Blog de Jairo del Agua

El Dios que me habla II (¿A quién adoras y qué infierno temes?)

28.09.09 | 00:00. Archivado en Religión
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Me dices que te ha hecho mucho bien el artículo anterior, que coincide con tus intuiciones. ¡Gracias por decírmelo! Eso refuerza mis certezas. Me envías además un texto oficial (1) que ratifica mi afirmación: "el infierno no es castigo sino autoexclusión". Pero... sigue considerando que esa actitud del hombre lleva consigo "el rechazo definitivo de Dios".

No puedo estar de acuerdo con lo segundo, dígalo quien lo diga. Palabras de ayer no pueden derribar certezas interiores de hoy. Dios no puede rechazar porque su esencia es Amor. Sólo puede atraer, nunca rechazar. La interpretación del castigo y del infierno dependerá siempre del rostro de Dios que hayas descubierto. Puntualizaré algunas reflexiones, que explicitan mis certezas, por si te ayudan:

1º.- Usamos irremediablemente un lenguaje humano (castigo definitivo, infinito, eterno, etc.). Son expresiones pedagógicas que advierten de la gravedad y desdicha de abandonar el camino de la felicidad (Dios mismo). Puede que esa humana pedagogía del horror y pavor haya dado frutos positivos. Pero también ha servido y está sirviendo al falseamiento del rostro de Dios.

El Dios que a mí me habla -diría Oliva- utiliza la divina pedagogía del amor: siempre llama y espera con infinita paciencia. La actitud de Dios no puede ser una aquí y otra en el más allá. Mamá seguirá clamando "con gritos inenarrables" (Rom 8,26) hasta que recoja a todos sus polluelos. Lo cuenta la parábola del hijo pródigo (Lc 15,11), lo afirma Pablo: "Si nosotros no le somos fieles, Él seguirá siendo fiel, pues no puede negarse a sí mismo" (2Tim 2,13).

2º.- La interpretación del infierno no puede quedar al margen del rostro de Dios revelado por Cristo. La Escritura tiene que ser coherente o no es Palabra de Dios (2). La condenación "eterna" es incompatible con un Dios-Amor-Padre. Es expresamente contraria a la parábola de la oveja perdida: "De la misma manera vuestro Padre celestial no quiere que se pierda ni uno solo de esos pequeñuelos" (Mt 18,14). ¿Cómo imaginar siquiera que quien nos enseñó el "amor a los enemigos" pueda sentenciar a sus enemigos al rechazo eterno? "Amad a vuestros enemigos… porque Él es bondadoso con los malos y desagradecidos. Sed generosos como vuestro Padre es generoso" (Lc 6,35).

El otro día, en una charla, le rogué a una madre de familia numerosa que eligiera cuál de sus hijos habría de condenarse. Estadísticamente -le dije- y tal como está el mundo alguno será infiel... Por mucho que la fui acorralando no hubo manera de moverla del "todos mis hijos se salvarán". La conclusión está escrita: "Si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, cuanto más vuestro Padre celestial..." (Mt 7,11).

Es totalmente incongruente que a un Padre Todopoderoso se le escape alguna de sus criaturas, creadas por amor para la felicidad. Seguimos pensando, con nuestra limitadísima inteligencia humana, que Dios es un alfarero al que le pueden salir chamuscados o rotos sus cacharros. Dios todo lo hace bien (3). Respeta nuestra libertad, cierto, pero ¿quién crees que ganará el pulso, su llamada o nuestra ceguera?

3º.- La imperfecta, condicionada y voluble libertad del ser humano nunca podrá merecer un rechazo eterno. Sería una respuesta desproporcionada, es decir, injusta. ¿Cómo hemos podido imaginar siquiera que un ser finito, por sus errores finitos, pueda caer en un "rechazo infinito", sin retorno? Es totalmente incoherente pensar que de actos limitados, de un ser limitado, se puedan seguir consecuencias ilimitadas, expresamente queridas o permitidas por un Dios infinitamente justo.

4º.- La eternidad del infierno es simbólica. Se refiere a la distancia entre el mal (ausencia de Dios o infierno) y el bien (Dios mismo). Esa distancia es insalvable, eterna, definitiva, porque se trata de conceptos opuestos, como lo son la luz y la oscuridad. Otra cosa muy distinta es que a una criatura de Dios se le pueda encasillar en la categoría de "absolutamente opuesto a Dios". Es imposible. Dios y su criatura pertenecen a categorías distintas, a planos distintos. Los hombres podemos perdernos, alejarnos, equivocarnos, pero nunca oponernos esencialmente a un Dios al que apenas intuimos y que habita en nuestro núcleo, aunque no hayamos acertado a encontrarle. Por eso Él siempre seguirá llamando y, con toda seguridad, su llamada nos podrá.

Las religiones orientales creen en la reencarnación sucesiva hasta conseguir la rectificación e iluminación. Así, el rico Epulón se reencarnaría en otro Lázaro hasta adquirir misericordia. O el juez injusto se reencarnaría en viuda necesitada hasta crecer en justicia. En el fondo, es la misma intuición que la de nuestro purgatorio o infierno: Si no consigues tu humanización plena en esta vida, tendrás que trabajártela en la otra. Cuanto más bajo caigas, más tiempo y esfuerzo tendrás que sufrir en la otra para humanizarte.

No creo en la reencarnación circular, por supuesto. Pero tampoco creo en los castigos divinos. Dios no castiga. Creo en el camino de humanización presente (revelado en el Evangelio) y en la dolorosa rehabilitación futura. Sin volver al Padre es imposible aposentarse en su Casa. O caminamos ligeritos ahora o tendremos que caminar después, con más esfuerzo y dolor, al darnos cuenta de la oportunidad perdida y de la felicidad retrasada por nuestra estupidez. Cuando los que neciamente llamamos "condenados" (¡qué floja tenemos la mano de condenar!) descubran -libres de esta cegante materialidad- el camino de regreso, gritarán con gran desgarro, dolor y llanto como Agustín: ¡Tarde te amé Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Desde luego, yo prefiero gritarlo ya y dejarme cautivar por la Hermosura cuanto antes.

5º.- Respecto al Magisterio actual (destaco lo de actual), con el que puede chocar alguna de mis certezas, hay que empezar diciendo que no todo tiene el mismo rango. No es lo mismo, por ejemplo, una definición dogmática que una interpretación bíblica o una orientación pedagógica. Agustín escribió: "Unidad en lo esencial; en lo opinable libertad; y en todo caridad". Y Pablo nos dejó esta perla: “Nuestra capacidad nos viene de Dios, que nos ha capacitado para ser servidores de una alianza nueva: no basada en pura letra, porque la pura letra mata y, en cambio, el Espíritu da vida” (2Cor 3,4).

Por eso intento comprender la llamada "doctrina oficial" pero no puedo evitar que en mi interior nazcan certezas o evidencias que la sobrevuelan. Ha de tenerse en cuenta además que la última instancia de la persona es su conciencia. Bien formada -añaden los clérigos- pero lo definitorio es que sea "conciencia profunda", donde mana el Espíritu, aunque la formación intelectual no la alcance. Hay cosas que no se ven desde una "conciencia cerebral" y menos aún desde una "conciencia socializada", pero que la "conciencia profunda" descubre de forma intuitiva. Es la “sabiduría de los sencillos” (Mt 11,25) de que habla el Evangelio. Ese principio de la conciencia como última instancia es confesado también por el Magisterio, luego forma parte de él. No podría ser de otra forma: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres" (He 5,29).

Por otro lado el Magisterio debe ser dinámico (algo en lo que nuestra jerarquía debería poner más empeño) porque su finalidad es facilitar la vida, nunca mermarla: "He venido para que tengan vida y la tengan abundante" (Jn 10,10). De tu fidelidad a la conciencia profunda -es decir al Espíritu- junto con la mía y la de otros dependerá el progreso de esos textos oficiales que se alimentan del "sensus fidelium" (el sentir de los fieles), de todos los fieles: jerarquía, clérigos y laicos.

Todos, absolutamente todos, venimos urgidos por el Evangelio a "poner la luz en el candelero para que alumbre a cuantos hay en la casa" (Mt 5,15). Mi casa es mi Iglesia y humildemente la siembro con mis diminutas lamparillas en forma de artículos. Me lo exige mi conciencia, mi fidelidad al Evangelio y mi amor a este Pueblo de Dios que llamamos Iglesia Católica.

No me resisto a plasmar aquí unos párrafos de alguien con mucha más sabiduría que yo: "La verdadera obediencia no es la obediencia de los aduladores, que evitan todo choque y ponen su intangible comodidad por encima de todas las cosas. Lo que necesita la Iglesia de hoy y de todos los tiempos no son panegiristas de lo existente, sino hombres en quienes la humildad y la obediencia no sean menores que la pasión por la verdad; hombres que den testimonio a despecho de todo ataque y distorsión de sus palabras" (Joseph Ratzinger, “El verdadero pueblo de Dios”, Herder, p. 293).

A los inmovilistas, rígidos e intransigentes, que condenan todo lo que se mueve, podemos responderles: “No creemos ya por lo que tú nos has dicho; nosotros mismos lo hemos oído y estamos convencidos de que éste es ciertamente el Salvador del mundo” (Jn 4,42).

Y sí, Oliva existe. Es una viejita de 92 años y paso quedo, que habla con Dios y a la que Dios habla. Ella me estimula constantemente a escucharle y revelarle.
___________________________________

(1) "El infierno como rechazo definitivo de Dios" (Audiencia general del miércoles 28 julio 1999, Juan Pablo II).

(2) Lo explico en mi artículo "El río de la Palabra".

(3) Lo expreso más ampliamente en el artículo "Todo lo hizo bien".
_____________________________________

Para los que rechazan los argumentos y prefieren las parábolas:

Parábola del infierno eterno

Unos padres buenos sufrieron mucho cuando comprobaron que uno de sus hijos se había marchado de casa, sin avisar siquiera, con toda la herencia. Y siguieron llorando y buscando durante mucho tiempo.

Un día les avisaron que habían encontrado a su hijo, con apenas un hilillo de vida y gravísimas heridas, tirado en un callejón. Cuando llegaron al lugar les preguntaron qué hacían con el moribundo muchacho.

Unos teólogos que pasaban por allí dijeron: "Que le dejen morir y le incineren, que desaparezca. No merece existir quien así ha rechazado a sus santos progenitores".

Algunos de los presentes, muy católicos, apuntaron: "No, no. Lo justo es que pague por el rechazo a sus buenísimos padres y vaya al infierno para siempre. Él se lo ha buscado libremente. Es su elección y sus justos padres ya no pueden hacer nada".

Finalmente el padre y la madre dijeron al unísono entre sollozos: "Por favor, por favor, que le lleven urgentemente al hospital y a nosotros con él. Nosotros le cuidaremos día y noche para que sobreviva y se restablezca".

¿Qué dirá nuestro Padre-Madre Dios en el juicio final y en situación similar?

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132 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Marcela 05.11.09 | 18:59

    Estoy totalmente de acuerdo con tus apreciasiones. Yo también persivo que el purgatorio y el infierno como lo definimos habitualmente es un invento nuestro, humano, porque hablan de una justicia entendida con ojos humanos, donde necesitamos castigar al que erró. Estoy convencida que Dios es totalmente distinto/a a nosotros/as, el ama y no puede dejar de amar y quien ama no condena. Por supuesto que nos deja libres para que optemos por El o estemos contra El, pero de todos modos nos sigue amando, llamando y esperando. Con el concepto de purgatorio como se puede entender que Jesús al ladrón que estaba a su lado en la crucificción le dijo hoy mismo estarás conmigo en el paraíso, no le hechó en cara todos sus delitos, todos sus errores, no le dijo bueno, dentro de un tiempo, cuando hayas pagado por todo lo que hiciste te voy a llevar conmigo.

  • Comentario por CESAR 14.10.09 | 13:48

    MUY DE ACUERDO CONTIGO JAIRO.
    PARA PODER SEM'NSIBILIAZARSE A DIOS, ES DECIR RESPONDER CON LAS TRIPAS.
    PRIMERO HAY QUE DISCERNIR EN NUESTRO INTERIOR, A LA LUZ DEL EVANGELIO Y LUEGOR HACERLO CARNE. TAMBIEN ESTOY CONVENCIDO QUE TODO LO QUE NOS PASA ( BUENO O MALO, A LA LUZ DE NUESTROS OJOS HUMANOS) ES UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA INTENSIFICAR, EVOLUCIONAR Y CRECER EN NUESTRA UNION CON JESUS. EN ESTE MOMENTO ESTOY ATRAVESANDO UN CANCER DE PIEL (MELANOMA MALIGNO) DE VEZ EN CUANDO CAIGO, PERO ESTE DISCERNIMIENTO ME LEVANTA Y ME AYUDA PARA ACEPTAR MI REALIDAD. UN ABRAZO. CESAR

  • Comentario por Gacela 07.10.09 | 11:06

    ...Quimica y la interpretación de los simbolos .Nada más besos a todos con sabor a Miel como el sabor de nuetro Dios .
    Tambien tenemos que respetar a los que no piensan como nosotros pero que están tratando de abrir ventanas ,Se me olvidaba decirlo.Besos otra vez,no cuesta un euro y !!que bien sientan !!

  • Comentario por Gacela 07.10.09 | 10:59

    LLegué tardisimo ,por una operción en la vista ,a estos comentarios.Sigo pensando que juzgamos a Dios con nuestros criterios.!A cuantos mandaríamos al infierno!!.El infierno es el mundo y quienes lo poblamos ,cuando hacemos el mal (infierno)y dejamos de hacer el bien ,haí está nuestro infierno .!!!Y yo que pienso que cuando una persona deja de respirar allí ,justo allí está Dios para darle la mano y ayudarle a pasar a la otra orilla !!(sin intervalos para pagar lo que de malo hemos hecho en la vida terrena )Por favor no me saqueis de mi error.
    Todo se ha dicho antes en los comentarios.
    yo vengo aquí para saber el pensamiento de Jairo y su blog si algun día vo me agrada tengo la libertad de no volver mas .No me gustan los debates largos las aclaraciones mas largas aún ,quiero oir el corazón de la gente como yo, que sé muy poco de Teología ....pero mucho de AMOR y quiero saber mas del AMORdeDIOS (para que yo lo entienda tengo que salirme de la letra ,como cuando me explicaban...

  • Comentario por Pilar 07.10.09 | 10:11

    Espíritu Santo, que no sólo se posa en las cabezas de los monseñores, se abre camino a través de tiempos y culturas, hasta que llegue a la verdad plena.
    El Concilio habla también de cómo se han de interpretar los textos sagrados y a qué luz han de acercarse los que quieren conocer qué quisieron decir los hagiógrafos y cómo lo expresaron.
    Respecto a la fe del carbonero habría mucho que hablar. No creo que una persona como tú con inquietudes de conocer y expresarte sobre estos temas en foros y debates, debas acogerte a ella.
    Tomar la palabra a letra hace mucho tiempo que fue superada. Lee y busca (la red es un buen medio para ello) cómo se interpreta actualmente la escritura y de qué forma se escribieron los evangelios -hay cuatro versiones con diferencias notables entres unos y otros- y pará que comunidades y con que finalidad.
    Un saludo con el deseo de que tomes la Palabra, no apegado a la letra sino al Espíritu de la misma, como ya Jesús recomendaba a los fa...

  • Comentario por Pilar 07.10.09 | 10:02

    "Esta Tradición, que deriva de los Apóstoles, progresa en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo: puesto que va creciendo en la comprensión de las cosas y de las palabras transmitidas, YA POR LA CONTEMPLACIÓN Y ESTUDIO DE LOS CREYENTES, QUE LAS MEDITAN EN SU CORAZÓN, YA POR LA PERCEPCIÓN ÍNTIMA QUE EXPERIMENTAN DE LAS COSAS ESPIRITUALES, ya por el anuncio de aquellos que con la sucesión del episcopado recibieron el carisma cierto de la verdad. Es decir, la Iglesia, en el decurso de los siglos, tiende constantemente a la plenitud de la verdad divina, hasta que en ella se cumplan las palabras de Dios." (Dei Verbum 8).

    Manuel, tu frase "El evangelio ¡ni tocarlo!" es desafortunada. El evangelio y la tradición van unidos inexorablemente, porque son como dos ríos que manan de la misma fuente. Eso dice el Concilio Vaticano II.
    Y la tradición progresa, entre otras medios, por la interiorización y estudio de cada uno de los creyentes que, asistidos por el Espíritu Sa...

  • Comentario por mªpilar garcía de Zaragoza 07.10.09 | 09:39

    Manuel: no se trata de "tocar el Evangelio... sino de leerlo en cada época que nos toca vivir.

    Si no se puede "tocar" el Evangelio, como hacemos para explicar, porqué está puesto en el...

    El nacimiento de Jesús en Belén, cuando está probado que es una "historia" que no se puede de ninguna manera corroborar... discutible que viviera en Nazaret… Egipto… su genealogía...

    Son datos, que se pueden comprobar desde siglos ha, y que se pueden encontrar en los archivos vaticanos.

    Se conserva la "tradición" porque de alguna manera enriquece la vivencia de la comunidad cristiana, puesto que Jesús está claro que nació...

    Manuel, hay que depurar las palabras humanas con las que está escrito su recuerdo... y ahondar en su Espíritu.
    Con toda seguridad, dado su camino, a poquito que la "escuche” en su interior, se mostrará... y le quitará esa importancia tajante de no tocar ni una coma...
    mª pilar


  • Comentario por Manuel_RH 07.10.09 | 09:18

    .... En cierto modo mi actitud fue la de Abraham –valgan las comparaciones-, me salí de mi seguridad buscando nuevos horizontes en la Fe. Lo cual tambien me hizo olfatear que quizá –digo quizá- la teología ortodoxa pueda contener algunos errores y no pequeños, como ciencia humana que es, y que algunos grandes pensadores quizá –digo quizá- no pasen, al menos en parte, de ser simples inventores. En suma: en lo que a mí respecta , el Evangelio ¡ni tocarlo ¡ , lo demás puede ser todo relativo.

  • Comentario por Manuel_RH 07.10.09 | 09:15

    .... ni creo que El tampoco podría permitir que nadie pusiera en su boca palabras de más ó equivocadas. Su teología es accesible para todos, incluso –como ya dije- para el buen ladrón. Ciertamente tenemos que usar la razón, ya que es la que nos hace evolucionar, y con esa misma razón adaptarnos siempre al evangelio; pero no al revés. Por supuesto que siempre hay que estar cuestionándose acerca de nuestra Fe, y no estar instalados cómodamente en ella, como hacen muchos.
    Mi experiencia fue bastante parecida a la que narra MªPilar García, un día me dí cuenta de la actitud hipócrita de muchos cumplidores a rajatabla de la Ley (cumplir para salvarse, que cosa tan hipócrita) y comencé a buscar nuevos horizontes en mi interior y fuera de él. .....

  • Comentario por Manuel_RH 07.10.09 | 09:13

    Me había prometido no añadir nada más pero el amigo Ramón me ha espoleado: Ramón, la pregunta que te hice sobre la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía no supone que yo dude en absoluto de ella; me refería a que hay otras personas que interpretan el Evangelio a “su manera” aduciendo los mimas excusas que vosotros empleais para negar el infierno. Tengo la extraña virtud de no hacer comprensibles mis palabras y ya dudo de que hayais entendido algo de lo que he escrito aquí. Pero tampoco importa mucho, ya que sólo soy un “simple carbonero”. Pero a pesar de mis pocos conocimientos teológicos sé lo suficiente para intuir que las palabras de aquel que dijo “el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” no pueden ser anuladas ni interpretadas “a gusto” del consumidor. Estoy seguro de Jesús no hablaba en clave, y las que usó las explicó a sus discípulos; y no necesitan que haya que desarrollar una ciencia paralela para poder interpretarle .....

  • Comentario por Roberto 07.10.09 | 03:57

    Incidentalmente, se ha tocado el tema Eucaristía. Y quisiera compartir lo que la Eucaristía me inspira.
    Se instituye en el marco de la Cena Pascual judía.
    Cuando Jesús explica el pan y el vino como su cuerpo y su sangre, (sangre separada del cuerpo=sacrificio), que se entregan por todos, está dándole a ese gesto que los discípulos conocían y entendían muy bien, un significado nuevo: la comunidad de mesa se une a Jesús que se entrega por la Humanidad, participando de esa entrega. La comunidad de mesa se hace una con Jesús para entregarse con él y como él.
    De la misma manera, cuando dice "hagan esto en memoria mía", está desplazando la celebración de la libertad que los judíos simbolizaban con el paso del Mar Rojo y la derrota egipcia, a su propia entrega, que nos lleva a cruzar los límites de nuestro egoismo para darnos a los demás.
    La nueva alianza no consiste en compartir un cordero con el Señor sino en hacernos corderos para entregarnos con él a toda la Humani...

  • Comentario por Pilar 06.10.09 | 23:57

    Ramón, me gusta la extensión que haces de la misma a la eucaristía. Darse y entregarse. Ser alimento para otros. Partirse y repartirse. Y todo ello, siendo UNO.
    Cielo es darse como alimento a los demás. Infierno sería entonces "comernos" a los demás.
    Es fácil y hasta un niño puede entenderlo.
    Buenas noches a todos

  • Comentario por Pilar 06.10.09 | 23:47

    Amigo Ramón, no pensaba en tus comentarios cuando escribí el mío. Recién acababa de llegar de un largo fin de semana con mucho trabajo y, cansada, vi que ya estaba todo dicho -y muy bien- por todos los comentaristas.
    Entonces recordé esta parábola que tiene muchos significados, como todas las parábolas, porque dejan abiertas las puertas a variadas interpretaciones y no cierran dogmáticamente su significado. Por eso Jesús se expresaba por medio de ellas. El que quiera o pueda entender que entienda, decía él.
    A mí me llama la atención que con los mismos medios -comidas y cucharas grandes- unos sean felices y otros desgraciados. Y que esa felicidad o desgracia la determine si nos miramos a nosotros o miramos al que está enfrente Ese es el cielo, mirar a los demás y buscar su felicidad. Y el infierno consiste en mirarnos a nosotros mismos y no levantar la cabeza para descubrir al otro frente a mi, pasando hambre como yo y de esa forma no salir de mi pequeño laberinto.
    No...

  • Comentario por josé luis suárez sánchez 06.10.09 | 22:29

    En cierta ocasión recibí una felicitación navideña de un gran amigo, la cual terminaba así: "NACER (yo diría VIVIR) es tarea que a veces parece imposible de cumplir, de llevar a cabo. Es fidelidad a la DESNUDEZ, ¿qué otra cosa es la VERDAD? es vaciarse de fijaciones, fantasías, temores; es verse, sentirse sin apoyos, sin agarraderas, sin nada; es ser puestos en un pesebre vacío; es el don de cada día". Que tengáis un sueño lleno de generosidad cumplida.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín (Asturias-España) 06.10.09 | 21:46

    (Continúa) ... deciros que la parábola de Pilar es preciosa e ilustrativa, siempre que nos atengamos a su sentido lineal, a su dimensión didáctica. No cabe descoyuntar su estructura, afirmando, por ejemplo, que es práctico y muy agradable "comer con las manos" (cuando se puede) y, después, "chuparse los dedos". Recordad lo dicho sobre los ejempos, que valen lo que valen.
    Y ya de paso, toma nota de esta hermosa parábola, amigo Manuel, porque también nos ayuda a entrar de lleno en la Eucaristía: en ella no solo nos damos de comer unos a nosotros sino que, siendo cada uno un grano de trigo y otro de uva, nos damos a nosotros mismos como comida y bebida a los hermanos. La Eucaristía es comunión con Cristo y con todos los hombres. Se trata de una hermosa y rica tradición con un rico contenido de ascetismo que, por diversas circunstancias que me ha tocado analizar,se ha perdido casi por completo . ¡Qué fuerza da saber que, en comulgando, tú estás en mí y yo en ti y ambos en Cristo!

  • Comentario por Ramón Hernández Martín (Asturias-España) 06.10.09 | 21:31

    Me siento aludido por los hermosos comentarios de Pilar y José Luis. cuyo rico contenido comparto plenamente. Por ello, "perdóname, Padre, porque he abusado de la pluma fácil" y, como penitencia, me impongo un retiro de rigor espartano o, mejor, cartujano. a mi cuartel interior, hecho de amor y oración, Seguiré con sumo interés los comentarios de este blog, pero no saldré a la palestra salvo para subrayar lo trascendente o amputar, si es posible, lo deforme.
    Antes deseo dejar constancia de que este blog es un lugar excepcional para verter en él pensamientos y sentimientos, desnudar el alma y abrir lel corazón (yo lo he hecho varias veces), pero su principal mérito es provocar un debate, serio y respetuoso, que aclare conceptos y nos ayude a despejar errores y obsesiones. No he podido menos de salir en defensa de Jairo ante quienes lo consideran heterodoxo o hereje ni aceptar que mi Dios pueda castigar a alguien con penas y menos eternas
    Por lo demás, permitidme--- (sigue)...

  • Comentario por mªpilar garcía de Zaragoza 06.10.09 | 21:13

    Entonces, lógicamente, hay “cosas-enseñanzas-deberes” que se dan de “golpes con el mandato del Evangelio; y como nos dice Jairo, hay que seguir antes a Dios que a las personas que se llaman sus representantes en esta tierra…

    No siempre se comportan como se espera de quien se llaman “pastores” de la grey…




    También de esto hay algo dicho por Jesús Señor en el Evangelio.

    Hay que tener la capacidad de “dudar- desaprender” para llenarse del soplo sanante del Espíritu que Jesús nos dejó en la Cruz, para ir comprendiendo, todo cuanto nos quería decir.

    Hay que escuchar leguajes nuevos, que interpretan las Escrituras, desde otros conocimientos que se van descubriendo constantemente; y sobre todo, no se puede separar el Mensaje, de la vida cotidiana, tal como lo hizo nuestro Maestro y Señor.
    Mª pilar

  • Comentario por mªpilar garcía de Zaragoza 06.10.09 | 21:12

    Lo que más sale a relucir, es el castigo eterno… ¿por qué será? Hay una hermosa parábola del joven rico, muy sabrosa… pero nadie entra en ella (o casi nadie) y está my clarita:

    “Que difícil es, que un rico entre en el Reino o Reinado de Dios”…

    Todas las que tienen que ver con el servicio, la justicia, la solidaridad…
    Busquemos en todos los terrenos; Jesús Señor, toca todos los que tienen que ver, para que los ¡Hijos de Dios Abba, tengan Vida y esta en abundancia!

    Mi camino ha sido siempre de escucha como nos dice Jairo, escucha interna… y La Palabra se ilumina, y empiezas a “ver-vislumbrar” que hay “cosas-situaciones” que nada tienen que ver con lo que Jesús Señor nos dejo para ser ¡¡Vivido!! No aprendido de memoria, vivido, experimentado…

    Entonces, lógicamente, hay “cosas-enseñanzas-deberes” que se dan de “golpes con el mandato del Evangelio; y como nos dice Jairo, hay que seguir antes a Dios que a las personas que se llama...

  • Comentario por mªpilar garcía de Zaragoza 06.10.09 | 21:11

    2ª Parte: Como siempre, muy interesante, liberadora, gozosa.
    Desde muy niña, la figura de Jesús me atraía con gran fuerza, y desde mi pequeñez, le buscaba constantemente.

    Tuve la suerte, de encontrarme en el camino de mi vida, personas extraordinarias, que también sentían esa llamada y lo buscaban.

    También (como todos cuantos pertenecen a una religión) encontré personas “cumplidoras” a la letra lo que les enseñaron, y siempre leían de la misma manera, los textos sagrados; esto las volvía muy “juzgadoras-intransigentes-intolerantes”.

    Al lado de estas posturas, me llamaba la atención, que ciertos pasajes de la Escritura (para los cristianos La Biblia) eran reconducidos para que sus posturas no fueran “tocadas” por la respuesta siempre tenaz: “Lo dice la Biblia”.

    Hoy seguimos igual; en un mundo injusto, donde claramente falta ¡¡¡Amor-comprensión-justicia-misericordia!!!
    (sigue)

  • Comentario por Roger 06.10.09 | 16:34

    Pobre hombre el tal FZalacaín ¿no? quien sera el responsable de haberlo dejado así, quien le habrá dicho algo así como "lo que no dice en este libro no es doctrina católica".

    Pero Dios también lo quiere.

  • Comentario por josé luis suárez sánchez 06.10.09 | 09:42

    Gracias, Pilar, por apearnos del debate sobre el "sexo de los ángeles" y hacernos ver que en algo tan sencillo (y difícil de practicar) está el NÚCLEO de lo humano, y porque humano, de lo CRISTIANO, porque Jesús, insisto, vino a ejemplificarnos lo que Dios había establecido ANTES de toda religión.
    Que tengáis un día lleno de VIDA y BONDAD. Eso es DIOS; lo demás son elucubraciones...

  • Comentario por Pilar 05.10.09 | 22:02

    ... comida y felicidad.
    ¿A que está muy bien?.
    Anda, vamos a darnos de comer unos a otros en lugar de pensar tanto en los tormentos eternos mientras estamos rodeados de vida y de tantas maravillas..
    Abrazos
    Pilar desde Andalucía

  • Comentario por Pilar 05.10.09 | 21:55

    El infierno no es un artículo de fe. Decimos en el Credo: creo en la vida eterna. Eso sí.
    Yo conozco otra parábola sobre cielo e infierno muy ilustrativa.
    Un pobre hombre, amargado al pensar en las penas del infierno, pide a Dios que le muestre tales sufrimientos para salvar sus dudas de fe. Entonces Dios le muestra un lugar donde todos están tristes y muy delgados, mientras tienen delante mesas repletas de exquisitos manjeres. Asombrado, pregunta la razón del sufrimietnto de estas personas. Entonces Dios les muestras su "tormento". Consiste en que han de comer provistos de unas enormes cucharas, tan largas como remos, que no logran llevarse a la boca.
    Luego lo lleva al cielo. Allí todos están sanos y rellenitos, comen de los manjares de sus mesas, pero... Oh sorpresa! tienen las mismas cucharas para comer que los que están en el infierno.
    Entonces se fija y ve que los de una lado de la mesa dan de comer a los que tienen enfrente. Así todos comparten comida y fe...

  • Comentario por Pilar 05.10.09 | 21:42

    Llego tarde al "infierno", gracias a Dios, pero veo que despierta pasiones como queda plasmado en tantos comentarios. Yo me quedo con la parábola final.
    Daría mi vida por mis hijas. Allí mismo, en el suelo, les daría mi sangre, toda, hasta la última gota. Y eso fue lo que hizo Dios, se hizo pequeño para sentir nuestra pequeñez y nuestra pobreza, nuestras limitaciones, dudas e injusticias. Y sintió miedo, y abandono de Dios - mi Dios es un Dios que se sintió abandonado por Dios- como a veces nos ocurre a nosotros y tembló ante la muerte y murió gritando en su desamparo total.
    Pero ahí no termina todo. De su muerte surge la Vida para Él y para toda la humanidad. Cuando una persona se entrega hasta la muerte, entonces brota la vida alrededor, espontánea y fecunda. Este es el milagro que echa por tierra todo infierno perpetuo. Cada niño que viene al mundo - decía la Madre Teresa de Calcuta- trae un mensaje divino: Dios sigue confiando todavía en los hombres.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín (Asturias-España) 05.10.09 | 20:40

    ¡Maravillosa simplicidad la de FZalacaín! De verdad que la envidio. "Definitivamente", el Cielo está arriba, la Tierra en el centro y el Infierno, abajo. Como todo está bien "definido", ya no es necesario que Dios hable y el Espíritu sople. Poco importa que esa "autoritas", que es también institución humana, haya dejado tras sí calamidades y cadáveres.
    Imagino a FZalacaín y a Jairo sentados a la mesa, saboreando con fruición un buen plato. Pero, mientras al primero se lo sirven, sin duda, bien decorado y cocinado con maestría, el segundo ha cultivado los ingredientes con esmero, los ha recolectado con delicadeza y los ha cocinado con mimo. Dos excelentes platos, pero a Jairo le sabrá mucho mejor y lo disfrutará más. Otra gran diferencia es que Jairo nos ha invitado a todos a su mesa para compartir con nosotros su guiso. Ni que decir tiene, amigo Jairo, que está delicioso.
    FZalacaín debe saber que Dios nos ha dado nuestra razón para algo más que para decir "amén".

  • Comentario por MARIA . 05.10.09 | 20:09


    ¿como reacionariamos si fuera nuestro hijo? Estando con él a todas horas por si podiamos hacer que se arrepintiese de su vida viendo donde había caido, pidiendo perdon al PADRE en su nombre y, tal vez, autoculpandonos de su caida, pero SIEMPRE A SU LADO HASTA EL ÚLTIMO MOMENTO. si nosotros hacemos esto, como nuestro PADRE que el único bueno no perdonará?.

  • Comentario por FZalacaín 05.10.09 | 11:39

    Definitivamente Jairo no expone doctrina católica, y sin ser muy conocedor de otras Iglesias yo diría que ni Ortodoxa ni evangélica. No me atrevo a opinar respecto a la Iglesia anglicana po0rque en el desmadre en el que están cualquier cosa es posible.

    La parábola está bien, pero es una parábola de Jairo. Yo prefiero las parábolas de Jesús y la interpretación que de ellas ha hecho el pueblo de Dios y ha confirmado la iglesia con la "autoritas" que el mismo Jesús les dió.

    Eso no quita para que haya algún párroco , de los que inventan las palabras de Jesús en la consagración, o que cambián o mutilan las lecturas del evangelio, que estén encantados con esta vieja doctrina que sólo trae confusión.

    La parábola del hijo pródigo es la que Jesús nos enseñó y en la que aparece la Misericordia del Padre esperando al hijo que vuelve a casa. La parábola de Jairo es eso, la de Jairo.

    Un abrazo a todos.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín (Asturias-España) 05.10.09 | 11:21

    Amigo Manuel, en ningún momento he supuesto ni en usted ni en ninguno de aquellos a los que, en general, se refieren mis anteriores comentarios que tengan la actitud que usted describe, pues hablo de un sustrato mental del subconsciente. Lamento que se sienta aludido y herido.
    Menciona, por otro lado, queriendo arrastrarme a una inútil polémica, un tema que me es muy querido, pues hice las tesis de licenciatura y de doctorado sobre la Eucaristía, con el título de "La Eucaristía hace la Iglesia". Tiempo habrá, seguramente, para que ese tema aflore en este blog. Y, al igual que ocurre con temas tan cruciales como los que ahora barajamos (oración, rostro de Dios, pecado, infierno, etc.), descubriremos en ella, también de forma suave y dulce, perspectivas refrescantes, sugestivas, que consoliden nuestra condición y agranden nuestro compromiso. Tiempo al tiempo, amigo Manuel, y no se subleve ni se enfade. La Biblia es un libro para alumbrarnos, no para enzarzarnos ni confundirnos.

  • Comentario por FZalacaín 05.10.09 | 11:12

    Definitivamente Jairo no expone doctrina católica, y sin ser muy conocedor de otras Iglesias yo diría que ni Ortodoxa ni evangélica. No me atrevo a opinar respecto a la Iglesia anglicana po0rque en el desmadre en el que están cualquier cosa es posible.

    La parábola está bien, pero es una parábola de Jairo. Yo prefiero las parábolas de Jesús y la interpretación que de ellas ha hecho el pueblo de Dios y ha confirmado la iglesia con la "autoritas" que el mismo Jesús les dió.

    Eso no quita para que haya algún párroco , de los que inventan las palabras de Jesús en la consagración, o que cambián o mutilan las lecturas del evangelio, que estén encantados con esta vieja doctrina que sólo trae confusión.

    La parábola del hijo pródigo es la que Jesús nos enseñó y en la que aparece la Misericordia del Padre esperando al hijo que vuelve a casa. La parábola de Jairo es eso, la de Jairo.

    Un abrazo a todos.

  • Comentario por Manuel_RH 05.10.09 | 08:57

    Ramón, tiene Vd una imaginación que cabalga desbocada por su mente, supone en los demás actitudes y comportamientos sin ninguna base real y juzga a los que no piensan como Vd atribuyéndoles la detestable animosidad de desear el infierno para los demás...No voy a entrar en contestarle; sólo decirle que,en lo que a mí respecta jamás desearé para nadie lo que no deseo para mí mismo e imploro la misericordia de Dios para todos. Mi postura es únicamente la de no suprimir palabras de Evangelio. ¿Qué le parecería si yo le dijese que cuando Jesús dijo:”Tomad y comed, esto es mi cuerpo”, en realidad se trata de un símbolo, ya que Jesús utiliza un lenguaje simbólico. ¿Estará realmente presente Jesús en la Eucaristía? A lo mejor Vd. Es de los que piensan que no........¿Quién está autorizado para interpretar correctamente el Evangelio? O ¿es que podemos cada uno interpretarlo libremente? ¿No estaremos cayendo en el mismo error que queremos criticar en otros ?...

  • Comentario por Ramón Hernández Martín (Asturias-España) 04.10.09 | 20:50

    (continúa)... entrar conmigo en el cielo, a menos que se arrepienta expresamente y pague sus tropelías con una larga estancia en el Purgatorio. Por ello, quienes así piensan se las verán y se las desarán para conciliar la misericordia y la justicia de Dios.
    Para mí, en cambio, la misericordia y la justicia de Dios son la misma cosa: Dios es justo porque es misericordioso y viceversa. Jamás he sentido ese deseo oculto de venganza. Permitidme citar a tres malnacidos: Judas, Stalin y Hitler. ¿Por qué he desear que estén en el Infierno si fueron tres desgraciados de tomo y lomo que se equivocaron de cabo a rabo? No, no les deseo un castigo, y muchos menos un castigo eterno. Mi única preocupación es la de que Dios me mire, me bendiga y me ame. Si también hace lo mismo con ellos, tanto mejor. Mi actitud cristiana para con ellos la tengo trazada: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen".
    Evitemos esta oculta sed de venganza y veremos el fondo del océano.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín (Asturias-España) 04.10.09 | 20:36

    ¡Enhorabuena, Jairo, por tu comentario 100! Eso indica la trascendencia y la hondura de un debate que es crucial, quicio de la actitud que uno adopte ante la vida. No es lo mismo un Dios que otro, saber que no hay Infierno, que todo, por duro que resulte, es bondad, perdón.
    Tengo para mí como cierto que cuantos, con ahínco y tesón se empeñan en no encontrar ninguna salida "al problema del mal en el mundo" más que la de confinar a los malos eternamente en un lugar de tormento o en una situación de total ausencia de Dios (esto último es objetivamente mucho más terrible que lo primero), aunque de forma insconciente, se aferran a su postura por "un deseo solapado de venganza". Me explicaré:
    Si yo vivo austeramente, cumplo los mandamientos y me sacrifico para salvarme y alcanzar la gloria, no puedo tolerar (permitidme usar la fuerza de algunos palabros) que el cabrón de mi vecino, que me putea la vida y vive como un cerdo, bendecido además por la esquiva fortuna, pueda (sigue).....

  • Comentario por Jairo [Blogger] 04.10.09 | 19:20

    Paco, un anciano lector de Barcelona - España, me envía este comentario para todos:

    Apreciado amigo, a quien no entienda la parábola, llamada del hijo pródigo, dudo que entienda la tuya.

    Por lo demás, estoy plenamente contigo. Tuve que batallar con muchos curas a lo largo de la vida (tengo casi 90 años) para poder enseñar, en la catequesis de jóvenes y de adultos, la imposibilidad del infierno eterno, mientras creamos en el Dios de Jesús de Nazaret.

    Solo poniendo delante la renuncia y la falta de gente voluntaria aceptaban no echarme a patadas.

    ¡Adelante Jairo!

  • Comentario por Terete (Barcelona) 04.10.09 | 19:13

    Gracias, José Luis, por invitarnos a tal "movimiento" solidario. Ya veo que, además de buen pensante, eres buen poeta. Y seguro que buenísimo abuelo... Enhorabuena por el nieto, ahora entiendo tu necesidad de "retiro familiar"... Que lo disfrutes y que puedas dedicarle mucho tiempo, saldréis ganando los dos...

  • Comentario por Blanca, de Buenos Aires, Argentina 04.10.09 | 19:03

    Jairo. Tu parábola expresa con palabras certeras, lo que voy descubriendo en este camino de la oración silenciosa: Dios nos ama tanto, que deja a las 99 ovejas que están en el corral, para ir a buscar a la que se fue, siempre. Y su siempre es eterno. Simplemente porque nos ama, como esos padres a su hijo. No terminamos de entender la lógica de Dios, porque somos muy limitados, y le queremos aplicar la nuestra, y nuestra justicia. Me recuerda a la parábola del hijo pródigo. Y me he visto muchas veces ocupando el lugar del hijo mayor, que en lugar de festejar, juzgaba las acciones del padre. En el banquete del Reino, veremos con ojos asombrados la realidad tal cual es, y no velada por nuestras interpretaciones. Allí festejaremos, todos, y el todos para Dios es infinito como Él. Entonces comprenderemos...

  • Comentario por josé luis suárez sánchez 04.10.09 | 14:54

    Muéveme el verte en los que se suicidan, porque no hemos tenido la generosidad de ofrecerles una sonrisa y sí hemos tenido la crueldad de juzgarlos y justificar un castigo para llos.
    Muéveme el verte en los que no hemos tenido la valentía de encarnar tus entrañas de bondad y misericordia.
    Muéveme el verte en los que te envuelven en conceptos abstractos y han prestado oídos sordo a tus palabras: "brille de tal modo vuestra luz delante de los hombres que, al VER vuestras BUENAS OBRAS, den gloria a vuestro Padre que está en los cielos".
    Que seais buenos y felices. Vuelvo a la contemplación de la inocencia original en el rostro de mi nietecillo de diez meses

  • Comentario por josé luis suárez sánchez 04.10.09 | 14:42

    "No me mueve, Señor, para quererte el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Muéveme verte clavado en esa cruz..."
    Muéveme el verte encerrado en los ambulatorios, dispensarios, centros de minusválidos, de transeúntes, de enfermos terminales...
    Muéveme el verte en los niños que son arrojados a los desagües, en las madres recién estrenadas que tienen cerradas todas las puertas, en las que patean las calles comerciando con su cuerpo para poder sobrevivir.
    Muéveme el verte en todos los sepultados por terremotos, tsunamis y huracanes.
    Muéveme el verte en los ancianos abandonados por sus hijos en las gasolineras.
    Muéveme el verte en los que viven solos, sin otra respuesta a su palabra que el eco de su voz en las paredes.
    Muéveme el oirte en los gritos de alcoba que derivan en muerte..
    Muéveme el verte en la soledad y el hielo de los corazone de quienes todo lo poseen y no saben qué hacer con...

  • Comentario por Manuel_RH 04.10.09 | 13:13

    Ramón: lamentablemente en mi "parabola" la actitud negativa del hijo pertenece a la vida misma, aunque dicha con mis torpes palabras creo que no me invento nada. Hay otra Parábola en positivo, la del evangelio, en la que el Padre acoge tiernamente a su hijo que vuelve a El. Es de notar que en ésta es el hijo el que "se acuerda de su casa" y vuelve a ella porque no puede vivir fuera. Feliz dia del Señor para todos.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín (Asturias-España) 04.10.09 | 11:23

    Se me cortó la última frase, que solo decía: "Alegría en este dies Domini".
    Veo con preocupación que, mientras yo escribía, Manuel ha publicado dos comentarios. Es otro ejemplo típico de lo que he puesto de manifiesto en mi comentario: extrapolación o sobredimensionamiento de un ejemplo. La parábola de Jairo tiene el valor y el sentido que tiene, nada más.No procede ni descoyuntarla ni llevarla a otro terreno.
    El ejemplo que pone Manuel, que sería otro, otra parábola, me parece poco verosímil, pues los padres jamás se rendirían y permanecerían a su lado, incluso contra su voluntad, y si el hijo llegara a morir (lo dicho para el tiro de Martha), besarían el cadáver de su hijo, lo limpiarían, lo venerarían y lo inhumarían o inicinerarían y, siempre, lo llevarían en el corazón y honrarían su memoria. Naturalmente, solo hablo de padres normales, no de nuestro supermegahiperpadre Dios que haría todavía mucho más.
    Lo dicho: disfrutad de este día del Señor.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín (Asturias-España) 04.10.09 | 11:10

    No es fácil escribir parábolas ni poner ejemplos. Muchas veces, los temas se extrapolan, se magnifican o se prenden con alfileres. Las parábolas y los ejemplos valen lo que valen: si no se manipulan, esclarecen y ayudan a comprender cosas difíciles.
    Así, no valen para el debate los ejemplos de Martha sobre la libertad y el tiro.
    Siempre "elegimos el bien para nosotros". Hacer lo contrario équivaldría a dar un vuelco a la naturaleza. Pero nos equivocamos con frecuencia: a veces elegimos cosas que nos dañan (fumar), o contravienen nuestro "deber ser", nuestra condición moral, nuestro destino eterno. Pero es imposible elegir el mal como tal y, en ese sentido, elegir el infierno a sabiendas . Nuestra libertad es mucho más modesta, más corta; no la magnifiquemos.
    Sobre lo del tiro, no sería lo mismo echar el cuerpo del suicida a los carroñeros que limpiarlo, venerarlo y sepultarlo debidamente.
    Ejemplos y parábolas, sí, pero con tiento y mesura. ¡Alegría en este "di...

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