
Fruto de la generosidad ajena tengo dos calendarios sobre mi mesa de trabajo. Los encuentro cada mañana al llegar a la oficina y leo sus diarias reflexiones. En uno, los mensajes son del tipo: "si haces algo bueno por alguien, alguien empezará a exigir más" o "si algo puede fallar, fallará". Y en el otro: "todo lo bueno que das vuelve a ti acrecentado y multiplicado" o "transformo cada experiencia en una oportunidad". Ante tal disparidad de criterios, no hay día que no me pregunte: ¿Yo que creo de esto? ¿Qué voy a vivir hoy?
Hace años me hubieran convencido las frases pesimistas y corrosivas del primer calendario que, con su fatalismo, empujan sutilmente hacia la desconfianza y la desazón. Es una visión amarga de la vida. Es el resumen irónico o el humor negro de un hombre que ha tallado su historia sólo con la dura piedra del acontecer exterior.
Hoy esa visión de la vida ya no me sirve. La sopeso, la entiendo, río sus gracias de mordacidad o escepticismo. Pero me esponjo con el gusto de estar en las antípodas. Sin embargo, esos mensajes de mi calendario fatalista me interpelan respecto al entorno humano en que vivimos y su influencia sobre nosotros. ¿Cómo es posible que -de forma sutil a veces- se haya ido sembrando ese pesimismo vital, ese escepticismo rampante, esa descreencia vacía, ese utilitarismo material, ese abatimiento oscuro? ¿Cómo se ha hecho circular la idea de que todo vale para hacer feliz al ser humano?

Mientras nos susurran al oído un poder que no tenemos para llenarnos de cosas, se nos inculca un complejo de incapacidad sobre nosotros mismos, que tampoco es real. Nos saturan de basura envuelta en celofán, mientras se crean grupos de expertos para descifrar por qué hoy ya no somos felices, ya no engendramos hijos, ya no leemos, ya no hablamos, ya no educamos, ya no rezamos, ya…
Alguien ha olvidado decirnos que no hay actos neutros, que todas las opciones avanzan o retroceden nuestra vida. Nos han insistido poco en que tenemos el poder de decidir y, por tanto, de construirnos o destruirnos. Nos gritan que somos libres si compramos un coche estupendo, una colonia seductora, un dentífrico radiante o unas joyas irresistibles. Nos proponen una libertad venenosa para hacer lo que nos venga en gana, aún a costa de los demás, de nosotros mismos o del entorno.
Pero casi nunca nos dicen que somos libres para ser, para cultivar nuestros dones desde el fondo de nosotros mismos, donde nace la verdadera libertad, la verdadera autonomía, el verdadero gozo de vivir y convivir. Sólo desde ese fondo positivo de la persona se puede aprender el arte de convertir cada día en una aventura, de amanecer con hambre de novedad y de conquista. Por mucho que el entorno nos apriete, que la realidad nos acose, no podemos permitir que nos sorban la vida, ni arrojarnos a la inercia del sumidero. No podemos caer en la torpeza de dejarnos llenar por fuera mientras nos vaciamos por dentro.

La modernidad ya no está en el patrón prefabricado y mortecino que nos rodea. La gente verdaderamente moderna es la que cada mañana decide mirar la vida con los ojos del corazón. La que permanece fiel más allá del vaivén sensible del momento. La que se compromete en sus relaciones y es capaz de vivir los múltiples matices que abarca el amor.
Modernos son quienes comprenden que todos somos ínfimos y efímeros, pero piezas imprescindibles, únicas e irrepetibles de la caravana humana. Modernísimos son los que, a pesar del ambiente, trabajan honradamente, no malgastan su tiempo y energías, ni necesitan esperar a salir del trabajo para sentirse libres, porque su libertad les acompaña a jornada completa. Tan modernos, que casi parecen futuristas, son aquéllos que cada día dan pequeños pasos de superación y, venciendo su timidez, su apocamiento, su inseguridad, van abriendo el precioso caudal de su vida del fondo.
Este tipo de gente "progre" me apasiona. Son fuertes y trabajadores, avanzan sin estridencias como los árboles del bosque. ¿Cómo, si no, seguiría el mundo caminando? ¿Cómo, si mi escéptico calendario fuera cierto, existe gente llena de alegría y bondad?

La experiencia da los frutos que la sembramos. Por eso constantemente se nos llama a decantarnos, a optar por caminos de vida o por caminos de muerte. Y no sólo en lo grande, también en lo cotidiano, en lo corriente, en lo pequeño. En todo momento tenemos el poder de situarnos en la desazón o en la esperanza. Podemos propagar una calumnia o dejar que muera en nosotros. Podemos utilizar nuestra inteligencia y enderezar un mal funcionamiento o dejarnos arrastrar por nuestra sensibilidad herida, por nuestra imaginación, por nuestra animalidad. Podemos, sí, ciertamente podemos mucho. Y, aunque no siempre nos lo parezca, somos importantes para el entorno.
Los calendarios de mi mesa laboral me interpelan y me remiten a mis opciones personales. Leyendo uno y otro he caído en la cuenta de que mi historia la escribo yo cada día con mi inteligencia, con mi constancia, con mi elección de relaciones que vitalizan o que deprimen, con mi sentido común, con lo aprendido de mis errores pasados, con mi visión cristiana de la persona, el mundo y la historia.
He llegado a la certeza de que todo en mí tiene futuro, que mis aspiraciones del fondo claman por reventar y florecer. Siento bullir dentro de mí futuras primaveras que me confirman que hay más vida, más camino, más futuro, más horizonte del que hoy soy capaz de vivir.

Por eso, aunque yo nunca he sido rebelde, me rebelo cada mañana contra la pretensión que algunos tienen de conducir mi vida. Puede que esté de moda dejarse engullir por el vulgar y febril "ambiente humano" que nos rodea. Pero, como las humildes amapolas, estoy determinada a dar mi color, mi paz y mi alegría allí donde me toque vivir. Me seguiré rebelando contra toda pretensión de alienarme a una sociedad decadente y defenderé mi derecho a vivir desde mis raíces sin dejar de inundarme de cielo.
Rosa María Martínez del Agua
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Rosa...me ha encantado...realmente eres tu y te dejas ver en tu belleza,armonia y sabiduria, gracias por darnos este texto "Rebelion de las amapolas"..ser lo que somos y vivir desde ahi¡¡Que maravilla¡¡ y la huella que se va dejando en el corazón de los demás ,una huella que invita a la libertad..la verdadera ,la de los Hijos de Dios..¡¡bendito sea y benditas todas sus criaturas.
Y..."En nombre del mor ,mil veces bendita seas,seais"
Un gran abrazo con mi cariño Mary
Sí, "la experiencia da los frutos que le sembremos", ¡que inmensa verdad! Recuerdo una persona que fundaba su falta de esperanza en su propia experiencia."No, a mí no me agarran más, eso es un utopía..." o "No, yo no voy a golpearme de nuevo con la misma pared,... vos sos joven y no entendes de estas cosas" y se cerraban a toda nueva posibilidad de vida, desacreditando antes cualquier palabra que pudiera salir de mí.
Muchas veces pensé en estó de justificar la propia postura vital con la historia personal. Nos lamentamos y nos autocompadecemos.... mirando cada vez más nuestro popio ombligo. Y como la Penelope de Serrat nos quedamos solos en el anden ya sin poder reconocer la posibilidad que trae cada tren, la novedad que trae cada mañana, el instante jamas imaginado.
Gracias por tus palabras Rosa María
Es verdad que siempre asumimos una postura existencial: "no hay actos neutros"!
NO APARECE EL POST SIGUENTE!!!!!!
ESE QUE ME CAUTIVÓ por su título 'Enamorarse no siempre es amar'
sludos
Si difícil y laborioso ha resultado transmiitíroslo, más gozosa debe ser su lectura y, sobre todo, la constatación de que Rosa nos expone una gran verdad.
Pues sí ha ocurrido. Voy a reproducir el texto de Rosa, sin utilizar el copiar y pegar. Dice así:
Medio en broma, medio en serio, le dijo a Jairo que tendría que hacer un estudio sobre la repercusión que este "espacio de compartir desde el corazón" está teniendo en la vida de los lectores fieles. Estoy segura de que se trienen que notar cambios en lo cotidiano: mayor alegría, mayor apertura del corazón, un gusto por compartir y compadecer el sufrimiento de otros... Algún día alguien lo dirá>
Bueno, ya lo he hecho. Si no lo consigo, ya no me quedan más opciones y pensaré que es cosa de brujas.
Disfrutad de un buen día.
Ignoro por qué razón, al pinchar en "enviar", el paso al blog se ha comido el comunicado de Rosa que quería transmitiros, pues en la ventana del escritorio sí que aparece. Lo intento de nuevo.
.
Si vuelve a suprimirlo, pensáré que es cosa de brujas, en cuyo caso, en vez de copiar y pegar esas líneas, tendría que reescribirlas yo mismo de nuevo. Vamos a ellos.
Intuición de Rosa
En correo particular, he recibido de Rosa una perla primorosa, que me complace compartir con todos los comentaristas, pues expone algo que yo también percibo claramente. Me dice así:
Pues ya queda dicho para la reflexión y el regocijo de todos y, sobre todo, para la conciencia de que eso es realmente así. No se puede afirmar que se ama a Dios sin gozarlo realmente; no se puede confesar que uno se confía a Su providencia y a Su voluntad sin sentir que Él está ahí, realmente presente, amándonos y acunándonos cuando en la vida propia "pintan bastos".
Lo más hermoso que Rosa nos comunica es:
Su profundo deseo de ser totalmente humana, integra en su libertad, abierta a cuanta hermosura le rodea, así se nos presenta.
Totalmente decidida a salir del sinsentido que nos rodea, a no dejarse vencer, por los parámetros que esta sociedad fría y solitaria (por eso es negativa) presenta.
Ella busca un camino lleno de luz, y hermosas posibilidades.
No es fácil esa opción, pero es valiente y consecuente, con el soplo que todo humano, lleva grabado en su propio ser.
¡Gracias Rosa! por ser un soplo de esperanza, en este mundo que camina... ¿a donde y por qué?
Un abrazo entrañable, y aseguir en la brecha dando esperanza.
mª pilar
Después de leer algunos comentarios, percibo que estamos muy necesitados de belleza, especialmente de la que podríamos hallar oculta en un blog.
Diversas interpretaciones, a cual más atrevida, que imagino que harán temblar a la autora del post.
¿Tan profunda soy, que he llegado a formar tanto revuelo?, imagino que se preguntará.
Es posible que lo sea, o que no, pero la realidad es que ha producido impacto en nuestras mentes o en nuestros corazones, y ha recibido nuestro agradecimiento, de forma unánime.
¡Qué hermosas son las palabras cuando alguien con suficiente sensibilidad las sabe encadenar!.
Lo realmente hermoso es que continúes escribiendo, Rosa María, aunque los futuros escritos únicamente "sirvan" para indicar que estás viva, que tratas de comunicarte con los demás.
Yo no he sacado tantas y buenas conclusiones como otros, pero sí el puro deleite de leer, que ya es un hermoso regalo, en esta Red tan plural.
Saludos para todos.
Interpelación.
El tema de la rebelión de Rosa, visto con algo de perspectiva y quietud emocional, es decir, con un poco de análisis crítico, es una severa interpelación, un reto atrevido. Cierto que ella lo hace dulce, agradable, fluido, con la frescura del suave murmullo de un riachuelo en primavera.
Pero, en realidad, es un escrito que nos invita a seguir sus pasos de madurez, de equilibrio, de sentido común. Todo ello es lo más difícil a que podemos enfrentarnos. ¡Con lo agradable y placentero que es dejarse llevar, sentir el calor del rebaño y el aplauso programado! ¡Es tán fácil darle a la de sin hueso sin jamás hacer una propuesta seria y, muchos menos, sin hacer el más mínimo esfuerzo por llevar a efecto una acción bella y beneficiosa para quienes viven en nuestro entorno!
Gracias, Rosa, por enfrentarnos dulcemente, pero muy seriamente, con nosotros mismos, por obligarnos a mirarnos en un espejo inmisericorde con nuestras propias ruindades y miserias.
Rosa Mª, qué razón tienes cuando dices: “me rebelo cada mañana contra la pretensión que algunos tienen de conducir mi vida”. A mí también me pasa eso. Pero lo malo es que logran hacerlo a pesar nuestro. En el pps. que Jairo nos ha enviado, más allá del humor hay “mucha tela” en este sentido. Lo menos malo es que, al menos, seamos conscientes de que nos conducen y nos rebelemos y tomemos las medidas que podamos…
Me ha encantado este final de tu escrito: “He llegado a la certeza de que todo en mí tiene futuro… Siento bullir dentro de mí futuras primaveras… más horizonte del que hoy soy capaz de vivir”. Sí, me siente identificada plenamente.
Estoy también con Saruce cuando te comenta que “Rodar por la pendiente de la vida, ofreciendo su lado atractivo y hermoso, exige una presencia de ánimo que pocos saben contagiar” Por aquí creo que podemos y debemos dar en el callo. Son los y las PROFETAS DE ESPERANZA que la Iglesia y el mundo de hoy necesitan.
Ha sido una hermosa parada en vuestro blog, Rosa María.
Me ha impactado tu seguridad, anque presumo que se trata de licencia poética al exponer "mi historia la escribo yo cada día".
A muchos nos gustaría ser tan libres, y a otros nos bastaría con aceptar de buen grado la historia que otros escriben para nosotros.
He de felicitarte (como homenaje, y no como obligación) por tu forma de enfocar el post.
Rodar por la pendiente de la vida, ofreciendo su lado atractivo y hermoso, exige una presencia de ánimo que pocos saben contagiar.
Yo no puedo tanto, pero lo voy a intentar.
Abrazos para ambos.
Que hermosa manifestacion, muy profunda, que nace del ser de donde solo puede fluir la verdad resuena como musica a mis oidos a poesia para mi paz interior y mi conciencia se nutre del nectar de las amapolas florecientes.
Que acertada has estado Rosa Maria con este pequeño mensaje, para mi sin edad aplicable desde que somos concientes de nuestras vidas, me provoca adipcion a todo lo que escribas y sin duda esperere ansioso nuevas manifestaciones de las maravillas que guardas y compartes sincera y alegremente con nosotros criaturas ciegas a veces, necesitadas de oir y ver mensajes claros y directos que nos conduscan mientras estemos aqui hacia al rumbo que hemos perdido.
Gracias Rosa.Ay el lado oscuro de las personas y de esta época,proclamado como bandera por casi todos,sin pena ni vergüenza!
Aunque al final,siempre me quedo fascinada por el lado luminoso de la realidad.Es el que provoca la gran alegría profunda(puede haber lágrimas superficiales al tiempo)A las personas se nos escapa, a veces sin saberlo ni quererlo, el parecido con nuestro Padre. Su soplo vaga libremente, provocando destellos de belleza deslumbrante.
Las amapolas son un símbolo perfecto: tan sencillas, delicadas y ardientes!No tienen nada de anodinas ni de bobamente sumisas,tan pequeñas y capaces de cambiar todo el paisaje...heridas abiertas.
Equilibrio psicológico y religión.
La exposición de Rosa, que acabo de releer con renovado gozo, es un denso alegato sobre el equilibrio interior en torno al cual giran sus bellas imágenes, sus palabras y sus razonamientos. Huelga repetirlos ahora pues los tenemos aquí mismo, unas líneas más arriba, para una lectura o relectura provechosa.
Rosa no invoca contenidos de fe ni de práctica religiosa. En realidad, no lo necesita porque de ellos está empapada cada palabra, cada frase, cada argumento. El criterio de Rosa es el criterio de una persona normal, equilibrada. Sus valoraciones de lo efímero y de lo sólido nacen de la libertad de ser como es debido, de ser plenamente.
Ahora bien, el equilibrio esencial y el ser debido le vienen al hombre de su Hacedor, el que coloca cada cosa en su sitio e insobornablemente valora cada acción como se merece. El "infierno" solo brota del vivir desequilibrado. No es fácil vivir como es debido pero es bello y reconfortante hacerlo
He regresado de mis vacaciones, y al abrir el blog de Jairo, que siempre aporta mucho a mi vida, me encuentro con este escrito tuyo, Rosa María, que es fascinante.
Comparto cada palabra, y desde lo profundo de mí, donde Dios hace su obra incluso a pesar mío, surge todo ese caudal de esperanza, de alegría, de paz, de amor, de ese "mirar la vida con los ojos del corazón". Hay mucho para cambiar, es verdad, pero sólo es posible desde dentro, una vez que experimentamos que la realidad es otra cosa de lo que se ve a primera vista. Por eso rescato tu frase sobre aquellos que "van abriendo el precioso caudal de su vida del fondo", porque es verdad que "mi historia la escribo yo cada día", desde las opciones que tomo a cada momento, y desde el fondo.
Ta mando un abrazo, Rosa, también a Jairo y a todos.
¡¡Gracias Terete!! Yo soy una enamorada de la naturaleza entera,pero las amapolas me fascinan.
Ellas salen y duran lo que hace falta para embellecer el campo. Me ha encantado el pot de Rosa.
Cuenta con mis oraciones y sigue siendo tan fuerte como eres. Un abrazo Josefa
(Continuacion) Constato con inmenso gozo que el mundo “mortecino” y la “sociedad decadente” de la que nos hablas, está llena de amapolas que surgen aquí y allá en condiciones bien precarias (bien, Josefa, como ves ya somos más las enamoradas de las amapolas) Surgen ahí, en la tierra agrietada de nuestra sociedad; son las innumerables personas que llevan adelante iniciativas y proyectos que demuestran que otro mundo y otra manera de vivir son posibles. Ellos y ellas son, sin duda, las “piezas imprescindibles, únicas e irrepetibles de la caravana humana” –como muy bien dices-. Signo palpable de que Dios no reniega de su mundo, lugar de su acción salvadora. Sí, creo contigo y con otros muchos que en nuestro mundo y en nuestra sociedad “hay amor, mucho amor, única fuerza que nos ayuda cada mañana a proclamar que "vivir es bello" y ver cada día como campo bien labrado para sembrar y hacer crecer en él los más íntimos anhelos del corazón humano” (Ramón)
(Continuacion) Constato con inmenso gozo que el mundo “mortecino” y la “sociedad decadente” de la que nos hablas, está llena de amapolas que surgen aquí y allá en condiciones bien precarias (bien, Josefa, como ves ya somos más las enamoradas de las amapolas) Surgen ahí, en la tierra agrietada de nuestra sociedad; son las innumerables personas que llevan adelante iniciativas y proyectos que demuestran que otro mundo y otra manera de vivir son posibles. Ellos y ellas son, sin duda, las “piezas imprescindibles, únicas e irrepetibles de la caravana humana” –como muy bien dices-. Signo palpable de que Dios no reniega de su mundo, lugar de su acción salvadora. Sí, creo contigo y con otros muchos que en nuestro mundo y en nuestra sociedad “hay amor, mucho amor, única fuerza que nos ayuda cada mañana a proclamar que "vivir es bello" y ver cada día como campo bien labrado para sembrar y hacer crecer en él los más íntimos anhelos del corazón humano” (Ramón)
(continuacion) Una tercera tipología de amargados sería la de los miedosos ante los cambios, los agoreros de siempre, sin presente ni futuro, anclados en un pasado que según ellos fue mejor y por el que claman con desespero en su intento hacia un retorno imposible. Me dan pena porque no hacen más que “dar coces contra el aguijón”.
Habría más tipologías y muchas variantes en cada una de ellas. Yo me quedo con los que miran la vida no con amargura sino con realismo, que es muy distinto; con los que saben que Dios no esperó para encarnarse a que el mundo estuviera un poco más decente de lo que estaba, sino que asumió la cruda realidad tal como se daba y desde dentro de ella, nunca desde fuera, intentó transformarla, invitándonos a ser –como El- luz, sal y levadura en la masa. Tres elementos discretos pero primordiales, tres signos que, como no se ven, pasan desapercibidos. Constato con inmenso gozo que el mundo “mortecino” y la “sociedad decadente” de la que nos hablas, est
Rosa Maria, hablar de “la visión amarga de la vida” me lleva a fijarme en varias tipologías: la primera es la de aquellas personas cuyas vidas son un rosario de calamidades y desgracias que las han dejado aplastadas. Me dan mucha compasión, porque es muy difícil que puedan salir de su fatalismo. Junto a esas personas existen –puro milagro- otras muchas que han vivido situaciones parecidas pero que, con una fortaleza heroica, han sabido afrontar la realidad y sobreponerse a ella titánicamente. He tenido la suerte de conocer a muchas personas de éstas, mujeres sobre todo, lo que ha sido para mí una gracia inmensa para aprender a no ahogarme en un dedal.
La otra tipología es la de quienes están amargados y despotrican de todo y de todos, pero no porque les falte nada sino porque siempre quieren más; los que defienden derechos pero huyen de los deberes; los que quieren recoger sin haber sembrado… (continuará)
Al igual que las monedas, la vida tiene dos caras y, desde luego, los acontecimientos, de cualquier tipo que sean, tienen por lo menos dos lecturas políticas, que se hacen según conveniencias.
Afortunadamente, Rosa opta por mirar la "cara" de la vida y deja en la sombra la "cruz", que, en el presente caso, no tiene nada de redención.
No podemos negarnos a admitir que en el mundo hay mucho odio, demasiada codicia, desatada violencia y desbordante egoísmo, cuatro terribles jinetes para un apocalipsis de sangre y dolor que los hombres se empeñan en infligirse unos a otros.
Pero también hay amor, mucho amor, única fuerza que nos ayuda cada mañana a proclamar que "vivir es bello" y ver cada día como campo bien labrado para sembrar y hacer crecer en él los más íntimos anhelos del corazón humano cuando se emociona y desea el bien infinito a los suyos, que son todos los seres humanos.
Deberíamos vivir cada día como una permanente Navidad de buenos deseos y obras.
Gracias Rosa,por entrar en nuestras vidad y de forma tan viva.
Veo que los complejos no son lo tuyo,tienes las cosas clara.
Te digo que he releído dods veces tu pot. para degustarlo bien y con calma.
Gracias por tus palabras. Josefa
Hoy toca en clave de Mujer!Me ha gustado mucho el escrito .!Así soy yo! rebelde ,incorfostista positiva alegre.
Me encanta lo de las amapolas ,cuando vivia en Murcia de niña ,los campos estaban llenos de amapolas ,sin una gota de agua, ellas salían adelante mostrandonos su belleza ,a pesar de la sed .Así me gustaría que fuera mi vida ,que pudiera tranmitir a los demás la satisfación de lo sencillo ,lo amable de la vida que llevamos dentro ,aunque haya dolor (que no lo transformemos en sufrimiento ,que es muy distinto)que sepamos que nadie dirige nuestra vida ,que tenemos el poder de elegir y que hoy ELIJO SER FELIZ POSITIVA ALGRE REVELDE a pesar del dolor y la incetidumbre que hay en mi vida .Un abrazo recien horneado ,como dice Jairo.
¡Bienvenida, Rosa María! Me uno a la alegría de los demás comentaristas y al deseo de que no sea la última vez, sino que te veamos asomar con mayor frecuencia como “amapola entre los trigales”.
Tu artículo me ha gustado mucho y hay aspectos muy interesantes para comentar. Nada más empezar me encuentro con una convicción que en mí tiene su historia, creo que una "historia de salvacion". Te la comparto. Dice tu calendario: "todo lo bueno que das vuelve a ti acrecentado…”
De pequeña leí un cuento precioso que me impactó, cuya moraleja venía a decir lo mismo: “La vida es un espejo, te devuelve lo que le das”. Me quedó muy grabado esto y me ha servido toda la vida, sobre todo durante la juventud en que se pretende ver de inmediato los resultados del bien que a una le parece sembrar. En resumidas cuentas: la experiencia ininterrumpida que desde entonces hago, me dice que eso es absolutamente cierto, solo que hay que tener paciencia, la de los buenos sembradores.
Da gusto leerte, Rosa María (me permito tutearte desde la cercanía que siento al compartir tu texto). Dices algunas cosas que pueden parecer de perogrullo; pero que son fundamentales porque abonan en el terreno del corazón nuestra predisposición hacia el bien ó hacia el mal . “Podemos propagar una calumnia o dejar que muera en nosotros” . Pues sí, a base de estas sencillas elecciones diarias, como dices, y sin darnos cuenta, vamos recorriendo nuestro camino hacia la vida ó hacia la muerte. Con la más aparente normalidad podemos llegar a convertirnos en verdaderas fieras sin haber hecho otra cosa que una serie indefinida de ”intrascendentes”pequeñas elecciones equivocadas, que nos pueden llevar incluso a justificar el crimen. Por eso considero de suma importancia lo que dices, ya que al final “obtendremos los frutos de lo que sembramos”. Un cordial saludo desde la Mancha.
¡¡Que alegría verte entre nosotros!! Y como siempre, todo cuanto sale de ti, es armonioso, esperanzador, con sentido común, lucha diaria, mirando siempre al frente con ilusionada búsqueda de miradas siempre positivas no solo para cada cual, sino mirando, hacia fuera, y contagiar ese colorido hermoso de hacerse uno así mismo.
No te hagas esperar, para alumbrar un nuevo deseo… (escrito…)
Buscando en todas las personas de buena voluntad; ser cada día más “libres” humanas hasta la saciedad, entregadas en hacer la vida mas grata en todo cuanto "toca" tu mirar, ser, actuar.
Un abrazo entrañable. Y ¡gracias por compartir en esta “casa” tus deseos constantes de un mundo mejor!
mª pilar
Rosa
Dice un refrán de los de ese calendario que no te gusta: 'detrás de cada gran hombre hay una gran mujer'... ja!, no te enojes...!!! Eres absolutamente única, especial, y maravillosa!!
Celebro tu post y me lo llevo, si, lo voy a guardar en mi escritorio, como recordatorio de calendario perpétuo.
Pero, volviendo a lo de gran mujer, pues, es cierto en mucho, en todo matrimonio debe haber esa empatía de opiniones y posturas, que con tu post de rebeldía demuestras que estás en perfecta sintonía con Jairo que ha demostrado ultimamente no solo rebeldía sino también coraje.
Es que para rebelarnos necesitamos valentía y un poco más... Necesitamos una FUERZA cotidiana que no se consigue en cualquier parte, sino solo en la revelación evangélica y en el cultivo de la espiritualidad.
Fortísimo abrazo a ambos!
Y, solicito formalmente que se alternen los post...
Bienvenida, Rosa. Seguro que las "comentarisas" de este blog celebrarán como es debido tu aparición en este foro tan importante, serio, trascendente. Yo me uno por entero a ellas, a su bienvenida y a sus aplausos.
Hoy solo quiero dejar constancia de una profunda y acrisolada convicción: en el mundo en que vivimos, afortunadamente, tu segundo calendario es la guía espiritual y programática de una inmensa mayoría de los seres humanos. ¿Una prueba apodíctica? Si fuera al revés, ya nos lo habríamos cargado hace tiempo.
Si en los platillos de una balanza ponemos, en uno, el odio, y en el otro, el amor, y soltamos de golpe, el peso del amor catapultaría a las estrellas (estrellaría contra la nada) el odio. Pesados ambos, si se pudiera, no dudo que el odio pesara algunas toneladas, pero el peso del amor sería tan enorme como el de la masa entera del Universo, porque, además del amor que nos profesamos los humanos, deberíamos pesar también el amor que Dios nos profesa.
Que hermoso escrito Rosa, te felicito por tus palabras, por tu lucha diaria a rebelarte contra el ambiente negativo que oprime al mundo entero y que la única manera de aligerar será "con brotes de amapolas", con una actitud alegre en medio de tanto pesimismo aunque a veces esta resulte "incomoda" para los demás pues implica, sin palabras, una llamada a que todos a que nos esforcemos, a romper el circulo vicioso de "sobrevivir", haciendo únicamente lo indispensable o lo que se nos requiere, en vez de VIVIR con gozo e intensamente cada día que Dios nos regala de vida.
Un beso, desde México donde trataré todos los días mi vida de ser y contagiar a los que tengo cerca esa actitud de alegre rebeldía con la que tu nos invitas hoy a vivir.
Sábado, 18 de febrero
Guillermo Gazanini Espinoza
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Francisco Baena Calvo
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos