
A mi ordenador llegan muchas confidencias, consultas, testimonios… No sé cómo, este chisme se ha convertido en un invernadero de preciosas flores de perfumes y colores inusitados. Generalmente son confidencias que se quedan en mi jardín y me empujan a crecer. Pero hoy quiero compartiros el diálogo con una madre de familia, con cuatro hijos adolescentes, que me parece beneficioso para todas las madres. Ella misma en su último correo afirma: "Ojalá que un mensaje, como el que tú me das, pudieran recibir todas las madres católicas (y no católicas) del mundo".
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo