Blog de Jairo del Agua

Despreciar la vida

07.07.09 | 00:00. Archivado en Educación
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Este señor está pasado de moda. ¡Eso era antes! Me refiero a Jorge Manrique cuando escribe: “Recuerde el alma dormida / avive el seso y despierte / contemplando / cómo se pasa la vida / cómo se viene la muerte / tan callando”.

Ahora la muerte es buscada a ritmo de “rock”, jaleada, invocada, cortejada sin el menor rubor. No se piensa en el zarpazo que tan mala compañía puede dar. Baste mirar los caídos por “éxtasis” o los millones de envenenados por el beso del alcohol, la droga o la velocidad.

Lo que más me repugna es la pasividad de los gobernantes ante las “danzas de muerte”, no sólo consentidas sino promocionadas. Con machacona frecuencia los telediarios nos atragantan con noticias como la de ese joven roto contra el barranco, mientras practicaba el absurdo “deporte” de tirarse con amarras elásticas desde un alto puente. Con el bolsillo del muerto y de otros necios se enriquece una empresa llamada “Adrenalina Sport” o algo parecido.

Un deporte es esencialmente ejercicio físico practicado para desarrollar el cuerpo y el espíritu. Lo acuñaron los clásicos: “mens sana in corpore sano”. Pero la estupidez avanzada de nuestro avanzado mundo llama deporte a flirtear con la muerte sin mover un solo músculo.

La adrenalina es una hormona, segregada principalmente por las glándulas suprarrenales, que constituye un poderoso constrictor de los vasos sanguíneos. Es una especie de alarma natural ante los ataques a nuestra integridad. Actúa en el sistema nervioso poniendo en guardia al sujeto ante un peligro y prepara el cuerpo para evitar posibles hemorragias. Pero empresarios largos y clientes cortos han convertido la adrenalina en objeto de artificiales juegos de aproximación a la muerte. Lo que fue creado como sistema de defensa, estos homínidos irracionales lo usan como mortífera diversión. ¿Hay aberración mayor? ¡Pues sí, la hay!

Cuando estos “deportes” macabros los organiza el propio Estado y se busca el aplauso público de tales aberraciones, entonces se consiguen cotas de irresponsabilidad y falta de humanidad indescriptibles. Quien debiera tutelar la seguridad y bien común se dedica a organizar juegos de muerte. Recuerdo con pavor, por ejemplo, esta noticia: “83 muertos y más de 100 heridos al estrellarse un caza ucraniano en un vuelo de exhibición en el festival aéreo de la ciudad de Lviv”.

Ahora resulta que “fiesta” no es proporcionar regocijo y paz a las buenas gentes; “fiesta” es arriesgar vidas jugando con preciosas armas de guerra. Si el juego termina en tragedia -como ya ha ocurrido en demasiadas ocasiones- no pasa nada. ¡Total, nadie se arruina! La organización, los pilotos, el combustible y los aparatos siniestrados se pagan con dinero de los muertos y de los aterrados supervivientes. La noticia concluía: “Pero en nuestra patrulla española Águila esto no puede ocurrir”. ¡Encima nos consideran memos!

Otras veces disfrazamos la muerte de folclore y bailamos con ella. Hasta que enseña el filo de su guadaña y los muertos o heridos nos estremecen. ¿Cómo es posible jugarse la vida por diversión?

Conocido es el gancho turístico de los paganos “sanfermines” con sus grasos beneficios. ¿Justifica el dinero la promoción de juegos de muerte? ¿Qué precio tiene la vida o la integridad física? Resulta esperpéntico que la televisión oficial promocione, diaria y sonrientemente, los encierros suicidas con su aciago balance de heridos o muertos. ¿Qué pensarán los zamoranos de Manganeses de la Polvorosa, a quienes se les ha prohibido mantear la cabra desde el campanario? Un animal merece respeto, ciertamente, pero mucho más lo exigirá la integridad y la vida de un ser humano. Sin embargo, para algunos gobernantes, el griterío de los energúmenos y los réditos turísticos están plenamente justificados porque promocionan la "cultura popular". ¿Cultura? ¡Qué cultura!

A la sombra de esta luctuosa ceguera humana son cada día más las empresas y ayuntamientos que promocionan actividades de riesgo. ¡Cuanto más riesgo mejor! No hay más que observar muchos festejos o los ultramodernos parques de ocio. Se juega con animales mortíferos, con fuego, con pólvora, con velocidad, con acrobacias extremas, con máquinas de arriesgar, muy seguras según sus interesados fabricantes. Cuando la muerte saca su zarpa y llega la tragedia, entonces no hay responsables, todo fue azar, un inesperado accidente. Como mucho, el Seguro pagará su macabra y ridícula tarifa.

Si uno se juega la vida o la integridad física, la racionalidad humana exige el contrapeso de una causa proporcionada. Un socorrista se arriesga por quien se ahoga, un bombero se la juega por rescatar a una persona o un policía muere por defender a un inocente. Entonces hablamos de héroes: “arriesgados con causa”. Hay un valor que defender, generalmente la vida o la integridad, otras veces el pan de cada día. Que le pregunten a un pescador de altura, a un minero o a un albañil de andamio por el valor de la vida. Que les inviten a participar en jueguecitos de muerte. La respuesta podría ser apoteósica.

Los modernos payasos de la muerte, con clac de circo y autorización oficial, no necesitan causa alguna para jugarse la vida. No piensan, les basta la “divertida excitación” provocada artificialmente. Por no pensar, no piensan ni en las vidas que destruyen junto a la suya. ¿Quién piensa en los padres de ese 60% de jóvenes accidentados o muertos en las carreteras? ¿Quién consuela a la madre, a la viuda, a los huérfanos, que sufren las consecuencias de la diversión? ¿Quién se acuerda de los “condenados sin culpa” a cuidar al tetrapléjico de la juerga?

No podré olvidar jamás el dicho de mi padre: ¡Valiente pero prudente! Qué lección tan breve y completa. Valiente a la hora de trabajar los talentos, de defender la familia, la patria, la honra, la dignidad, la justicia o la solidaridad. Pero prudente a la hora de divertirte, de viajar, de aceptar compañías, de elegir un deporte o de alegrar tu ocio. ¡Arriésgalo todo, sí, cuando la causa lo merezca, pero no arriesgues ni poco ni mucho por nada!

Bookmark and Share

47 comentarios


Opine sobre la noticia

caracteres
Comentarios
  • Comentario por www.tripinnco.com 15.10.09 | 07:42

    Hola a todos los blogers

    Primero que nada quiero agradecerles el escribir con tanta filosofía y profundidad, en realidad esto es lo que la sociedad necesita para cambiar la conciencia, al respecto de esto quiero invitarlos a un viaje místico en la Huasteca de San Luis Potosí en México.

    del 31 Octubre al 2 de noviembre de 2009

    El Xantolo Fest ha sido programado y estudiado en sus 3 facetas, por profesionales de la psicoterapia, la meditación y en chamanismo junto a la comunidad indigena de la huasteca potosína, con la intención de reconciliar los lazos entre la creciente población urbana y sus raices, las que son familiares y de afecto, las que son fundamentales y de espiritu, las que son acenstrales y de tradición.

    Provocando así a la libertad que nos reencuentre con el medio y natural y sus bellezas.
    www.tripinnco.com
    T. +52 4437 2017
    044 552965 4510
    044 5551 441117

    contacto@tripinco.com

  • Comentario por Josefa 25.07.09 | 12:17

    Perdona Miguel, que no te respondiera antes. He sido abuela el 19, y no he entrado hasta hoy.
    De acuerdo, hay libertad, riesgos asumidos….pero luego no me negaras que traumas y lamentaciones.
    La libertad es siempre responsable, asume riesgos con conciencia de no hacer, ni hacerse daño a sí mismo. Yo valoro la Vida como don supremo y que no me pertenece a mí, por lo tanto debo de cuidarla, aún en la enfermedad.
    Para mí ser libre tiene sus reglas, conmigo misma y con los demás. La vida es para vivirla en plenitud, no ponerla en riesgos innecesarios (Ya de por si nos viene solitos)
    Mi vida es totalmente productiva, la dedico a los demás, haciendo el bien y acompañando a los que me necesitan, me siento plenamente realizada.
    Los avances científicos no los pone nadie en tela de juicio, pero han sido bien estudiados (Puede que alguno saliese mal, somos humanos y fallamos)
    Un saludo a tod@s

  • Comentario por Terete 22.07.09 | 12:15

    Para Pilar, Ramón H, Mª Pilar y tod@s: Hace días que no había entrado. Lo hago hoy y constato que la cosa está animada. Ramón, nada de tostón ni de aburrimiento, muy al contrario a mí me ayudas y me ayudáis, sobre todo cuando exponéis vuestro pensar con tanta elegancia...sin ataques ni descalificaciones. Todos tenemos nuestra parte de verdad, ¡que importante saber escuchar a fondo! sabiendo aparcar, de momento, nuestro peculiar punto de vista, -sabiendo que nuestra mirada siempre es parcial y que hemos de aprender de nuestros errores, como muy bien dices Mª Pilar-, para situarnos en la perspectiva del otr@ preguntándonos desde dónde habla; a veces descubrimos que hablamos desde niveles diferentes; si los sabemos conectar e integrar, al final nuestro primer punto de vista queda muy enriquecido. Al menos yo, cuando intento hacer esta experiencia de escucha, noto que crezco por dentro...
    Espero que continuemos con esta tónica de escucha y respeto. Engrandece el blog. Gracias.

  • Comentario por mªpilar garcía 21.07.09 | 21:15

    Para nada es pesado el diálogo que ambos habéis sostenido; es enriquecedor para todos.

    La manera de vivir que ahora nos acompaña, hay que reconocer, que es en algunos casos, ¡vacía! que no busca nada nuevo ni mejor; y solo experimentando las "malas" consecuencias que de ellas se derivan, se vaya aprendiendo a ¡¡vivir!! de manera más consecuente.

    Todas las personas sabemos (o deberíamos saber) que se aprende mucho más de nuestros errores, que de una vida sin altibajos.

    Buen verano para todos/das, y esperamos con gozo, que Jairo nos siga animando a este debate siempre respetuoso y claificador.
    mª pilar


  • Comentario por Pilar 20.07.09 | 13:48

    Gracias Ramón por tu extensa respuesta que no resulta pesada sino clarificadora. No voy a añadir una palabra más. Quedan suficientemente claras las posturas de ambos.
    Saludos cordiales
    Pilar

    Bueno, sólo añadir que yo sí emprendería una cruzada para eliminar riesgos inútiles. También para erradicar actos perversos e inhumanos como la tortura o el terorrismo, de igual manera que tú has luchado, como yo también lo hago, por la erradicación de la pena de muerte (en esto estamos juntos). Así vamos avanzando y consiguiendo un mundo mejor. Así la mujer alcanzó la equiparación de derechos con el hombre y se abolió la esclavitud.
    Todo porque algun@s loc@s emprendieron cruzadas contra conportamientos inhumanos e irracionales. Algunos no ven en el riesgo motivo de cruzadas, pero otros sí. El tiempo dirá quien lleva razón.
    Venga, buen verano, a ser posible sin riesgos. ;)

  • Comentario por Ramón Hernández Martín 20.07.09 | 11:53

    (final)... Además, me parece que muchos riesgos “insensatos” no son tales, pues han servido y sirven para “mejorar la vida”, la de todos. Algunos comentarios aluden a ello.
    Lamento infligiros este martirio que me hace sentirme usurpador. Los torpes necesitamos mucho espacio para expresar ideas simples. Lo siento. Perdona, Pilar, por esta prolija exposición que es mucho más un desahogo que una réplica. Perdonad todos por el gran tostonazo que os he endosado. Estoy convencido de que, si habéis leído hasta aquí, vosotros sí que sois valientes y estáis sometiendo vuestra vida al riesgo del aburrimiento, mortal de necesidad.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín 20.07.09 | 11:46

    (continúa)... “¿y ahora, qué?; ¿emprendemos una cruzada para eliminar de la vida los riesgos inútiles e insensatos?; ¿desencadenamos una campaña para erradicar la tauromaquia, el boxeo, las escaladas, las carreras de coches y motos, el ciclismo, el fútbol, el descenso de rápidos, el parapente y tantos otros deportes de riesgo “necios”?; ¿propugnamos la abolición del tabaco, del alcohol, de los estimulantes, de la obesidad y de tantas otras agresiones directas a la salud?; ¿eliminamos a los violadores, a los torturadores, a los asesinos, a los terroristas y a los que especulan con la guerra?; en cuanto a los suicidas, ¿les imponemos una multa?”.
    No, nunca participaré en semejante cruzada. Con AI trabajé a fondo durante años para la abolición de la pena de muerte basándome precisamente en el valor supremo de la vida. De natural, soy tranquilo, reposado y, ahora al menos, muy cobarde para osadías... (sigue)

  • Comentario por Ramón Hernández Martín 20.07.09 | 11:42

    (continúa)... y de que he sido concebido a imagen de Dios. Cuando leo el Evangelio, lo leo completo y hay cosas que me asustan. Hace mucho que no aprendo nada de los sabios, que desprecio a los soberbios y que he dejado de envidiar a los poderosos; en cambio, escucho atentamente a los que dudan e indagan y envidio con toda mi alma a los humildes y a los que se vacían en el amor de sus semejantes. Desconfío de quienes dicen tener la verdad y, sobre todo, de quienes pontifican sobre el bien y el mal, juzgando y condenando con facilidad. Particularmente, me incomodan quienes, distinguiendo entre el actor y el hecho, dicen comprender y amar a aquel y condenan este si les parece perverso. Por todo ello, jamás juzgo y, lógicamente, nunca me veo precisado a condenar.
    Viniendo a lo nuestro, Jairo nos ha escrito con maestría narrativa una soberbia y excelente reflexión sobre el valor de la vida, pero poco pragmática. Al final, uno puede preguntarse: ... (sigue)

  • Comentario por Ramón Hernández Martín 20.07.09 | 11:35

    Querida Pilar:
    Si bien tu exposición escalonada de réplica a mi comentario me parece ecuánime, razonada y lógica, he de confesarte que no me reconozco en ella. Tal vez mi forma alambicada y farragosa de exponer no mis argumentos sino mis convicciones requiera una segunda lectura reposada.
    De paso, sin ánimo de polemizar (no es el lugar), te diré que conceptos tan ricos como éxtasis, libertad, comprensión, tolerancia y perdón admiten muchas más connotaciones y precisiones. No acierto a comprender por qué me gritas “responsabilidad” cuando yo la he utilizado como gozne en torno al que giran mis convicciones. Celebro que lleves una vida tan bien orientada y que tus criterios sean tan claros a la hora de hablar de conceptos tan oscuros y manipulables como el bien y el mal y de delimitar con contundencia la irresponsabilidad y la necedad.
    Yo, en cambio, vivo en un mar de dudas, a pesar de estar convencido de que vengo de la eternidad y a ella me encamino... (sigue)

  • Comentario por Pilar 19.07.09 | 11:12

    de los demás.-
    4.- La comprensión no va unida a la tolerancia. Yo puedo "comprender" que existan "monstruos" en el plano político, económico y social. Terroristas, torturadores, especuladores, maltratadores ... pero jamás deberé tolerarlos. Contra el mal, tolerancia cero. Podemos tener compasión del que se equivoca y pone en riesgo la vida ajena pero nuestra misión debe ser, precisamente, advertir de los riesgos inútiles y procurar la toma de conciencia de los inconscientes. Ese es el tema que Jairo expone con tanta lucidez.
    5.- Insisto, no descalifico a las personas, en cambio, detesto los comportamientos irresponsables y los descalifico. Y el perdón no tiene que ver con la tolerancia. Creo que confundes los términos o al menos, así lo expresas.
    6.- Por tanto: Critico la conducta, no a la persona. No tolero el mal o la ignorancia culpable. Sí trato de comprender a las personas inconscientes, las perdono y acojo con amor, pero no tolero el mal ni la necedad.
    Sa...

  • Comentario por Pilar 19.07.09 | 10:57

    Ramón, tus argumentos me parecen cada vez más inverosímiles.
    1.- No hay que confundir buscar experiencias de éxtasis -de salida de sí mismo hacia el otro/s opuesta al egoismo- con vivir al estilo teresiano. Yo me conformo con la vida vida sencilla del que pasa haciendo el bien como nuestro Señor, sin buscar rigorismos que él mismo descalificó.
    2.- La libertad plena no consiste en elegir lo que me satisface, sino en elegir el bien. Para ser libres nos liberó Cristo, dice san Pablo, pero no para encadenarnos a experiencias mínimamente placenteras que acarrean graves perjuicios para todos incluyendo la pérdida de la vida. La libertad lleva anexa siempre la RESPONSABILIDAD.
    3.- La libertad humaniza si se emplea bien, no consiste tanto en la libertad DE como en la libertad PARA, esto es, si se elige adecuadamente. De lo contrario lleva a la autodestrucción que salpica siempre a los otros. Somos una red de conexiones infinita y cada persona es responsable también de los dem...

  • Comentario por Miguel Ángel Velasco Serrano 19.07.09 | 10:09

    Ya veo, Josefa, que no me he explicado adecuadamente. Tal vez los ejemplos que cité no fueran los más adecuados, y con otros se me habría entendido mejor. Hablé de “riesgos asumidos” no de irresponsabilidad. Si se tratara de esto segundo, incluso la vida más tranquila posible que pudiéramos imaginar sería una vida desperdiciada.
    La vida es para “jugarla”, no para protegerla incluso haciéndola improductiva.
    Ya sé que Jairo se refería a los deportes y actividades en la que el riesgo sólo interesa por el riesgo, sin preveer las consecuencias para sí y hacia los demás. Pero yo quise terciar aludiendo a riesgos que son necesarios asumir y, teniéndolos en cuenta, correrlos, porque va en ello la propia vida.
    ¿Va alguien ahora a negar lo productivo que han sido los intentos de volar desde antes de Leonardo da Vinci?
    El valor y sentido de ese riesgo ha de juzgarlo la propia persona. Los demás solemos errar, “Yo no lo habría hecho…?” Tú no eres él o ella.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín 18.07.09 | 22:43

    (continúa) ...sometido al principio moral que le hace libre y le obliga a favorecer con su conducta la vida, la suya y la ajena.
    A esta luz, correr delante de los toros, boxear, subir ochomiles y practicar tantos deportes de riesgo es una insensatez, pero menor; fumar, beber, drogarse es una insensatez mayor; injuriar, despreciar, odiar, torturar y matar es una insensatez supina; suicidarse es la suprema insensatez. Cientos de miles de seres humanos cometen este cúmulo de insensateces a diario.
    Si el suicida provoca en mí compasión y ternura, las demás insensateces, por muy monstruos que sean sus protagonistas, deben despertar en mí, cuando menos, comprensión, tolerancia y, llegado el caso, perdón.
    Jairo nos ha escrito un magnífico artículo para ayudarnos a valorar como es debido la vida, la nuestra y la de los demás. Pero no debemos cebarnos en descalificar a quienes la arriesgan alegremente por algo tan efímero y evanescente como un momento de gloria.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín 18.07.09 | 22:34

    Pilar, creo que tienes mucha razón al decir que “arriesgar vida por gloria es una necedad” y al exigir argumentos a quien opine lo contrario. Pero, si todos fuéramos sabios, ciñéndonos el Evangelio, reajustaríamos nuestra conducta a sus más exigentes prédicas para atesorar solo en el cielo; jamás confundiríamos vértigo con éxtasis y, en la más absoluta alteralidad a que nos conduce el amor, viviríamos en continuo éxtasis y padeceríamos la vida como una tortura (el "muero porque no muero” teresiano); nos comportaríamos como insobornables anacoretas, sometidos a riguroso ascetismo para preparar el bien morir. Ahora bien, ¿sería así viable la humanidad?; ¿no nos entregaríamos al más demoledor de los fundamentalismos?
    Necesitamos sentido común, pero también libertad, ese don divino que nos humaniza. El hombre tiene el honor y la responsabilidad de organizar su propia vida sin corsés, ... (sigue)

  • Comentario por Pilar 17.07.09 | 19:13

    ... si me dáis otros que de verdad sean argumentos (de argumentum: prueba o razón para justificar algo como verdad o como acción razonable) y no meras opiniones, por supuesto los consideraré.
    Hay puntos de vista que están desenfocados y producen una visión "borrosa" de la realidad. No todo punto de vista u opinión vale por igual, sino aquellas opiniones que están razonadas y justifiacadas.
    Lo siento, pero en este caso, no encuentro el argumento válido y así lo expongo con todos mis respetos para las personas que los exponen pero no para las opiniones.
    Saludos cordiales a to
    d@s
    Jairo, el contador funciona mal y deja las frases sin terminar.

  • Comentario por Pilar 17.07.09 | 18:57

    Terete, para cualquier persona con sentido común, arriesgar "vida por gloria" es una necedad. Es algo que va contra razón porque supone poner el valor de la vida supeditado a la gloria o a emociones fuertes.
    La vida es el valor supremo y sólo puede relativizarse para entregarla a los demás, buscando el bien común o ajeno, aún a costa del nuestro.
    Se puede arriesgar por mejorar las condiciones de vida de nuestros semejantes. O por buscar una vida digna para los nuestros cuando no se dan las condciones en el lugar de origen.
    Recuerdo aquella misionera que, tras sufrir un atentado en África donde vivía entregada a los más desfavorecidos, quedó sin piernas y afirmaba que regresaría si fuera todavía útil. Esa sí es una mujer valiente porque no busca la gloria, ni el subidón de adrenalina, ni el vértigo de la velocidad, a cualquier precio, sino el bien de aquellos que nada tienen pagando con su vida.
    Terete, esos argumentos no se sostienen, pero si me dáis otros, si...

  • Comentario por Terete 17.07.09 | 14:10

    Pilar: tenemos todo el derecho de aceptar o no un argumento,pero ¿tú crees que los nuestros son tan "irracionales"? ¿Tú crees que un tema -o la realidad misma- solo puede ser tratada de manera unidimensional? ¿No crees que se puede mirar la cuestión desde otros ángulos que la complementan y enriquecen?
    Es lo que más me gusta de este blog y de sus comentaristas entre los que te encuentras:que me complementáis y me enriquecéis.No tengo por qué aceptar al 100% lo que dice cada uno,incluido Jairo.Creo que cada cual llevamos nuestra partecita de verdad y que es bueno compartirla.
    Entre "arriesgar" y "relativizar" no veo contradicción,al contrario, una puede incluir la otra.
    De las muchas "perlas" que se exhiben aquí,hoy me quedo con ésta: "...arriesgan mucho por poco, vida por gloria. En cambio, quien se vacía y da la vida por sus semejantes, arriesga poco por mucho, vida por amor" (Ramón H)
    Aunque... entregar la vida no es poco,pero si es "por MUCHO" ¡Aleluya!

  • Comentario por Pilar 17.07.09 | 13:53

    ... sobre el egoísmo.
    Sólo desde el encuentro vivimos como personas, en una relación yo-tu responsable que nos saca del encierro egolátrico y nos abre las puertas del verdadero éxtasis. Nada que ver con la euforia o vértigo inducido por las pastillas del mismo nombre o experiencias similares -aunque se llamen deporte- a las que muchos jóvenes son adictos por la confusión que nosotros mismos fomentamos.
    Una juventud sana se juega la vida por solidaridad, por el verdadero encuentro y la entrega y sobre todo, por la ausencia de esa búsqueda de "no se sabe bien qué sensaciones" que los saca momentaneamente del vacío existencial y la nada y les hace SENTIR que son alguien.
    Es una estafa que hacemos a generaciones futuras y que pasará factura, sin duda, en primer lugar a nosotros mismos.
    Saludos cordiales.

  • Comentario por Pilar 17.07.09 | 13:39

    Hace años, cuando participaba en una Escuela de Padres en el colegio de nuestras hijas, dedicamos un tiempo de reflexión al libro de A.López Quintás. "Vértigo y Éxtasis". También tomamos contacto con el proyecto Líderes.
    Para López Quintás, el “vértigo” es una espiral que conduce a partir de la euforia del deseo de poseer consumado, a la decepción y, así, finalmente, a la tristeza, la angustia y la desesperación. Es, por tanto, una pendiente de autodestrucción que, sin embargo, puede ser fácilmente confundida con el “éxtasis”.
    Hoy se confunden las experiencias de vértigo con las de éxtasis, y esta confusión es, a veces, promovida intencionadamente “para dominar a la juventud y tratar de confundirla”.
    Recomiendo leer a este catedrático de filosofía de la Universidad Complutense para no caer en las trampas que esta sociedad de pan y circo nos pone al paso continuamente.
    El éxtasis sólo tiene lugar en el ENCUENTRO que se alcanza primando el valor de la unidad so...

  • Comentario por Josefa 16.07.09 | 18:29

    Miguel Ángel Velasco Serrano. Creo que has puesto algún ejemplo que no es valorar solo su responsabilidad, sino la de los que pasan por su lado en esos momento.

    Cuando veo los adelantamientos de forma tan veloz y que han puesto en peligro a gente que va bien, creo injustificado ese proceder.¡¡No lo comparto!! Una hazaña puede marcar a muchas personas a la vez, el sentido del riesgo es innecesario.
    Sabemos que no nos quedaremos en este mundo, pero eso no nos da derecho a poner nuestras vidas en peligro y menos de de los demás.

    Unos jóvenes, hicieron una apuesta, saltar desde la Farola de málaga, ahora veo a uno de ellos silla de rueda 30 años, lo conocía desde pequeñito, compañero de uno de mis hijos. Me he preguntado ¿valía la pena truncar esa vida? Hoy lo he visto y he recordado el tema este.
    ¡¡No nos dejemos llevar por la euforia!!

  • Comentario por Josefa 15.07.09 | 16:54

    Estoy en un colegio colaborando, y en tres meses hemos enterrado a dos jóvenes, muerto por su “pocas luces”, querían demostrar si hombría. Se quedaron en el asfalto, sus familias rotas, sus amigos desconsolados, sin dar crédito a lo sucedido..
    Lo sentimos de corazón, pero creo que ningún riesgo es necesario, que no se vale más como persona por arriesgar, luego los demás es lamentar.
    El tesoro de la vida no se recupera con los excesos, siempre pasan factura y ella ya no tiene cambio.
    Siento mucho lo de Pilar y confío en que tenga solución.
    Todos los que formáis parte de este blog, cuidaros y respetad vuestras vidas por favor.
    Un saludo cordial Josefa

  • Comentario por Pilar 15.07.09 | 14:52

    ... meros individuos.
    Siempre me sobran caracteres aunque respeto las indicaciones. Algo pasa Jairo ...

    Amigos del blog, quiero comunicaros que no hablo de memoria, tengo experiencias terribles de personas cercanas que corren riesgos absurdos y destrozan no sólo el cuerpo de quien se arriesga, sino también la vida de los que los que los rodean.
    Familias soportando cargas terribles, padres de edades ya avanzadasa que en lugar de ser ayudados por sus hijos, han de ayudarlos ellos, por algo tan sin sentido como un simple juego de muerte. A veces la muerte no llega, pero en cambio, llega la invalidez que corre a cargo de todos. De ti y de mi también.

    No. No puedo aceptar vuestros argumentos porque sería aceptar la irracionalidad y dar predominio al sistema límbico sobre el cerebro superior en lugar de asumir como personas el control de nuestras emociones.

    Saludos cordiales a todos.

  • Comentario por Pilar 15.07.09 | 14:35

    "Sinceramente, no creo que el alpinista, el corredor de toros, el boxeador y quienes practican tantos deportes de riesgo "desprecien" su vida,sino que la relativizan poniéndola al servicio de causas y sensaciones desproporcionadas. Es decir, arriesgan mucho por poco, vida por gloria. "
    En esto, precisamente, consiste "despreciar" la vida. Arriesgarla, no por poco sino por nada, porque la gloria de un premio, efímera siempre, o la autosatisfacción por las proezas logradas es NADA.
    La vida es TODO lo que tenemos y es un Don porque nadie se da la vida a sí mismo. Para mí es don de Dios. No para hacer con ella lo que queramos pues hemos de responder de cada acto porque no habrá otra oportunidad.
    Arriesgar la vida por ganar una carrera -por ejemplo- supone una grave irresponsabilidad, también con los demás. Todos debemos responder de este don de la vida propia y ajena. Esto es ser persona: ser humano en relación que responde de sus actos. Lo demás consiste en ser meros in...

  • Comentario por Ramón Hernández Martín 14.07.09 | 10:45

    Apunte final.
    Ante todo, estoy muy reconocido a Terete, a Mª. Pilar y a todos los demás por sus hermosos y sentidos comentarios, que tanto alientan y aleccionan.
    Sinceramente, no creo que el alpinista, el corredor de toros, el boxeador y quienes practican tantos deportes de riesgo "desprecien" su vida,sino que la relativizan poniéndola al servicio de causas y sensaciones desproporcionadas. Es decir, arriesgan mucho por poco, vida por gloria. En cambio, quien se vacía y da la vida por sus semejantes, arriesga poco por mucho, vida por amor.
    Quien realmente desprecia la vida es el suicida. Miedo me da tocar este tema, pues son muchos los que se suicidan a diario. Ültimamente he sabido de dos conocidos míos. Porque respeto profundamente al ser humano, respeto también profundamente al suicida. Seguro que la tormenta desencadenada en su alma les hace atravesar un infierno real. Por ello me provocan, a la vez que impotencia, gran compasión y ternura.

  • Comentario por Miguel Ángel Velasco Serrano 13.07.09 | 19:02

    Termino mi comentario así:

    «El que guarda su vida, la perderá. El que la pierda por mí y por mi causa, la guardará para la vida eterna»

  • Comentario por Miguel Ángel Velasco Serrano 13.07.09 | 19:00

    Ante artículo y comentarios tan densos y profundos, ¿qué añadir?

    Si vale, bien; si no vale, bórrese:

    El riesgo nos va en la vida desde que nacemos, nacer para nosotros ya es empezar a morir.

    Una canción entrañable dice así, más o menos, «La vida no vale nada si no es para perecer porque otros puedan tener lo que uno disfruta y ama…»

    Hay riesgos inevitables y riesgos asumidos. El riesgo por sí mismo no tiene valor; sí, en cambio, la razón o razones por las que lo asumimos.

    Pude parecer que hay riesgos inútiles. Otros, justificadísimos.
    Subir al Everest, adentrarse en el desierto, saltar en parapente, circular a más de 300 km/hora, hacer puenting o esnifar coca hasta enloquecer, tiene diversa calificación según quien lo observe, desde más cerca o más lejos.

    Cada quien ha de valorar su propia vida. Porque «La vida no vale nada si tengo que posponer otro minuto de ser y morirme en una cama.»

    «E...

  • Comentario por Terete 13.07.09 | 18:05

    Gracias Ramón H. por tu elogio, pero sobre todo porque con tus puntualizaciones me has acabado de clarificar lo que deseaba, al mismo tiempo que me has confirmado en la percepción de que tu aportación era "desde otro ángulo" muy importante y complementario que, con la aportación de Mª Pilar García, ¡no me dirás que no ha quedado "redonda" la cosa! Mi elogio también para ella y para todos y todas las comentaristas que me enriquecéis tanto.

  • Comentario por mªpilar garcía 12.07.09 | 21:06

    Totalmente de acuerdo Ramón H. La muerte debe ser compañera de camino, sin miedos; no por el hecho de silenciarla, evitaremos su llegada.

    Desde el mismo momento en que nacemos, ya camina a nuestro lado; llegar a dialogar de ella, en nuestro interior, reconocerla como paso que llegará, y admitirla con total naturalidad; puede quitar esa parte como de "magia" que le ponemos en los ritos y comportamientosque la preceden...

    Cuando se logra una aceptación sincera; su llegada, se espera con paz, y se prepara la persona para ese paso trascendental.

    Jairo, no niega esta realidad en su art. solo lamenta desde su más entrañable espíritu, que llenar nuestras vidas de riesgos absurdos; lo que nos muestra, es, un vacío profundo en nuestro ser, vacío de compromisos, actitudes de servicio, entrega, preocupación por todos aquellos problemas que causan dolor irracional en el mundo.
    mª pilar

  • Comentario por Blanca 12.07.09 | 05:29

    Muy bueno tu escrito, Jairo. Considero a mi vida como un regalo precioso, un tesoro que he recibido, y que tengo que cuidar. Jesús ha dicho: "Yo he venido para que tengan Vida, y la tengan en abundancia". O sea que Él mismo le ha dado el valor que tiene para sí mismo mi propia vida.
    El hecho de arriesgarla sin sentido, para mí sería despreciar el don, y por lo tanto, a Aquél que me lo dio gratuitamente.
    Ocurre que a veces queremos ir en busca de emociones fuertes, y al dejarnos guiar por ellas, suelen volverse más extremas. Entonces podemos perder la noción de lo que es razonable para divertirse, y caer en riesgos inútiles. Por ese camino, si lo elijo, me alejo de la plenitud y de la paz. Lo bueno es que puedo elegir. Soy libre para tener la atención puesta en los caminos que conducen a la Vida, y no debo dudar en transitar por ellos, dejando de lado otras opciones.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín 12.07.09 | 00:44

    Vida y muerte es simple paréntesis de una entidad efímera aunque eterna, conceptos referenciales. Sí, de acuerdo, Dios es vida como categoría absoluta y, en esa dimensión, la muerte también lo es como puerta de acceso a la vida. ¡Qué importante es la muerte y qué cobardes todos ante ella, incluso los que parecen despreciarla arriesgando insensatamente su vida!
    Terete, ¡qué atinadas y lúcidas tus reflexiones! Muerte en general y cruz en cristiano es lo mismo, aunque tal vez cruz, concepto más liviano, tenga más fuerza por ser al mismo tiempo instrumento de muerte dolorosa o de tortura y árbol de vida.
    Con mis puntualizaciones he tratado solo de salvaguardar este blog de convertirse en cruzada contra todo aquello que en la vida entraña muerte, que es mucho más que los deportes de riesgo y los toros.
    Solo presentando cara a la muerte apreciaremos el valor supremo de la vida, la humana y la divina.
    Ni que decir tiene que el artículo de Jairo es valiente y genial.

  • Comentario por mªpilar garcía 11.07.09 | 23:13

    Los seres humanos, desde el principio de la historia, somos unos depredadores de la vida.

    No solo en los deportes de riesgo, sino en todo aquello, que nos resulta "apetitoso".
    La moderación, no es precisamente una cualidad que esté de moda; ahora es: "es mi cuerpo, y hago con el lo que me da la gana"

    El alcohol, la droga, el tabaco, el alimento desmedido, el sexo porque si, sin cuidado por la la otra peesona, el deporte, etc. etc... sin freno, sin medida.

    ¡Ah! de pronto el cuerpo se lamenta, nos sentimos mal... y entonces, ¡¡tienen que sanarlo!! no importa el precio, hay que recuperar la salud, que hemos aporreado sin sentido...

    Ese es el problema, de la humanidad; mientras unos pocos malgastan la salud = vida; millones de personas, mueren por no tener lo necesario para vivir.

    Sinsentidos de la vida que llevamos... ¡Vanidad de vanidades!...

    De esta manera ¿a donde podemos llegar?
    mª pilar

  • Comentario por Terete 11.07.09 | 13:15

    Ramón Hernández: he leído atentamente tu comentario donde relativizas de alguna manera la cuestión y aportas tu visión desde otro ángulo. Yo estoy muy de acuerdo en lo fundamental del artículo de Jairo y al mismo tiempo pienso que su lectura no debe darnos pie (que no creo que sea su intención) a caer en posturas puritanas extremas, de manera que,por una prudencia exagerada y paralizante nunca pudiéramos echar una cana al aire…Creo que el riesgo cero no existe para ninguna actividad humana.
    Es hermos lo que dices: que “el juego o deporte de más riesgo, para el que todos debemos estar entrenados y ejercer a lo largo de nuestra vida, es el del amor, ese que te obliga a darte hasta jugarte la vida por tus hermanos” Sí, por suerte, no son pocos en nuestro mundo los héroes y heroínas de tal “deporte”. Son los que salvan a la Humanidad de la estupidez y el sinsentido.
    (Ramón H: ¿"teología de la muerte" o teología de la cruz? Me cuesta "digerir" esa tu formulación)


  • Comentario por Terete 11.07.09 | 13:09

    Es verdad que los deportes y fiestas de riesgo han existido siempre, pero actualmente llegamos a la aberración de convertir la muerte en algo totalmente banal, como esos juegos a través de la red en la que uno de los participantes ha de morir. Ni vivir ni morir tienen ningún valor. Estamos pasando de la “levedad del ser” que diría el filósofo (creo que Kundera) a la “banalidad del ser”. Es un nuevo fundamentalismo, el más estúpido de todos, porque en la cultura de la muerte se muere por nada. Cuando la vida no tiene ningún sentido y no sabemos para qué estamos en este mundo, qué más da quedarse como irse, tan banal es vivir como morir. ¡Qué necesidad de educar a nuestros niños y jóvenes en valores positivos! Creo que no podemos sacudirnos esta responsabilidad. Los gobiernos de turno tienen su gran parte pero no toda. La escuela tiene la suya pero no toda.Las familias tienen muchísima, aunque tampoco toda.Es urgente establecer alianzas entre estas tres instancias.


  • Comentario por Terete 11.07.09 | 12:53

    Tu estupendo artículo, Jairo, refleja una realidad preocupante en nuestras sociedades llamadas “del bienestar”. Sería necesario un análisis profundo (ya hay quien lo hace) del por qué suceden estas cosas. Todo parece apuntar a una crisis de valores a escala planetaria. En la Edad Media se batían en duelo por honor. Los legionarios,hasta ahora,han luchado “por la patria”, cantando con ardor su himno en el que llaman “novia” a la muerte. Hoy reconocemos que ni el honor, ni la patria, ni la ideología, ni la religión pueden erigirse en altares donde sacrificar vidas humanas. Y esto ya es un avance.
    Pero hete aquí que “ahora la muerte es buscada a ritmo de “rock”, jaleada, invocada…” Así es. Es una contradicción:mientras por un lado la muerte es vivenciada como tabú (no pensar en ella,no nombrarla sino esconderla y apartarla de la vista y si hay que verla por compromiso social,al menos que el mueto esté maquillado...Y por otro lado esa muerte buscada tontamente...

  • Comentario por Juan Ignacio 10.07.09 | 20:50

    "El modo en que el hombre trata el ambiente influye en la manera en que se trata A SÍ MISMO, y viceversa. Esto exige que la sociedad actual REVISE seriamente su estilo de vida que, en muchas partes del mundo, tiende al hedonismo y al consumismo, desepreocupándose de los daños que de ello se derivan. Es necesario un cambio efectivo de mentalidad que nos lleve a adoptar NUEVOS ESTILOS DE VIDA, a tenor de los cuales la búsqueda de la verdad, de la belleza y del bien, así como la comunión con los demás hombres para un crecimiento común sean los elementos que determinen las opciones del consumo, de los ahorrros y de las inversiones."
    Caritas in Veritate nº 51. Carta Encíclica de Benedicto XVI.

    Los nuevos estilos de vida incluyen nuevas formas de ocio y diversión. No todo es henodismo, sexo y consumismo. Hay perversiones contra la vida, como el tema que hoy nos ocupa, que no forman parte del magisterio de muchos obispos. Esta Carta deja bien clara la postura del Papa.

  • Comentario por Jairo [Blogger] 10.07.09 | 16:41

    Ya tenemos el primer muerto del 2009 de los paganos "sanfermines". ¿Se suspenderán las fiestas? ¿Se pararán a reflexionar sobre lo absurdo de arriesgar la vida en una carrera de 3 minutos máximo? ¡De ninguna manera! ¡Que siga la fiesta con el morbo de la sangre sobre los adoquines! ¡Mañana a correr de nuevo y a bailar sobre el muerto! Así es la diversión de la civilizada Pamplona española.

    ¿Dónde están los obispos? ¡Ni están, ni se les espera! Una opinión contraria sería antipopular. Además estas cosas del 5º son de poca monta, si fueran del 6º...

    Lloro con los padres, con la esposa, con los vecinos madrileños de Alcalá de Henares... Pero mis lágrimas no son de cocodrilo. ¡Maldigo con todas mis fuerzas los malvados "juegos de muerte"! ¡Acuso a los que los promocionan, dirigen o consienten de lesa "inhumanidad"!


  • Comentario por Pilar 10.07.09 | 11:06

    Mi pésame a familiares y amigos con un abrazo de corazón.

  • Comentario por Pilar 10.07.09 | 11:01

    ¿Qué pudo incitar a un chico sano y fuerte -al parecer de nacionalidad británica- a correr delante de "capuchino" esta mañana?.
    ¿No es totalmente absurdo que te obliguen a ponerte el cinturón de seguridad en el coche o el casco en la moto bajo pena de multa y retirada de puntos, mientras se organizan por las autoridades - las mismas que deben velar por nuestra salud y nuestra vida- unas carreras peligrosísimas para las que no exigen entrenamiento ni protección alguna, dejando libertad a cada cual, con aires de fiesta para correr en medio de una manada de toros de lidia?.
    ¿No será que la protección solicitada y publicitada hasta la saciedad en carretera, lo es porque ahorra dineros mientras que en estos casos son pocos los que caen y mucho más el dinero que entra en estas macabras fiestas?. Al final lo que importa es el dinero. Al parecer, todas las vidas no tienen el mismo valor para nuestros gobernantes. Está claro que, según lo que cuesten al erario público, así valen.

  • Comentario por Pilar 09.07.09 | 17:33

    El quinto mandamiento: no mataràs, comienza por uno mismo.Incluye aspectos tan obvios como no poner en peligro la vida sin necesidad alguna, no fumar, no correr en carretera, no beber si se conduce y no hacer actividad alguna que ponga en peligro la vida innecesariamente.
    Nada tiene esto que ver con la fragilidad de la vida. Precisamente por esto, debemos cuidarla y preservar la salud poniendo todo de nuestra parte y no jugar a la ruleta rusa -es un decir- como si fuera el parchís.

  • Comentario por Pilar 09.07.09 | 17:22

    No puedo estar de acuerdo con la expresión: "sin actividades deportivas de riesgo, muchos se sentirían aborregadosn un número..."
    Pues ahí està la madre del cordero!!
    Es preciso jugarse la vida en vano para ser alguien?.
    NOOOOO!!!!
    Todo lo contrario. Aquel que es alguien valora la vida, su vida y la ajena, tanto como para preservarla y guardarla como el màs preciado bien.
    A los que se la juegan por puro placer, les recomiendo una visita al hospital de parapléjicos de Toledo. Se admiten voluntarios porque hay lista de espera y faltan camas y médicos.

Solo se muestran los últimos 40 comentarios

Jueves, 26 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Hemeroteca

Noviembre 2009
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30

Sindicación