
Me gustaría terminar de meditar con los religiosos. El tema que expongo se refiere a los signos externos. Bastantes reacciones -públicas y privadas- han derivado hacia la importancia de las obras. Pero ése no es el tema de hoy. El artículo dice muy claro que las obras se dan por supuestas. El tema es: ¿Supuestas las actitudes y obras buenas, los religiosos deben dejarse ver en la sociedad con algún signo o signos -no he dicho cuáles- que les identifiquen?
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo