
Vengo defendiendo en este largo artículo que no existen castigos divinos, ni infiernos sin fin. Ha habido lectores -teólogos algunos- que me han recordado que Dios es infinitamente bueno, pero también infinitamente justo. Sí, yo también lo aprendí cuando era chico. Y recuerdo que mi imaginación infantil desarrolló la figura de un gran sheriff de cara afable pero bien pertrechado con unas magníficas pistolas de plata. Al que se salía de cauce ¡disparo certero! y… al hospital o al cementerio, según el pecado fuera venial o mortal. Era una imagen perfectamente acorde con el catecismo: "premiador de buenos y castigador de malos".
Después he buscado sinceramente al Creador y se han difuminado sus cartucheras. Nada debía temer puesto que yo era un tipo ordenado y responsable. Sin embargo, me acercaba a Él con precaución y nunca, nunca, me atreví a mirarle a la cara por si me encontraba con el "infinitamente justo" y "castigador de malos". Hasta que el trato frecuente y la familiaridad me envalentonaron. Un día me atreví a mirarle a los ojos -"que tengo en mis entrañas dibujados"- (1) y sólo vi: ¡Te quiero! Me eché a llorar como un niño y la tensión de mis prevenciones se diluyó en lágrimas. Parecida historia encontré en un libro de cuentos (2) que me hizo volver a llorar. Desde entonces no creo en la justicia de Dios. ¡Se le cayeron las cartucheras!

Además, a uno le gustan las lecturas provocativas y encuentra historias como éstas:
- Una adúltera -no arrepentida y aterrada por la inminente pedrea- es sentenciada: "el que esté sin pecado que tire la primera piedra... tampoco yo te condeno, vete y no peques más" (Jn 8,7-11). ¿Qué clase de justicia es ésa? ¡Y encima desafiando la Ley!
- Un estafador, pequeño y malencarado, escucha: "Hoy tengo que hospedarme en tu casa" (Lc 19,5). ¡Pero, hombre, si a este tipo había que cortarle las manos como mínimo! ¿Cómo se puede confraternizar con los injustos?
- Un "hijo fiel" espera justicia y se encuentra con agasajos al "hermano sinvergüenza y rebelde" (Lc 15,11). ¿Dónde queda la justicia, la retribución del delito?
- Sigo leyendo y me encuentro con un recetario de injusticias: "Al que te abofetee en la mejilla derecha, preséntale también la otra" (Mt 5,39), "Amad a vuestros enemigos" (Mt 5,44), "Él es bueno con los desagradecidos y con los malvados" (Lc 6,35), "No cortéis la cizaña" (Mt 13,28). Y así una tras otra. ¿Dónde está la justicia infinita? ¿Quién nos vengará de los opresores?
- Llego al final de mis lecturas y ya es el colmo. Unos torturadores y asesinos escuchan de su propia víctima inocente esta durísima sentencia: "Padre perdónalos porque no saben lo que hacen" (Lc 23,34). ¿Dónde está el castigador de malos?

¡No, Dios no es justo! No con la "justicia punitiva" y humana que le colgamos. Sólo le es aplicable la justicia, sinónimo de "bondad" y "buen gobierno", tan frecuente en los textos bíblicos. Cuanto más buscas, más te topas con el Amor. No, Dios no castiga, no tiene un lado amable y otro colérico. Somos nosotros los que, al separarnos del amor, nos vamos hundiendo en las "tinieblas exteriores" (Mt 22,13). Lo mismo que, cuando nos alejamos del sol, nos morimos de frío. No es que el sol nos ajusticie con la congelación -qué absurdo- somos nosotros los que elegimos alejarnos de nuestro hábitat, de la atmósfera ordenada y limpia del universo, del amor. ¡Qué perversa miopía atribuir las consecuencias de nuestro alejamiento a quien nos ama, nos atrae y nos busca desesperadamente!

Olvidamos con necia frecuencia el principio básico de la libertad: a tal decisión, tal consecuencia, a tal camino, tal destino. Si todas las opciones llevasen a un mismo punto, la libertad sería un camelo. Los distintos actos tienen consecuencias distintas. No existen actos neutros. O avanzamos hacia el amor (felicidad) o hacia el dolor. ¿Cuándo nos convenceremos que estamos hechos de amor y para el amor? Nacemos libres porque somos hijos de la Libertad absoluta. Es un privilegio, nunca una prueba o una trampa. Por eso nacemos con la brújula incorporada. Nuestra libertad está muy bien arropada por la inteligencia, la energía y el amor. Es un tremendo disparate tirar la brújula.
Cuando despreciamos el amor -don divino por excelencia-, sufrimos o hacemos sufrir. Entonces nos hundimos en la injusticia (consecuencia del desamor). Es como si lanzásemos piedras en nuestra vertical, antes o después nos caerán encima. A veces las consecuencias tardan en llegar. Eso puede convertirnos en vividores imprudentes, incluso en alimañas inhumanas.

La justicia es la fuerza gravitatoria que nos mantiene unidos al Amor. Nuestra libertad puede desafiar esa fuerza y separarse. Cuanto más lejos y más tiempo permanezcamos en el vuelo errático, más dolorosa y difícil será la vuelta a la órbita. Pero, sea en esta vida o en la otra, con más o menos esfuerzo según el grado de ruptura, todos volveremos al centro de gravedad de la creación, al cenit de la humanidad, al punto omega, al Amor Creador.
No existe un Dios colérico, ni vengador, ni castigador. Ni, por supuesto, un sheriff vigilante. Ésas son figuraciones antropomórficas y metafóricas de unas u otras épocas. Somos nosotros los que bajamos a la cólera, la venganza, la desgracia o el suicidio. Sólo existe un Dios Amor que nos llama con total gratuidad e infinita dulzura. Podemos oír su llamada o fugarnos tras las baratijas.

Cuando -consciente o inconscientemente- nos fugamos, sufrimos las consecuencias. Es la historia del hijo pródigo. Lo dice la sabiduría popular: "en el pecado está la penitencia". Pecado es todo desprecio del amor. La penitencia es la justicia, siempre incorporada al desamor como consecuencia. Unos la sufren en esta vida. Otros la sufrirán en la otra cuando, despojados de la opacidad de la carne, vean que Dios es amor, nada más que amor. Sufrirán mucho al verse lejos de su felicidad. La justicia es el resultado de acercarse o alejarse del Amor. Así de simple.
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(1) Juan de la Cruz, Cántico Espiritual, v. 55.
(2) Anthony de Mello, "La mirada de Jesús" en El canto del pájaro, Pág. 148.
De la creación perfecta.
El día de hoy nos lleva al Purgatorio donde, dicen, están los fieles difuntos que todavía no han alcanzado la gloria: los justos, en el Cielo; los pecadores arrepentidos, en el Purgatorio; los inocentes no bautizados, en el Limbo; los irredentos, en el Infierno. A este banco de cuatro patas lo han desequilibrado al quitarle la del Limbo.
También: el Cielo está arriba; la Tierra, en el centro; el Infierno, abajo. Todo perfecto y en su sitio, por lo cual Dios,el séptimo día, se tomó un descanso eterno. Pero también a este tajo de tres patas lo han desequilibrado al decirnos que el Infierno no es un lugar.
Todo esto es tan bonito como infantil.
Al Infierno lo hemos borrado del amoroso rostro divino; del Cielo, digamos que comienza en esta vida; en cuanto al Purgatorio, recordad lo dicho ayer: que sus presumibles ocupantes son todos santos. Veneremos, pues, también hoy a nuestros muertos, pues ellos sí que son ya la creación perfecta.
¡Ah, se me olvidaba deciros, para vuestra tranquilidad, que el hospital en el que me van a operar es el "Hospital del Espíritu Santo". Y que conste que no he hecho nada para merecer tal privilegio...
Ramón, ¡pero qué intuición tan asombrosa la tuya, para adivinar -sin que supieras que el Espíritu Santo tiene un hospital- que será el mismo "Dios quien manejará el bisturí"...!!!!!
Ahora sí que me callo... sobre todo de decir tonterías, aunque espero que el buen humor me dure y de ésto tenéis bastante "culpa" vosotros, porque con tanta energía amorosa que me estáis enviando, una no puede menos que sentir un excelente humor...
¡GRACIAS! ¡Qué buenos sois! ¡Cómo no emocionarse ante tal torrente de cariño y cercanía! La verdad es que me está llegando tanta energía positiva (la del Espíritu de Dios a través vuestro)que mientras preparo mis cosillas en la bolsa de viaje para el ingreso, siento lo que se siente cuando se prepara el equipaje para irse de vacaciones. Y además éstas serán gratis con todos los gastos cubiertos. A lo mejor hasta encuentro Internet en alguna sala y os puedo decir hola cuando me dejen deambular por los pasillos.
Una vez más me siento una super-privilegiada: estoy recibiendo y voy a seguir recibiendo tantos cuidados médicos que, al mismo tiempo que los acepto con agradecimiento, no puedo dejar de pensar en Africa y otros lugares donde de ésto “na” de “na”. Allí ya hubiera muerto hace tiempo.
Conclusión: imposible quejarme de algo sin que ello no constituyera una “grave injusticia” por mi parte. Así que intentaré vivirlo con amor y humor.
Hasta pronto. Terete
Creo que el mejor ejercicio que se puede hacer para llegar al pleno conocimiento de Dios es practicar la Caridad, en imitación a Jesús. El que se entrega a Dios en los demás –pienso en Teresa de Calcuta y en las hermanitas de los pobres y ancianos desamparados, y tantos otros- saben todo lo que es necesario saber sobre Dios y sobre como obtener la única paz y felicidad posible en este mundo. Por eso relativizo tanto todos los esfuerzos de la mente humana para alcanzar el conocimiento de lo Absoluto. Nuestra pobre mente jamás podrá otra cosa que balbucear palabras de Amor; pero el que sabe amar, aunque no entienda, está en camino de llegar a la Verdad plena que es Dios. Y no necesita más, porque bebe del agua que no da más sed y que mana desde la Vida eterna. Ese es, Terete, el único convencimiento que yo tengo. Todo lo demás me parece relativo. Espero y deseo que lo tuyo no sea nada grave y que pronto podamos volver a “verte” por aquí. Pido a Dios por tí .
De todos los santos.
Hoy es un día especial para la reflexión, la emoción y la oración. La Iglesia eleva a "santos" a cristianos "ejemplares", pero santo es todo aquel en quien Dios reside, porque Dios es santo. Las canonizaciones obedecen a veces a intereses circunstanciales.
Nuestros familiares, amigos y conocidos fallecidos ya son santos porque están definitivamente con Dios. Hoy debemos rememorar su vida y revivir el afecto que les profesamos. Es, pues, un día denso en emociones. Invoquémoslos. Ellos son nuestros valedores pues ya contemplan el rostro de Dios. Este pensamiento destila mucha alegría.
Celebrando la recuperación de Maripaz y acompañando a Terete, nos enriquecemos con el vivo magisterio que J.L. nos regala. Pero en nuestra "oscuridad resplandeciente" cambia mucho que los cristianos reflejemos en dichos y hechos la imagen de un Dios todo amor y perdón o la de un tío bronco y airado, con el juicio final en una mano y el infierno en la otra.
De la voluntad divina.
Entre la recúperación de Maripaz, la esposa de José Luis, y la sorpresiva entrada en quirófano de Terete se nos dibuja el fluir de la vida, que es pura voluntad de Dios. Me sumo a la actitud de Jairo, su no necesaria oración, pero que es la más hermosa de las oraciones. Al final, sea corto o largo, lo más fratificante será sentir que Su voluntad se ha cumplido. Y, desde luego, pongámonos como nos pongamos, suframos lo que suframos, esa voluntad será incomparablemente lo mejor que nos podía haber ocurrido. Terete, será Dios quien manejará el bisturí como pluma para escribir tu historia.
Y, puesto que humanos somos y de sentimientos nos alimentamos, conociéndonos ya tan a fondo por la cantidad de veces que en este blog hemos volcado el corazón, permíteme volcarlo una vez más en forma de amistad y ternura en la no-oración pero preciosa-oración de Jairo, a Dios por ti.
Y ahora una reflexión sobre el día de hoy....
Terete amiga querida: toda mi/nuestra energía, desde las fuerza de la Ruah, te llegará, para que te sientas en paz, llena de esperanza, serenidad... así, cuanto suceda, será en un cálido abrazo en El y junto a todas la personas que te quieren-queremos.
Pensamientos de luz y gozo en El, ayudarán a tu espíritu, y todo correrá como agua de manantial, serena, sonora en su murmullo, llena de amor y gratitud, aun en el dolor.
Un abrazo entrañable. Te esperamos con ilusión. mª pilar
Terete: ¡No perderás nada! Ya me encargaré yo de que no te falte nada que yo pueda darte. Aunque tenga que ir a Barcelona a entregártelo en persona.
Me alegro que lo hayas dicho tú. Pensaba decírlo yo a tus espaldas. Sé que todos los comentaristas estarán pendientes y seguirán llegando comentarios.
Por otro lado, ya sabes que yo no creo en "intercesiones". SÉ que nuestro Torrente Dios te tiene sumergida en su agua inmaculada, en su amor infinito, en su cuidado inmenso. No necesita que nadie le empuje para quererte y cuidarte con CORAZÓN de DIOS. Ella tampoco necesita empujones porque es lo más parecido al corazón de Dios.
Yo intentaré, en mi pequeñez, quererte con mi pobre corazón de hombre, llevarte muy dentro de mí, hacer oración contigo cuando tú no puedas... Estoy seguro que lo sentirás, que te darás cuenta del amor y energía que saldrá de mí para ti... ¡Que Él te restituya la salud si esa es su voluntad!
Hasta tu vuelta. Con todo cariño. Jairo
Terete, encanto, estamos contigo.
Dice Santo Tomás de Aquino que unos cristianos llegan a Dios a través de los conocimientos que les proporciona la razón y otros arrastrados directamente por el Espíritu Santo. "los que son movidos por el instinto divino no deben aconsejarse por la razón humana sino que deben seguir la inspiración interior que procede de un principio más alto" (Summa Theologiae,I-II, 68, 1). A estos pertenecéis todos vosotros. Se palpa, se siente que sois impelidos y guiados por el Espíritu. Estoy de acuero, Mª Pilar: "pensar a Dios no es nunca un mero ejercicio intelectual". Ese "mero ejercicio intelectual" (sin escuchar al Espíritu) es el que, a lo largo de la historia del cristianismo, ha ido creando las grandes superestructuras ideológicas, rituales, ornamentales... que han ahogado, enterrado, el menaje original de Jesús. ¡Qué bien; Mª Pilar!: "hay que leerl aPalabra Encarnada, dejarla reposar en nuestro interior, dejarla hablar, y, sobre todo, ¡¡ESCUCHAR!!
(Málaga-España)
Terete, todo va a salir muy bien con la ayuda de Dios y de nuestras oraciones.
Si somos comunidad de creyente nos preocupamos por las necesidades de nuestros hermanos.
Ponte bajo el manto de María que Ella te asistirá en todo momento, es la mejor de las intercesoras de Dios.
Un abrazo Josefa
José Luis, nos alegramos de que la salud de tu esposa avance a buen ritmo...
No sé por cuanto tiempo, pero por razones ajenas a mi voluntad he de hacer silencio en este querido blog. Cuento con vuestra oración confiada a Quien sabe lo que necesitamos, ya que el martes me intervienen quirúrgicamente. Digo con Charles de Foucauld: "Señor, sea lo que sea, te doy gracias"
Sí, Ramón, hablando en lenguaje coloquial, a mí también me parece milagroso el buen rollo que nos traemos... De verdad que me ayudáis mucho todos y todas... Por eso no quiero "perder comba" y no sé lo que tengo que hacer para no perder los comentarios que habrá durante estos 10-15 días, no sé cómo se accede a los comentarios anteriores a los 40 últimos que se admiten aquí. Puede que Jairo los pueda guardar y me los envie a mi correo. ¿Es factible ésto? Gracias... Es que lamentaría perderlos...
Muchos saludos a todos y todas y hasta pronto. Terete
Somos"oscuridad resplandeciente"(José Luis)
Somos"sombras y luces"(Manuel)
Nos invitas,mª Pilar(como lo hace reiteradamente Blanca)a introducirnos en un "silencio abandonado" con esa hermosa cita:"pensar a Dios no es nunca un mero ejercicio intelectual.Es pensar la forma más adecuada de vivir como seres humanos,de comprender mejor el mundo,y conectarnos con esa Energía soberana y buena que empapa todo y penetra en las profundidades de cada ser".Es importante pensar en un Dios que baja a la vida cotidiana para que recreemos el mundo.
Estoy convencida de que Dios habla en el silencio,habla en su Palabra y también habla a través de nuestra palabra compartida,llena de luces y de sombras,como dice Manuel.Por eso necesitamos compartir las certezas (que son pocas) y las dudas (que a veces son muchas) Es una suerte encontrar espacios como éste donde podamos expresar nuestras dudas y oscuridades,pues también a través de ellas nos llega la luz de Dios.¡Gracias a tod@s!
José Luis, ¡¡me alegra que todo llleve su ritmo... estamos con vosotros de todo corazón, y El, en todos nuestros "afanes". ¡Animo!
Un abrazo. mª pilar
Acabo de regresar del sanatorio. De momento todo va a su ritmo. Gracias por vuestras oraciones. He leído vuestros "post" hasta con ansiedad. Hay muchas cosas para comentar. Al final, lo resume todo Pilar García: " nunca podremos comprender aquí y ahora cómo es Dios, su Justicia, su Misericordia...". No se experimenta lo divino en el comprender, sino en el desprendimiento de toda idea. Comprenderemos algo el día en que nos desprendamos de esta "limitación" en la que estamos instalados. Ahora, por más que lo intentemos... "si lo comprendes, no es Él, y, si es Él, no lo comprendes" (S. Agustín). No os desaniméis: "sólo aquel día comprenderéis que yo estoy en mi Padre y vosotros en Mi y Yo en vosotros" (Jn).
Ahora, mientras andamos por aquí, sigamos buscándoLo por la "oscuridad resplandeciente". A ver si puedo escribir algo con más calma. ¡Adelante!
De casi un milagro.
Que en este blog predomine claramente la armonía con las prédicas de Jairo, subrayada con la experiencia íntima de muchos contertulios, me parece casi un milagro, pues, a mi modesto entender, entraña una revolución copernicana sobre cómo es Dios. No es fácil alcanzar posturas tan sabias y moderadas como la de nuestro amigo Manuel, expuesta en su último correo de ayer.
Dios sigue suscitando muchísimo rechazo en nuestra sociedad porque nosotros, en vez de desvelar su rostro con nuestros dichos y hechos, lo hemos velado con posturas cerradas, exclusivistas, herméticas, dogmáticas. En nuestros días sigue viva y dominante la "inquisición" y hay o sigue habiendo mucho miedo a la acción iluminadora del Espíritu Santo.
Lo que Jairo está haciendo tiene un extraordinario valor, tanto que me parece casi un milagro por lo que dice y por el consenso que suscita.
Bendito sea nuestro Dios que nos muestra un camino esperanzador y nos da fuerza para caminar.
Como siempre, veo que nos expones un Dios que has ido descubriendo en el tiempo y tu apreciacion desde el punto de vista del amor con que revistes tus comentarios sin duda son interezantisimos o al menos nos debe llamar la atencion la manera particular que tienes de profundizar, de tener una optica que te haga capaz de ver aquello que esta oculto a los ojos de la gente normal, pues con toda franqueza te digo que me pareces un hombre de luz y nos alegramos completamente que nos compartas eso, tus descubrimientos y arrojes esta luminosidad vivificante y refrescante a nuestro constante caminar que no es otra cosa que descubrinos en el mismisimo Dios.
Solo espero que como hombres que somos y conociendo por eso nuestras limitaciones tratemos de dejarnos llevar en lo que podemos fallar por ese Dios amor que muy bellamente nos expones.
la Realidad Suprema, hecha de amor, compasión y refugio definitivo. Dios es el mayor viaje, el mejor delirio jamás experimentado.
(Entresacado de un art. de Leonardo Boff )
Discúlpame Jairo:
Ward enfatiza que en vez de preguntar lo que representa la palabra «Dios», deberíamos preguntar: «¿cómo usamos la palabra Dios?» Ella está en la boca y en las actitudes de los que oran, cantan y meditan. Es esta una forma de relacionarse con el Inefable y a partir de Él con el mundo. La consecuencia práctica es que ocuparse con Dios libera al yo del desespero de la ilusión y le posibilita alcanzar cierta integración que genera felicidad.
Como se ve, pensar a Dios no es nunca un mero ejercicio intelectual. Es pensar la forma más adecuada de vivir como seres humanos, de comprender mejor el mundo, y conectarnos con esa Energía soberana y buena que empapa todo y penetra en las profundidades de cada ser.
Finalmente, creer en Dios es creer en la bondad fundamental del ser, creer que vale la pena vivir y disfrutar de la alegría de pasar por este pequeño planeta en el cual habitan seres que sienten el pulso de la Realidad Suprema, hecha de amor, compasión ...
Nunca aquí en la tierra, llegaremos a comprender toda la profundidad de la parábola del hijo pródigo u otras:
“El padre, salía cada mañana, para otear el horizonte, esperando al vuelta de su amado hijo… ¿era bueno ese hijo? A el no le importaba, solo quería que volviera al seno de su familia… no preguntó, no hecho en cara, no dejó hablar… solo abrazó, mandó lavarlo, vestirlo, y volver a ponerle el anillo de la casa paterna…
En cada una de las parábolas, conversaciones que tuvo… ¿como actuó? ¿como vivó?
Llegar a experimentar luz, en cada uno de nuestros caminos personales, requiere ejercitar, la lectura de la Palabra, no como una novela, en pequeños párrafos, repetir una y otra vez… dejarlo reposar en nuestro interior, y alguna vez…
¡¡La chispa, luz, se encenderá!! Y muchas “certezas” dejarán de tener peso en nuestra manera de vivir, y La Palabra, se hará Luz.
mª pilar
Por fijarnos a la “letra” en algunas palabras escritas en los Evangelios... porque todo en ellos ¡¡no es Su Palabra!!
Hay que experimentarla, gustarla, buscarla, con mirada limpia y libre de dudas personales, de dolores personales.
Nunca podremos comprender aquí, ahora, como es Dios Abba, como es su Justicia, Amor, Misericordia, Acogida, Entrega…
De momento no estamos capacitados para ello, estamos muy atados a muchas “cosas” que nos han ido cargando a lo largo de los siglos, interpretado por los sabios de la tierra.
Si en cada duda nuestra, fuéramos capaces de “mirarle a El” no a lo que nos dicen de El “solo” (ni siquiera, aquellos que dicen bien…) y escuchar y “ver” como El lo dijo y vivió, y en el silencio abandonado, sin ruido de ninguna voz que no sea la suya, esperamos pacientemente la luz… poco a poco, nuestra mirada se iría volviendo más humana, sencilla, buena…
(sigue)
Si leemos lo que escribimos... descubriremos todos/as, que hay algún riconcito de nuestras experiencias, que "vacilan"...
Entonces, no somos buenos para mirar con "La Mirada" de Jesús preñada de Dios Abba.
Cada duda, cada pregunta, tiene un camino para "sentir-experimentar" su respuesta; este camino tiene, alguna que otra dificultad.
Ante una duda, una pregunta que nos sobrepasa: ¡hacemos silencio! Ponemos en sus manos eso que nos perturba... un silencio absoluto de nuestras palabras y sentimientos, solo estamos abandonados en El; cada interrupción de pensamiento o palabra nuestra, volvemos al abandono silencioso...y en algún momento
¡¡La Palabra Encarnada en Jesús, se hará luz!!
Entonces descubriremos, nuestra inutilidad de hablar sobre como "debe" comportarse Dios Abba, con los que nosotros pensamos, son culpables de castigos…
(sigue)
Ramón: agradezco profundamente sus amables explicaciones –así como a los demás contertulios- que tienen el mérito añadido de su gran paciencia, y más al tener que escribir en “fascículos” diarios, supongo que por falta de tiempo.
Explicaciones, sin duda, cargadas de sabiduría y buena intención; pero que no puedo asumir totalmente sin plantear otros muchos interrogantes. Sin duda el tema da para mucho diálogo.
Sin embargo, no por ello dudo en absoluto de la Justicia de Dios, menos aún de su Amor extraordinario hacia todos los hombres, ni de la eficacia universal del sacrificio redentor de la Cruz. Ni pienso que sea intención de Dios castigar a nadie, ni para su purificación ni -menos aún- como venganza... ni nada de todas esas cosas que se han dicho.
Deseo que lleveis razón en todo lo que decís, no queriendo abundar más en el tema para no ser pesado y por no crear “sombra-luces” a quien venga aquí buscando Luz. Un abrazo para todos deseando lo mejor para Jose Lui...
Mi último comentario es un canto al amor de Dios. Si Dios es amor, su justicia no puede menos de ser amor, amorosa. La misericordia es puro amor.
Atrás han ido quedando los desgarros de vuestros comentarios ante las injusticias que a diario vemos y padecemos. Son injusticias humanas, cometidas por un hombre ciego de intereses. Pero donde alguno veis perversión, enquistamiento en el mal, pecados contra el Espíritu Santo, yo no veo más que "niños" egoístas perdidos, desorientados, "ignorantes de lo que hacen".
Si aquello de "tuve hambre..." lo entendiéramos no como "puerta del cielo", sino como "el cielo mismo", es decir, que la única forma de ser felices ya en este mundo es compartir lo que tenemos, otro gallo nos cantaría en lo del escándalo del hambre y de las demás injusticias que cometemos.
Que nuestra vida sea dura es signo de la presencia de Dios en nosotros. Debemos alegrarnos en el sufrimiento. Nunca estamos solos.
Con profundo cariño y deseos de bien pa...
De la justicia justa (VIII, final)
Recapitulemos. La justicia es una idea luminosa. Aunque muy imperfecta por el desarrollo humano, nos ayuda a vislumbrar rasgos esenciales del rostro de nuestro Dios. Desde la severidad del ojo por ojo y el enquistamiento de la venganza, aparentemente tan reconfortante, e incluso desde el cohecho y la prevaricación nos elevamos a la justicia misericordiosa, a la regeneración de la conducta humana por la redención, al Juez que se hace Reo por amor.
Entendiendo por justicia lo justo, Dios es verdaderamente el Justo que “equilibra” los desaguisados del hombre, que “recrea” permanentemente su obra. Juicio final, penas eternas, castigos e infiernos son lenguaje espurio interesado.
Alegrémonos, pues venimos de nuestro Dios y a Él vamos. Nadie puede desviarnos del camino que Él mismo nos ha trazado providencialmente. Nada puede detenernos. Dios, nuestro Dios, es grande y misericordioso. ¡Aleluya!
Gracias a todos por vuestra pacienc...
Es interesante. Pero por cada pasaje que cita sobre la bondad yo encuentro otro que advierte del riesgo del pecado. No me parece que se deba enaltecer abstrayendo hasta ese punto el Amor y la Justicia o la libertad y la felicidad. Por ejemplo, los adúlteros, justifican su accionar infiel en la libertad, en el amor (¿redescubierto?), en la nueva felicidad... aseverando que Dios, y solo Dios podrá ver que el nuevo amor es justo?!... ¡no sé!...¿qué pasa con los cónyuges despreciados?¿qué pasa con las familias deshechas?
Es como al revés de lo que dijera Manuel, sobre el pecado contra el Espiritu Santo: por en nombre de Dios, y del Amor, se hace tantísimo daño a tanta humanidad y con absoluta impunidad, por milenios!! La justicia es algo que no puede estar ausente de Dios y de la vida terrenal. Jesús habla del llanto, del rechinar de dientes, de las puertas cerradas definitivamente para la alegría
Pienso que la libertad es para el discernimiento del bien y el mal y no para el a...
(Málaga-España)
Ciertamente que la cruz no fue elegida por Jesús, pero es también real que aunque Dios Padre no la quiso, tampoco libró a su Hijo de pasar por ella.
Lo mismo que a Jesús se le impuso ese trago amargo, nosotros no estamos libres de llevar nuestra cruz. Soy consciente que la tengo y le pido fuerzas a Dios.
Lo que no veo bien es nuestra pasividad ante tanta miseria, tantas cargas pesadas que le ponemos a nuestros hermanos, la indiferencia, pasividad, son para mi pecados de omisión.
También estoy convencida, que el discípulo no es más que su Maestro.
¡¡Profundas reflexiones de todos, gracias!!
Ramón. No puedo ver la vida como cruz. Jairo ya nos ha dicho hermosamente, que la cruz, no fue el camino elegido por Dios Abba; fue, la dureza de corazón de los seres humanos, cuando perciben que se les viene abajo su entramado...
Para mí la vida es; aprendizaje, como un noviciado; y este puede ser acompañado por personas que potencian un camino fecundo, u otro baldío y lleno de manipulación y ataduras siniestras.
Respecto a lo que dices de la iglesia y los cristianos... ¡¡¡Tienes toda la razón!!!
Y no se nos cae la cara de vergüenza ante tanto dolor... que Dios Abba, ¡¡no quiere de ninguna manera!! para nadie... aunque respeta nuestra libertad y la capacidad de elegir el bien o el "yo"... lo que nos vuelve locos e injustos.
Mi vida está llena de ¡Buena Noticia! de personas increíbles, de momentos duros, buenos, menos buenos... pero todos ellos me han hecho crecer, y me siento bien con ella. ¡Gracias Ramón!
mª pilar
Querida mªpilar, sí que estoy en el ajo y, si te fijas bien, mi comentario abunda en el tema de la cruz. Pero que en la vida haya infinidad de injusticias no significa que la vida sea injusta: si lo fuera, siendo ella regalo de Dios, tendríamos que decir que es, en sí misma, un "regalo envenenado" o que Dios es injusto.
El hecho de vivir es duro, sacrificado, difícil y, en ese sentido, es reparador para todos. La vida, por tanto, es cruz, y, por ello, instrumento de justicia.
Las injusticias de los hombres son parte de la cruz de cada uno. Cierto, hay injusticias que claman al cielo, tanto que creo que la Iglesia y todos los cristianos en general estamos fracasando estrepitosamente en la misión o deber moral de corregirlas. Tendré fe (fiducia) en la Iglesia cuando la vea, por ejemplo, mucho más implicada en erradicar el hambre del mundo. Mil quinientos millones de cristianos podríamos hacerlo fácilmente.
Tu sensibilidad sobre Dios Abba es admirable
Ramón, me gustaría que pudieses vivir un tiempo, entre los que de verdad sufren la injusticia... ¡¡no de Dios!!
Sino del egoísmo terrible de los seres humanos, y en eso todas las personas tenemos bastante responsabilidad.
Si la injusticia humana no tuviera importancia, ¿a que viene, que casi todo el Mensaje de Jesús, está basado de alguna manera en ella...
En el final… "Porque tuve hambre, y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber..." Da, acompaña, restituye, ve a arreglar con tu hermano... y luego ve al templo...
Como nos dice constantemente Jairo, Dios Abba, quiere que todos sus hijos/as ¡¡Vivan!! y esa vida sea abundante.
mª pilar
De la justicia justa (VII)
Decimos: la vida es injusta, pues el inicuo goza y el justo sufre; la justicia humana da asco y los jueces son a veces unos impresentables. Severas afirmaciones justificadas.
A pesar de tanto drama, la vida es justa. Pasa que la miramos con anteojeras y la valoramos solo por el reducido campo de visión que alcanzamos. ¿Son felices el avaro, el famoso, el superdotado? Si lo son, no es ni por su dinero ni por su condición. Todos llevamos una cruz. Pero la cruz, valorada como instrumento de tortura, es realmente fiel de balanza y, como tal, manantial de felicidad. Lo más hermoso y genial del cristianismo es que nos ayuda a llevar nuestra cruz y nos invita a cargar con otras.
La vida es regalo de Dios, y vivir, aun con estrecheces y dolores, es maravilloso. Dios nos da más de lo merecido. Suya es la fuerza que nos ayuda a cargar con nuestra cruz y nos empuja a corregir, metiendo el hombro, las injusticias causadas por el hombre. (Concluirá ma...
Ramón, tus reflexiones son todo un tratado sobre la justicia misericordiosa de Dios. Yo también pienso como Pilar, (y como Santa Teresita) que la justicia y la misericordia no son dos atributos unidos por la conjunción "y" (esto nos hace perder pie por su incompatibilidad desde la lógica humana) sino que ambas son una única realidad divina: justicia y misericordia interpenetradas mutuamente, de manera que una no puede ser sin la otra. Es una maravilla creer que la justicia misericordiosa de Dios lleva a liberar y rehabilitar a las personas hundidas en su propio lodo, contando con ellas mismas, contando con su propio esfuerzo liberador y reparador de los daños causados a otros. Y todo desde el AMOR que es el que libera y repara...
Qué hermosa, Ramón, la imagen del "zarzal" que utilizas para definir la redención: "Metidos en el zarzal de la iniquidad, nos echa una mano pinchándose (redención) para liberarnos porque sabe que “no sabemos lo que hacemos”. Así es.
De la justicia justa (VI)
La justicia es un rasgo del rostro divino. Jairo nos lleva suavemente, por los meandros de un caudaloso río sin rápidos ni escollos, a contemplar el esplendor y la bondad del rostro de Dios. No, no es un típico sheriff, ni un ojo escudriñador, ni un padre desentendido, ni un inquisidor. Su mirada, dulce y risueña, nos penetra y reconforta; su presencia amiga nos “recrea”.
Por lejos que marchemos, nos espera impaciente al final de nuestro errado camino. Aunque le demos la espalda, siempre está de frente. Nos ama infinitamente. La minucia de nuestras mezquindades se disuelve como azucarillo en el torrente de su amor. Metidos en el zarzal de la iniquidad, nos echa una mano pinchándose (redención) para liberarnos porque sabe que “no sabemos lo que hacemos”.
¡Qué grande es nuestro Dios! En su sano juicio, un ser humano nunca podría darle la espalda. Su misericordia “equilibra” nuestras conductas egoístas. ¡Bendito sea! (Continuará mañana)
La violencia en las palabras y obras de Jesús no estuvieron motivadas jamás por un ataque a su persona. Él fue como manso como cordero llevado al matadero, sin rechistar no abría la boca.
En cambio, es el celo por su Padre, por Dios, es el rechazo a la manifestación o epifanía divina que reveleba con su vida y obras lo que indignaba al maestro al punto de tomar el látigo al contemplar la profanación del templo. La misma profanación que suponía cumplir con el sábado a costa de procurar la salud ajena.
Tomar por malignas las obras de Dios, vengan de donde vengan, es "pecado" contra el Espíirtu porque supone un rechazo frontal del amor, o bien, una buena dosis de ceguera que necesita de latigazos para empezar a ver.
Saludos cordiales
De la justicia justa (V)
Blasfemia contra el Espíritu Santo.
Marcos es contundente: se perdona todo menos esta blasfemia, acreedora de “castigo eterno”. La cometían los fariseos al afirmar que Jesús expulsaba los demonios por el poder de Belzebú.
Amigo Manuel: estamos ante un duro enfrentamiento entre Jesús y los fariseos. A mi modesto entender, el texto forma parte del contenido apocalíptico de los evangelios, difícil de conciliar con la idea de redención. Quizá sea una interpolación interesada. De haber salido de la boca de Jesús, ¿cabría valorar esas palabras como desahogo “humano” en el fragor de un enconado enfrentamiento, como cuando , en el acaloramiento de una discusión, “mandamos a la mierda” a nuestro contrincante? ¿Cómo explicar, si no, lo del látigo en el templo, que el “manso cordero llevado al matadero” se volviera violento?
Que no se pudiera perdonar entrañaría un fracaso parcial del sacrificio redentor. (Continuará mañana)
Blanca, yo también leo, gozo y callo. Soy muy feliz, porque ya hace mucho que descubrí más o menos estas cosas que nos dice Jairo. Somos demasiado finitos, seguramente para merecer un castigo infinito. Creer que exista esa especie de infierno ,que antes se nos enseñaba, es una horrenda ofensa para Dios. Como dice Kung, sería incompatible con el Dios-Amor. A lo mejor lo malo, no amor, de nosotros no puede estar con El, pero espero que algo bueno tendremos todos, algo que está en Dios y lo estará siempre.La proximidad de Dios es el cielo y el alejamiento el infierno y provoca infierno alrededor,o cuasi infierno, el anti-Reino. Por eso dijo Sartre que los otros muchas veces nos son infierno.La misericordia de Dios, el amor que el mismo es,sobrepasa nuestra pequeña concepción de la justicia, afortunadamente. Alegrémonos.No tiene sentido temer acercarnos con nuestras miserias.
Un árbol bueno no puede dar frutos malos. Así, cuando los escribas y fariseos decían que Jesús obraba poseído por un espíritu inmundo, no reconocían en sus palabras y obras el impulso del Espíritu de Dios.
Este es el llamado pecado contra el Espíritu: no reconocer en el amor, la bondad, la misericordia, la solidaridad, la compasión y el perdón, el amor de Dios.
¿Dónde lo encontraremos pues?. Si no reconocemos al Amor en sus manifestaciones ... si estamos tan perdidos que sólo vemos maldad aún en lo más bueno, limpio y generoso ... entonces necesitamos una triple dosis de ternura y comprensión porque estamos muy cieguitos.
Un abrazo a todos, en especial a José Luis y su esposa.
Varias veces he tratado de escribir, pero no me salieron las palabras. Es que estoy con mucho trabajo, y al ponerme delante de la computadora, leo lo que ustedes escriben y me quedo sin qué decir, ya que lo expresan muy bien y no hace falta agregar nada.
Pero quiero que sepan que aunque no escriba igual estoy aquí, disfrutando de las entradas de Jairo que iluminan el corazón, y de los comentarios de todos. Dios es Amor, y de allí nace su justicia. Nuestra propia justicia humana, en cambio, muchas veces nace de un trasfondo semejante al del hijo mayor de la parábola del Hijo pródigo, que no participa de la fiesta por el regreso del hermano, porque no le parece justo. Me quedo con las palabras de Jairo: "Dios es amor, nada más que amor"
De la justicia justa (IV)
Dios es misericordioso y justo. Lo uno por lo otro. Se ajusta a nuestra condición humana. “Padece con nosotros” nuestros yerros y contrarresta, incluso a su costa, el daño que hacemos. Justo por compasivo; compasivo por justo: razón primordial de la redención.
La gracia de su justicia nos lleva a arrepentirnos y su misericordia impone a nuestra vida un ritmo reparador. Nuestra fe-confianza proclama que, aun de forma inescrutable para nosotros, nos encamina a reparar los daños causados y a que lamentemos haberlos causado. Si no, ¿podría ser tan Dios este Dios nuestro?
El castigo, tan negativo, repugna a la justicia, que es siempre positiva. El castigo nace de la venganza. Gran falacia lo de “castigar para corregir”. La corrección eficaz convence del error cometido y exige reparación; es hija de la misericordia y de la justicia.
Lo de “castigo eterno” es, además, el paroxismo de la estupidez mental. (Continuará mañana)
Somos los hombres los protagonistas de este mundo. Tan es así que el mismo Dios, para intervenir en él se hizo hombre. Si por el hombre ha entrado el mal en el mundo, tambien por un hombre ha entrado la salvación. Somos nosotros los responsables de transformar el mal en bien, la injusticia en justicia...y unidos al tronco de la Vid, ser sarmientos útiles de los que cuelguen hermosos frutos de Amor y de Bien.
A ti, Mª Angeles te duele la injusticia y la miseria del mundo ¿cómo no? El mundo actual es el basurero en que hemos convertido el Paraíso que Dios creó, a causa de no respetarle a El como causa suprema, por quererle suplantar por nuestros dioses particulares. Contra esto, solo cabe el bien, como ya se ha dicho aquí, convertir el mal en bien en la medida que nos sea posible a nuestro rededor. Cuentan que un hombre al salir de casa se encontró un mendigo y rezó: Señor haz algo para que este pobre hombre salga de la miseria. Al dia siguiente igual; y así todos los dias. Hasta que por fin un dia, ya casi indignado le preguntó a Dios:Señor, todos los dias te imploro por este hombre; ¿por qué no haces nada por él?. Y oyó la respuesta en su corazón :sí que he hecho algo por él: te he hecho a ti” . Y desde entonces consagró toda su vida al servicio de los pobres. Se llamaba Vicente de Paúl y muchos hombres y mujeres siguen aún su ejemplo en la congregación que fundó.
Sábado, 21 de noviembre
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Siro López
Juan Fernandez Krohn
Jaime Vázquez Allegue
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Baena Calvo