
He insistido -a tiempo y a destiempo- que en la oración más que "pedir" hay que "expresar". ¿Qué expresar? Lo primero que sale de nuestra fragilidad humana son las NECESIDADES. Poner en las manos del Padre nuestras necesidades, quejas, tristezas, limitaciones, heridas, etc. es positivo y ayuda. Siempre que busquemos las respuestas en nuestro interior y no nos conformemos con "colgarle" nuestra palabrería (bastante frecuente, por desgracia). Hay que partir del convencimiento (fe) de que Él ya nos lo tiene todo dado. Como muy bien decía nuestro hermano Agustín de Hipona: "La oración no es para mover a Dios, sino para movernos a nosotros". ¡Cuán lejos estamos de esa certeza y cuánto se predica en contra!
Pero lo que realmente alimenta y hace crecer es "expresar" y "vivir" nuestras ASPIRACIONES profundas, los íntimos deseos de nuestro corazón, esos movimientos interiores que salen del fondo -como flecha ascendente sin esperar respuesta- y sólo buscan desplegarse. Es el "dinamismo de crecimiento" que late en todos los seres vivos y que en el ser humano no es sólo material e instintivo, sino principalmente espiritual y libre. Quienes viven instalados en su parte material tienen adormecido ese dinamismo interior.
El punto emisor de esas aspiraciones es el SER, ese fondo positivo que constituye a la persona humana, el intangible lugar donde residen nuestros dones, capacidades o potencialidades, la "médula de mi alma" lo llama el santo que hoy os presento. Ahí nacen las aspiraciones profundas porque toda capacidad -"imagen y semejanza" del Creador- tiende a crecer y desplegarse. Es el lugar sagrado donde "se toca" y "se saborea" a Dios porque precisamente Él es: "la Infinitud de las aspiraciones profundas del Hombre". No he encontrado definición más concreta, vital, real y experimentable que ésa.

Cuando nos relacionamos con Dios y le expresamos nuestras aspiraciones, nuestros deseos de ser más y mejor, estamos alimentando el "dinamismo de crecimiento", estamos creciendo realmente y siguiendo la voluntad de Dios fielmente. Porque, como decía el obispo y mártir san Ireneo, "la gloria de Dios es la vida plena del hombre".
A ese tipo de oración la llamo "oración de impregnación" porque consiste en sumergirse en nuestro "fondo preciosísimo" -que diría Pedro Salinas- y bañarse conscientemente (con palabras o sin ellas) en nuestros dones y en las ansias más íntimas que brotan de ellos. A veces esas ansias (aspiraciones) se resumen en palabras y parecen peticiones, pero en realidad son "expresión" de nuestras hondas aspiraciones.
Os traigo hoy el ejemplo de una antigua oración de san Buenaventura. Quizás parezca demasiado dulzona y sensible, un tanto anticuada. Pero está llena de aspiraciones transcendentes y profundísimas que alimentan a quien es capaz de vivirlas y no sólo recitarlas. Es mi pequeña contribución a la fiesta del "Corpus Christi", ya que esta oración se rezaba, después de la Comunión, en el colegio dominicano de mi infancia y juventud. Aunque, sin duda, es una oración para todo momento.
No me importa que me tachen de excesivamente tradicional o anticuado. No hace mucho me han enseñado que "Dios es azúcar", bella metáfora que apunta a la alegría y el gozo que Él puede aportar a nuestras vidas, aunque no lo veamos. Como el azúcar disuelto en nuestros alimentos, no se le ve pero se le siente y se le disfruta. Ya hablaban nuestros antepasados del "frui Deo" (disfrutar a Dios) con toda verdad y realismo. Pues bien, que podáis saborear esta azucarada oración de un gran santo y doctor de la Iglesia.

Oración de san Buenaventura:
"Traspasa, dulcísimo Jesús y Señor mío, la médula de mi alma con el suavísimo y saludabilísimo dardo de tu amor; con la verdadera, pura y santísima caridad apostólica, a fin de que mi alma desfallezca y se derrita siempre sólo en amarte y en deseo de poseerte.
Que por Ti suspire y desfallezca por hallarse en los atrios de tu Casa. Anhele ser desligada del cuerpo para unirse contigo. Haz que mi alma tenga hambre de Ti, Pan de los ángeles, alimento de las almas santas, Pan nuestro de cada día, lleno de fuerza, de toda dulzura y sabor, y de todo suave deleite.
Oh Jesús, a quien desean mirar los ángeles, tenga siempre mi corazón hambre de Ti, aliméntese de Ti, y el interior de mi alma rebose con la dulzura de tu sabor. Tenga siempre sed de Ti, fuente de vida, manantial de sabiduría y de ciencia, río de eterna luz, torrente de delicias, abundancia de la Casa de Dios.

Que te desee, te busque y te halle. Que a Ti vaya y a Ti llegue. Que en Ti piense y de Ti hable. Y que todas mis acciones se encaminen a honra y gloria de tu nombre, con humildad y discreción, con amor y deleite, con facilidad y afecto, con perseverancia hasta el fin.
Para que Tú sólo seas siempre mi esperanza, toda mi confianza y mi riqueza; mi deleite, mi contento y mi gozo, mi descanso y mi tranquilidad; mi paz, mi suavidad, mi perfume y mi dulzura, mi comida y mi alimento, mi refugio y mi auxilio, mi sabiduría y mi herencia, mi posesión y mi tesoro, en el cual estén siempre fija, firme e inconmoviblemente arraigados mi alma y mi corazón". AMEN.
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1- Dios es Dios, incomprensible para nosotros en su infinitud.
2-Nosotros somos sus Hijos y templos de su Espíritu, luego en constante comunicación con Él.
3- Sabe lo que necesitamos mejor, nos conviene, antes de que se nos ocurra a ninguno de nosotros.
¿Para qué podría ser la oración sino para alabarle?
Jesús se resistió lo suyo cuando le apremiaron a que les dijese como rezar al Padre, y al final sabéis que se descolgó con el Padre Nuestro, pero casi forzado.
Somos como sucursales del Padre a través del ES, luego todo lo que hacems, pensamos, decimos, etc.., lo sabe antes incluso que nosotros; esta experimentando sus cualidades a través del género humano. Somos parte de Él mirándonos en el espejo de la experiencia del bien y del mal, e incorpora a sus atributos inconmensurables nuesttra experiencia a cada instante. Se experimenta Sí mismo a través nuestro; como es arriba es abajo.
Leyendo al jesuita González Buelta (que recomiendo sobremanera y cuya obra está en la WEB), he asimilado dos notas características de la oración, que pueden ser útiles:
1. No existe oración si ésta no me lleva a actuar conforme a la volntad del Padre.
2. Imposible actuar conforme a la voluntad del Padre si no me adhiero real y comprometidamente a la causa de los desfavorecidos: Un Padre/Madre que me muestra tal amor y que ese mismo amor personal lo tiene a todos y cada uno de los desheredados de la tierra no puede dejarme indiferentemente repatingado en mi bienestar burgués, elucubrando teorías teolóogicas.
Hola "pobre creyente "Es la primera vez que te veo asomarte a esta ventana y justo cuando estoy delante del ordenador ,me alegro por ti y por mi .Alguien mas va a volcar su pensamiento y a compartirlo con nosotros.Seas !bienvenido!
Para mí la oración es silencio y escucha amorosa. Oirle, sentirle, gustarle. Y cuando eso me sucede, brota epontáneo el grito de agradecimiento, de admiración por tanto amor, la alabanza, el sentirse en sus brazos, sin miedo a nada aunque camine por precipicos terribles. ¿Qué he de pedir entonces si lo tengo todo?. Cada vez creo más que la oración se resume en ese primer momento que de la misma contemplaba Ignacio de Loyola: Ponerme en la presencia del Padre. ¡Basta con eso!. Lo demás lo hace Él.
Un abrazo a todos.
Terete ,que alegría saberte por aquí! No se porqué pero sin conocerte creo que te intuyo....La oración si no interpela si no compromete para mi que no es oración .Los cercanos son los mas dificiles de ver en ellos a Dios .Tenía una amiga que colaboraba con ancianos ,porque decía que a ellos nadie los quiere ,y no se daba cuenta que su suegra la necesitaba a su lado...me parcería mejor cuidar al hermano .La oración hace volver los ojos al cercano ,la oración se hace horizontal más que vertical. Conocer el corazón de Dios ,para que mas lo ame y lo sirva en los hermanos ,ser capaces de callar y escuchar de hablar con menos palabras y mas abierto el corazón a la escucha.
Como dice San Buenaventura que en Tí piense y de Ti hable .Besos
Terete ,que alegría saberte por aquí! No se porqué pero sin conocerte creo que te intuyo....La oración si no interpela si no compromete para mi que no es oración .Los cercanos son los mas dificiles de ver en ellos a Dios .Tenía una amiga que colaboraba con ancianos ,porque decía que a ellos nadie los quiere ,y no se daba cuenta que su suegra la necesitaba a su lado...me parcería mejor cuidar al hermano .La oración hace volver los ojos al cercano ,la oración se hace horizontal más que vertical. Conocer el corazón de Dios ,para que mas lo ame y lo sirva en los hermanos ,ser capaces de callar y escuchar de hablar con menos palabras y mas abierto el corazón a la escucha.Besos
"Cierto, Terete, también oran, movidos por el Espíritu, los agnósticos-ateos que se preocupan de sus semejantes, por más que ellos crean que no lo hacen."....
Al hilo de esto, recordad que muchos dirán el día del Juicio "Señor, ¿cuando te hemos visto hambriento ó sediento, desnudo, en la carcel... y te hemos socorrido...?; y el Rey dirá : cuando lo hicisteis con uno de vuestros hermanos más pequeños, a mí me lo hicísteis....
El péndulo infinito.
De nuevo, un dechado de mesura y de sabiduría el que Terete nos ofrece en su último comentario al encuadrar la oración en la vida humana. Ella misma da la clave para entender que "la ley del péndulo" aquí no cabe, pues toda oración es compromiso, todo compromiso es oración. Nos balanceamos, pues, en un péndulo infinito, que va de Dios a Dios. Ello quiere decir que, por mucho que insistamos en el compromiso o en la oración, el equilibrio vital y la salud mental están garantizados.
De ahí que jamás corramos peligro de ningún desequilibrio por insistir machaconamente en exponer las vitualidades de la oración, pues no podemos decirle a Dios: "Papá, te amo" dándole la espalda a ninguno de los hermanos necesitados, sabiendo que en la categoría de "necesitados" entramos todos.
Cierto, Terete, también oran, movidos por el Espíritu, los agnósticos-ateos que se preocupan de sus semejantes, por más que ellos crean que no lo hacen.
Como siempre, muchas gracias Jairo y a todos por sus comentarios.
Un abrazo.
Tiene que ser reconfortante para Jairo el constatar la receptividad de tantas personas que nos asomamos a este blog y los deseos que tenemos de vivir en profundidad nuestra fe. ¡Con lo desprestigiado que estaba el tema de la oración hace unos años (ya bastantes, en los 70-80) cuando bastantes creyentes decían que orar era perder el tiempo, que lo que importaba era el compromiso! Es verdad que ahora, por aquello de la ley del péndulo, podemos irnos al extremo contrario. Es cuestión de encontrar el equilibrio, pues orar desentendiéndonos de los demás es un engaño, no es oración cristiana; pero el compromiso cristiano sin contar con Dios es aquello que dice el salmo: “Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles”. Por supuesto que salvo a tantas personas agnósticas admirables, entregadas al bien de los más vulnerables de nuestra sociedad. A estos no hay duda que los mueve el Espíritu y están impregnados de El aunque lo ignoren... Saludos a todos.
Deseo, búsqueda y hallazgo.
En la oración del blog se trata de una peticíón a Jesús, el Señor. Si partimos del supuesto evidente de que, orando, ya se ha deseado, se ha buscado y se ha hallado a Dios, con el que se entra en íntima comunicación, la realidad es que esas tres situaciones son previas a cualquier iniciativa nuestra, pues desear, buscar y hallar son sentimientos que Dios ha puesto en nuestro corazón. Y así, cuando lo deseamos y lo buscamos ya estamos con Él y lo poseemos.
Lo que quiero decir con todo esto es que en toda oración es Dios quien se pone en contacto con nosotros: es Él quien nos desea y nos busca; de nosotros solo depende el dejarnos encontrar.
Ahora bien, Dios nos desea (nos crea) y nos busca (nos redime) constantemente y de mil maneras; que nos halle, es decir, que nos dejemos encontrar, solo es cuestión de tiempo, pues, al final, "nos hallará" . El "duro bregar" de la vida es más suave caminando de la mano con Él, acunados por su Amor.
Gracias a todos por vuestras palabras y vuestro ánimo. Sois maravillosos, dignos hijos de nuestro Abbá.
Querido Jairo, creo que es uno de los artículos más bellos que has escrito y que nos ha llegado al fondo del alma, haciendo que compartamos nuestras experiencias de oración y nuestra idea de Dios, que profundicemos en nuestros sentimientos y nuestras emociones más íntimas. Gracias y sigue así.
Agnes: Hoy hemos viajado para visitar a nuestro hijo el menor, estudiante él.
No le he dicho que le quiero, ni mi mujer tampoco.
Hablamos de todo cuanto se nos ocurría.
Cuando nos despedimos, unas horas más tarde, observé que nos miraba de una forma muy especial, imposible de describir con palabras.
Yo, que soy imperfecto, y que no me puedo comparar con Dios, no necesito que mi hijo me diga que me quiere.
Posiblemente me baste con que él se sienta amado.
Creo, amiga mía, que Dios no espera demasiado de nosotros, y quizás por esa razón nos ama tanto.
Creo que hay que dejarse de excesivos exámenes de conciencia, de pensar en heroicidades, y dedicar ese tiempo a percatarnos de que Dios nos ama "infinitamente".
Reconocer que somos amados por Él, y aceptarlo, es otro método de oración.
El amor no es formalista, y a veces, hasta puede permitirse ser incómodo, pero nunca dañino o cruel.
En realidad, casi todos somos "guay", de veras.
que Dios está conmigo en todo momento,aún cuando le doy la espalda ,de pequeña nos enseñaban que Jesús se va llorando cuando era mala!!que sufrimiento sentía!!...
Me encanta oir hablar de la oración ,los templos nos los pueden cerrar pero no el Ser mas profundo desde el que me puedo relacionar con mi Amor mi Dios en todo momento y desde cualquier sitio .Por favor no dejéis todavía de hablar de la oración me enriquecéis ,me enseñáis y aparte de estar a las 22 con vosotros no existe otro espacio donde se hable con tanta profundidad y con tanto cariño entre amigos .!gracias os quiero y no doy nombres porque son muchos pero si uno solo .!Jairo gracias por mantenerte aquí!
Acabo de llegar de un viaje y me doy un atracón de leer .Primero a Jairo y al Santo que tantas veces dice "isimos! .
Me ha entusiasmado que se saque el tema de la oración en este blog y con unos comentarios tan sabrosos tan cercanos tan llenos de naturalidad(un día me decía Jairo que lo mejor de su blog son los comentarios).Ha exajerado un poco. Jairo expone ,suscita ahonda ,y nosotros nos dejamos tirar de la lengua !como nadie nos conocemos! y un poco si es así desnudamos el alma ante personas que sabemos que no nos juzgan que nos aceptan como somos y nos expresamos .
El texto es precioso "Que te desee te busque te ame y que te siga ".Mi oración es bien sencilla,doy gracias a Dios por la vida,el amanecer,el sentirme viva ,dueña de mi elección el elegir ver lo bueno,lo que me queda por hacer ,disfrutar de sentirme amada por Dios ,el descubrir en los demás como me habla Dios,a través de los acontecimientos de mi día,aceptar lo que me ocurre como parte de la vida ,pero sentir...
La magia de una hora
La hora elegida para la oración de nuestra asamblea telemática, las 22 hora española, es una hora como otra cualquiera. Su redondez (las 10 de la noche, que también decimos) le da un matiz de acabado, de culminación de una jornada, de puerta hacia la intimidad de la noche, hacia el secreto más profundo del alma. Es buena hora, por más que, si quieren coincidir en el tiempo, los del otro lado del Atlántico, que parecen ser muchos, tienen que hacerlo unas cinco horas antes por su reloj. No importa que por allí sean las 5 de la tarde, pues esta hora, igual que la otra, es una hora más del día. La magia final de ambas horas, en unos relojes las 22 y en otros las 17 horas, es la fuerza que dimana de sentirnos unidos, invocando al mismo Dios, ofreciéndole un amor común, pidiéndole las mismas cosas. Si no se puede hacer a esa hora en punto porque uno está muy ocupado y distraído o simplemente se olvida, nada cambia orar a otra hora. La magia es la oración.
Por una de esas cosas que una no sabe explicar, a las 18 de acá, me puse a leer nuevamente el pos y los muchos nuevos comentarios, hasta que llego a enterarme que a las 22:00 hora de españa se ora en este blog... no estoy segura de la diferencia de horarios, pero aquí me tienen a tiempo o destiempo, compartiendo con todos:
que te deseamos
que te buscamos
que te hallamos
querido Dios
¡¡Muchas gracias amigo Jairo!!
Al terminar el día podemos agradecer este encuentro con Dios y los hermanos.
De corazón agradezco estos momentos de experiencias tan sublime de todos, tan cercano que te ayudan a superar y superarte.
"Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra. 2º Tesalonicense,2-16 "
Un abrazo a todos/as. Josefa
¡Qué maravilla de comentarios! ¡Qué preciosa comunidad virtual!
Desde el Dios Asamblea os abrazo y me uso a todos en ese permanente y apretado abrazo de Dios. A las 22 h. y siempre.
Con todo mi cariño.
Jairo
Solo ponernos en su presencia, entregarnos a El… yyy... ¡¡¡Escuchar!!!
Es bueno, muy bueno, leer a "traguitos" su Palabra Encarnada en Jesús, y en el silencio, esa Palabra se llenará de luz, y mostrará su rostro sin dudarlo.
Jairo, esto nos lo explica preciosamente en sus escritos.
El lugar ¡¡¡no importa!!! La calle, un parque, la casa… El, todo lo llena, y sobre todas las cosas, ¡¡nuestro interior!!
mª pilar
Muy querida Agnes: hay una receta que si tenemos paciencia... ¡¡¡Nunca faya!!!
"Señor, me conoces mucho mejor que yo... siempre estás llamando a mi puerta... en tus brazos amorosos me abandono...
¡¡¡Quiero conocerte interiormente!!! ¡¡¡Házmelo saber!!!
En ratos frecuentes de silencio, sin juzgar lo que haces (si hay algo que arreglar, lógicamente hacerlo; si son nuestras debilidades constantes, desde esta "receta" todo irá cambiando de color.)
Dios no se presenta como juez, se presenta como Abba... ¡¡¡Papaito!!!
No hablar, sencillamente abandonarse a El, reconociendo nuestras limitaciones con sencillez, sin pasar lista...
Gracias por este post. Me gusta el fondo del asunto. La oración de San Buenaventura es bonita, pero la verdad es que a mí no me va lo de usar tantas palabras, prefiero resumirla con el título del post.
"Que te desee, te busque y te halle" Aprendí de los cantos de Taizé que repetir varias veces una frase corta la hace penetrar gota a gota en mi cerebro y mi corazón.
Del otro lado la oración espontánea de expresar libremente lo que hay en mí, con o sin palabras. Como soy católica, aunque creo que se puede orar en cualquier sitio, siento que es especialmente fecunda la oración sin palabras -o con pocas palabras- ante el sagrario.
Creo que os habéis puesto de acuerdo para orar a las diez de la noche. Si es así, me uno desde mi casa. También lo propondré a otras personas, porque así estaremos orando unidos, y como recordaba Saruce, donde hay varias personas unidas en su nombre está Dios.
Gracias por todo.
Dios es Asamblea.
Agnes: no se puede decir a Dios:"Papá, te quiero" sin una predisposición omnímoda a cumplir su voluntad. Si algo hay serio y exigente en esta vida es el amor. De hecho, la oración es secuela del amor.
Saruce: naturalmente, la oración es asamblea, congregación, aunque uno ore solo en un monte, pues el destinatario del tal acción es Dios en quien uno se encuentra con todos, incluso con los muertos y los que todavía no han nacido, ya que la condición de Dios es la eternidad, cualidad que engloba el tiempo ido, el presente y el por venir.
Terete: ¡qué magnífico altavoz y potenciador eres de nuestras más simples reflexiones y de nuestros más limpios sentimientos!
Me quedo hoy con esta idea: Dios es Asamblea en la que, por englobar a todos, puedo hablar con quien me apetezca con solo dirigirme a Él. Así, puedo hablar (palabra que es oración) con cualquiera de vosotros en cualquier momento y con cualquiera de mis seres queridos ya desaparecidos.
...
Mire Agnes, si no se atreve a decirle "te quiero" dígale simplemente "quisiera quererte" ó "ayúdame a quererte" por que es eso lo que Vd desea ¿no?, si nó no andaría por aquí dando vueltas. Algunas veces creemos que ciertas iniciativas son nuestras sin pensar que es Jesús quien siempre anda intentando acercarse a nosotros de alguna manera, y somos nosotros generalmente quienes ponemos excusas para no encontrarnos con El. Además no todos tenemos por qué sentir ni expresarnos de la misma manera, unos somos más cálidos y otros más fríos. Recuerde aquel al que sólo se le ocurrió decir "Señor ten piedad de mí porque soy un pobre pecador" ... y sin embargo su sinceridad le justificó más ante Dios que el piadoso religioso que cumplía todos sus rituales y obligaciones. Dios nos conoce porque es quien nos ha hecho, y no necesita erudicción ni bellas frases rimbombantes, sino sólo sinceridad. Conózcale, porque "es imposible conocerle y no quererle, quererle y no seguirle...." Un saludo cordial..
Unidos en la Oración, que nace de un corazón que ama a todos y necesita ser amado.
Josefa
Gracias Terete por tus palabras. Pero ¿cómo puedo decirle a Dios "Te quiero" si no cumplo su voluntad? Sería una hipócrita si le digo que lo amo, pero no amo a mis hermanos que están cerca. Creo que la oración no se puede quedar en palabras bonitas, sino que tenemos que pedirle a Dios que nos ayude a cumplir su voluntad: amarnos unos a otros.
Quizás necesitemos primero la experiencia de haber sido amados gratuita e incondicionalmente por alguien en este mundo: padres, abuelos, etc. Cuando se recibe amor es cuando se puede amar.
¡Qué bien os expresáis, queridos comentaristas!
Ciertamente, Ramón, no nos debería resultar problema el tema de la oración, pues como dices “Rezar es la cosa más fácil de este mundo. Basta decirle a Dios: "papá, te quiero". Ya ves, Agnes, lo fácil que nos lo ponen…
Es hermoso saber que Dios ya se está relacionando con cada persona por el solo hecho de existir. “La oración es comunicarse conscientemente con Él” –nos dice Ramón-. Solamente es cuestión de tomar conciencia de ello y querer responder a esa comunicación total y permanente que Dios establece en nosotros. Y hacerlo con la sencillez, espontaneidad y confianza con que un niño se dirige a sus padres, tal como se siente en ese momento, sin necesidad de palabras sublimes. Jesús nos descubre al auténtico Dios: a su Abba (papaíto) ¡Con qué énfasis nos lo recuerda mª Pilar en sus comentarios! Hacer la experiencia de Dios es experimentar su amor totalmente gratuito e incondicional por cada uno/a.
Quizás necesitemos p...
Y para terminar, deseo recordaros un detalle, del que creo que algunos no se han percatado.
Cuando yo era joven me impactó aquella frase de Jesús: "donde dos o más se reúnan en mi nombre, yo estaré en medio de ellos"
Tenéis que coincidir conmigo en que es una suerte tener al mismo Jesús de Nazaret en la Red, compartiendo unos momentos de charla amigable.
Un abrazo.
¡Hola, amigos!. Ayer me fue imposible contactar con vosotros.
Y a decir verdad, no me arrepiento.
Habéis enriquecido el post, con vuestros comentarios.
Yo soy de los de "aquí te pillo, aquí te mato", en esto de la oración. Cualquier momento, cualquier circunstancia, son buenos para hablar con Dios, o con María, nuestra Madre.
Sin embargo, mi novia de toda la vida, es decir, mi esposa, no pierde la ilusión de visitar a Jesús en un sagrario, al menos una vez al día.
Cada uno "siente" a Dios de una forma diferente, y también posee unas ciertas peculiaridades para establecer una relación a dos.
Soy poco partidario de las oraciones comunes, so pena de que se trate de una celebración eucarística.
Cuando Jesús nos invitó a orar a Dios, creo que fundamentalmente nos enviaba el mensaje de su hermanamiento con nosotros ("Padre nuestro que estás en el cielo").
Siempre he creído que la fe es personal e intransferible, así como la oración.
Ser y estar.
Cierto que el ser es la médula del alma, como dice o repite Jairo, pues solo se puede ser participando del ser de Dios (creación). La relación con Él es, por ello, total, porque es existencial, es decir, solo puedo existir en Dios, mal que le pese al ateo.
Si la oración es comunicarse conscientemente con Él, la oración es, pues, un "estar" en Dios, momento en el que el diálogo admite infinitas maneras y contenidos, si bien, en cristiano, no debemos olvidar que el modelo de oración es el "padrenuestro", relación íntimamente filial durante la que se florifica a Dios y se le pide pan, perdón y protección. Al enseñarnos a orar, Jesús dirige nuestra mirada a Dios directamente.
La metáfora de que Dios es nuestro "PADRE" facilita considerablemente el diálogo abierto con Él, la posibilidad de recostarse en su regazo, de "adentrarse en su pecho" (Unamuno), de estar en Él. Rezar, pues, es la cosa más fácil de este mundo. Basta decirle a Dios: "papá, te quiero".
¡Gracias, Terete, por tan reconfortantes y cálidas palabras para mí! Un abrazo inmenso para ti y para todos los que aquí nos damos cita. Sigamos creciendo en este intercambio de sentires y de decires a partir de estos hermosos y movilizantes textos de Jairo. Los quiero. Ilda Ana
Gracias Jairo por hablar de la oración y enseñarme a seguir compartiendo con el Señor momentos íntimos. Esta fiesta de Corpus Christi es buena ocasión para sentir hambre de compañía, de escucha, y de dar parte de nuestro tiempo a tantos necesitados. La oración es la fuerza para seguir por el camino que el Señor nos enseñó. Aunque nos centremos en pedir, siempre nuestro corazón se llena de gratitud. Lo importante es el encuentro que tanto espera de nosotros el Señor.
Un abrazo.
Gracias a Jairo y a todos los comentaristas que habéis abordado el tema de la oración con tanta exquisitez y sabiduría.
Siento un poco de envidia al ver cómo la oración llena vuestras vidas, quizás porque habéis tenido una experiencia profunda de Dios y os sentís plenos de Amor. En mi caso, la oración suele ser rutinaria, vacía, la mayoría de las veces no encuentro palabras que decirle (será que tampoco hay sentimientos que expresar). No pierdo la esperanza de que la Buena Nueva penetre en mi corazón y me sienta amada incondicionalmente. Vosotros me estáis ayudando sin saberlo, con vuestros comentarios y compartiendo vuestra fe con los que os leemos.
Que Dios os bendiga.
Perdona Ilda Ana por el error en llamarte Lida.
(Continuación) Dices que te cuesta concentrarte pero que estás en un diálogo permanente con Jesús en medio de la actividad cotidiana. ¡Eres una bienaventurada tú y todos los que conseguís orar así en la vida y desde la vida! ¿Qué más profundidad e “impregnación” quieres? ¿Qué le importan a Dios los “tiempos” y “lugares” exclusivos para orar, si todo el tiempo y todos los lugares son suyos?
Gracias por la sencillez y profundidad de vuestros testimonios. ¡Cuánto enseñan!...
Amiga Estrella Pampeana, Dios esconde sus secretos a los sabios y los muestra a los más sencillos, nos dice Jesús en el Evangelio. Dices que te es difícil rezar pero que no te es difícil comunicarte con Dios. ¿Pues qué otra cosa puede ser la más exquisita oración sino una comunicación con ese “Dios que es pura misericordia”? Si eres consciente de que el Viviente inunda tu alma –como dices- ¿que más oración se puede pretender? Solo queda darle gracias sin parar. Creo que no es cuestión de hablar ni de saber, sino de gustar y de agradecer. Y por supuesto de ESCUCHAR.
Amiga Lida, sinceramente creo que no existen prácticas elevadas en el arte de orar –como supones- pues creo que todos somos principiantes y no hay fórmulas mejores ni peores. Todos aprendemos de todos. Además, a fin de cuentas, no somos nosotros los que oramos, sino el Espíritu Santo que gime en nosotros, como dice san Pablo.
Dices que te cuesta concentrarte pero que estás en un diálogo permanente c
La oración que más me gusta, de San Francisco de Asís:
Señor, hazme un instrumento de tu paz;
donde haya odio, ponga amor;
donde hay ofensa, perdón;
donde hay duda, fe;
donde hay desesperanza, esperanza;
donde hay tinieblas, luz;
donde hay tristeza, alegría.
Oh Divino Maestro,
que no busque yo tanto.
Ser consolado como consolar.
Ser comprendido como comprender.
Ser amado como amar.
porque dando se recibe.
Perdonando se es perdonado.
Y muriendo a si mismo
se nace a la vida eterna.
Este sí que era buen conocedor y amigo de Dios.
Feliz día del Corpus para todos, unidos en el amor a Jesus Sacramentado..
Que El nos haga sentir su amor disipando nuestras tristezas y nuestro dolor.
Felicidades.
Toda esa gente que fue a donde Jesús, y fueron alimentadas y hubieron sobras... esa gente, esos 5000, pues se han tomado la 'molestia' de ir a un lugar despoblado, lejos de distracciones.
Lastimosamente, por ejemplo los templos, que se construyeron como supuestos centros de oración, hoy día permanecen cerrados y solo se abren para las celebraciones. Y, ciertamente, las celebraciones son momentos difíciles de concentración, hay ritos, pompas, o desatinos, que impiden la concentración en uno mismo, en el prójimo y/o Dios.
Esa gente no pidió comida a Jesús, ellos iban por sanación, por crecimiento espiritual; pero Jesús quiso darles un ejemplo de lo que es creer en él: la satisfacción alimenticia.
Pues bien, luego de una 'buena oración' uno debe salir como los 5000, satisfecho y con sobras...
Fraterno abrazo desde Asunción, Paraguay; corazón de América
Muy interesante como siempre, Jairo. E inspirador también. Creo que compartimos plenamente eso del crecimiento. Resulta que hay por ahí gente que solo ora 'pidiendo' y no se da cuenta que ya ha recibido tanto cuanto su SER es.
El tránsito de conocerse a uno mismo, de indagar sobre las propias y verdaderas intenciones, ya es una oración a Dios, pues somos imagen de él.
Cuando indagando nuestro ser descubrimos defectos, y asombrados nos sentimos con ánimo de enmiendas... ¿no es acaso que Dios nos ha hablado?; y si aplicamos las intenciones a la obra, ¡cuánto mejor!.
Sinceramente me parece azaroso predicar 'a Dios rogando y con el mazo dando', pues muchos lo entienden por el otro lado, el violento, y creen que con rogar a Dios ya no importa si con el mazo dan a sus hermanos.
Es imprescindible que cada uno dedique tiempo especial para la oración, no la de pedigûeñear, sino la de SER, tal y como se dedica a estudiar una profesión
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo