
Cada año, cuando llega el derrumbe del calendario, nos intercambiamos deseos de felicidad y brindis generosos. Nos deseamos suerte, prosperidad, salud, alegría, paz… Damos por sentado que el nuevo año nos traerá sus veleidades ante las que poco o nada podremos hacer.
Por eso nos repetimos hasta la saciedad: ¡Feliz año! Y lo decimos con sinceridad, confiando que nuestro conjuro les traiga y nos traiga esa mejora de la situación, esa ansiada felicidad. Hay, incluso, quienes están convencidos que la diosa suerte les elegirá si pasan la frontera con roja ropa interior, si logran tragar las uvas a lomos del reloj o si quiebran la razón golpeándose contra el alcohol.
¡Pobres de nosotros! ¡Banales y efímeros deseos! Nada se consigue si no se trabaja por conseguirlo. La casa de la vida se derrumbará ante el primer rugido del viento si no construimos sobre roca.
¿Que cómo se construye? La privilegiada herramienta que los humanos tenemos es la libertad, bien lubricada por la inteligencia y la voluntad. Son nuestras decisiones las que nos acercan o nos alejan de la tan deseada suerte. Es verdad que el "ambiente humano" nos facilitará o nos entorpecerá la construcción de la vida, pero siempre será nuestra libertad la que ponga la última palabra o el último grito. No existen actos neutros, o nos construyen o nos destruyen.
Por eso, ante este óbito bullanguero de otro año, te deseo con toda la fuerza de mi corazón:

Que tu libertad elija:
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AMAR en lugar de odiar.
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REÍR en lugar de llorar.
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CREAR en lugar de destruir.
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PERSEVERAR en lugar de renunciar.
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ALABAR en lugar de criticar.
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CURAR en lugar de herir.
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DAR en lugar de hurtar.
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ACTUAR en lugar de aplazar.
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CRECER en lugar de consumirte.
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BENDECIR en lugar de maldecir.
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VIVIR en lugar de morir.
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Esto es lo que deseo para ti en 2010 y siempre.

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En mi comentario de las 23.43 se me ha colado un "gages" (por gajes) que molesta la vista. Os pido disculpas.
Dormid calentitos.
A nosotros nos arropa esta noche un generoso manto de nieve
Elección XIII (final)
“VIVIR en lugar de morir”, advierte Jairo.
El consejo de Jairo nos sitúa claramente frente a la vida que importa, la perdurable, la virtuosa, y frente a la muerte aniquiladora, la definitiva. La vida y la muerte físicas no están en nuestras manos, por lo que poco o muy poco podemos hacer frente a ellas: sabemos que nacemos con fecha de caducidad, pero que lo hacemos conforme a un plan providencial, escrito con amor. Nuestro problema es permanecer “vivos” mientras dura la vida.
Vida y muerte sirven para enarbolar todo el contenido del mensaje cristiano: la vida es la gracia; la muerte, el pecado. Muy aleccionador el místico “vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero que muero porque no muero” teresiano: vida como muerte por la espera; muerte como vida por el cumplimiento de la promesa divina. Vivimos para morir, pero moriremos para vivir. El “VIVIR” de Jairo es, al mismo tiempo, esperanza y promesa; su “morir”, desesperación y vacío.
(continúa)
Sirvan estas palabras de confesión, ahora que Terete me ha dejado completamente limpio y hasta bien afeitado, para que todos celebremos el simpático incidente con un sabroso postre de arroz con leche de cielo, aunque sea virtual, sabiendo que me haría muy feliz poder compartirlo realmente algún día con cualquier de vosotros en Mieres.
Dicho lo cual, voy a ver si soy capaz de concluir mi miniserie, tal como os tengo prometido, pues desde hace unas horas estoy lidiando con un Internet rebelde. Seguramente, gages de la nieve, tan guapa ella, pero tan incómoda.
Terete me ha dado una buena ducha de cinco chorros, relajante y exfoliante. Afortunadamente, el agua es tibia, placentera, amiga. Pero séame permitido alegar en mi defensa, para poder secarme adecuadamente, que mi loa a sus comentarios y a los de Manuel fue meramente circunstancial, pues me referí solo a ellos por ser los últimos.
A todos los comentaristas debe constarles a estas alturas tanto mi aprecio a ellos mismos como la alta estima en que tengo sus comentarios, alta hasta el punto de que mi colaboración en este blog es un homenaje a todos ellos. Con Jairo, todos formamos un tándem a la búsqueda del impoluto rostro de nuestro Dios, al que hemos puesto a resguardo de cualquier burda o interesada manipulación. Es más, día a día, dando lo poco que puedo y recibiendo lo mucho que todos ofrecéis, siento que todos los comentaristas somos un grupo de amigos, cuya amistad no valoro menos por ser virtual. (sigue)
....... Aprendamos de quien más sabía de todo esto que nos dijo :” No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban. Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben...... Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.” El sí entendía bien la importancia de DAR, y por eso nos dejó la mejor lección dándosenos por entero.
Me gustaría abundar sobre lo que dice Ramón respecto al DAR en lugar de hurtar. Y es que nuestro egoísmo, cuando no lo dominamos, nos engaña, de manera que nos hace ver que la felicidad se encuentra detrás de una vida sin problemas, para lo cual debemos escalar a la cima de la escala social a cualquier precio, compitiendo en la posesión obsesiva de bienes materiales. Nada más falso; pues es precisamente todo lo contrario. Quien ha tenido la experiencia de compartir sabe cómo se ancha el corazón al ver la felicidad de quien recibe, y quien vive en la precariedad sabe la importancia de esto y no tiene nada suyo. El secreto de la felicidad está en no poner el corazón en las cosas materiales, sino en la Providencia de Dios que se recibe a través del Amor de los hermanos. No es tan importante por eso el tener sino más bien el participar del Amor de Dios............
(continuación) “mis comenarios responden únicamente al deseo de aportar mi granito de arena a la construcción del conjunto, al tesoro común”. Precisamente esto es lo que creo que hacemos cada uno y una de los comentaristas. ¡Esta es la maravilla! ¡Bravo a tod@s, incluidos tú y yo!
Me recuerda gráficamente la imagen de las famosas “ollas comunes” en los barrios empobrecidos de América Latina, en la que cada uno llevaba lo que tenía y así había para todos. Eso es este blog: una olla común en la que cada cual pone su ingrediente, el que tiene, todos necesarios para un buen guiso.
Espero no haberte hecho mucha pupa, tú sabes lo que te aprecio y sé que no necesitas que te haga la pelota para que no me retires del convite del arroz con leche...
Con amor y humor, Terete
¡Ay Ramón, hoy sí que no te libras de la "jeringuilla"!... La he preparado instintivamente al leerte: "Subscribo al cien por cien la hondura, la galanura, la sabiduría y la utilidad de los comentarios de Manuel y Terete. ¡Qué maravilla!"
Vamos a ver: con toda la confianza y el cariño del mundo voy a hacerte una interpelación fraterna.
1. Está muy bien que uno exprese que suscribe un comentario al 100%, como si lo está al 40% o al 0,2%
2. No está bien -por ser parcial- el acotar el terreno de las alabanzas y dirigirlas a solo dos personas.
3. A todos nos gustan más unos comentarios que otros, es difícil coincidir y por eso nuestras apreciaciones son siempre relativas.
4. Creo sinceramente que en este blog la inmensa mayoría de comentarios tienen un nivel alto de “hondura, galanura, sabiduría y utilidad” que tú mismo sabes reconocer.
5. Dices: “mis comenarios responden únicamente al deseo de aportar mi granito de arena a la construcción del conjunto,...
El final del comentario anterior es: bendecir equivale a amar; maldecir, a odiar.
Y ya puestos, el final del comentario "Elecciòn X", antepenúltimo, es: Enseguida saldré a sacudirla de los árboles del jardín para que no se rompan.
Gracias por vuestra acrisolada paciencia, que merece ser laureada depués de superar una carrera con tan pesados fardos.
Para alcanzar mi meta ya solo me queda "VIVIR en lugar de morir", Elección XIII, que dejaré para esta tarde, si me es posible. Ayer conté mal cuando os dije que la última Elección sería la XII.
Elección XII
“BENDECIR en lugar de maldecir”, recomienda Jairo.
Bendecir es cosa de Dios, de sacerdotes, de padres, de gentes de buena voluntad; maldecir, en cambio, de brujas, de enemigos enconados, de gente cabreada y de mala intención.La bendición acarrea bienes; la maldición, males. La encomienda de Jairo nos exige dar preponderancia al bien y negar cabida al mal.
Es hermosa y cálida la imagen de quien bendice; lúgubre y fría la de quien maldice. Quien bendice lo hace con palabras bonitas, reconfortantes; quien maldice vomita palabras malsonantes, tacos, improperios.
Y, si para bendecir uno tiene que ser un bendito y persona llena de bondades, para maldecir uno tiene que ser maldito y persona llena de porquerías morales. Se bendice con el signo de la cruz o la imposición de manos; se maldice con gestos de ira, incluso soeces.
En última instancia, todo se condensa en el epicentro en torno al que giramos en este blog: bendecir equivale a amar; maldecir, ...
Elección XI
“CRECER en lugar de consumirte”, sostiene Jairo.
Aunque a los 20 años comencemos a “decrecer” perdiendo neuronas, la vida humana debe crecer sin interrupción hasta la muerte. Recordemos lo de “no te acostarás sin saber una cosa más”, adagio que podemos coronar con: “y sin una acción buena, además”. Iniciamos la vida, por así decirlo, en el punto cero y debemos crecer hasta alcanzar la eternidad, a la edad que nos toque. La tiniebla de “polvo eres y en polvo te convertirás” cabe iluminarla pensando que venimos de polvo de estrellas y nos convertiremos en polvo divino.
Físicamente, es obvio que con la edad se produce un declive orgánico. A veces decimos de un viejo que se consume a ojos vista. Pero la edad conlleva madurez y el hecho de madurar es crecimiento. Nuestro destino es “consumirnos creciendo”, un equilibrio natural que compensa lo físico con lo espiritual. Estoy seguro de que la sabiduría y la virtud remplazan las neuronas perdidas.
Elección X
“ACTUAR en lugar de aplazar”, elige Jairo.
Hay quien, en teniendo una idea o un proyecto, obedece ciegamente lo de “dicho y hecho” y quien se instala en un eterno “mañana”. Seguro que en esto, como en tantas cosas, hay un término medio: entre la precipitación y el olvido debe mediar la reflexión pertinente antes de la acción. Ni actuar sin cabeza ni aplazar por pereza.
Claro que, en el universo jairiano en que nos movemos, la cosa está muy clara, pues Jairo se refiere exclusivamente a las buenas acciones, las que no necesitan ni reflexión ni reposo porque forman parte de nuestro ser moral: caridad, oración, generosidad, misericordia, que no admiten demoras. Frente al convulso mundo en que vivimos no cabe cruzarse de brazos, es preciso “actuar” iluminando, animando y compartiendo.
"Año de nieves, año de bienes". Os escribo esta mañana frente a diez hermosos centímetros de nieve. Enseguida saldré a sacudirla de los árboles del jardín para que no se ro...
Elección IX
“DAR en lugar de hurtar”, indica Jairo. Dos verbos que, al igual que los sustantivos amor y odio, mueven el mundo de lo humano.
La corrupción está tan extendida que a uno le dan ganas de preguntarse si vivimos en un mundo de ladrones. Si bien generalizar es malo, conocer el número de ladrones delataría la cloaca en que vivimos. Pero seguro que abunda más el amor que el odio, que la generosidad (dar) gana por goleada al egoísmo (“hurtar”).
Sin embargo, robar por necesidad debería tenerse por obligación moral: es antes la vida propia que los bienes del vecino, poquitos claro está, pues es poco lo que se necesita para sobrevivir. Hurtar para hincharse, para engordar, para despilfarrar es un gran pecado que priva al vecino del esfuerzo de su trabajo. Por lo demás, la complejidad de nuestra alma hace que nos sintamos más felices dando que atesorando, y, desde luego, muchísimo más que esquilmando.
El más rico es el que más da o el que menos necesita.
Como Jairo nos anuncia un nuevo "post" para pasado mañana, domingo, haré a continuación uno más de los comentarios (Elección IX) que me quedan para abarcar todos sus deseos para el nuevo año. Es una serie que concluirá con la "Elección XII". Confío en poder abordar mañana las tres restantes. Pienso que uno no debe comenzar algo que no esté dispuesto a terminar.
Gracias, Jairo, por las consideraciones que me prodigas en tu comentario. La verdad es que, teniendo siempre presente el temor de atosigar a los esforzados comentaristas y lectores de este blog, mis comenarios responden únicamente al deseo de aportar mi granito de arena a la construcción del conjunto, al tesoro común.
Subscribo al cien por cien la hondura, la galanura, la sabiduría y la utilidad de los comentarios de Manuel y Terete. ¡Qué maravilla! Y me uno a las merecidas alabanzas que Jairo coloca al otro lado del Atlántico.
Hay mucho esfuerzo y heroísmo tras la escritura de algunos comentaristas.
La suerte es el puro azar.
La Providencia es lo contrario del paternalismo, es el cuidado de Dios-Padre-Madre que nos protege, sí, pero sobre todo nos espolea para que crezcamos como seres autónomos y libres.
La libertad es el Amor que Dios derrama en nuestros corazones, que es lo que un padre y una madre que quieren de verdad a sus hijos, deben estar dispuestos a darles: alas para volar.
Cruchy, nuestro cariño te acompaña y la Providencia también, pues Ella no estuvo ausente ni cuando te estabas cayendo... Eres fuerte y todo irá bien...
Aquí es donde entra en juego nuestra responsabilidad: no acaparando más de lo que es necesario para una vida digna; favoreciendo con nuestro dinero ó nuestro tiempo y dedicación, la solidaridad entre la gente; no amparando gobernantes corruptos, que bajo una falsa palabrería buscan sólo aprovecharse de su paso por el poder. Que nuestra libertad elija responsablemente. Muchos son los que se llenan la boca de Paz y deseos de Paz (lo hemos oído en homilías recientes) ignorando que ésta es sólo fruto de la Justicia (la de Dios, de la que no se habla ni se promueve tanto) y ésta sólo es posible si hay verdadero AMOR, que muchas veces se confunde con otras cosas. Desde la Mancha os envío un abrazo.. y Cruchi: que te sea leve
Pero esto no quiere decir –y aquí entra la suerte- que toda la tierra esté igualmente provista en todas sus regiones, requiriéndose de nuestra colaboración directa con el Creador para que la Providencia pueda alcanzar a todos. La avaricia, la ambición, la corrupción de algunos que consideran como propios todos los bienes que sean capaces de acaparar, impiden esto último. Tenemos que lamentar el comportamiento egoísta de los que sumen al mundo en el dolor y la miseria buscando su propio beneficio personal. Y sobre todo, los que usando guante blanco, favorecen gobiernos títeres con el fin de esquilmar a las naciones; y los que besando con profusión los anillos episcopales, compran su connivencia con la injusticia engañando a la gente honrada con falsas declaraciones pro-vida y pro-derechos.................
Lamentando la “mala suerte” de Cruchy y deseándole un pronto restablecimiento, veo la suerte como un ingrediente de aleatoriedad en nuestra vida que , unas veces de cara y otras en contra, nos coloca en circunstancias distintas y nos impulsa a su compás, dando sabor a la vida e impidiendo que ésta sea aburrida y monótona, pero haciéndola tambien triste y lamentable cuando no se encuentra la solidaridad y la fraternidad necesarias. Por cierto, Ramón, que cuando ví que el premio gordo del niño tocaba en Castelldefels, me acordé del chiste del catalán -Terete, no te enfades- y me dije: ¿habrán comprado el número?...pues parece que no mucho, lamentablemente.
Otra cosa es la Providencia. Recordando a Jesús :” Fijaos en los lirios, cómo ni hilan ni tejen. Pero yo os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos”. Ciertamente, Dios provee a sus criaturas de todo lo necesario; “¿quien, si su hijo le pide pan, le da una serpiente?”..............
“CURAR en lugar de herir”, aconseja Jairo.
Cuando voy al Supermercado y el carnicero despieza un pollo o el pescadero trocea una merluza, a veces, viéndolos manejar con tanta destreza el cuchillo, me burlo invitándolos a hacer de “cirujanos” y recomponerlos. Es muy fácil herir el cuerpo y, tal vez, más todavía el alma. Pero ser un buen médico lleva muchos años de estudio. ¡Y no digamos un buen cirujano! ¿Qué decir de un buen psiquiatra y de un atinado director espiritual?
Si bien muchos somos lerdos y negados para curar una simple herida del cuerpo (solo el color de la sangre me revuelve), a todos nos es dado curar las peores heridas, las del alma, porque todos tenemos algo de psiquiatras y de sacerdotes: una caricia, un mimo, una sonrisa, un minuto de escucha, una mirada cálida, etc. son fármacos paliativos, incluso tratamientos eficaces. Gracias, Jairo, por recordárnoslo: herir tiene mucho que ver con odio y venganza, y curar, con amor y caridad.
"Suerte, Providencia y Libertad", trinidad de Jairo, parecen casillas de una ruleta de Casino. Lo digo por lo de la "suerte" y la importancia que le damos, tanta que la llamamos tambien "fortuna". "Hombre afortunado".decimos.
Jairo tiene razón cuando habla de que "se suele confundir", y tanto, algo así como que la Providencia "provee", acción que también atribuimos a la suerte y, mucho más, a la libertad emprendedora.
En realidad, entre estos tres conceptos hay una escala que va del todo a la nada: el todo es la Providencia; un tentempié, la libertad, y la nada absoluta, la suerte. Incluso un golpe de azar numérico (el gordo de la lotería, por ejemplo) tiene visos de ser cosa de la Providencia. Por cierto, ¡vaya jugada!, parece que el gordo del Niño se lo ha quedado casi todo Hacienda.
En fin, hombre sin suerte como soy y que no la necesito, utilizaré mi libertad para secundar la Providencia, la que en climatología glacial nunca me deja a la intemperie.
¡Gracias Ramón por tu constancia y tus luces! Este Blog no sería el mismo sin ti. He echado de menos algún comentario sobre "suerte, Providencia y libertad", un trinomio que se suele confundir. Si alguien se anima, ahí dejo el guante. El próximo post el día 10-2010 y tengo para un triciclo.
Se extraña mi querido, santo y sabio amigo Ramón de su relativa soledad en este tramo. Uno, que tiene el corazón muy blando, recoge el eco y aclara:
Nuestra mejicana y bella Cruchy se ha roto un pie, está escayolada y con muletas. Nuestra maestra de oración Blanca, la argentina buena, está de merecidas vacaciones en la playa. Nuestro querido Manuel ya levantó bandera pero me consta que ha estado en otros Blogs haciendo de pacificador. Téngase en cuenta que la paz y respeto de éste no es lo usual. Terete ya asomó, pero supongo que la quimio y su habitual servicialidad la tuvieron sumida y multiplicada.
Y como no cabe más… cariños a presentes y ausentes.
Jairo, me gusta lo de "CRECER en lugar de consumirte" Me ha asomado una sonrisa cómplice que me ha remitido -con humor- hacia mis adentros.
Cuando alguien no se alegra sino que se consume por el crecimiento de los otros ¡ay Dios mío, cuanto espacio interior ocupado por la envidia y los celos! Y en el fondo ¡cuánta inseguridad personal y qué poca autoestima! La persona que no se reconoce valiosa no puede reconocer con alegría los valores de los demás, no puede crecer.
Qué importante conocernos por dentro, saber qué nos pasa y por qué, dando nombre a todos los sentimientos, acogiéndolos todos, los negativos también, sin rechazar ninguno, pues son parte de nosotros mismos y son el importante material de construcción de nuestro yo auténtico. Y son la garantía de una espiritualidad sana. No puede ir la espiritualidad por un lado y la psicología por otro.
Y Dios en medio como el ARQUITECTO QUE DIRIGE SU OBRA, pero los "materiales" y "la mano de obra" son nuestros.
Ramón y Manuel, ¡pero qué bien os explicáis! ¡Menudo "dúo dinámico" que habéis formado! Cuánto autoconocimiento destilan vuestras reflexiones -al hilo y junto a las de Jairo-. Son reflexiones cristianas desde una buena psicología, que a mí me ayudan.
"Si contraponemos crítica positiva a alabanza lisonjera, entonces debemos elegir la crítica. Subrayemos que, en tal supuesto, lo difícil es la corrección fraterna, siempre constructiva y generosa, y lo fácil, la lisonja mendicante, siempre mezquina y egoísta." (Ramón)
Las dos cosas pueden ser buenas: la alabanza como valoración positiva y reconocimiento amoroso del otro; y la crítica siempre que sea constructiva, que es también un ejercicio amoroso-doloroso.
La reina: la corrección fraterna, difícil de darla oportunamente y más de recibirla (siempre nos sabe a inoportuna) Me gusta llamarla "interpelación fraterna", pues no le digo al otro que cambie sino que se interrogue y vea qué tiene que hacer, en libertad.
Yo tambien diría que la alabanza corresponde sólo a Dios. Creo que es útil ayudarnos, apoyarnos, corregirnos, animarnos; pero alabarnos unos hombres a otros me parece bastante poco apropiado porque el origen del Bien no está en nosotros, sólo somos receptores, o como mucho, meros trasmisores. Igualmente creo que la crítica de las actitudes ó de las ideas es necesaria para progresar, no así respecto de las personas: quien se crea más apto o más inteligente, que se ponga y tire del carro. Este es un aspecto que mide bastante bien la hondura y sinceridad de nuestro sentimiento cristiano, dejándonos con bastante frecuencia al descubierto respecto de nuestras intenciones interesadas ó, como dice Ramón, egoístas. Respecto a la propia alabanza, aprendamos de Jesús, que cuando sanaba a alguien, en vez de “inflarse” ó auto-alabarse a sí mismo, alababa a Dios y decía " tu fe te ha sanado ",atribuyendo todo el mérito a la fe del sanado.
Elección VII
“ALABAR en lugar de criticar”, afirma Jairo
Criticar (“cortar un traje”) es fácil y placentero por “reacción”: desnudando o despellejando a alguien, nos vestimos y nos recomponemos a nosotros mismos. A veces resulta penoso alabar a otro por la sensación de postergamiento propio. En el ajo del alabar o criticar anda metido un “ego”, celoso y exigente, que se engola tirando por tierra a los demás y mengua si los ensalza.
En el fondo de esta cuestión subyacen el egoísmo y la caridad, que son claves del acontecer cristiano: “niégate a ti mismo y secúndame en el amor”, pues todos somos acreedores tanto a la alabanza como al vituperio. Pero lo moral y cristiano es alabar.
Si contraponemos crítica positiva a alabanza lisonjera, entonces debemos elegir la crítica. Subrayemos que, en tal supuesto, lo difícil es la corrección fraterna, siempre constructiva y generosa, y lo fácil, la lisonja mendicante, siempre mezquina y egoísta.
Gracias, Manuel.
Ramón, es que el texto de Jairo es tan completo, que deja poco espacio para añadir ó comentar, al menos en lo que a mí respecta sólo puedo interiorizarlo y dar gracias a Dios y a él.
Con respecto a la Perseverancia diré sólo que la constancia permanente en el esfuerzo y en la oración es lo que lleva al hombre a conseguir todo lo que se proponga. Las grandes montañas se conquistan, no con grandes saltos, sino con pasos pequeños y constantes, asequibles a nuestras fuerzas, sin perder nunca la fe. No asustarse pensando tanto en la gran tarea que queda por hacer, sino más bien en el pequeño paso que vamos a dar hoy, solicitando la fuerza necesaria a quien todo lo tiene y todo lo dá. Cuidado, no confundir la meta con la línea de salida. Antes de darnos cuenta estaremos allá arriba...Un abrazo desde La Mancha.
Elección VI
“PERSEVERAR en lugar de renunciar”, apunta Jairo. Obviamente, se refiere al proyecto laborioso, al propósito sincero. Cuesta poco ser valiente o incluso héroe un momento, pero mucho, hora tras hora, día tras día o toda una vida.
Por naturaleza, incluso por peso (gravedad), tendemos al reposo, a la indolencia, al “dolce far niente”, a no complicarnos la vida metiéndonos en líos, a preferir que sean otros los que se rompan la crisma para conseguir incluso aquello que nosotros apetecemos. Conocí un profesor que nos decía: “A la hora de recibir tortas, procura que otros pongan la cara”.
Sin embargo, todos sabemos de sobra que “quien algo quiere, algo le cuesta”. De suyo, el hecho mismo de vivir es impulsivo, combativo, ”perseverancia” en el esfuerzo. “Perseverar” es vivir; renunciar es morir.
Llevo tres días poniendo solo la cara en el blog. Ánimo, pues es preciso alimentar la reflexión de Jairo que tanto nos beneficia a todos. Que "Dios se os muestre h...
Elección V
“MAGIA en lugar de cruda realidad”, me digo yo hoy, día de tantas magias: los Reyes, portadores de regalos, son Magos; Dios se sirve mágicamente del rostro de un niño para mostrarse al mundo (Epifania); nerviosos y complacidos, por muy sabios y adultos que seamos, todos nos volvemos niños esta noche de magia. Hoy no escuece la “cruda realidad”.
Pero, atención, pues, gastándonos un dinero "tramposo" (debemos mucho como particulares y más como ciudadanos), animamos el mercado e infundimos sosiego y esperanza al comercio y al gobierno. ¿Cabe mayor magia que la de enriquecerse empobreciéndose? ¡Mágicos regalos de Reyes!
A los muchos que todavía tenemos demasiado a pesar de la cruda realidad, la Epifanía nos invita a “mostrar” nuestra generosidad con los que carecen de lo esencial. Esta es la suprema magia de lo humano: que el que tiene comparta.
Mis primeros Reyes en la memoria (1944) fueron una naranja y una pastilla de chocolate. ¡Delicioso!
Elección IV
“CREAR en lugar de destruir”, sugiere Jairo.
Cuesta poco destruir un viejo edificio: una bomba en los cimientos, una piqueta usada con destreza, un martillo gigante lanceado por una grúa. Se avanza rápido. En cambio, para construirlo se requieren diversas maestrías, desde las de arquitecto hasta las de peón, y tiempo. Se destruye rápido, se edifica lentamente. El astronómico precio de los pisos da cuenta de todo ello, amén de otras cosas.
En dos campos la propuesta de Jairo adquiere especial fuerza: la vida individual como edificación permanente y el mundo como hogar común. Del primero dan fácil cuenta la acción xilófaga de la indolencia y la piqueta del vicio; del segundo, el martillo demoledor del despilfarro de bienes y energías.
Jairo nos invita a hacer de nuestro ego un “almacén de materiales” para un proyecto de virtud, por correoso que sea, nuestro paso por el mundo puede arañarlo o embellecerlo.
Seamos creadores y constructores de p...
Hola, amigo Jairo. Muchos deseos son aunque te quedes corto entre la super abundancia que corre en estos días.
Yo añadiria un suplemento.LIBERTAD CON ESPERANÇA porqué ,sin ésta, la libertad es mortal para uno mismo
O también libertad con amor sincero porquè sin el la libertad es mortal para los otros
Solo podemos andar bien con dos patas.
Un fuerte abrazo
Gracias Jairo por tan hermosos deseos, trataré de hacerlos realidad cada día de mi vida, te deseo lo mismo para ti y todos los amigos de tu blog.
Un abrazo
Gacela, yo también leí hace un par de años "El arte de bendecir" y me hizo mucho bien. Intento practicarlo. La verdad es que a veces tengo que esperar un rato hasta "digerir" la "faena" que me han hecho (casi siempre son pequeñeces que a una no le gustan) pero una vez tranquila, cuando practico ese arte y soy capaz de disculpar a esa persona, desearle lo mejor y descubrir en ella alguna cosa positiva, realmente se produce una especie de milagro interior y me encuentro extraordinariamente bien y liberada de sentimientos negativos.
Así que, quien no lo haya leído y quiera pedir algo útil a los reyes, ya sabe (no cobro comisión... ni me acuerdo del nombre del autor)
Jairo,me uno a los preciosos comentarios. Veo que nos propones un hermoso decálogo que desemboca en el "VIVIR en lugar de morir". Es que si hacemos todo lo anterior, la VIDA lo dominará todo. Por eso Manuel dice que se trata de "elección vital" refiriéndose al "AMAR en lugar de odiar". Sí, todas son elecciones de crecimiento, de plenitud, desde la libertad. "Sólo es libre el que ama",nos recuerda Ramón, en pura línea agustiniana, recordándonos también que nada de eso es fácil, por eso Mª Pilar nos propone sabia y bellamente una "libertad TRABAJADA Y AMASADA en su Amor".
Ramón nos propone un año de tal “Esperanza que nos mantiene en pie aunque se rompan nuestros huesos” ¡Bravo!
José Antonio nos dice que “En muchos lugares pequeños,muchas pequeñas personas,haciendo pequeñas cosas,todos los días,vamos sembrando la realidad del Reinado del Padre,con la fuerza(el amor)del Espíritu". Ahí es donde experimento con fuerza la presencia amorosa y actuante de Dios.
Elección III
“REÍR en lugar de llorar”, propone Jairo. Ya me he referido a la necesidad vital de “reír”. Aunque el propósito de Jairo es claro, esta elección no es determinante, pues hay un tiempo para reír y otro para llorar. Llorar resulta a veces tan provechoso como reír: llorar por una emoción fuerte (sentimiento de unión con Dios); por alegría (recuperar una relación); por conveniencia (llanto de un niño caprichoso); por afán de protagonismo provocando compasión o por simple desahogo, etc. Llorar es, a veces, beneficioso.
En su expresión lineal, ambas acciones definen, sin embargo, un enfoque diametralmente opuesto de la vida: reír nos sitúa en la antesala del cielo y llorar nos ahoga en un "valle de lágrimas”, en el dolor. La polivalencia de la vida hace que pueda ser ambas cosas: cielo o infierno. Jairo, invitándonos a la risa, nos anima a elegir la antesala del cielo.
No olvidemos que el sentido del humor, el que de verdad hace reír, es pura caridad.
Hermosa palabra ¡¡Libertad!!
Alimentada por el ¡Amor, Esperanza, Fidelidad, Aceptación del yo, Abandono, Escucha al soplo del Espíritu!
¡Gracias Jairo! todo cuanto nos dices, lo deseo también para ti; sigue sembrando la Palabra, para alimentar a cuantos nos sentimos llamados por ella.
Para todos/as: un año lleno de ¡¡Libertad trabajada y amasada en su Amor!!
mª pilar
Amigo Jairo: Amar, es el mejor Mandamiento que nos dejó Jesús. ¿amamos de corazón, de verdad, al pobre, al desvalido, al indigente etc. como El ama?, eso es amar. Yo creo que, una vez acabado el año 2.009, deberíamos hacer balance como las grandes Empresas, para ver si nuestros "activos" son mayores que, nuestros "pasivos", si no es así, con este Mandamiento no hemos cumplido.
Qu el año que empieza sea positivo en todas nuestras acciones, que nos susurre Jesús al oido, eso que estás haciendo al final de año, el "saldo" entre el "activo" y el "pasivo", será positivo. Entonces diremos: estamos en el buen camino.
Te lo deseo a tí también Jairo, de todo corazón y con todo el corazón...
Fuerte abrazo
Amar en vez de odiar... yo diría tambien que ésta no es una opción más, sino una elección vital. Amar es lo que nos permite participar de Dios, parecernos a El. El Amor , como propiedad divina, es así mismo eterno, y es lo que nos permitrá vivir más allá de la muerte. La única Vida verdadera y posible es la que respira Amor, todo lo demás está detinado al fracaso y a la muerte. Un abrazo con mis mejores deseos para este año y para siempre, y que Dios nos dé lucidez para elegir en cada momento lo que nos construye y lo que nos da la verdadera Vida.
Elección II
“AMAR en lugar de odiar”, nos dice Jairo. Amor y odio son dos fuerzas quiciales en torno a las que gira el mundo. El amor vacía el yo en acciones solidarias, es fuerza centrífuga, expansiva; el odio enquista, aletarga, enroca y achica el yo, es fuerza centrípeta y, por ello, aniquiladora.
Elegir el amor, no solo como sentimiento que se nutre de acción solidaria sino como idea rectora de la vida, es decantarse por la esencia del Evangelio, por el compendio de los Mandamientos. Pero, si es fácil y hasta bonito decirlo, es sumamente difícil cumplirlo. Al ser un movimiento “centrífugo, el amor exige domeñar el “yo”, orillarlo, ignorarlo, exprimirlo. El odio, en cambio, por ser fuerza “centrípeta”, engola, alimenta, realza e hincha el yo hasta reventarlo.
Por eso, el amor construye la humanidad, el odio la destroza. El amor fabrica el cielo; el odio, el infierno. Solo es libre el que ama; el que odia es esclavo.
Buena elección la que nos propone Jairo...
Josefa (Málaga)
¡¡Gracias Jairo por tu profunda felicitación!!
Tienes mucha razón, la libertad es la que hace de la vida algo único.
Para mí no existe la casualidad, ya que todo tiene en la vida una explicación.
Deseo tomar este año que entra en mi vida (Y que anoche despedí el año viejo cumpliendo año) Intentando usar bien esta linda libertad dada por Dios.
Con mis mejores deseos de vivir a tope mi libertad.
“Cada día, desde el amanecer, irradiaré gozo hacia todas las personas que me encuentre. […] Ante la inextinguible luz de mi dicha, se desvanecerá la oscuridad.
Paramabansa Yogananda”
Un abrazo a tod@s Josefa
Viernes, 17 de febrero
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
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Asoc. Humanismo sin Credos
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