
¡Quién me mandará a mí meterme en estos charcos! Si yo no pretendía hablar del infierno. Si mi camino va en dirección contraria... Los lectores me han ido preguntando y he tenido que explicarme. Pero resulta que algunos curas ultras me ven en el infierno y han conseguido que censuren en una revista la parte anterior de este artículo por infernal. Así que no me queda más remedio que seguir y "dar razón de mi esperanza con dulzura y con respeto, con la conciencia tranquila, para que los que interpretan mal mi vida cristiana queden avergonzados de sus mismas palabras" (1Pe 3,15).
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo