los posibles remedios para salvar el matrimonio y, si no es salvable, llegar de una forma ágil y clara a la declaración de nulidad, de separación por consenso (muy distinta del repudio unilateral), de dispensa, o como quiera llamársele a ese procedimiento rectificativo. Los formalismos actuales, las demoras excesivas y las invitaciones oficiales a restringir las nulidades van en dirección contraria a la realidad de la vida.

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Mientras terminaba de escribir me he dado de bruces con esta lectura: "Llamando a sus doce discípulos les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia… Los envió con estas instrucciones: Id a las ovejas descarriadas de Israel… Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios: gratis lo habéis recibido, dadlo gratis" (Mt 10,1-8)

Al finalizar, me han asediado preguntas como lanzas:

¿Será que estas letras son menos importantes que "lo que dicen que dice" el párrafo del divorcio?

¿Es ésta la autoridad que se invoca y practica en nuestra Iglesia?

¿Cómo y cuándo se corrompió la "autoridad sobre el mal" para convertirse en prepotencia sobre los hombres que cierra puertas en vez de curar heridas?

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(1) Privilegio paulino: Es la disolución de un vínculo natural de matrimonio entre partes no bautizadas. Surge cuando una de las partes se bautiza mientras que la otra no está dispuesta a aceptar pacíficamente la situación; la parte bautizada puede entonces contraer nuevo matrimonio. El nuevo matrimonio disuelve el antiguo. El privilegio se basa en una interpretación de 1Cor 7,12, donde Pablo aconseja a los convertidos al cristianismo que se separen de su cónyuge si este no es creyente y no acepta vivir en paz con él.

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Este libro fue escrito para ti. ¿Ya lo has leído?

Meditaciones desde la calle 5_____________________________________________________________________

23 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por dani 23.12.10 | 14:13

    la verda es q es un palo q para q te lean el blog metas teorías inventadas y contra la religión católica. no sé... pero entre tu... y todos los concilios, Papas, Padres de la Iglesia y santos juntos... me qedo con lo que dicen estos..y no con tu cuento

  • Comentario por Manuel_RH 18.12.10 | 12:16

    Amigo Jairo: A raiz del comentario del P. Fortea (aunque a buen seguro que él discreparía contigo en muchas otras cosas) he visto la entrevista que te hacen en R.D. y te puedo asegurar que, aunque mucho de lo que comentas no es nuevo porque ya lo habías escrito, al oírtelo decir he sentido como un soplo de aire fresco, como cuando uno sale del interior agobiante y respira el aire puro y limpio del campo...Está visto que el Espíritu no sopla sólo en lugares reservados, ni tiene favoritos, ni se queda dormido en los miles de tomos que abarrotan los viejos estantes de la Iglesia. Te quiero enviar mi gratitud y te animo a seguir en tu tarea de difundir un testimonio valiente y profético, del que tan necesitado está hoy el pueblo creyente, sin dejarte desanimar por los comentarios negativos. Recibe un fuerte abrazo.

  • Comentario por Josefa (Málaga-España) 17.12.10 | 22:00

    "A abrir camino me llamas

    No hay caminos en mi vida, Señor;
    apenas senderos
    que hoy abro y mañana desaparecen.

    Yo estoy en la edad de los caminos:
    caminos cruzados, caminos paralelos.

    Yo vivo en encrucijada
    y mi brújula, Señor,
    no marca el norte.

    Yo corro cansado hacia la meta
    y el polvo del camino
    se me agarra a cada paso,
    como la oscuridad a la noche.

    Yo voy a galope caminando,
    y a tientas busco un rastro,
    y sigo unas pisadas. Y me digo:
    ¿Dónde me lleva el camino?
    ¿Eres quien ha extendido
    a lo largo de mi vida un camino?
    ¿Cuál es el mío?
    Si Tú me lo has dado
    me pertenece.
    ¿Dónde me lleva? Si Tú lo has trazado
    quiero saber la meta.
    Señor, yo busco tu camino (sólo uno),
    y me fío de tu Palabra.

    Dame fuerza, tesón a cada paso
    para caminar contigo.
    Yo busco ahora un camino, Señor.
    Tú, que eres Camino,
    da luz verde a mi vida
    pues a abrir camino Tú me llamas".

  • Comentario por José Antonio Fortea [Blogger] 17.12.10 | 09:27

    Estimado Jairo:
    Un saludo. Escuché ayer el vídeo en el que te entrevistaban y me llamó la atención lo que dijiste sobre las vestiduras del sacerdote. Me alegra de que vayas contracorriente y comprendas el valor de los signos (sean estos un icono o un traje talar). Te paso un link que estoy seguro de que te gustará. Un abrazo

    http://porquedeboirvestidodesacerdote.blogspot.com/

  • Comentario por Marianne 12.12.10 | 20:25

    Jairo mas que de acuerdo,los tiempos cambiaron pero lo que no deberia cambiar es la misericordia y el amor de todo cristiano hacia los demas,en nuestro tiempo las mujeres divorciadas no son "repudiadas",como tampoco deberian serlo los hombres.Como dices:
    ""lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre" porque es evidente que entonces había no solo separación sino un abismo entre esposa y esposo, entre varón y mujer. Es una llamada a la unidad e igualdad de los sexos, contraria a la distancia entre ellos y la dominancia de uno sobre el otro."
    Concuerdo ademas con Ramon H
    "La Iglesia no puede ser una fábrica de conservas de fe, de dogmas encorsetados, de fórmulas cerradas, de palabras muertas, pues el lenguaje mismo es acomodaticio y dinámico. Realmente, cuando más acomodación y dinamismo sufrió o gozó fue en sus dos primeros siglos."
    Por otro lado en este campo hay errores nuevos,viejos y vijisimos,pero son igualmente errores.Saludos

  • Comentario por Ramón Hernández Martín - Asturias 12.12.10 | 11:27

    El comentario de Miserere (Facebook, aquí arriba), me suena como grito desgarrado y desesperado. Merece ser tenido en cuenta. En parte, ya le ha respondido Manuel Rubio. En realidad, "Miserere" (parece un seudónimo oportuno), no se trata de ninguna acomodación egoista, ni mucho menos de un dinamismo innovador.
    La Iglesia no puede ser una fábrica de conservas de fe, de dogmas encorsetados, de fórmulas cerradas, de palabras muertas, pues el lenguaje mismo es acomodaticio y dinámico. Realmente, cuando más acomodación y dinamismo sufrió o gozó fue en sus dos primeros siglos.
    Jairo y los comentaristas de este post se esfuerzan por presentar una Iglesia viva, operativa, atractiva, iluminadora y salvadora para los hombres de hoy. Si tú quieres oponer a ella tu "Iglesia tradicional" y escarbar en ella para encontrar la solución a los problemas presentes, creo que yerras el camino. Todos los Apóstoles se batieron en la cresta de la ola de su tiempo.
    Que también Dios te bendig...

  • Comentario por cruchy 11.12.10 | 09:05

    Los divorciados y vueltos a casar no pueden recibir la comunión...., supongo que porque se da por entendido que están "en pecado"....., yo pregunto, ¿se imaginan si a todos se nos vieran en la frente nuestros pecados?...¿Quien pudiera entonces acercarse a recibir la comunión?...,porque mas allá de los pecados que hayamos confesado o de los que nos podamos sentir arrepentidos, tenemos un montón de otros de los que muchas veces ni queremos ni somos concientes que tenemos. A mi me parece que en algún momento de la historia de nuestra religión cambiamos el mensaje precisamente a lo opuesto que nuestro Maestro predicó, pues todos recordamos que El buscaba y pedia que dejaran a todos los pecadores, a todos los que sufren, a los que se sienten solos y abandonados acercarse a EL.
    ¿Quienes somos nosotros para prohibirlo?.

  • Comentario por Manuel_RH 10.12.10 | 18:06

    Pues a mí lo que me resulta un tanto chocante es lo del Privilegio Paulino. Si lo que Dios ha unido no lo puede separar el hombre... ¿ en que quedamos ? . Claro es que “doctores tiene la Iglesia” que tienen “autoridad” y que siempre han podido interpretar lo que les parece más conveniente en cada caso; como los demás eramos iletrados....

  • Comentario por saruce 10.12.10 | 13:43

    Considero que no hay que "empezar de cero", ni esperar nuevas profecías, ni echarle más leña al fuego de los desencuentros entre creyentes.
    Alguien llamado Jesús, dijo una vez que quien esté libre de culpas que tire la primera piedra.
    Y creo que se refería a lo de juzgar y castigar.
    ¿Quiénes somos los cristianos para juzgar?.
    "No juzgues y no serás juzgado", frase atribuida a Jesús de Nazaret.
    No se nos concedió ese privilegio. Y ni siquiera a los apóstoles (¿?).
    A los discípulos de Jesús Él mismo les concedió el privilegio de "perdonar" y de "no perdonar". Pero de juzgar no se escribió nada.
    Cuando tengo una duda sobre alguna situación de conflicto humano, leo las bienaventuranzas.
    Si ese conflicto está comprendido entre los supuestos allí expresados, mis dudas se esfuman.
    Creo que es una cuestión de no exigir el cumplimiento de las reglas a los demás, y sí de ofrecerles demostraciones de comprensión y de amor, en todo momento.

  • Comentario por Terete (Barcelona) 10.12.10 | 12:21

    (continuación) que para nada significa aminorar su exigencia radical, siempre en la línea del mayor amor… Y esto es lo que estás haciendo: ofrecernos tu “sabiduría práctica” con una pedagogía contemplativa que ilumina nuestra vida. ¡Ya quisiera que muchos curas manejaran con tanta destreza y oportunidad el N.Testamento! Y esto es “saber” del bueno ¿o no? Así que, lo de tanta ignorancia confesada, déjalo para otros temas y juntos demos gracias a Dios por este don. Con amor y humor. Terete

  • Comentario por Terete (Barcelona) 10.12.10 | 12:20

    Mira Jairo, esto es un consejo con mucho humor, aunque es bastante “serio”: cualquier cosa menos encabezar un párrafo diciendo que eres un ignorante, al menos ponle comillas al adjetivo, porque si no, lo primero que te van a soltar es que calles si no sabes, ja, ja…
    Ignorante no es el que no sabe sino el que se cierra a aprender, ¿acaso es tu caso? (ja, ja, ya te pillé)
    Ante Dios, todos arrastramos una ignorancia más que supina.
    Y entre los humanos más sabios ¡sabemos tan poco! Reconocer esto es signo de sabiduría verdadera.
    Para mí el ignorante es el creído que se jacta de lo que sabe cuando en realidad no sabe nada. ¿Verdad que no es tu caso?
    “La humildad es la verdad”. Lo dijo una ilustre y santa doctora sin títulos, pues sabes bien, Jairo, que el saber sobre la Palabra de Dios no está en los títulos teológico-bíblicos (que también pueden ayudar) sino en el “gustar” (como decía san Ignacio) en ese saborear y hacer apetecible la Palabra, que para nada...

  • Comentario por jmr 10.12.10 | 10:38

    Me parece excelente comentario, que abre vías de interpretación e investigación, no tanto rigorismo. Con lo que, efectivamente, se dan alas al Espíritu que...todavía nos tiene mucho que soplar. Y eso va contribuyendo a conseguir esa Verdad que nos hará cada vez más libres en la libertad de los hijos de Dios.
    Comentario refrescante, por lo demás, que todavía parece que seguimos con los seiscientos y tantos mandatos de la antigua ley. Vamos a ver si lo de amar al prójimo y a Dios no es tan oneroso. Gracias, Jairo.

  • Comentario por MARCRISPA 09.12.10 | 16:24

    O sea que, un/a divorciad@ tendría que considerar sus 25 años de matrimonio como una nulidad?
    ¡¿anular, no existió, borrar?!
    Tenemos que ponernos a pensar entre todos..., y sobre todo los afectados...
    ¡¿Realmente crees que un matrimonio se puede disolver-anular por el error de haber creído en el sacramento que tomaron?!
    ¡¿Realmente crees que los 'divorciados caprichosos' no quieren ser parte de los sacramentos?!, ¿no crees que subconcientemente ell@s encuentran la forma de autojustificarse?
    Me parece peligroso separar el concepto de matrimonio del de familia...
    no sé si me explico, pero...
    los afectados de divorcio son demasiados: hijos, cuñados, suegros, abuelos, sobrinos, amistades... la sociedad toda!!!
    Cuando hay tantas 'víctimas', ¿qué derecho tiene 'casad@ anulad@' de pensarse en su nuevo amor, su nueva familia, sus nuevos suegros, sus nuevos amigos...?, no es cuestión de un 'sacramento' nomás

  • Comentario por JM 09.12.10 | 15:52

    Me pregunto cómo tuvieron VALOR al separase, y “no lo tuvieron” cuando decidieron casarse por segunda vez, ¿acaso son más importantes los sentimientos que uno puede cobijar o el amor que siente por su Iglesia???…pues porque fue FRUTO de su libre decisión
    ¿Recuerda que Enrique VIII de Inglaterra amenazaba llevarse a todo su reino al protestantismo si no le concedían el matrimonio con Ana Bolena.
    Por eso es saludable recordarle esto aunque duela para que no tenga la tentación ni “achaque a Dios ni a la Iglesia ni a los curas el sufrimiento que están soportando”. La Iglesia tiene misericordia pero tiene que obedecer más a Dios que a los hombres.
    Podría rebatir el artículo que por otro parte me parece simplista…si hemos de hablar de médicos y enfermedades hagámoslo con el Sida…vamos al meollo de la cuestión ¿no le parece?

  • Comentario por MARCRISPA 09.12.10 | 14:51

    Hagamos un posicionamiento:
    Dada la cantidad y frecuencia de divorcios existentes en el transcuros de los últimos 50 años, pues diría que no nos queda otra que empezar de cero...
    En primer lugar analizar evangélica y misericordiosamente los casos de divorcio existentes, y tratar de darle una salida actual, dentro de los parámetros de la misericordia.
    en 1 sub 2, tendremos que evitar que la 'epidemia' se propague, entonces es que vendrían los preventivos (que ya sugiriera en el otro post: los de cursos apropiados, estudios de contexto de los verdaderos motivos del matrimonio para su aprobación y concreción, etc.)
    Sería tan difícil todo, especialmente en el caso de los divorcios por capricho, imagina que en un principio fue bueno, dabas como ejemplo la edad de 50 años, pues bien, imagina que hasta entonces el matrimonio fue válido... ¿piensas anular 25 años de matrimonio por un capricho cincuentón?

  • Comentario por Ramón Hernández Martín - Asturias 09.12.10 | 11:09

    La Palabra, así, con mayúscula, nada tiene que ver con la "espada" en que muchos las convierten para herir, seccionar y matar. En sentido evangélico, sin sobrepasar su dimensión gramatical, es portadora de un contenido de salvación, es decir, de un mensaje moral que nos invita a caminar por el estrecho sendero que lleva a un hombre a cumplir su función en el plan divino de la creación. Nada tiene de particular que se utilice como soporte, imagen o metáfora del Verbo encarnado, el cual es, a su vez, símbolo de la simbiosis que Dios ha querido establecer entre él y sus criaturas. Si en el ámbito de Dios se pudiera hablar de "desde" y "hasta", el mundo existe en Dios desde la eternidad y hasta la eternidad.
    En este contexto, difícil desde luego de entender, la Palabra no puede ser espada de ningún modo, sino caricia, consuelo, portadora de verdad, de esperanza, de salvación. Quien la blande como espada yerra su camino.
    ¡Un hurra por la ecuánime y ponderada actitud de Terete!

  • Comentario por saruce 08.12.10 | 18:20

    ../.. Blandir la cruz del amor como si fuese un arma, contra los que no son de nuestro grupo, contra los que no creen como nosotros, contra..., no es de cristianos.
    La cruz de Jesús fue de madera, pero la de los cristianos es una cruz virtual de amor, una actitud de promover el bien, de actuar pacíficamente, y de solidarizarse con todos los seres humanos.
    La ley del aborto me parece de una gran bajeza moral.
    Y la actitud de algunos cristianos respecto de otros que sufren, también me lo parece.
    No me apetece hacer comparaciones, pero el cristianismo es un posicionamiento de amor ante la vida, en todos los sentidos.
    ¿Se ablandarán los "doctores de la Iglesia" si cuantos sufren la situación de divorciados separados de la comunión, reciben nuestro apoyo?.
    ¿Será peor divorciarse y volverse a casar, que asesinar a un ser humano?.
    Creo que el fiel de la balanza del perdón habrá de ser reparado, para tranquilidad de los católicos.


  • Comentario por Terete (Barcelona) 08.12.10 | 18:15

    Precioso post. Jairo. Por todo lo que me sugiere necesito cuatro o cinco comentarios, un poco pensados. Ya lo iré haciendo, hoy se me acaba el tiempo.
    Josefa y Ramón: gracias por vuestras preciosas oraciones, en ellas me refugio y me uno a todos vosotros. Y una decisión que he tomado y la cumpliré a rajatabla: no contestar a ningún comentarista que se pase de las autonormas que nos hemos dado en este blog: si arrecia su vocerío pensaré que eso también entra en el guión, pero no las amplificaré sino que cambiaré de tercio como ya lo estáis haciendo diestramente algunos... Os lo agradezco.
    Abrazos a todos y todas. Hasta pronto.

  • Comentario por saruce 08.12.10 | 17:53

    ¡Muy acertadas las viñetas!.
    Tanto el post como el trozo leído del evangelio de hoy, representan una demostración de amor, del más alto estilo.
    Fe, confianza, entrega, aceptación.
    Todo un ejemplo de lo que es el concepto básico del mensaje cristiano.
    Y sin embargo, hemos hecho de la concepción de María, la madre de Jesús de Nazaret, una espada de acero para batallar entre los hombres, para separar a unos de otros, en función de interpretaciones más o menos brillantes y claras.
    Igual parece que hacemos con los divorciados, con los hijos de los divorciados, y con el entorno de los divorciados.
    La iglesia oficial los trata como apestados, sin recordar que Jesús, nuestro Jesús, curaba "apestados" de todas las clases y estilos, y les aconsejaba que fuesen al templo para comunicar que ya no padecían la lepra, ni seguían endemoniados, ni...
    ¿Como les decimos a los divorciados que Dios los acoge en su desventura, porque les ama?.
    ../..

  • Comentario por Mª Isabel Menéndez 08.12.10 | 16:16

    En estos tiempos en que el dogmatismo parece estar creciendo, què refrescante es oir "El Espíritu sopla donde quiere". No se puede encerrar al Espíritu de Dios( Gracias a Dios). La Palabra está viva, no es algo fosilizado. Su interpretación tiene que ser cada vez mas profunda conforme la humanidad avanza. " No temais", decía Jesús. " Ved los signos de los tiempos", "Remad mar adentro"...Y por encima de todo, el amor, que es el gran mensaje de Dios. este artículo vale para el divorcio y para todo. Gracias, Jairo, por ser " Una voz que clama..."

  • Comentario por Josefa (Málaga-España) 08.12.10 | 15:12

    Como no entiendo el insulto por respuesta.

    Sigo meditando las palabras de este nuevo comentario.

    Hoy me uno a Ramón y a todos/as en oración, día de nuestra Madre Inmaculada. ¡Danos luz Madre!

    Felicidades en tu nombre
    Virgen Madre,
    si me dicen tu nombre,
    mi alma se enciende de luz.
    Si te recuerdo cada día,
    aumenta en mi vida
    toda tu bella pulcritud.

    Si te quiero y te siento,
    es porque eres mi Madre,
    mi aliento y mi consuelo.

    Tu corazón Virgen Inmaculada
    es una lección para que viva
    en tu transparencia y en tu gracia.

    Felipe Santos .SDB

  • Comentario por JMS.- 08.12.10 | 13:35

    El hipócrita adora y manipula las apariencias.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín - Asturias 08.12.10 | 11:02

    Me disponía a secundar a Josefa en su loable propósito de aunar este post con el sentido de oración que le hemos dado al blog de Jairo cuando me encuentro con este nuevo post de Jairo, tan rectilíneo, centrado en la Escritura y complejo, de pensamiento abierto, atrevido, clarividente y valiente. Tiempo habrá para volver sobre él.
    Continúo ahora la oración de Josefa: "Señor, mi creador y mejor amigo, en quien existo desde siempre. Ayúdame a comprender que soy imagen tuya, que mi deber es proyectar tu luz y difundir tu amor. Acondiciona mi cabeza y estimula mi corazón para ser testigo fiel de tu misericordia. Hazme entender que los matrimonio rotos de mi entorno me conciernen por el drama que sufren aquellos a quienes has hecho objeto de mi atención y de mi amor. Que mi incomprensión no añada dolor a su dolor, sino que mi comportamiento los alivie, al igual que tú, que todo lo sabes, los sigues amando, les prodigas tus cuidados y los convocas al banquete de tu amor. Amén"

Miércoles, 30 de mayo

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