La cuarta y última consideración básica que nuestra "responsabilidad humana" debe tener en cuenta es que la sexualidad es para unir y no para picotear. Veámoslo brevemente.

4. La sexualidad es unidad: No existe unión más íntima, ni más completa, entre un hombre y una mujer que la unión sexual humana. Digo lo de "humana" para destacar que no hablo sólo de la "unión física" sino de la "unión plena", es decir, física, sicológica y espiritual. Así vivida es una verdadera unión mística. De ahí tantos cantos místicos de inspiración sexual, incluso en la Escritura. No hay mayor expresión de unidad.

He resumido anteriormente dos consideraciones básicas que nuestra "responsabilidad" debe tener en cuenta en el uso de la sexualidad. Veamos la tercera:
3. La sexualidad está atada a la afectividad. Por eso el popular "hacer el amor", aunque con demasiada frecuencia sea sólo una salida hacia el otro para deglutirlo y habría que hablar de "hacer el amor propio", algo parecido a una egoísta "masturbación recíproca". Por ahí se corrompe la afectividad y la sexualidad se deshumaniza.
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo