A este artículo le faltaba un peldaño. Al fin voy a intentar subirlo. Se me quedó en el tintero “el santo temor de Dios” que creo merece alguna reflexión.

El temor es un elemento de nuestro sistema de defensa. Sin él nos estrellaríamos constantemente contra cualquier peligro. No hay más que observar a los niños. Ellos no temen hasta que desarrollan la conciencia de peligro o les contagiamos nuestros fantasmas. Al hacerse conscientes de los peligros de la vida, aprenderán a no meter la mano en la hura del alacrán (a mí me picó uno y no se lo recomiendo a nadie), a evitar un precipicio o a vigilar la cartera en el autobús. Muchos, muchísimos peligros nos acechan y es muy bueno tener temor para protegernos y espabilar nuestro cuidado.
El temor, por tanto, es bueno. Es una alarma natural, el piloto rojo que se enciende ante peligros conocidos o desconocidos. Claro que, en ese afán por proteger a nuestros hijos, los padres o la sociedad nos inventamos “hombres del saco”, “saca sangres” o “demonios” que frenen la imprudencia o el libertinaje. Nos equivocamos, porque inducimos un miedo patológico (exagerado e irreal), que merma energía y frena la capacidad de avanzar. Lo acertado sería ayudar a formar una "conciencia recta" sobre bases reales y racionales.

Por desgracia, el mayor error que hemos podido cometer es involucrar al mismísimo Dios en esta patología del miedo. Le hemos convertido en “el mayor ogro”, “el mayor peligro”, a fin de frenar nuestros barbarismos y exageradas ansias de libertad. En vez de estimular nuestras capacidades humanas (reflexión, prudencia, solidaridad, etc.) hemos creado “un monstruo” que nos apalea airado (o nos apaleará después) cuando somos malos.
Los profesionales de la religión han justificado tal fantasma defendiendo que Dios es justo y, por tanto, ha de masacrar indefectiblemente al libertario injusto. En vez de explicar que toda acción tiene sus consecuencias y que el mal siempre acarrea males. La sabiduría popular lo abrevia: “El que siembra vientos recoge tempestades”. Si me tiro por el barranco -por ejemplo- me romperé enterito sin intervención alguna del “dios castigador”. El castigo nos lo imponemos nosotros mismos (nos auto castigamos) con nuestras decisiones erradas. Es un terrible engaño colgarle a Dios el castigo, como engaño es culpabilizar a la luz de la oscuridad.

A esto hemos llegado por un proceso histórico sobre el que debemos avanzar. El “dios aterrador” surge para nosotros en el AT. Es fácilmente explicable porque, en una sociedad teocrática y primitiva, el freno decisivo estaba en “el dios de la ira, de la venganza o del castigo”. Los dirigentes judíos supieron explotar y politizar el miedo como freno al “corazón de piedra” de un pueblo semibárbaro. Posiblemente no tuvieron otro remedio.
Lo utilizaron igualmente para impulsar la obediencia ciega y el coraje conquistador. Si las órdenes procedían del “dios de los ejércitos”, sin duda la motivación sería suprema; sobre todo, si al incumplimiento se asociaba el castigo divino. La inhumana aberración de la “ley del exterminio” -por ejemplo- no hubiera sido posible sin tales condicionamientos. Es decir, los dirigentes judíos convirtieron “lo políticamente correcto o útil” en voluntad expresa de Dios. Más claro: utilizaron a Dios. No sé si consciente o inconscientemente como consecuencia de su teocracia, pero sin duda lo utilizaron.
El NT rompe con los “falsos dioses” y Cristo nos revela el verdadero rostro
del Padre: el Dios Amor. Pero me temo que nuestras autoridades religiosas, inmersas en la inercia del pasado y más celosas de hacerse obedecer que de descubrirnos el rostro de Dios, han seguido utilizando -más o menos según épocas- el “miedo al monstruo”.
Es comprensible, porque el rostro de Dios es difícil de escrutar y el miedo es una herramienta eficaz para reconducir conductas. Lo hemos hecho también las familias asustando a nuestros hijos con “el coco” o con “el castigo de dios” para hacernos obedecer. Lo comprendo pero no lo comparto. No se puede imponer la religión y mucho menos bajo amenaza.
La religión (de “religare” = unir) mana espontáneamente en el fondo del ser humano, aunque algunos obstruyan ese pozo. Sólo cabe buscar dentro para descubrir al único y verdadero Dios. De ahí nacerá la adhesión-unión (religión) y el estilo de vida (moral). Mal van a apoyar esa búsqueda quienes absolutizan los libros y las opiniones de otros, sin buscar dentro de sí. Se parecen a aquel huertano que, fascinado por el precioso manantial encontrado por su vecino, le pidió unas botellas del precioso líquido para plantarlas en su huerta. Ciertamente es imprescindible contar con instrumentos y personas que nos ayuden e iluminen. Pero el trabajo de búsqueda ha de ser personal para llegar al íntimo encuentro.
Hay católicos que piensan que el apostolado consiste en construir enormes y costosos canales para hacer llegar el agua del Evangelio a todas las creaturas. Sin embargo, el sistema hídrico del propio Evangelio enseña a cavar pozos: “el agua que yo le daré será en él manantial que salta hasta la vida eterna” (Jn 4,14). En lenguaje popular: “No le des peces, enséñale a pescar”. “No le des agua, enséñale a cavar”. Pero volvamos al temor.
El error de “utilizar a Dios” para mover conductas se volverá contra los mismos que lo practican. Se verán desenmascarados y abandonados. Si además se ha cultivado el “miedo reverencial” a la casta sacerdotal (especialmente a sus líderes) para forzar respeto y obediencia, la reacción contraria de liberación será todavía más fuerte. Esto es, en parte, lo que hoy nos ocurre.
La adhesión a los religiosos se produce espontáneamente cuando su testimonio resplandece por encima de sus consignas, cuando se constata que realmente siguen el Evangelio: “y todos vosotros sois hermanos” (Mt 23,8). Los cristianos de hoy tenemos un hambre infinita de ejemplos, de guías coherentes, de líderes convencidos de que “hacer es la mejor forma de decir”.
No es verdadera la “religión del miedo”, ni existe un “dios colérico” que nos acosa cuando desoímos a los clérigos, ni siquiera cuando nos portamos objetivamente mal. Las consecuencias negativas de nuestra mala conducta nos llegarán sin duda, pero no por la mano de Dios. El que se vuelve ciego, por empeñarse en vivir en la oscuridad, jamás podrá decir que la causa de su ceguera fue la luz.

Estoy convencido que el Espíritu está sembrando hoy en nuestro Pueblo un ansia inmensa del Dios verdadero: el Dios Amor, que “sufre” cuando nos hacemos daño o se lo hacemos a otro, cuando olvidamos nuestra condición humana y nos arrastramos como gusanos. Pero que respeta nuestra libertad porque es un don que Él nos regaló y no nos quitará. Aunque le duela el dolor que nos traerá nuestra decisión de alejarnos de Él, como el “hijo pródigo”.
¿Entonces el temor a Dios es malo? El descrito hasta ahora sí, porque parte de falsedades. Dios nunca es un peligro ante el que haya que alertar nuestro sistema de defensa. Todo lo contrario: Dios es nuestra defensa, que actúa normalmente tras las luces de nuestra inteligencia, tras la fuerza de nuestra voluntad y tras el discernimiento de nuestra libertad.
Hay dos clases de temor: el “temor al mal” (peligro, desgracia, castigo) y el “temor a perder un bien”. El primero es una blasfemia aplicárselo a Dios. El segundo es el “santo temor de Dios”. Un cristiano, con un mínimo de vida interior, ha debido descubrir y experimentar que el camino de Dios es el camino de la felicidad (no sólo de la felicidad de “después” sino de la actual). El “santo temor” es el dolor ante la sola posibilidad de alejarse de la Vida, de equivocar el Camino (aunque sea inconscientemente), de no acertar en el correcto uso de tus dones.
Es tremendamente chocante que tengamos que aprender tantos manuales de uso (ordenador, lavadora, móvil, y un larguísimo et cétera) mientras descuidamos totalmente nuestro manual de uso como personas. ¿Quién soy? ¿Cuáles son mis piezas esenciales y mis funcionamientos correctos? ¿Cuál es mi misión en la vida?... Con toda seguridad el “santo temor” nos llevará a profundizar en nosotros mismos para aprender a “manejarnos”, para caminar el camino de la plenitud humana, que es el trampolín para saltar a los brazos del Amado.

Una enamorada nunca tendrá temor de su enamorado. Su felicidad es estar con el amado. Lo que teme la enamorada es vivir alejada de su amado. Pienso, por ejemplo, en los novios o esposos que viven a distancia por razón de su trabajo.
Desde hace muchos años repito esta jaculatoria: “Que lo haga bien, Señor, que lo haga bien”. Cuanta más oscuridad, duda, fragilidad o tristeza han asaltado mi vida, más ha arreciado esa oración. Sé que la vida es una hilatura que se va tejiendo con cada decisión, con cada paso, con cada acto. Mi miedo es no discernir y no elegir bien, causando daño propio o ajeno.

Sé que mi libertad es un bólido de mil caballos de potencia. Es un gran regalo, una máquina preciosa. Pero dependerá de cómo la conduzca para que me lleve a la deseada felicidad o al macabro accidente. Por eso temo, claro que temo, equivocarme de carretera, distraerme al volante. Lo que me fue dado para llevarme a la plenitud y al gozo, temo emplearlo para mi desgracia.
Por eso bendigo el “santo temor” que me pone en camino de la fidelidad, el orden, la perfección, el equilibrio y el amor. Sé que por esos escalones se llega a los brazos del Amado. Por eso sigo repitiendo con Oliva, mi viejita amiga de la Parroquia: “No permitas que me aparte de Ti”, para que Tú seas cada vez más en mí. Amen.
"¡Ya es hora. Ven!". La anciana contestó: "Sí ya sé. ¿Pero quién llevará a mi nieto al jardín de infancia si ya no estoy?". El ángel suspiró: Bien, esperaré mientras tu nieto no sepa andar solo".
Unos años más tarde, hacia la noche, la anciana estaba entada, sintiéndose muy cansada, y pensaba: "en realidad, ahora podría venir el ángel; después de tanto trabajo, la salvación eterna tiene que ser hermosa". El ángel apereció. La mujer preguntó:"¿me llevas a la salvación eterna?". El ángel, a su vez, preguntó: "¿Y dónde crees que has estado todo este tiempo?". Deberes para mañana.
Muchísimas gracias, Mª Pilar por tu PPS "Nada te turbe.." Maravilloso. M. Paz, flaquísima de fuerzas, le ha visto cuatro veces. Cuando está de "baja forma" me pide que e lo ponga. ¡Gracias!
Y ahora un texto para que opinéis: Una anciana estaba planchando un montó de ropa cuando el ángel de la muerte se le acercó, diciendo:"Ya es hora. ¡Ven!". La mujer contestó: "Bie, pero primero tengo que terminar de planchar la ropa: ¿Quién lo haría si no yo?.Y luego tengo que guisar, porque mi hija trabaja en la tienda y necesita comer cuando llegue a casa". El ángel se marchó. Después de un tiempo volvió de nuevo. Se encontró con la anciana cuando ésta salía de casa. El ángel dijo: "¡Ven, que ya es hora!. Y la mujer contestó: "Pero primero tengo que ir a la residencia de ancianos, donde hay una docena de personas que me están esperando, olvidadas de sus familias. ¿Cómo podré avandonarlas?". El ángel partió. Después de cierto tiempo, el ángel volvió nuevamente diciendo:
Amigos la muerte camina con nosotros desde el mismo momento de nacer, ¿por qué tanto recelo, miedo, temor, tristeza...?
Estoy con vosotros, ella solo es ¡¡el paso!! para recibir el abrazo amoroso, que hoy, presentimos pero no tenemos, se nos escapa entre los dedos... solo el amor nos lo hace "sentir" "experimentar" desde ese no se que, que nos conmueve, nos llama, nos anima, nos acompaña, y algunas veces...
¡¡ah!! ¡¡Se nos manifiesta!!
Nada de miedo, ni de prisas, ni de angustia... solo, llevémosla en nuestro zurrón del camino; cuando sea nuestra hora... salgamos a su encuentro con gozo, a pesar de la pena humana, que nos produce, el pensar en el adiós a los que hemos amado aquí; si estamos preparados... ellos también lo estarán, no lo dudéis, y todos podrán serenar su espíritu en nuestro sereno recibir el paso final, de esta tierra, que ha sido para cada persona, como un noviciado=preparación para la... ¡¡Vida!!
Con paz, un abrazo. mª pi...
....... Polvo somos, y al polvo volveremos; pero como el cuerpo del cohete que ha impulsado la nave hasta la estratosfera y cae, ya inútil, mientras la nave sigue su viaje disparada hacia las estrellas. Nuestra Fe afianza nuestra Esperanza en aquel que dijo: “Yo soy la Resurrección y la Vida; el que cree en mí, aunque hubiera muerto, vivirá, y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre”. Los que esto creemos, ¿qué otra cosa somos sino el embrión de un hombre nuevo, renacidos a la otra vida, la espiritual, que no tiene fin? ¿Dónde el miedo, pues, si lo que nos espera en el lecho de la muerte, es sólo un paso, más o menos doloroso; pero como un segundo parto, esta vez hacia la Vida definitiva para la que hemos sido creados?.
Cuando se pasa ya de los 50 y se comienzan a “descumplir” años, ¿cómo no pensar con recelo en esa hora final y certera en el que la única vida que conocemos acabará, y con ella nuestros proyectos, anhelos e inquietudes…Sobre todo cuando tenemos que despedir algún pariente, amigo ó conocido ¿Quién puede evitar pensar en nuestra propia muerte?
Pero los que conocemos y creemos en la fuente de la Vida, sabemos que no hemos nacido para morir, sino para vivir.¿Qué proyecto tan raquítico y tan inútil sería el que alguien nos hiciera evolucionar desde la fría materia, presentir, conocer a ese Alguien y participar en el proyecto de vida diseñado por el Creador; si al final todo quedara en la fría soledad de la tumba. Qué cosa tan estéril, si el final de la vida, de nuestras ilusiones, de nuestros amores, fuera la tristeza del olvido. Pero yo no puedo creer en un Creador de fantasías, que se entretenga en proyectos inútiles.........
La muerte
Uf, escabroso tema muy útil para hablar del miedo y del temor de Dios. La muerte, ese pavoroso esqueleto con la guadaña enhiesta, ladrón furtivo que actúa a deshora, connota postrimerías, juicios implacables, tormentos insoportables, infiernos horrendos. Cierta espiritualidad la utiliza profusamente como remedio eficaz para enmendar conductas. ¡Mira que si te pilla infraganti y te hunde en la miseria eterna de Satanás! ¡Cuánto dolor y depresiones ha originado!
Pero, también, dulce, serena y bendita muerte. Si cuando ella llegue, yo no estoy, ¿a qué preocuparme? Además, si no está en mi mano, no es mi responsabilidad. Realmente, la muerte es fuente de sana y reconfortante espiritualidad si la vemos como puerta de acceso a la casa del Padre. Recordemos: “Me alegré cuando me dijeron..."; ”Muero porque no muero…”. Muerte amada, fuente de sabiduría y de gozo para los que te miran de frente. Aleluya, pues cada día que pasa, más cerca de Dios.
(continuación) así como a “los caballeros del futuro coro” Manuel, Ramón y José Luis con su (y nuestra) querida Mari Paz en retarguardia.
Pilar de Andalucía: ¿Qué tal se te da la música? ¿Tú sabes lo del “coro virtual” que vamos a formar? Hoy día es posible hasta lo más increíble. Ya tenemos a Manuel “bajo en activo”, al barítono Ramón, a lo mejor José Luis es un tenor, a Mª Pilar y a mí de contraltos. Nos falta alguna soprano que, quizás podrías ser tú y alguna más que se apunte… ¡Venga, niña, anímate! Y tenemos, con su batuta, a Jairo que también se le da bien lo filarmónico…
Buen fin de semana.He ido un poco a destajo estos días con los comentarios.Ya es hora de que me calle un poco y lo hago hasta bien entrada la semana que viene.Nada grave,tengo visitas y otras ocupaciones que me impedirán acercarme a este útil cacharrito.
Perdón si he omitido a alguien en la lista de reconocimientos. Hubo más pero no tengo registrados sus nombres.Todos me habéis ayudado.
Ramón: “¿Quieres callarte?” –dijo enfadado el Rey a Cháves-. Yo enfadada no, pero te pido por favor que demos fin a esta “guerra de piropos” extendiéndolos –para ser justos y si te parece- a nuestros queridos contertulios –ellos y ellas a partes iguales- que bien se lo merecen.
A tod@s os admiro por muchos valores que percibo en vosotros y que a mí me faltan. Ramón me sobredimensiona, entre otras cosas porque a su parecer llevo mi enfermedad con cierto garbo, (por ahora, pero puede venir “Paco con la rebaja”)
Me ayuda el recordar y solidarizarme con tantas personas heróicas con las que he tenido y tengo amistad, que merecerían el Premio Nóbel de la Resistencia a las Adversidades. Seguro que entre vosotros hay bastantes que podrían ser candidat@s a tal premio. Ante ell@s yo me siento una enana.
Mi gratitud a las dos Pilares, a Blanca, Josefa, Gacela, Cruchy, Marcrispa, Luzmar, María (y a todos los anteriores que no he registrado) así como a los (sigue)
Esto va para Jairo, que dice: “El “dios aterrador” surge para nosotros en el AT. Es fácilmente explicable porque, en una sociedad teocrática y primitiva… los dirigentes judíos supieron explotar y politizar el miedo como freno al “corazón de piedra” de un pueblo semibárbaro...”
Me gustaría matizar un aspecto y recordar que si es verdad que ese dios aterrador surge en el Ant.Test. no es menos verdad que el Dios del más tierno Amor también surge –de manera paradójica- en el mismo NT.
Tuve la suerte de tener una profesora de Biblia que nos lo hizo descubrir de una manera tan patente como sorprendente. Jesús –judío piadoso- extrae y recopila en su mensaje los diamantes que brillan de manera indiscutible en el AT, que era el único pozo del que Jesús bebía.
¿Qué te parece, Jairo, si algún día montamos una “exposición” de tales joyas? El asombro está asegurado.
Tenemos que aceptar las contradicciones que se dan en el Antiguo Test. y a veces también en el Nuevo.
...
Anonadado
Los comentarios de Terete me dejan atónito, como si un pintor novel, recién salido de la academia, bailara un poco sus pinceles y un acreditado crítico lo tratara como genio. Tu comentario, querida Terete, engrandece y dignifica lo comentado, razón por la que, a tenor de mis coordenadas, debes de referirte a algún otro Ramón, tal vez a alguien a la sombra de nuestros grandes místicos, Teresa y Juan de la Cruz, o de la candorosa santa de Lisieux (trabajé unas vacaciones en esa ciudad).
Bromas a parte, ja, ja (el niño imita al adulto), esa humilde oración brotó cálida de mi corazón al imaginarte en “el altar del sacrificio”. Si estuviera en mi mano, extirparía de un certero tajo el odio que a tantos embrutece, la codicia que a tantos empobrece, la violencia que a tantos lacera y el egoísmo que a tantos degenera. Afortunadamente, Jairo, desbrozando caminos, nos lleva de la mano a la más alta meta deseable, a la contemplación del inmacjulado rostro de Dios.
(continuación) “Habiéndote pedido sin desmayo que se haga Tu voluntad,Te conminamos hoy a que cumplas Tú la nuestra".
San Agustín va en esa línea cuando dice:“Señor,haz que te pida aquello que Tú quieres darme”.En lo de coincidir las dos voluntades,recuerdo que me impresionó lo que leí de una mística medieval que oraba angustiada porque no veía clara la voluntad de Dios ante la disyuntiva de tomar una decisión u otra en un asunto serio.Clamaba: “Señor,¿qué quieres que haga? Ilumíname para que sepa cual es tu voluntad”.Le resonaron en lo más hondo estas palabras:“Yo quiero lo que tú quieras,lo que tú hagas estará bien hecho”.Quedó sobrecogida preguntándose que si de verdad era la voz de Dios, cómo era posible que Dios confiara tanto en ella.
“¡Huy! perdón,Padre,por la ceguera de no darnos cuenta de que eres Tú quien ha inspirado esta voluntad nuestra”.
Santa Teresa de Lisieux dice que Dios no puede poner en nosotros deseos que después El no los quiera realizar.
...
Comentario,con retraso, sobre el Padrenuestro de Ramón.
Decirte que lo mío también era un juego, quería “provocarte” a confirmar aspectos de un Padrenuestro que considero genial. ¡Pues claro que no es una oración de intercesión! En primer lugar porque te diriges directamente a Dios, sin intermediarios que intercedan ante El (p.e. los santos) Y te diriges como un niño candoroso que quiere jugar con un Dios-Papaíto Alegre, que acoge las “trampas” de sus hijos (es sugerente la partida de cartas) y se regocija por lo listos que le han salido. Sí, es un inocente y divino chantaje. Es además un niño lleno de sabiduría, de aquellos de los que dice el profeta Joel que serán llenos del Espíritu Santo.
“Padre nuestro que estás en nosotros porque, amándonos, nosotros somos Tu cielo”
¿No es genial esta inversión? Me hace pensar en aquella cita bíblica,creo que del libro de la Sabiduría, que dice que las delicias de Dios es estar con los hijos de los hombres (continuará)
¡Por favor, Ramón! cállate un poco ¿no?, que me ruborizas hasta tal punto que voy a tener que utilizar tu sistema del "reenvío"... que ahora sí que lo acepto mejor, pues está bien precisado: no sirve para las críticas. Bien.
Todavía estoy riendo a carcajadas por lo de la "píldora" y la "jeringuilla clavada". Mira, lo digo porque no es ningún secreto, seguro que se me ve el "plumero": es simplemente "deformación profesional" pues he sido enseñante hasta hace unos pocos años.
Bueno, paro las bromas y te envío lo que tengo preparado.
... Su presencia sí que es un lujo en este blog. Querida Terete: permíteme precisar que los elogios son banales porque conducen a la “complacencia boba”, mientras que las “críticas”, si son correctas y respetuosas, sirven para la corrección y la mejora. De ahí que me impermeabilice frente a aquellos y acoja estas como agua de mayo.
Segunda lección: los artíulos de Jairo centran, con su hermoso y sugerente contenido, nuestra atención en palabras de vida eterna y anclan nuestro corazón en una oración permanente. Cada día nos hace reflexionar y nos arrastra a orar. Poniéndonos delante del inmaculado rostro de Dios, nos libera de prejuicios, de corsés y de esclavitudes mentales, para que demos rienda suelta a la enorme alegría de sentirnos en el regazo providente de Dios. "Acógeme, Padre Eterno -reza el epitafio de Unamuno- en tu pecho, misterioso hogar. Dormiré allí, pues vengo deshecho del duro bregar". En cada artículo, Jairo nos abre de par en par ese "misterioso hogar".
Dos lecciones magistrales
Tomo lo de “magistral” no por el método sino por el contenido, lecciones que transmiten palabras enriquecedoras: las que alimentan el espíritu y alientan el corazón; que confortan y alivian; que dan sentido a la vida y llevan sosegadamente a la muerte.
Primera lección: los comentarios de Terete son vehículo de sabiduría y sosiego. Al final de cada uno de ellos, uno se siente bien emplazado y en paz. Sus consejos son certeros; sus formas, dulces, suaves; su contenido, pacificador. Su método es el mejor, pues, sirviéndose de encantadoras bromas y de “jajás” que te llegan al corazón, te hace tragar la píldora y te clava la jeringuilla sanadoras sin que te enteres. Dulce mujer que demuestra estar muy trallada por el dolor y la gracia. Su comportamiento en el antes, durante y después de su seria intervención quirúrgica acredita que ella sí que es doctora de vida, apóstol de perdón y de gracia, bienhechora y pacificadora......
(continuación) Ramón,los dos motivos que aduces para frecuentar este blog están muy bien,pero te falta un 3º tan importante como los otros: LO QUE TÚ APORTAS. Esto no es un elogio sino una reprimenda ¿o es que crees que aquí aportamos todo el mundo menos tú? Claro, como los elogios dirigidos a ti no son para ti sino para otro... pues se explica.
Después de la reprimenda,una recomendación: ojo,no caigas en la adicción a ese tu sistema para evitar no sé qué supuestas y sospechosas complacencias, no vaya a ser que el mismo mecanismo de "reenvío de los elogios" lo utilices también con las críticas. (ja, ja)
Perdona mi reiteración pero lo que te voy a mandar más tarde es muy serio y muy elogioso, salido de lo más sincero de mi sinceridad (redundancia expresa) para ti en tu mismidad personal e intransferible.
Ramón,espero que no te caigan mal estas bromas,te confieso que para mí es un regalo y una terapia tener a quien hacérselas con todo cariño y confianza. Gracias.
Mª Pilar, Manuel y ahora Ramón me ponéis el caramelo en la boca, ¿alguien más se apunta? Podríamor formar un "coro virtual". Hoy día se puede todo.
Ramón, a mí me pasa algo parecido a lo que dices: "por ser de natural muy tímido, me incomodan los focos y los elogios"... y sin embargo, tú no los escatimas para los demás, son tan profusos hacia mí en tu comentario del día 11 que, de verdad, me has ruborizado y he pensado que me idealizas y ya sabes que eso trae consecuencias frustrantes cuando uno llega a conocer bien el "percal real" del idealizado...
¡Qué remedio más radical el que utilizas para no caer en la "complacencia boba"! Pues yo, a mi ego lo voy educando sin demasiadas ascesis. También intento no caer en la complacencia boba pero la verdad es que cuando me elogian pienso que es a mi mismísima persona a quien lo hacen, después me tocará manejar las tonterías de mi ego, ja, ja... ¿Qué dices de "intruso en este blog"? ¡Pues es verdad que eres tímido!
... una, secundar a mi amigo Jairo en su encomiable empeño de despojar la religión de ropajes y aditivos que la afean y menguan su acción benefactora; dos, beneficiarme del caudal de sabiduría y bondad que vierten en él sus comentaristas sin ahorrar esfuerzos y contribuir modestamente a su caude. Vosotros mismos habéis subrayado ya la "comunidad espiritual" en que se ha convertido este blog, comunidad que yo llamaría "eucaristía viviente".
Dios ocupa nuestras vidas, pero no como polizón, sino por derecho propio. Al tiempo que nos vivifica, se hace indigente en nuestros semejantes poniéndose al nivel de nuestro amor para que podamos socorrerlo. Nunca debemos temer que nos abandone pues su rol no es el del hijo pródigo sino el del padre que, en nuestra ausencia, nos espera con dolor, y, cuando volvemos, nos monta una gran fiesta. Con Él nunca volveremos a sentirnos solos.
Si para el coro os vale un barítono preshitórico, contad conmigo.
Polizón a la intemperie
Cuando tus amigos, aunque sea con ternura y humor y hablando en pasado, te califican de “cuadriculado” (Jairo) y “cabezón” (J.L.), mandan al paro a tus enemigos. Ellos saben que no comulgo con ruedas de molino y que sin razones no doy ni un paso, pero que con ellas voy al fin del mundo. En serio, por ser de natural muy tímido, me incomodan los focos y los elogios, y por ser muy sentimental, me enardecen la nobleza y la generosidad. Me abruma hablar de mí mismo. Nada me importan ni los títulos ni el rango social, pues valoro a las personas únicamente por la grandeza de su alma y por la magnanimidad de su corazón. Tengo un remedio infalible contra la complacencia boba: cuando me elogian de palabra o por escrito, pienso que se refieren a otro que se llama como yo, pues los Ramones debemos de ser tantos como las ramas de los árboles.
De verdad, aunque me siento intruso en este blog, me prodigo en él por una doble razón: ...
........ Bueno, pues aquí teneis una voz de bajo en activo. Mi voz es la más tenebrosa y oscura de todas; pero precisamente por eso sirve de fondo para que resalte con brillantez la voz dominante. Así que ya tenemos medio coro; a ver si descubrimos los tenores y las contraltos y podemos entonar un hermoso Adeste Fideles. Jairo, ve preparando la batuta....Un abrazo para todos desde La Mancha
Cuanto me alegro, José Luis, de que al fin esteis tranquilos en casa, espero que Mari Paz esté pronto totalmente recuperada; a buen seguro que la compañía de ese nietecillo, aún con media lengua, le ayudará a recuperarse.
Terete, me alegra sobre manera coincidir en tantas cosas con personas tan instruídas como habeis demostrado ser, y agradezco vuestra paciencia y acogimiento, virtudes que adornan e identifican a los verdaderos hijos de Dios; la primera vez que repliqué a Ramón aún no sabía quien era. Por ahí hay sitios que comienzan hablando de Dios y terminan insultándose unos a otros; quizá porque en el fondo de lo que hablan es de polítiqueo y cosas así. Ya os dije que coincidía prácticamente en todo lo que dice Jairo, mi única discrepancia tiene una importancia relativa, ya que en realidad a los que han visto la Luz y caminan hacia ella, no les afecta si hay ó nó sitios oscuros........
Terete ¡¡protesto!! la voz de contralto es magnífica en el conjunto de un buen coro...
Es broma, lo defiendo porque... ejem... es la mía, y he disfrutado mucho con ella, en los conciertos que en tiempos ya muy lejanos, llevamos por algunos lugares haciendo gozar a muchas personas.
No es vanidad, es que es ¡¡preciosa!! profunda, armónica, envolvente... así que ya somos dos, je je je.
Un abracito a todos/as. mª pilar
Gracias Luzmar. ¡Cuánto me alegra de que estés a gusto con nosotros! Dices: "lo que más me alcanza y conmueve es esa "comunidad espiritual", esa cercanía de corazón que inspira a unos a estar pendientes de los otros". Verdaderamente es así, un gran regalo.
Pilar de andalucía, que hasta que no nos digas algo sufrimos de orfandad, como dice Ramón. No estamos acostumbrados a un silencio prolongado sin previo aviso. Solo deseamos que estéis bien tú y tu familia. Mª Pilar dice que "quizá esté también pasando momentos “fuertes” y no quiera decirlo". Pues es verdad, a veces no todo se puede compartir. Por eso, respetaremos tu silencio, de manera que cuando vuelvas no tengas necesidad de justificarlo.
Bien por el tema de la mujer, Ramón y Manuel
(Manuel, que te estoy redescubriendo... me has sorprendido muy positivamente con tu postura tan afín a las reivindicaciones de las teólogas feministas... ya ves, en esto también coincidimos.)
¡Decís tantas cosas preciosas, que me abrís el apetito de comentarlas, no quiero "perder comba" y no sé si voy a poder dar abasto...
En primer lugar ¡ENHORABUENA, MARI PAZ Y JOSÉ LUIS! “Hogar, dulce hogar", ya lo creo que se está bien. Me uno al "coro" de los que os cantan tan rebién, ¡qué sopranos y qué tenores...! Mi voz es de contralto para abajo, pero para dar fuerza a las otras voces también sirve...
Sí, además de la confianza en Dios y la aceptación serena de la propia realidad, la sonrisa del nietecillo que aun balbucea (y la de los más crecidos si los tenéis) van a dar al corazón de Mari Paz alas para volar muy alto y sobre todo muy hondo. Es hermoso acompañarnos en estos "vuelos".
Ramón, que te están poniendo al descubierto... ¡Con que... doctor de teología y Ecumenismo!
"el "terremoto" de ideas, de inquietudes, de bondad, de generosidad"... También dicen que eras un poco cabezón, pues chicos, tampoco es tan malo eso... ¡Aquí nos transformamos todos!
Yo siento el corazón más esponjado desde que les leo. Me alegro pensando en Terete y en su rápida recuperación, y en Mari Paz y José Luis; y me lleno de ternura pensando en Ramón y en Manuel, que pasó por aquí un día y se quedó...
Gracias a todos por hacernos sentir comunidad, y por hacernos reír y sonreír. Creo que todos estamos un poco más acompañados desde que encontramos este Blog de Jairo del Agua.
¡Qué alegría leer este Blog!
Es un soplo de aíre fresco. Les felicito de corazón porque el Blog de Jairo del Agua es él, más todos "los comentaristas" que de forma tan eficaz están colaborando a darle fuerza, profundidad y vida. Disfruto de esta relación vital que circula gracias a ustedes y sus aportaciones. Todos tienen discernimiento, consistencia, reflexión y el buen sentido de aportar su grano de arena para construir la casa común. Eso dice mucho de cada uno.
Pero lo que más me alcanza y conmueve es esa "comunidad espiritual", esa cercanía de corazón que inspira a unos a estar pendientes de los otros. ¡Qué alegría me producen estas manifestaciones de afecto! No sé si Jairo intuía que sería favorecedor de tanta cercanía de corazón, de tanto respeto en profundidad de unos por otros.
(continúa)
¡Muy bueno tu comentario y la broma José Luis! Yo también le noto a Ramón luminoso y tierno... Muy distinto del cuadriculado Doctor en Teología y Ecumenismo de antaño.
Gracias por decirnos que Mari Paz volvió y gracias por tu actitud ante esa dura realidad. Yo te veo rezumando ternura, buen humor, aceptación, fortaleza y hasta dulzura. Realmente creo que los dos nos estais evangelizando.
Quizás tú te encontraste con este Blog-Comunidad, que te abrazó desde el primer momento, pero nosotros nos hemos encontrado una persona expléndida y sabia que nos empuja a caminar. ¡Gracias!
No dejes de comentarle a Mari Paz lo que aquí se cuece porque, aunque no aparezca en escena, todos la vemos entre bambalinas. Nos encantaría que le llegaran nuestros aplausos para infundirle ánimo e ilusión. Esperamos con impaciencia el día que la veamos entrar en escena.
Nuestro caríño, ya lo veis, os acompaña.
Jairo
¡Ya estamos aquí! La Dra. dice que pasito a pasito por el pasillo, al menos durante seis semanas, vigilantes a la fiebre, a las heridas, al dolor, al decaimiento... ¡Qué bien se está en casa!: con el caldito de gallina vieja, y el jugo de carne vertido desde la flanera, y la ducha de cariño, y la sonrisa de un niño que todavía intenta hablar, y en ese intento dice. ¡ánimo, "güelita"! Y TODOS vosotros, maravillas de ternura encontrados al azar. ¡Gracias, por vuestras oraciones, por vuestro ánimo, por vuestro recuerdo!. Y ahora un secreto y broma a la vez. Creo en vuestra oración y energía, no porque hayáis conseguido sanar a Terete, Mari Paz y tanto otros, sino porque habéis conseguido la "conversión" de mi amigo entrañable Ramón, el "terremoto": terremoto de ideas, de inquietudes, de bondad, de generosidad. Pero era un poco "cabezón" y veo que lo habéis transformado. ¡Enhorabuena por el éxito! ¡Quién lo ha visto y quién lo ve!. Un abrazo para todos.
¡¡Que alegría Maripaz, ya en casa!! ¡¡Bienvenida a nuestro lado!! Un abrazo entrañable lleno de cariño y energía para ti muy especial, pero también para José Luis.
Serenidad, paciencia (por aquello de la lenta recuperación que nos comenta Ramón) la buena música, relaja tensiones físicas, y ayuda a un mejor descanso bien merecido después del camino recorrido.
Estamos a tu lado todo este equipo que intenta seguir el Mensaje de Jesús, sabiendo y experimentando de ese Dios Abba que nos dejó, nos abraza, acoge, repara, Ama sin límites.
¡Gracias Ramón! Por recordar a Pilar, quizá esté también pasando momentos “fuertes” y no quiera decirlo; con Terete y Ramón, la recordamos y esperamos su vuelta pronto y con todo (fuera lo que fuere) solucionado. ¡¡Un abrazo también para ella!!
Mª pilar
La historia de Salvación de la humanidad se escribió con letra de mujer, ya que por una Mujer vino Jesus a este mundo; y gracias a ellas nos enteramos de su resurrección, ya que los hombres estaban escondidos. María fue realmente la precursora del cristianismo, ya que (hablando humanamente) mientras Jesús "crecía en edad y sabiduría", ella era su referente; y seguramente que antes de estar en condiciones de enseñar, aprendería muchas cosas de ella. Aunque me salga del hilo... lo que ya tiene "guasa" es que aún se les siga discriminando, argumentando impedimentos teológicos para que la mujer pueda tener acceso a todas las funciones y dignidades de la Iglesia, exactamente igual que los hombres. O ¿es que las almas tienen género?. Esto sí que es "leer textualmente" ¿sí ó nó? A buen seguro que éste podría ser otro buen tema para desarrollar, ¿eh Jairo?
Hablemos hoy de mujeres
Por su fecundidad y ternura, la mujer es sacramento de Dios, espejo fiel de su afable y dulce rostro. Su risueño semblante despeja el temor enfermizo de Dios.
Maripaz, superado el período más difícil de su periplo, está ya en casa, enfrentada a una lenta recuperación. Enhorabuena. Todos te insuflamos nuestra fuerza orando contigo.
Terete ha vuelto al blog, a nuestra casa, con redoblado brío, con fuerza juvenil, derramando sabidurías, ánimos y bondades a raudales. Gracias por tu impresionante personalidad, ejemplar en la forma de afrontar la adversidad.
Pilar, si lees esto, has de saber que te echamos de menos. Ya Terete advirtió tu silencio, voluntario o forzado. Si forzado, ojalá dure poco; si voluntario, ojalá se acabe ahora mismo. Acusamos la falta de tus comentarios, sabios y humanos, siempre oportunos. En cierto modo, nos has dejado huérfanos.
¡Mujeres! Dios sea bendito en ellas. Todas, por mucho que algunas yerren, son "María". Feliz día a todos.
Gacela, muchas gracias. Te copio el Padrenuestro de Ramón:
"De un piadoso chantaje.
Oración: "Padre nuestro que estás en nosotros porque, amándonos, nosotros somos Tu cielo. Habiéndote pedido sin desmayo que se haga Tu voluntad, Te conminamos hoy a que cumplas Tú la nuestra de acompañar y mimar a Terete, encaramada a un lecho de dolor para que Tú puedas seguir regalándole la maravillosa vida que a nosotros tanto nos beneficia. Si Te lo ponemos difícil con este chantaje, te resultará fácil respondernos favorablemente si haces coincidir Tu voluntad con la nuestra. ¡Huy!, perdón, Padre, por la ceguera de no darnos cuenta de que eres Tú quien ha inspirado esta voluntad nuestra de acompañar y mimar a Terete, lo cual significa que también Tú la acompañarás y la mimarás con nosotros. Gracias, Padre. Bendito seas. Amén".
Estoy convencida, como san Agustín y Santa Teresita y otr@s que frecuentamos este blog, que la persona que se ha asentado en el camino del bien y de la confianza radical en el Dios Amor, es prácticamente imposible (aunque sea hipotéticamente posible) que se desvíe de ese camino. Si consentimos libremente que Dios nos “tenga cogidos” ¿quién o qué nos separará de su Amor? Nadie ni nada, lo dice estupendamente san Pablo. Así que seguiré siendo “una fresca” en este punto. Lo que siento es –en la línea de lo que dices, Jairo- como una pena por corresponder al Amor Desbordante de Dios –y también al amor fraterno que recibo- con un amor tan minúsculo como el mío. Amo esa pena porque me mantiene un poco más humilde y sobre todo abierta con total confianza a la Misericordia absolutamente gratuita de Dios. El conoce nuestros límites y nos ayuda a aceptarlos gozosamente, al mismo tiempo que a superarlos si ello es posible. (Continuará)
Jairo, qué bien y con cuanta pedagogía explicas el temor bueno y el no tan bueno. Hablas de la “patología del miedo” y con razón dices que “el mayor error que hemos podido cometer es involucrar al mismísimo Dios en esta patología del miedo”.
La teología mística ha hablado del “temor reverencial” en la experiencia de Dios, como sobrecogimiento ante el “totalmente Otro”. Creo que con frecuencia el lenguaje nos traiciona y más cuando son palabras usadas hace siglos, cuyo significado va cambiando con el tiempo. Nos interesa saber qué entendemos por “temor” hoy. Para Pablo estaba claro cuando afirma que “el amor echa afuera el temor”.
Cuando hablas del “santo temor” como “dolor ante la sola posibilidad de alejarse de la Vida, de equivocar el Camino … de no acertar en el correcto uso de tus dones”, creo que es así: más dolor que temor. A veces pienso que soy una fresca porque no siento esa clase de temor.Estoy convencida, como san Agustín y Santa Teresita y otr@s que frecuent
Monopolio y manipulación.
Jairo se esfuerza en mostrarnos el inmaculado rostro de Dios. Las manchas con que lo afeamos provienen de su monopolización (no es el Dios de todos) o de su manipulación (sirve a determinados intereses y propósitos).
Nuestra Iglesia lo monopoliza cuando afirma que no hay salvación fuera de ella y que su acción salvífica se concentra en la personalidad divina del Cristo de nuestra fe. Afortunadamente, Dios, indemne, rompe estos moldes para amar a todos los hombres sin excepción.
Nuestra Iglesia lo manipula cuando lo utiliza como fundamento de la verdad de la que dice ser depositaria, como autoridad que rubrica sus propios desaguisados y como garante de una institución arcaica y obsoleta, atenta a imponer su status por encima de básicos requerimientos de la caridad y del servicio a sus propios fieles.
Duras palabras, pero justas y necesarias, dichas con amor y respeto, que denuncian el vano intento de envasar y comercializar el mar.
Juego con trampas.
Terete: la oración que me brotó tan espontánea cuando el bisturí estaba hundiéndose en tu cuerpo, no es una "oración de intercesión" ni por asomo. Es más bien una "declaración de guerra", un "chantaje en toda regla" y "una partida de cartas" con Dios en la que le hice trampas. Supongo que a Dios le sorprendí esa mañana por su retaguardia para darle el alto y atraer su atención. Pero, en vez de dispararle, me acurruqué en su regazo para pedirle que te envolviera en su ternura. No, no le pedí nada en especial, sino que se dignara acompañarnos para mimarte.
Viniendo a nuestro tema, jamás podría haberlo hecho si Dios me aterrara. Es todo lo contrario: no se podria haber hecho sin tener delante el verdadero rostro de nuestro Dios, el que es todo amor y perdón, el que, en lo referente a nosotros, cuenta hasta el número de nuestros cabellos, el que no nos da la espalda ni un segundo por mucho que lo rechacemos o lo traicionemos. Amén. ¡Aleluya"
Mª PIlar, no tengo espíritu de Sherlok Holmes, ni tiempo; pero vamos que alguno que otro Obispo he oído tambien en la tele y siempre se nota un calado y un regusto mayor en sus palabras, cosa por otro lado natural; si no se puede esperar sabiduría en un Obispo pues apaga y vámonos....claro que con lo que se está viendo últimamente... ya casi nada nos causa sorpresa, por desgracia.
Manuel: los obispos por el hecho de serlo... no les acompañan una palabra "profunda y llena de sabiduría".
Mira como vive, como actua, donde pasa su tiempo... y sabrás que va a decirte...
mª pilar
!Vaya me he perdido uno de estos días sin ordenador el padrenuestro del que habla Terete!Tambien me perdí cuando comunicaste que te operaban,no importa ,me enteré a tiempo para enviarte fuerza ,vida luz compañía de nuestro buen Dios.Lo mas importante las manos del cirujano .Como tu dices sabes quien tenía en sus manos el bisturí...Pero que maravillas hace Dios con los hombres a poquico que hagamos nosotros .Änimo y cuidate mucho Terete que en el blog metemos mucho ruido pero no somos demasiados.Besos con sabor a menta y a limón (A dos de mis hijas son los que mas les gustan).
A jose Luis tampoco lo olvido y a M.Paz y en cuanto pueda que la veamos por aquí .Un besote con sabores
José Luis, no me ha quedado espacio para lo que quería decirte: que me uno a todas las cosas tan hermosas que te están diciendo: tú también, como Mari Paz, necesitas todo nuestro apoyo y cariño, como tan bien te lo dice mª Pilar. Pues venga, a los dos os mandamos ríos de energía de la buena y rezaremos con el Padrenuestro de Ramón, poniendo vuestros nombres...
Ramón, ja, ja, te voy a poner en aprietos (aunque no creo que eso sea fácil): ¿es "intercesión" o no tu Padrenuestro? No hace falta que me respondas, ahora estamos en otro tema, si te parece ya me lo contestaré yo misma y te lo comentaré...
Jairo, perdona que me he desviado a comentar a comentaristas sin comentar primero tu artículo, no es muy educado hacer esto, pero lo haré a conciencia cuando lo vuelva a leer por segunda vez, hoy mismo, si me dejan...
Miércoles, 25 de noviembre
Rodrigo del Pozo Fernández
Siro López
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Juan Fernandez Krohn
Jaime Vázquez Allegue
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Escuelas Católicas