
¿Por qué no? Cuando un hombre y una mujer adultos deciden libremente darse un refrigerio, no parece que haya limitaciones. De hecho, la ley civil así lo contempla: libertad total para el sexo consentido entre adultos.
La gran mayoría de la gente piensa así, especialmente los jóvenes, influidos por el pansexualismo reinante. Sin embargo eso es un "sofisma", una afirmación aparentemente verdadera que contiene una gran falsedad, además de específicos perjuicios personales y sociales, como veremos.
¿Por qué es humanamente rechazable esa "libertad de uso y abuso" de la sexualidad?
Porque la criatura humana es o debería ser tan inteligente, al menos, como libre. La libertad debe estar gobernada por la inteligencia y movida por la voluntad, si de verdad somos humanos. No existe conducta humana sin responsabilidad, es decir, sin reconocer y aceptar las consecuencias de nuestros actos. No somos animalitos, se supone que somos capaces de pensar antes de decidir. Incluso dentro del matrimonio hay que ser responsables en el uso de la sexualidad. Por eso es imprescindible una "paternidad responsable", aunque haya guías religiosos que lo olviden y recomienden tener los hijos que la divinidad nos envíe desde París ("los que dios te dé", dicen). También éstos se equivocan. Confunden divinidad con naturaleza.
¿Y qué es lo que nuestra responsabilidad humana debe tener en cuenta en el ejercicio de la sexualidad? Veamos algunas consideraciones básicas:

1. La sexualidad es la fuente de la vida. No se trata de comerse un pastel o de disfrutar de un siestón. Jugar con el sexo, por muy apetitoso que resulte, tiene o puede tener consecuencias. ¿O no te han explicado de dónde vienen los niños?
Hoy por hoy no hay método de control que pueda evitar eventuales embarazos. Todos los métodos tienen un porcentaje de fallos. Ninguno es fiable al cien por cien. Luego todos tienen riesgo. Luego una mínima responsabilidad ha de llevarnos al autocontrol responsable, a la segura continencia, cuando no tenemos el nido preparado para recibir una posible nueva vida. Por eso sólo se consideran moralmente lícitas las relaciones sexuales dentro del matrimonio, que es la estructura básica del nido. Todas las demás tienen riesgo de cosechar daños propios y ajenos.
Ninguna persona cuerda se metería en un laboratorio para jugar con sus productos peligrosos. Nadie correría el riesgo de contaminarse, incendiarse, envenenarse o explotar, por mucho placer que tal imprudencia le produjese.
Ignorar esta realidad es fuente de dolor y desorden personal o social. ¿Quién no conoce algún caso de accidental embarazo de una vecina, alguna cuñada, una prima, una esposa infiel, una soltera o alguna amante, etc.? Y paso de puntillas por los monstruosos casos de incesto. La sexualidad en sí misma -el instinto de supervivencia de la especie- es tan fuerte en la raza humana que tiende a desbordarse y además es permanente, no está sometida a ciclos de celo, como ocurre en los animales. Por eso es imprescindible la vigilancia de la razón y el contrapeso de la responsabilidad, para no generar dolor y desorden personal o social. Y, por supuesto, para no causar dolor, desgracia o muerte al inocente engendrado irresponsablemente.

2. Los hijos, aún los no deseados, tienen derechos. Si fruto de la irresponsabilidad sexual se produce un embarazo, no se puede suprimir una vida humana porque sí. No se trata de un desecho para incinerar, ni se solventa el problema con unos meses de terapia. Quien engendra un hijo tiene la obligación moral y legal de cuidarle y educarle hasta que sea capaz de valerse por sí mismo. Un hijo, en cualquier circunstancia que haya sido engendrado, tiene derecho:
• A ser respetado (es una persona y no un objeto).
• A una seguridad material y afectiva.
• A unos padres suficientemente adultos.
• A llegar a ser lo que es en sus potencialidades.
• A ser tratado como un ser único (con su personalidad individual).
• A ser tratado según sus capacidades del momento (no como un mini adulto).
Hay quienes consideran que, dentro del matrimonio, cesa toda responsabilidad y pueden tener los hijos que la naturaleza o su extremismo religioso les demande. Suelen atribuir a la divinidad sus embarazos y no a su evidente sexualidad insegura e irresponsable.
Cuando se pierde la perspectiva de una sexualidad responsable y humana se suele caer en uno de estos dos extremos: O se llega a la abominación del aborto (matar a los hijos engendrados no deseados) o se engendran un número de hijos desproporcionado a una pareja humana y a su posibilidad real de garantizar sus derechos.

Una sociedad que permite y aún patrocina el aborto, como último recurso para controlar la sexualidad y sus consecuencias, es una sociedad irresponsable, inhumana, enferma, regresiva y decadente. Convertimos en realidad al mítico dios Saturno que devoraba a sus propios hijos. Anteponemos la pulsión animal del instinto a la responsabilidad propia de toda conducta humana.
Una sociedad que no educa a sus miembros en tema tan vital como la sexualidad (educar no es sólo enseñar métodos anticonceptivos), que promueve la sexualidad en los medios de masas e incita a su consumo irresponsable, que no garantiza la supervivencia de los hijos engendrados, que no protege suficientemente a la infancia, es una sociedad que camina hacia su destrucción espiritual y material. Es una sociedad bárbara, hedonista y egoísta cuyo único principio es: "sálvese el que pueda".
Más tarde o más temprano tendrá que regurgitar moral y sicológicamente a los hijos devorados por su barbarie como en la historia mítica. ¡Cuánto dolor y miseria nos traerá ese seudoprogresismo de políticos ciegos e inhumanos que nos arrastran hacia una deshumanización aberrante! Una sociedad que mata a sus hijos es una sociedad en proceso de extinción. Es de cajón, no es necesario entrar en consideraciones religiosas.
(Continuará)
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(2) que la masturbación no era un pecado. Lo hacía para evitar le tensión. En los mandamientos Bíblicos básicos se insiste en prohibir el adulterio y el desear a la mujer del prójimo y otras "cosas" pero parece, no creo que me equivoque, que no prohibe claramente gozar del sexo en los demás casos.
(1) Me encanta la armonía reinante entre los contertulios. ¿Es real?. Suelo llamar mandamiento primero, de ordinal 0, a "Creced y multiplicaos..." (Genesis). No conforme con tan imperativa instrucción el resultado evolutivo pone en juego hormonas, feromonas gratificantes, ... el éxtasis. Los únicos que copulan solamente cuando están fértiles son nuestros hermanos los animales, los bonobos son nuestros primos hermanos. ¡Ah! el sexo en los humanos es el motor de nuestra cultura. Confieso que percibo un poco de sexofobia. Hablar de "desenfreno de la práctica de la sexualidad" y valorar el celibato o la castidad es una señal. No se puede sublimar sanamente todo, queda siempre una expresión física del sexo. Recuerdo al "ermitaño Salvador Romaguera", fallecido en 2005, que en el programa de Javier Sardá "crónicas marcianas" afirmó que para no pecar se masturbaba sin pensar en persona o animal. Después de dar tantas vueltas al asunto descubrí por un hombre sencillísimo que la masturbación
Una observación que no se hace nunca es que el placer físico entre personas normales lleva forzosamente al cariño, lo que pide que el sexo desemboque en convivencia y, al final en amor. Cuando el sexo es ocasional, se provoca un coitus interruptus psíquico y así se hacen las dos personas daño mutuamente y más a la mujer, porque eso de tener la psique separada del cuerpo es más bien un fallo masculino. Por eso, todas las religiones y éticas ven mal el sexo que no desemboque en convivencia (porque la palabra matrimonio va camino de convertirse en políticamente incorrecta). Eso es lo perverso de la moral occidental, que ha puesto siempre trabas a la convivencia y, de una forma u otra, por acción u omisión, ha empujado a la gente a tener relaciones esporádicas o secretas, en vez de fomentar que todas las relaciones sexuales desembocasen en matrimonio. Y no digamos nada de destruir los matrimonios o convivencias que no se adaptasen a sus modelos preestablecidos.
Placer
Todo acto o vivencia sexual, realizados con libertad, producen placer. Ahora bien, el placer es algo hermoso, intrínseco al ejercicio sexual de tal manera que es su desencadenante, el motor que lo pone en marcha. El placer en sí es, por tanto, hermoso, digno, esplendor de la obra misma de Dios. E insisto en que la sexualidad nos acompaña desde el viente materno hasta la sepultura. Incluso el religioso, que hace voto de castidad, vive su sexualidad de otra manera, sublimada.
Pero, si bien es cierto que el placer es digno y necesario, lo que resulta cuestionable es que el ser humano se entregue al placer de forma desenfrenada e irresponsable. Lejos de mí emitir consisgnas y menos juicios de condena, aunque tengo muy claro que cada cual ha de apechugar con las secuelas de todos sus actos, sabedor de que el desenfreno y la irresponsabilidad conducen al precipicio en todos los ámbitos de la conducta humana.
Dios es sabio y previsor.
Mª Pilar, cierto que estamos todavía en plena evolución, y muy lentamente.¡¡ Y lo que nos queda !! Sin embargo, como he escuchado hoy en el programa "Redes", hasta los niños pequeños, aún bebés, saben responder a unos conceptos primarios de moral (aunque, lógicamente para nosotros, no estudiosos, pasan desapercibidos), de manera que no podemos justificar un comportamiento cualquiera. Lógicamente no todos alcanzamos el mismo grado de evolución, en la que entran en juego muchos factores. Por eso nuestra conciencia es la que debe regir nuestros actos y no nos debemos sentir culpables sino de actuar en contra de ella, o de negarnos a crecer en el conocimiento y la perfección que esté a nuestro alcance, quedándonos cómodamente instalados en el disfrute desordenado de los sentidos. Los animales, al carecer de razón, se mueven quiados por sus instintos, sabiamente dispuestos por la Naturaleza para su supervivencia. Un cordial saludo.
Para Sarauce: ¿Por qué me tengo que enfadar?
Para Ramón Hernández:
1) Ya sé que hay gente que se flagela. Ya hablé de ello en otro post de Jairo (utilizo Ahumada como nick,pero ahora puse Cero porque era el antiguo y me he confundido). En su momento, justifiqué que haya gente que lo haga
2) El argumento del tiempo no es la base del celibato. Claro que no. Yo traté de hacer una incursión en el pragmatismo. Claro que ser sacerdote es una expresión de entrega, y como tal se entienden todas las acciones, celibato incluido. Pero también cuentan los aspecto prácticos.
3) No digo que tú lo dijeras, pero muchos consideran reprimido a alguien que defiende la castidad fuera del matrimonio. Lo fácil es el sexo fácil y la descalificación fácil.
Plenitud
Sin duda, los españoles somos ricos en humor e ironía, amigo Manuel_RH, pues la ocasión, en lo comentado, es pintiparada para ello. De cualquier modo, entre "subirlo al cielo" y "estar en él" hay diferencia. Un amigo me comentaba hace unos días que BXVI tiene todo preparado para morir en España. Soprendido, le pregunté la razón y él me respondió lacónico: "quiere imitar a Jesús muriendo entre ladrones".
Jairo nos tiene prometidas dos entregas más sobre sexualidad: la afectividad y la unidad. Si bien la sexualidad es maravillosa como fuente de vida, no lo es menos como generadora de afectividad y vínculo de unidad. Tres dimensiones de la sexualidad, cualquiera de las cuales no solo la justifica sino que la hace maravillosa, y aún hay una cuarta: su sublimación en el celibato y en la vida consagrada. Como mera coyunda o evacuación es ciertamente degradante. El premio o el castigo dependen solo de cómo se utilice. De suyo, es solo instrumento de plenitud.
Ramón, en mi pueblo hacemos algo parecido en cuanto a los difuntos: al terminar el funeral algunos familiares suelen pasar a un bar cercano y los que los observan comentan:" ya van a subirlo al cielo"...
El ser humano, tiene una cualidad sin par, ¡¡La Libertad!
Mientras no aprenda a madurar por si mismo, y dar lo mejor de si, (algunas personas lo han conseguido, ¡no muchas!) no podremos decir, que ha llegado a su plenitud.
Entonces, será responsable de sus actos, se alimentará de todo la hermosura que le rodea, podrá beber de las infinitas fuentes de la sabiduría, según donde sea nacido, y crecerá, estimulado por el sentido profundo del Bien que anida en su interior.
Mientras nos hagamos mal unas personas a otras (y cada vez, parecen ser más numerosas, las formas y maneras de hacernos daño entre si)
Estamos muy alejados del verdadero sentido de la ¡¡Vida!!.
mª pilar
Manuel: en el reino animal hay de todo, como en botica.
Hay animales machos, que matan a sus crías, para que la medre vuelva a estar en celo, los hay que sí, abandonan a sus crías, los hay fieles hasta el final de sus vidas aunque pierdan a su pareja “Las palomas”.
Los hay desenfrenados, caras duras, promiscuos... todas los comportamientos que quieras, los puedes encontrar en el reino animal.
Hay documentales maravillosos, que descubren con multitud de ejemplos, la cruda realidad de la hermosa naturaleza.
Y los humanos, tristemente, a veces, somos un mal ejemplo para ellos, no digamos nada, para nosotros mismos, porque también encontrarás de todo en las relaciones humanas.
Creo, como decía Terete, estamos todavía en plena evolución, y muy lentamente.
... aplanado por la reciente pérdida de una cuñada. Pues bien, con gran entereza nos dijo que llevaba aquel excelente vino para celebrar con nosotros la "resurrección de su cuñada". Atinado y loable propósito que hemos compartido hasta dar buena cuenta de las tres botellas, bebiendo todos de ellas a pesar de que algunos no somos bebedores habituales. Seguramente nunca hemos hecho un acto tan magnífico y coherente con nuestra fe como ese.
Amigo Cero: aunque no conozas "a nadie que adorne la castidad con cuerpos ensangrentados", te puedo asegurar que muchos en el pasado y en el presente castigan su cuerpo y atemperan los deseo de su carne con cilicios y flagelos. Por otro lado, tu argumento en favor del celibato clerical es muy endeble: se entiende el celibato por amor, por entrega, no por disponer de más tiempo para servir la Institución. Finalmente, que yo sepa, nadie ha llamado reprimidos a los que reducen la práctica de la sexualidad al seno del matrimonio.
Cuerpo
Deliciosa, pulcra y elegante la polémica Terete-Manuel_RH pues se complementan sin enfrentamiento.
La moderna antropoloogía rehuye la dualidad humana: no somos cuerpo y alma, materia y espíritu, sino una unidad de ser indisoluble. De ahí que desparezca el concepto de "alma inmortal" en beneficio de una unidad de vida que desparece por completo con la muerte para, por gracia divina, regenerarse (resurrección) en vida eterna. De otro modo, cuanto somos retornaría al Universo en forma de energía. Este concepto de resurrección es plausible, creíble, eficiente, reconfortante, pues deja holgura para aquello de "quien cree en mí tendrá vida eterna".
Hoy he vivido un acontecimiento extraordinario. Como cada primer miércoles de mes, he comido con seis compañeros de estudios en Oviedo. Uno de ellos, filósofo consagrado y teólogo profundo, se ha presentado con tres botellas de vino de gran reserva. Creíamos que no iba a acudir porque, siendo muy sensible, lo imaginábamos....
../..Cero, no te enfades.
A lo largo de mi vida he llegado a oír cosas más "gordas", como las que me comentan algunos vecinos míos, a los que no les agrada salir "solos" (me refiero a ellos dos, matrimonio de toda la vida).
El sexo, como el amor, como cualquier otra cualidad natural o aprendida del ser humano, necesita de "trabajos de mantenimiento" para permanecer vivos, y a veces, hasta más relucientes que en tiempos pasados.
Es lo que algunos trasnochados románticos, enamorados de nuestros cónyuges, aportamos a quienes no creen en lo que se ha dado en llamar "sexo con amor".
El otro día, en una amable discusión familiar surgió el tema de las relaciones de pareja, y nuestra hija nos dijo, haciéndonos callar "vosotros sois aparte. ¿Cuántos piensan así? ".
No se si fue admiración, envidia, respeto, o simplemente amor de hija.
Por si acaso, yo se lo agradecí, en silencio, como si nos hubiese echado un piropo.
Anteayer me encontré con un ex compañero de trabajo, al que hacía muchos años que no veía.
Hablando de la familia, entre otras cosas, me dijo estar arrepentido de no haber tenido más hijos. Él y su esposa decidieron tener "sólo la parejita" para poder criarlos bien, educarlos bien, y ayudarles económicamente, cuando formasen familia, a su vez.
Sus dos hijos, un varón y una chica, viven en el extranjero. Ninguno de los dos estudió carrera universitaria alguna, y según me explicó mi amigo, no están por la labor de formar una familia "con hijos".
Un problema de herencias familiares ha llegado a desunirlos, temporalmente.
Créeme - me decía con lágrimas en los ojos -, los hemos cuidado como a las niñas de los ojos, les hemos dado todo nuestro cariño, y por unos cochinos euros han decidido alejarse de todo "cuanto huela a familia".
Hay veces en las que las personas "planificamos" la vida, y no llegamos a obtener el resultado apetecido.
../..
Terete: Espero que ese lugar que te imposibilita acceder a la red sea la playa, o por lo menos un lugar agradable. En cualquier caso te deseo lo mejor y que nos acompañes durante mucho tiempo, porque el mundo está necesitado de muchas personas como tú. Un afectuoso saludo para tí y para el resto, os recuerdo en la oración.
Ninguna discrepancia con lo que expresas, querido Manuel. Pensé que ya se sobreentendía cuando digo “animales EVOLUCIONADOS”, hoy lo pongo en mayúscula, porque aquí radica lo que muy bien puntualizas: “siendo nuestra principal distinción la de poder razonar y crecer humanamente desde la facultad de pensar”; claro que sí y la de poder AMAR. Nosotros tenemos la capacidad de gestionar nuestros instintos, por eso recalcaba que podemos dar SENTIDO y FORMA a nuestra animalidad. Y además, - y aquí viene la más grande maravilla-, desde la inteligencia y el amor podemos abrirnos a la trascendencia y esto último no viene por evolución sino que es puro regalo de Dios para quien quiera abrirse a El desde la propia libertad, también regalo suyo.
Gracias por tu puntualización que apunta más lejos…
Saludos cariñosos.
Discrepancia con Terete: si los humanos somos animales evolucionados, siendo nuestra principal distinción la de poder razonar y crecer humanamente desde la facultad de pensar; cuando nos movemos siguiendo únicamente nuestros impulsos primarios en vez de atender a la razón, volvemos al estado animal puro. Dicho lo cual no en el sentido peyorativo hacia los animales, que se mueven por su instinto; sino en cuanto a que el hombre se iguala en su comportamiento al rechazar el uso de la razón. Esto por decirlo dulcemente, porque la realidad es mucho peor, ya que no se conocen casos en que los animales maten por placer, por odio o por capricho; o que desprecien ó desatiendan a sus crias... por poner sólo algunos ejemplos. Me reitero: cuando los hombres se rigen por sus impulsos rechazando la razón, se convierten en seres inferiores al resto de los animales, aunque vayan elegantemente vestidos. Un cordial saludo para todos...
Me encantan los comentarios que van saliendo. Son de altura. Con ellos se podría hacer un libro. (Jairo, te van a salir competidores, ja, ja… pero muy diferentes, tú serás siempre el inspirador)
Me dejo en el tintero cosas muy interesantes que estáis diciendo. Durante este mes y el que viene estaré en un par de lugares donde me va a ser más difícil acceder a Internet, así que no os preocupéis. Estemos donde estemos, continuaremos con nuestra cita orante a las 10 de la noche, a las 5 de la tarde y a la hora que sea, que siempre será buena)
(continuación) hizo al reino animal perfecto en su nivel, de manera que si los humanos nos degradamos y deshumanizamos, seguimos siendo humanos degradados y deshumanizados, pero jamás podremos ser “como los animales”, ellos no se degradan, están programados, siguen su instinto inocentemente y en este nivel son maravillosos. Nosotros pertenecemos a un nivel más evolucionado y complejo que aumenta la maravilla si se quiere, pero siempre incluyendo e incorporando los niveles anteriores, de manera que no podemos ser humanos sin animalidad. Así es y a mucha honra. Ya lo habéis dicho más abajo: que,nos guste o no, tenemos mucho de eso. Ja, ja, pues, más vale que nos guste y lo aceptemos. Los humanos no estamos programados y aquí viene la maravilla y a la par la complicación: nos tenemos que construir como humanos. Nosotros estamos capacitados para dar FORMA y SENTIDO a nuestra animalidad, y así – y siempre a partir de ella- lanzarnos hacia otras dimensiones.
Me encantan los c
1)Conozco a muchas familias numerosas. En ningún caso, los niños tienen merma de sus derechos. Lo que si observo es que aprenden mucho mejor los deberes que en otras familias.
2)Castidad: nadie condena el sexo para defender la castidad. La castidad es una opción radicalmente individual y libre. No conozco a nadie que adorne la castidad con cuerpos ensangrentados.
3)Los sacerdotes que conozco y trato tienen un trabajo abrumador y están de guardia las 24 horas. Eso es radicalmente imposible formando una familia
4) El problema del sexo es complejo, pero ¡ya está bien! de decir que los que defendemos el sexo en el matrimonio somo unos reprimidos. Y bueno, esa defensa de la desobediencia (pero no a Dios), en fin, un típico caso de religión a mi medida. Esa es otra religión, no la católica.
(continuación) Aquí,entre todos,tratamos de ampliar horizontes con criterios siempre abiertos ante las nuevas situaciones que se van dando y que hacen compleja la realidad.Se están apuntando –entre l@s comentaristas- posturas equilibradas,sensatas y abiertas.Algunas afirmaciones de Monocamy nos pueden chocar –gracias M. por tu sinceridad- pero son cuestiones que,nos gusten o no,están a la orden del día en la calle,en el cine,en las novelas,en los medios de comunicación.Es importante discernir,sin condenar a la primera.Es obvia la llamada a la responsabilidad,que nos configura como personas cabales,pero no nacemos con responsabilidad,necesitamos que nos eduquen en ella.Y así con todos los valores. Necesitamos discernir qué criterios,apuestas,valores nos HUMANIZAN más. Me gustaría que no tuviéramos necesidad de hacer comparaciones peyorativas utilizando a los animales. Como si la degradación humana consistiera en parecernos a ellos, cuando Dios Creador, (evolución por medio) h
Procrear
La obligación de procrear la tiene la humanidad en su conjunto, no los individuos. Sería contraproducente que así fuera porque a muchos la naturaleza los inhabilita por causas distintas. Incluso los individuos aptos para la procreación lo son durante un período relativamente corto de su existencia. Jairo deja muy claro que esta función ha ser ejercida con "responsabilidad", con sentido de equilibrio y de humanidad. Tener un hijo es tan hermoso como serio, ya que no se puede perder de vista ni las posibilidades de educación de los progenitores ni la situación demográfica del propio país y del mundo entero. Cuando las especies (la humana lo es) se saturan, la naturaleza las obliga a rectificaciones que suelen ser trágicas, incluida su misma extinción. Son ya millones las especies que se han extinguido y, sin duda alguna, a la humana también le llegará su momento.
La sexualidad es una maravillosa llave para abrir lo mismo las puertas del cielo que las del infierno
Completud
Los seres humanos somos sexuados, sea porque Dios nos ha querido así directamente sea porque la naturaleza nos ha conducido a tal condición. Todos debemos, por ello, abrir cauce al desarrollo de esa condición. Quien aprisiona, comprime, encorseta o aletarga su sexualidad, estrangula su condición, ahorca su esplendor. Todos debemos vivir a fondo nuestra sexualidad, lo cual no significa, ni mucho menos, lanzarse a cuanto desenfreno soporte el cuerpo. Es, o debe ser, la nuestra una sexualidad "humana" tanto por su condición como por su finalidad, es decir, en ella nos debemos comportar con sentido de la responsabilidad y utilizarla para fines "humanos": completar nuestra forma de ser y, aunque no en todos los casos ni mucho menos, engendrar para sobrevivir como especie.
Si alguien hace votos y elige la "castidad", no por ello renuncia a una sexualidad que debe ser vivida de mil formas, sobre todo, sublimada en el amor de todos en Dios
Estoy intentando insertar la continuación del comentario anterior y no me deja. Probaré mañana…
Buenas noches, unidos en la plegaria. Terete
Gracias,Jairo,por tu sabio criterio respecto a lo que llamamos planificación familiar.Quizás yo sería más restrictiva situando la exageración a partir de los 4-5 hijos,siempre respetando las opciones con los criterios que apuntas.Sería distinto si me refiriera a Africa p.e.: el drama que allí se vive necesita otros planteamientos,no se trata solo de superpoblación(como apunta con mucha lógica Ramón)ya que allí la natalidad ha de ser alta para que algunos retoños sobrevivan.Se trataría de establecer unas relaciones de justicia con esos pueblos y de un reparto equitativo de sus propios recursos.
En lo que nos ocupa ahora,creo que es importante tener en cuenta los movimientos pendulares–lo habéis apuntado algunos-. A las generaciones que nacimos en los 40-50,el “destape” actual nos puede parecer un desmadre colosal,porque hemos pasado de la represión brutal a la permisividad casi sin límites.El lamentarse por lo que vivimos ayer y la condena por lo que se vive hoy no arregla nada.
Castidad
Tal vez en ella reside la clave para entender los dramas y traumas que muchos han padecido. Partamos del hecho de que no somos duales, carne y espíritu, sino unitarios: carne espiritual o,si se prefiere, espíritu carnal. Pero para la moral católica oficial e incluso para la cultura occidental sí que hemos sido o seguimos siendo duales, pendulares, contrapuestos y conflictivos en el sentido de que favorcer la carne es empequeñecer el espíritu y cultivar este supone despreciar aquella.
De ahí que que la Iglesia haya engrandecido y adornado la "castidad" a base de castigar y ensangrentar el cuerpo. Craso error. La castidad es hermosa y refulgente, pero solo cuando nace y conduce al amor; también lo es la sexualidad, pero, igualmente, cuando nace y conduce al amor.
Para demostrar que la castidad es hermosa no es necesario condenar ni constreñir la sexualidad.
¡Cuánto dolor y traumas ha acarreado la pragmática del péndulo de una dualidad radicalmente manique...
Millones...
La palabra "millón", y mucho más la de "millonario", nos llena la boca y nos esponja la mente, pero es muy peligrosa porque: si se trata de euros, a muchos despoja, y si de habitantes, sobrecarga el Planeta. Sabemos a ciencia cierta que, a pesar de la exigua natalidad que impera en Europa, la superpoblación mundial es un serio problema que incluso puede llevarnos al desastre final. Es una aberración pretender que los "viejos" (longevidad) sobrevivan a cuenta de los "jóvenes", razón por la que siendo aquellos muchos, estos tienen que ser más.
Los hijos son, sin duda, una bendición de Dios, pero en su justa medida y equilibrio, es decir, si nacen de una paternidad responsable. Al amparo de este criterio, en ocasiones "uno" es excesivo y "diez" puede ser tolerable, pero sin perder de vista la solidaridad poblacional mundial.
Con esto solo he querido ampliar las sabias consideraciones de los comentarios de Jairo. Pero a nada conduce plantearse estos problemas.
Continuación:
Yo soy hijo de familia numerosa y no estoy en contra de las familias numerosas. Estoy en contra de las exageraciones irracionales y de que "otros" decidan por mí o me manipulen. Los hijos deben nacer de la "conciencia profunda" de los padres (atendiendo a su situación real y al bien de los hijos) y no del fanatismo religioso del cura o del fundador.
Hoy día, tal como están las cosas, una familia con más de 6 ó 7 hijos me parece una exageración. Aunque ya digo que depende... Depende especialmente de si los padres podrán (con el sentido común y la realidad en la mano) garantizar los DERECHOS DE LOS HIJOS, que he concretado en el artículo.
Es fácil engendrar y "estar abiertos a la vida" (principio filosófico y no religioso), sobre todo para los que no tenemos que parir, amamantar, etc. Lo difícil es garantizar los "derechos de los hijos y de las madres", que también son personas y no máquinas reproductoras.
Por su interés, saco a la luz esta pregunta, que me ha llegado por correo-e, y mi respuesta:
¿Cuál es el número de hijos que se considera desproporcionado a una pareja? ¿Cuál sería el ideal según esa sexualidad responsable que mencionas?
Mi querida amiga: Ciertamente el Grupo a que te refieres me apedrearía... Por eso disfruto mucho la libertad que tengo ahora de decir lo que pienso sin censuras y sin incordiar a nadie.
La respuesta es sencilla: "Según las circunstancias, personalidad y vocación de cada pareja". Dependerá de su economía, salud, fortaleza, edad, vocación, capacidad para educar, circunstancias favorables o adversas, etc. Hay quienes tienen una especial vocación para tener hijos y educarlos.
.../...
Y ahora, antes de seguir los próximos días con esta sabrosa meditación sobre la sexualidad, permitidme hacer la apología del "cerdo", tan sabia y magistralmente apuntada por nuestra sinpar Terete. En su defensa y mimo os diré que en mi pueblo (Mogarraz) y también en La Alberca existe la tradición de comprar un "cochino" en primavera, el de San Antón, y soltarlo por el pueblo hasta su sazón, bien entrado el invierno. Antes, era el cochino de los pobres y para los pobres. Hoy, creo que se rifa para alguna causa cultural.
Pues bien, ese "cochino" o "cerdo" es el animal más agasajado y regalado mientras dura su necesariamente corta vida. Cada día, a su libre albedrío, buscando la frescura de sombras y fuentes, recorre el pueblo con su esquila musicante. Lo respetan los coches, le echan de comer los vecinos, y los turistas, ¡ah los turistas!, lo fotografían más que a ninguno de los bellos rincones. Él, mimoso, se deja rascar y bañar. Generoso, es juguete y contento de todos.
Fundamentos
La sexualidad es tema rico y complejo. Tiene enjundia y mordiente, mucho más que lo que Jairo expone aquí y expondrá en las entregas anunciadas. Ha habido y hay muchas quiebras y traumas en su aprendizaje y desarrollo, con responsables muy concretos.
Digamos hoy solo que es una maravilla de la creación, una gozosa obra de Dios, que sabe, sin duda, el terreno que se pisa. Estamos hechos de carne, trémula y vibrante, al igual que de espíritu, amante y orante.
Nuestra sexualidad va mucho más allá de nuestra capacidad de reproducción, la cual es, naturalmente, obra maestra suya, del Creador. Desde el seno materno hasta el horno incinerador o la sepultura llevamos con nosotros nuestra maravillosa sexualidad. La viven, de múltiples formas y conforme a sus infinitas posibilidades, no solo los jóvenes sino también los niños y los ancianos, los célibes y los religiosos. Incluso su lenguaje y sus sentimientos sirven para adentrarnos en la más preciosa "mística".
¡Qué bonito artículo! Deberían mandarlo al Vaticano. Los ciclos menstruales hay que conocerlos mejor. Yo invito aquí a los científicos a que se pongan, sin ánimo de lucro, a repensarlo. Seguro que dan con algún medidor que nos permita saber si habrá embarazo. Tan sencillo como tomarse la tensión.
De nuevo tengo que decirle que he disfrutado mucho leyendo su artículo.
Que Dios se lo pague.
¡Que tenga éxito!
(No sabía yo que fuese usted tan bueno)
Queridos lectores todos: Este artículo tiene continuidad. En la 2ª parte hablaré de la afectividad y en la 3ª de la unidad. Todo ello relacionado con la sexualidad. Para otra ocasión dejo el "control de la natalidad" y la doctrina oficial al respecto, bastante sorprendente, por cierto.
Gracias Gacela por compartir la experiencia de tu dolor histórico. Muchísimos han y hemos pasado por historias parecidas. No logro explicarme cómo los acérrimos del integrismo (filosófico, que no religioso, en este tema) no logran entender aquello de "misericordia quiero y no sacrificio" y otras cosas de sentido común.
Tiempo al tiempo. Gracias por iluminarme con vuestros comentarios.
Jairo
desobedecido y..no a Dios
Les falta información para educar en la sexualidad ,a los formadores,a los padres y a la Iglesia ,se no ido un poco de las manos ,con tanto prohibir ,el pendulo se ha ido del otro lado.Educar en valores es lo que se necesita y desgraciadamente estamos haciendo dejación de lo importante .Responsabilidad,sacrificio,por el otro,entrega respeto ...
El tema de la sexualidad me toca muy de cerca.Me casé muy joven y tuve tres hijos en tres años (no pertenezco a ninguna comunidad) me casé enamorada y solo pertenecía a la Iglesia Católica .Entonces todo era pecado!!!Fuí a un médico y me dijo que no podía mandarme anticonceptivos porque su pertenencia a la Iglesia se lo prohibía.
¿Como podíamos entender que Dios que puso en ser humano ese deseo (y mas en la juventud) ahora no pudiera realizarse mas que trayendo hijos al mundo,sin ninguna razón que el mandato.....?
¿En que queda el amor de pareja ? porqué me hicieron confesar ,con un sufrimiento tremendo,cada vez que hacíamos el acto de amor carnal.Dentro de la pareja tambien existe la entrega ,la caricia,el perdón el volvamos a empezar lo que supone de gratificante en la vida la sexualidad.Yo se que si la sexualidad va bien todo tiene arreglo,pero si faya ésta mal.
Maduré con dolor pero eduqué a mis hijos en la responsabilidad y ahora doy gracias de haber "desobedecid...
Gracias Jairo Javier,recibe un cordial saludo de Luca y Holger; de parte nuestra queremos agradecerte todo el tiempo que nos has enviado el hema-il ,lo emos leido y tiene mucho conocimiento y cultivar de ellos, te damos las gracias por estar presente y apoyarnos con todas las lecturas que nos has emitido, todas son muy ilustrativas y te animamos a que sigas con tus magníficos bloks, también queremos felicitarte por el libro que has lansado que tendran muchos conocimientos para el publico lector que estamos hábidos de conocimientos; también queremos pedirte que no dejes de enviarnos tus email que nos sirve mucho para fortalecer conocimientos y por medio de ellos ser mejor personas, recibe un cordial abrazo y unas felices vacaciones.
Al leeros he recordado los famosos “dos fines” que el Concilio Vaticano II afortunadamente proclamó, después de siglos de atribuir al matrimonio cristiano, como único fin, la procreación. El segundo fin que legitima el ejercicio del sexo en un matrimonio es la ayuda mutua y la comunión de amor en la pareja. No me detengo a buscar el documento y la cita exacta pero va por ahí y fue un avance muy importante, pues se amplía la perspectiva tan estrecha hasta entonces…
Es bueno recordar que el matrimonio “por amor” es muy reciente, en la Edad Media no existía, la mayoría de las bodas era por conveniencia, apañadas por los parientes, sobre todo para las mujeres, que debían consentir sin ninguna clase de libertad personal. Hemos avanzado mucho, aunque desgraciadamente, estas prácticas aun se dan a lo largo y ancho de nuestro mundo, debido a culturas y religiones muy patriarcales.
Ramón ¡que se me hace la boca agua con las cerezas y los ibéricos de bellota!, (a los cuales has evitado –con suma elegancia- decirles “cerdos”… Pobrecillos, mira que llamarles así, con lo inocentes y buenísimos que son… qué ingratos somos cuando lo hacemos, después de habernos aprovechado de ellos totalmente, desde el morro hasta el rabo!... Pero tú, con eso de “los ibéricos” les has elevado su “dignidad” animal… Seguro que te lo agradecen…)
Muy queridos todos y todas: perdonadme las tonterías que digo de vez en cuando… Ahora voy en serio.
Jairo, veo que el tema despierta puntos de vista variados, que es lo ideal para que se pueda dar un debate enriquecedor.
Algunos de vosotros decís muy acertadamente que “no siempre la sexualidad está ligada a la descendencia” (monocamy) que “… tiene un componente mucho más amplio que traer nuevas vidas al mundo…algo relacionado con el saber vivir en común, relacionarse dignamente, amorosamente” (mª Pilar) Al leeros he recor
"¿acaso existe o ha existido un solo ser humano que no "busque el amor"?"
¿Qué resultaría más atrevido, responder que sí o responder que no? quién lo sabe.
En cualquier caso resulta un tanto atrevido sugerir que los actores de mi ejemplo carecen de amor en sus vidas: probablemente habrán recibido y respondido al de sus familias, amigos, educadores, ex-parejas... En un momento dado no sienten que quieran enamorarse o, sencillamente, no ocurre ¿por qué van a renunciar al sexo, que es placentero y saludable? ¿renuncian a comer o a dormir? ¿y a reír? ¿Se degrada alguien acaso si come, o ríe, o duerme sin estar enamorado? ¿por qué se degrada entonces si copula?
Hay, me temo, mucho de aprendido (inculcado) en ese eterno pudor relativo al sexo.
Este tu pasaje: "No existe conducta humana sin responsabilidad, es decir, sin reconocer y aceptar las consecuencias de nuestros actos"
Empecemos por esto antes de ir a lo peliagudo: ¿realmente la mayorìa de la gente asume su responsabilidad y reconoce las consecuencias de sus actos?
saludos fraternos
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo