Continúo:
5. ¿Cómo llegar al conocimiento mutuo?
Por LA COMUNICACIÓN.

He aquí un sillar de enorme volumen y peso para cualquier pareja. Por mucho que lo pondere no llegaré a expresar la indispensable necesidad de este elemento.
La comunicación debería ser la actividad principal del noviazgo. Pero es tarea de toda la vida.
A veces hay complementariedad, hay pareja, pero no se ve por falta de comunicación, porque la complementariedad ha quedado oculta, entorpecida por problemas externos.
Pondré un ejemplo: Tengo la llave de mi casa pero está envuelta en cinta adhesiva. Evidentemente no consigo que entre en la cerradura y abra. Necesitaré primero quitar el envoltorio (muy lentamente a veces) y comprobar que funciona perfectamente. Nada se ha perdido. La llave original estaba allí.
Os contaré un descriptivo chiste: Una pareja fue al médico. La frigidez les había invadido a ambos y no lograban tener los deseados hijos. El galeno les interrogó y examinó a ambos por separado. Cuando llegó la reunión final, se limitó a decirles: "Para conseguir unirse deben primero desnudarse. Deberán aprender a quitarse la armadura antes de acostarse".
Esta parodia es muy frecuente en el mundo real. Muchas parejas no se explican por qué han perdido la ilusión e incluso el deseo. El trabajo de los que asesoramos a parejas consiste básicamente en ayudarles a quitarse la armadura, a reconocerse de nuevo, a comunicarse y fundirse.
La falta de comunicación es la carcoma de la pareja. La comunicación insuficiente es el camino seguro para llegar a la plaga y al serrín. Puedo asegurar -desde mi modesta experiencia- que la causa más frecuente de los disgustos familiares, de las tensiones, conflictos y rupturas (después hablaré de esto) está en la falta de comunicación suficiente. Os citaré dos refranes propios: "Toda tensión necesita su conversación" - "Lo que debajo de la alfombra se va escondiendo, debajo de la alfombra se va pudriendo y termina saliendo". Ambos tienen mucha miga.

La comunicación ha de abarcar todos los sectores de la vida y ha de ser permanente, es decir, ha de durar toda la vida. Porque las personas estamos en permanente cambio, si no, es que estamos muertas. No hay rincones secretos en la pareja, todo se comparte. Naturalmente lo que más se comparte son los temas de interés común (el progreso de cada uno, la relación, la casa, la vida en común, los hijos, etc.). Algún día os encontraréis adivinando los pensamientos del otro y coincidiendo espontáneamente en muchos temas aunque seáis muy distintos. El refranero español tenía razón, no sé si hoy la tiene tanto: "Dos que duermen en un colchón se hacen de la misma opinión".
A veces la comunicación es pura OBSERVACIÓN, interés por el otro, estar atento al otro, pendiente del otro.
Cuando se consigue esa comunicación total y habitual, hablamos de TRANSPARENCIA. Es el caldo de cultivo en el que crece la relación de pareja.
Algunos consejos prácticos para la comunicación en pareja: No basta con la comunicación de pasillo o alcoba, lo que llamamos "comunicación ordinaria". Hay que aprender a "comunicarse en profundidad", vitalizando los lazos, eliminando frustraciones y malentendidos, estimulando aspiraciones, redescubriendo al otro y saboreando la dicha de avanzar juntos. Aquí tenéis un práctico menú:
- Programad tiempos de encuentro para hablar de vosotros en profundidad.
- Preparadlos cada uno por separado, anotando tal o cual punto sobre el que necesitéis o queráis hablar.
- Expresaos a fondo, yendo hasta el final de lo que tenéis que decir (quedaos vacíos).
- No os interrumpáis mutuamente, aunque lo que diga el otro os haga pupa u os parezca falso. Hablaréis cuando el otro haya terminado y le pediréis que os escuche hasta el final sin interrumpir. Este diálogo requiere disciplina y aprendizaje pero será muy eficaz para construir vuestra unidad de pareja.
- Fijad la fecha para el siguiente encuentro antes de terminar, porque los apremios de la vida y la rutina os pueden jugar la mala pasada de ir posponiendo lo importante. Al calendario conviene tenerlo amarrado con unas buenas riendas para que no galope inconsciente sobre lo esencial de la vida. Y tu pareja, tus hijos y tu familia los son ciertamente. Si no, es que eres un botarate.
Estos encuentros -programados y preparados- minorarán las broncas o comentarios inoportunos, desproporcionados o mordaces. Cuando uno sabe que llegará el momento de explayarse con el otro, aguanta más fácilmente las frustraciones puntuales. Son ratos de comunicación íntima (no sexual, aunque pudieran terminar con ella), liman muchas asperezas, ahuyentan muchos temores, abren cauce al amor del fondo. Son momentos de verdadero desahogo -no exento de lágrimas a veces- y de auténtica regeneración de la pareja.
(Hasta la semana próxima)
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The Bible And when he was entered into a ship, his disciples followed him. And, behold, there arose a great tempest in the sea, insomuch that the ship was covered with the waves: but he was asleep. And his disciples came to him, and awoke him, saying, Lord, save us: we perish. And he saith unto them, Why are ye fearful, O ye of little faith? Then he arose, and rebuked the winds and the sea; and there was a great calm. But the men marvelled, saying, What manner of man is this, that even the winds and the sea obey him! addiction porn spreadswhen hydro councils porn Elinor Morton Hoyt Wylie My soul, be not disturbed By planetary war; Remain securely orbed In this contracted star. math tutor hushed usda porn blocking adddktdc ravtzvly bewildered unaccountable knotty scarf hammer advice last delegate awake fully courageously sometimes
Son las 22 horas en España.
Os abrazo con mi jaculatoria de hoy:
"Nos hiciste Señor para ser tuyos y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti" (San Agustín).
Mi recuerdo especial a los que estén volviendo.
Ilda Ana, soy de aquellos que creen que cuando una persona se enamora de otra, absorbe una parte de la persona amada, y queda "contagiada" de por vida por esa influencia.
En uno de los casos a los que me he referido, el varón llegó hasta el maltrato físico, en unas pocas ocasiones.
No me "gustan" los maltratadores, y en este aspecto soy tan radical que incluso rechazo de plano las bromas de manos, por el posible daño/dolor que puede desprenderse.
Poco antes de morir él, llamó a su esposa (estaban separados de hecho, y no de derecho), le pidió perdón, imagino, y comenzaron una relación "normal", sin altibajos ni "malos rollos".
Ella olvidó los malos ratos, y cuando habla de su difunto esposo, lo hace con verdadero cariño.
De todo ello deduje, como en otras ocasiones, que el amor verdadero genera "poso" en el alma de las personas.
Quizás por esa razón suelen ser tan incomprensibles ciertas actitudes de personas que amaron...
Un abrazo
Me cuesta entender la expresión de Saruce que dice "He visto recuperar amor, a base de cariño de uno de los dos hacia el otro"... ¿Realmente se puede recuperar el amor? Yo creo que se puede recuperar una relación si es que no se ha perdido el amor... Un abrazo para todos y un gracias inmenso para Jairo por estos disparadores de espiritualidad y de intercambio de ideas.
../..Lo anterior deviene de la inconformidad ante soluciones dictadas por tanto intruso como existe hoy en la sociedad de la comunicación, sin tener idea de lo que dicen o escriben.
No es raro el día en el que algún "enteradillo", sea profesional de la Psicología, o participante invitado en en una tertulia "de prensa marilla", se permite el lujo de dictaminar que cuando el "amor se acaba entre los componentes de un matrimonio, hay que mandar la familia al garete, para rehacer la vida de cada uno de los cónyuges, por separado".
Se olvidan de que el amor es algo más que el atractivo físico y la compatibilidad de sentimientos y sensaciones puntuales. Me refiero a que la responsabilidad, el amor a los hijos, y a los padres de los cónyuges, forma parte del acervo familiar.
He visto recuperar amor, a base de cariño de uno de los dos, hacia el otro.
Y tengo los pies en el suelo, pero no dejan de admirarme ciertas cosas...
Creo que existe otro vínculo interfamiliar, como la comunicación en la pareja, aunque no tan común en la vida ordinaria de nuestra sociedad.
Me refiero a la fortaleza de ánimo, al tesón, o si me exprimo un poco la sesera, hasta la tozudez de uno de sus componentes.
He conocido varios casos que rebosan admiración por cada uno de sus costados. Matrimonios ilusionados que vuelcan su amor en los hijos, aunque se perciba que entre ellos no existe más que ese "respeto" del que hablábamos hace unos días.
Hijos que se educan y forman en la "temida" posibilidad de que el matrimonio, la pareja, "estalle" y se vaya a pique.
Pero la férrea voluntad de uno de ellos controla la situación, sortea todos los vendavales y tormentas, y lleva la nave familiar a buen puerto.
Quizás me ha faltado decir que se trataba de familias cristianas, donde cada uno asumía su actitud de creyente en Dios, a pesar de los contratiempos.
../..
Querido Jairo: YA COMENCÉ a leer tu libro. Dile a tu mujer que me encanta su presentación. Sí, os considero cristianos a pie de calle, peatones en los caminos de Dios. Son reflexiones, pensamientos de personas cristianas y eclesiales, comunitarias, que los comparten con sus hermanos sin un atisbo de suficiencia. Invitan al díalogo, generan reflexión y son aliento en el camino. No sabéis cuánto me gustaría conoceros personalmente y dialogar, "intercambiar idealidades" como decía un indígena aguaruna peruano. SOIS MISIONEROS A TRAVÉS DE LA RED. Y0, que he sido misionera en comunidades indígenas y negras durante más de veinte años, me alegro que la buena noticia siga anuncíandose a traves de las nuevas tecnologías. Un abrazo.
Mas que disciplina, creo que la comunicación, como todo lo importante en la vida (hasta la felicidad) debería ser esfuerzo. Porque una disciplina se puede mantener si los dos están de acuerdo, pero si la comunicación se dificulta o se interrumpe, entonces el ponerse a hablar a fecha fija como disciplina no es fácil y puede ser incluso imposible.
Hace falta la buena disposición de las dos partes. Sería lo deseable pero, a veces, el esfuerzo de uno por tender puentes de comunicación es la única posibilidad de que el otro se vaya abriendo. Luego, todo es posible.
"Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar;
pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar"
Winston Churchill
Creo que en uma larga vida compartida como es el matrimonio, es imprescindible el diálogo, sé de muchas parejas que se han ido al garete por falta de comunicación, malos entendidos y en muchos casos supociciones.
Comparto com mis compañeros anteriores, la importancia de la Oración como medio de comunicación, com ella se nos aclaran la mente.
Un abrazo a todos Josefa
¡Hola Jairo!
Realmente es la comunicación un tema enorme y de peso, porque se nos complica y porque -de todas maneras- necesitamos hacernos "expertos" en ella ... para poder vivir y convivir, en pareja o en el mundo.
Concordamos en las sugerencias dadas. Sólo me gustaría reiterar que tiene que haber el deseo de entenderse y de ayudarse. Sé que a muchas personas les desagrada el "tiene que", pero en cuanto a comunicación si no se dan esos pre-requisitos...¡pues nada! (como dicen los españoles).
Un abrazo y buenos deseos.
El "manual" se complica, querido amigo Jairo, cuando en ocasiones como las que apunta María, alguien se hace el sordo para no oír.
La comunicación no se debe imponer, por muy buena voluntad que ponga uno de los cónyuges.
Yo creo que si hubo amor en una pareja, algo se puede encontrar en sus componentes, capaz de permitir la comunicación, una vez se ha perdido la costumbre de dialogar.
En la práctica, es muy difícil discutir "dulcemente", cuando lo que se exponen son egoísmos, o "amores propios" y por tanto, sensibilidades irreconciliables.
Una buena mesa, dos sillas frente a frente, y dos personas sin prisa y sin rencores, parece ser una oposible solución a la falta de comunicación.
Pero puede faltar confianza en el otro.
Conseguir la paz de espíritu suficiente, para no molestar al otro, y actuar sin alterarse.
Y sobre todo, recordar los malos tragos pasados juntos, y la forma de resolver los problemas anteriormente.
Y una oración a Dios
¡Viejos, ¿viejos?!
Jairo dice en su correo de presentación que les dedica a ellos este post, pero lo viejo es pura cuestión de neuronas. Ayer, por ejemplo, después de una copiosa cena la noche anterior a base de barbacoa en la maravillosa terraza de mi casa desde la que se contempla la Sierra de Béjar, ofrecida a 15 parientes, un primo mío de 70 años, un sobrino de 41 y el cronista emprendimos una marcha de 22 kms por esparpadas subidas y bajadas de esta maravillosa Sierra de Francia que duró cuatro horas. ¿Viejos? Además, frente a la maravillosa perspectiva de La Peña de Francia, la comunidad entera de este blog me acompañaba en el corazón, en la oración y el humor. Jairo amigo, ¿es eso vejez?
Por lo demás, al igual que en mi comentario anterior, no me gusta encorsetar el matrimonio, que es aventura diaria, y mucho menos programar la comunicación, que debe ser total y permanente.
Afectos y oración limpia para todos deste este maravilloso paisaje.
¡Es tan dificil el diálogo si uno no quiere escuchar!. Si hubiese mas comunicación cuantas cosas se arreglarían. Dicen que hablando se entiende la gente.
Un aviso para toda la Comunidad Telemética.
Rezo la oración todas las noches, a veces un poquito tarde , pero ahí me teneis.
Un abrazo para todos los hermanos y hermanas.
Jairo mas que de acuerdo con tu post,es lo que ya antes apunte y que por el desarrollo de tus post sigue dicho camino,conocerse,hablar,compartir,preguntar,observar al otro no en son de critica o buscando culpas sino aprendiendo.No guardarnos preguntas que querríamos sean contestadas,creando dudas y malestares la mas de las veces innecesarios,pero debemos aprender a preguntar sin acusar,sin agredir y por sobre todo a escuchar las respuestas aunque no sean las que esperamos,razonarlas y entenderlas desde la perspectiva del otro,si es posible sugerir soluciones desde nuestra perspectiva sin exigir,con respeto y libertad.Un abrazo
Considero que esto de comunicarse es como lavarse las manos, en que una mano lava la otra. Y cuanto más seguido se haga mejor para la salud. Pero sin exagerar!
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo