Blog de Jairo del Agua

Ni salvados, ni redimidos. Tan sólo amados, llamados y esperados.

12.03.09 | 00:00. Archivado en Religión
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Durante siglos nos han enseñado que el pecado del hombre causó una ofensa infinita a Dios. Siendo el hombre un ser limitado, no podía reparar esa ofensa infinita. Era preciso alguien infinito para satisfacer el honor de Dios. Por otro lado, al haber sido cometida la ofensa por el hombre, tenía que ser reparada por un hombre. Eso explica que Jesús (Dios y hombre) se encarne, muera y merezca con su muerte (sacrificio con valor infinito por tratarse de un ser infinito) la reconciliación con Dios. Al quedar pagado el justiprecio por todas nuestras ofensas, quedamos redimidos y los cielos abiertos.

Se me ponen los pelos de punta al recordar esta nefasta doctrina que ha durado casi diez siglos, ha denigrado el rostro de Dios revelado por Cristo y ha causado tanto temor. Bajo ella laten los conceptos de "culpa" y "expiación" judaicos de los que estaba impregnado San Pablo y con los que, a veces, contamina sus cartas. La superada "interpretación literal" de la Escritura nos permite ahora distinguir el diamante (Palabra de Dios) de los defectos causados por su tallador (el escritor sagrado.

En el siglo XI San Anselmo, influido por la literalidad de la Escritura y el ambiente feudal de su época, escribió la teoría de la redención que he resumido. La recogió después Santo Tomás y se ha ido trasmitiendo por generaciones. Ahora los teólogos la rechazan pero no se hace lo necesario para borrar del subconsciente colectivo esa trágica teoría. Cuando se descubre un error, lo recto es corregirlo inmediatamente. Sin embargo, determinados textos oficiales, la liturgia y algunas predicaciones siguen reflejando esa historia.

Pareciera que nuestros dirigentes no comparten que “rectificar es de sabios”. Siguen teniendo un “temor insuperable” a la autocrítica y los pasos adelante. El conservadurismo, disfrazado de tradición, les atenaza. Temen que su autoridad quede mermada por los cambios de rumbo. Piensan y dicen que su sabiduría se identifica con la inmutable e infalible sabiduría de Dios y que son los únicos con tal privilegio. No leyeron la alabanza: "¡Yo te alabo Padre porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los sencillos!" (Mt 11,25). Tampoco leyeron a San Paulino de Nola: "Estemos pendientes de los labios de los fieles, porque en cada fiel sopla el Espíritu de Dios". Tal vez tampoco oyeron a Juan Pablo II: "La fe no se impone, se propone" y se vive -añado yo- porque “hacer es la mejor forma de decir”. Me duele la falta de celo, el inmovilismo, la ausencia de conversión (rectificación). Me duele que al Pueblo de Dios no le lleguen las luces nuevas, la liberación del error y del temor. Aunque comprendo la pesada inercia de los siglos.

Los doctores de hoy, como los de ayer, son expertos en construir torres de Babel con el pensamiento, en hacer encaje de bolillos con la razón. El error surge al apartarse de la realidad, al barajar fantasmas. Esos cerebralismos, esos despegues de la realidad, inscrita en el corazón y recogida en el Evangelio, dibujaron un "dios sádico" (a ras de los dioses mitológicos), capaz de desangrar a su hijo para darse a sí mismo una reparación. ¡Qué barbaridad! ¡Rechazo pública y firmemente ese “dios falso” y esa “redención mercantil”! ¿Qué ceguera nos impidió ver esa terrible idolatría?

¡Me adhiero al Padre revelado por Jesús en la parábola del hijo pródigo! ¡Creo en el Dios Amor que no necesita para perdonar ni pagadores, ni justificadores, ni expiaciones, ni holocaustos, ni sacrificios! Mi Dios es fina lluvia templada que se derrama constantemente sobre sus sedientas criaturas. Es el calor que necesita mi piel, la luz que ansían mis ojos, la música que sosiega e inunda mi ser. Es el perfumado horizonte de flores que busca mi corazón. Es la Felicidad plena que creó al hombre para hacerle partícipe de su felicidad. Es pura Gratuidad que no espera respuesta, sólo anhela que su regalo haga feliz al otro. No hay precios que pagar, no hay expiaciones que colmar.

¿Entonces, la venida de Cristo para qué? Para que no perdamos el regalo. Para que no mendiguemos comida de cerdos teniendo un Padre millonario. Dios nos creó libres "a su imagen y semejanza" pero elegimos emplear ese don contra nosotros mismos. Huimos de nuestra humanidad y nos convertimos en alimañas ("homo homini lupus" decía ya el comediógrafo Tito Marcio Plauto allá por el 200 a.C.). Contagiamos nuestras erradas decisiones a las generaciones siguientes. Y nos fuimos hundiendo en la violencia, el temor, la oscuridad y la desesperación. El Amor gratuito de Dios no podía quedar indiferente y decidió "recrearnos", enseñarnos a ser humanos.

Para eso viene el Hijo del Hombre, el modelo, para devolvernos nuestra identidad y, con ella, el mapa de la felicidad. Lo dice Juan maravillosamente: "Tanto amó Dios al mundo que envió a su Hijo único, para que quien crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna" (Jn 3,16). Creer significa confiar, seguir, adherirse a la persona y al mensaje. Tener vida significa crecer, realizarse, avanzar hacia la felicidad para la que fuimos creados. Por eso la salvación no está en la cruz, sino en el seguimiento del Salvador:"Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Jn 14,6). Él nos reveló un Rostro en quien confiar y un Camino para el encuentro.

¿Y la pasión y muerte? De ninguna manera son divinas, ni sagradas. Son hechura de nuestras manos homicidas, como lo son “las crucifixiones” a que hoy sometemos a tantos hermanos nuestros. Son nuestra terrible respuesta al que viene a ayudarnos. Lo cuenta el mismo Jesús en la "parábola de los viñadores homicidas" (Mt 21,33). No existe una cruz redentora querida por Dios. Él aborrece el sufrimiento de su Hijo y de sus hijos. Existe el horror de la cruz con la que aplastamos al Justo, al Bueno, al Pacífico, en contra de la voluntad de Dios, para proteger -terrible y vergonzante paradoja- la religión. (Los religiosos de hoy deberían meditar seriamente esa historia).

Ante nuestra libertad criminal, Dios pudo quitárnosla de un plumazo ("¿crees que no puedo pedir ayuda a mi Padre que me enviaría doce legiones de ángeles?" - Mt 26,53). Hubiese sido la destrucción del hombre porque sin libertad dejamos de ser humanos. Su obra creadora hubiese fracasado. La respuesta no fue fulminarnos sino enseñarnos, cogernos de la mano. Y ahí entra la pedagogía del Crucificado: "vencer el mal con abundancia de bien" (Rom 12,21). Ante la atrocidad de nuestra libertad deicida, Él certifica con su sangre el contenido de su predicación: paz, amor, verdad, confianza, perdón, fortaleza, oración, aceptación, etc.

Muchas veces nos quedamos en la sensiblería de la cruz sin darnos cuenta de las lecciones que en ella nos dejó el Crucificado. Tampoco acertamos a ver que la cruz es nuestra espeluznante obra, mientras que el ejemplo del Crucificado y su resurrección es la obra luminosa de Dios. La resurrección probará que esos valores, por los que Cristo se deja matar, son el Camino del triunfo definitivo. Le llamamos Redentor porque nos redime de nuestra ceguera, de nuestros temores y de nuestra desesperanza. Su dolor resucitado, además de certificar el Mensaje, es consuelo y esperanza para los que sufren, en cualquier tiempo, bajo las garras del mal: "No tengáis miedo de los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma" (Mt 10,28).

El corazón maternal de Dios no puede renunciar a su deseo de hacernos felices. Ésa es la finalidad de la creación, de la encarnación y de la pasión. Ése es el regalo de su Gratuidad. Quien estúpidamente lo rechaza en esta vida tendrá que rehabilitarse en la otra, tendrá que hacer la dolorosa gimnasia de convertirse en humano y sufrir indeciblemente al darse cuenta de que rompió su décimo premiado. La posibilidad de ser feliz está indisolublemente ligada a la naturaleza humana. Un perro podrá estar satisfecho pero nunca feliz. Nadie que renuncie a la "imagen y semejanza", inmersa en su humanidad, podrá encontrar la felicidad. Por eso "la parábola del hijo pródigo" -síntesis de todo el Evangelio- es una historia de gratuidad, libertad errada y felicidad recuperada ("volveré junto a mi Padre").

Ni salvados, ni redimidos, pero sí iluminados, amados, llamados, atraídos, esperados y abrazados. De ti depende caminar el Camino de tu redención, tu salvación, tu humanización y tu felicidad. Él siempre te acompañará con abrazos florecidos y besos horneados.

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87 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Evaristo 01.05.09 | 00:49

    No tenemos necesidad de salvación, porque no existe un pecado original, ni existe el mal, ni satanas. Lo malo no existe es simplemente un termino que empleamos cuando nos alejamos de lo bueno "Dios". De la misma manera que la oscuridad no existe es solo la ausencia de Luz.

  • Comentario por Jairo [Blogger] 24.04.09 | 21:35

    Encarnación, eres una joya preciosa, amádísima del Padre. Jamás me atrevería yo, con la verdad en la mano, a decir lo que tú dices de ti misma. También es deformación del pasado, ¡Atrévete a verte como la linda flor que Él cultiva con amor e intenta serle fiel! ¡Adelante, Él nos espera!

    Jairo

  • Comentario por maria encarna 24.04.09 | 20:57


    sabes que desde que te conozco estoy de acuerdo con lo que escribes y nos cuentas. a veces me cuesta por que nos han enseñado de otra manera pero...si en el fondo de mi alma estoy tranquila y tus palabras son suave lluvia y no tormenta...es que mi pensamiento lo acepta y ¡vivo tranquila y MAS segura que antes! De acuerdo, soy pecadora pero el Divino alfarero me reconstruira .o me dará fuerzas para que me recomponga de alguna manera. no se como pero EL no puede fracasar ni tan siquiera conmigo que valgo tan poco. se que no fabricara otro "trasto"para reemplazarme y por eso vivo mas tranquila. GRACIAS AMIGO, HERMANO JAIRO.

  • Comentario por javier 24.04.09 | 17:58

    pues si, el Señor vino principalmente para redimirnos del pecado original para satisfacer la ofensa infinita causada a Dios.

  • Comentario por Jürgen Kuhlmann, Nuremberg, Alemania 08.04.09 | 15:30

    También cordialmente apreciada Terete, en mi único artículo en español, hace 12 años cito la forma auténtica, muy sorprendiente, al primer parecer falsa, del dicho ignaciano (formulado más tarde por un jesuita de Hungría): www.stereo-denken.de/tu-yo.htm Gaston Fessard SJ lo explica todo en su "La dialectique des exercices spirituels ..." de 1956. En la unión de quien nos amó, y ama, te saludo amicablemente. La historia que celebramos muestra lo que es AHORA. Jürgen

  • Comentario por Terete 07.04.09 | 23:24

    Apreciado Jürgen, no seré yo quien diga que no hay que luchar, o que puedo ser responsable sin que medie ningún esfuerzo. Es evidente que la vida -en todos sus niveles- es lucha. Solo quería apuntar que la lucha y el esfuerzo hechos desde el amor resultan hasta atractivos.
    Es a nivel espiritual que la vida es TAREA y DON al mismo tiempo. Ya sé que estás de acuerdo en que la salvación no la "conseguimos" a base de puños, sino que nos es "dada" gratuitamente y a lo que se nos invita es a "colaborar".
    Seguro que también estás de acuerdo con aquello tan hermoso de San Ignacio de Loyola cuando decía que hemos de esperar de Dios como si todo dependiera de El, al tiempo que trabajamos con empeño como si todo dependiera de nosotros.
    Buena Pascua en la Cruz y Resurrección del que nos amó hasta el extremo. Un saludo afectuoso. Terete

  • Comentario por Jürgen Kuhlmann, Nuremberg, Alemania 07.04.09 | 11:24

    Terete, consiento con todo lo que escribes. Combinando Kana con odres nuevos la RUAJ por ti crea una grandiosa metafora cristiana - jamás audita ? Quién sabe ...
    "la auténtica responsabilidad es la que nace del amor y no del deber". Claro. Sin embargo, hallandose mi Amor de veces flojo, puede ser que necesite el deber.
    Hablando como teólogo [con diploma (1965) de la Gregoriana - "Romani sunt? Et ego! ..."] propongo mi tesis trinitaria: Nuestro nadar en la RUAJ / obediencia a TI el SEÑOR / autonomía como miembro del YO de CRISTO [Joh 8,58 + Gal 3,20] = nuestra inserción [2 Petr 1,4] en la triple correlación de la VIDA (incomprensible a la mera razón) interna de Dios.
    Ergo: No luchemos, sino cada uno/a mantenga su parte del móvil divino.
    A ti y a quienquiera lee esto deseo un profundo triduo sacro.
    Desde la primavera alemana
    Jürgen

  • Comentario por Terete 05.04.09 | 20:36

    (SIGUE 4) la alegría de una salvación que viene de su Amor Gratuito,no de la Ley ni del solo esfuerzo humano. Desde esta perspectiva puede que sea mejor que traigamos no el agua con sus tinajas, (seguiríamos situándonos en el judaísmo) sino los “odres nuevos” para que Jesús vierta en ellos su vino nuevo.Los odres son nuestras mentes que han de cambiar para acoger la novedad de un Amor que llega por otros caminos también nuevos.
    El "acurrucarnos” en Dios puede venir de la “tumbona”,o bien del “gusanito”.Porque Dios es “seno materno” y nos invita a acurrucarnos en El como “águila que revolotea sobre sus polluelos,para protegerlos” según una imagen genial ya del Ant.Testamento.
    ¡Qué le vamos a hacer!,hay que aceptarlo:las mujeres pensamos, sentimos y lo vivenciamos todo desde las "entrañas".Por supuesto que también lo hacen los hombres que se abren al amor “entrañable” de Dios.La parábola del hijo pródigo lo dice todo: ¡Dios es un Abba con seno materno! Mª Pilar lo dice muy ...

  • Comentario por Terete 05.04.09 | 20:14

    (sigue 3) Me resulta sugerente lo que dices del vino de Caná.Lo de convertirlo en Coca Cola tiene su chispa y su realismo.Aunque constato que entre los jóvenes de hoy no todo es pasotismo ni mucho menos.Hay muchos que no se resignan al amodorramiento que les produce el consumismo y buscan, y se comprometen y se acercan al Evangelio,descubriy descubren a un Jesús que sintoniza con sus ideales más profundos: libertad, paz, justicia para los pobres. Sintonizan plenamente con el ideal de que “otro mundo es posible”,es decir con el ideal del Reino de Dios que Jesús anunciaba.
    Tú sabes que el agua de Caná,el de las tinajas,es la triste agua que simboliza la ley,las normas y los ritos,es decir todo lo que representa el vano esfuerzo humano por alcanzar la salvación.Esa misma agua,no destruida ni desechada (habrá que contar con un poquito de ley, de norma y de rito para evitar el caos),por eso Jesús la “aprovecha”transformándola en vino,queriendo significar la alegría de una salvación qu...

  • Comentario por Terete 05.04.09 | 16:00

    (sigue 2) sino que nos impulsa a responder a tanto amor. Dios nos acepta como somos, para desde ahí dirigirnos hacia lo que podemos ser, avanzando siempre en un proceso de crecimiento. Es el sueño que Dios acaricia para cada uno de nosotros. El nos reconstruye en lo más hondo con nuestros propios “materiales” incluso defectuosos. Seguimos siendo los que somos, pero ¡tan diferentes!... Esa es la maravilla de su obra salvadora-transformadora en nosotros, con nuestra colaboración. Y esto es imparable si de verdad nos abrimos al Dios Vivo y verdadero, el que nos pregunta como a Caín: ¿Dónde está tu hermano?; el que nos da en el Evangelio un único mandamiento:“Amaos los unos a los otros como yo os he amado” Creo que la auténtica responsabilidad es la que nace del amor y no del deber. Y es el amor el que nos mueve a mantenernos en vela para amar afectiva y efectivamente a los más vulnerables de esta sociedad y de paso también a todos los antipáticos que se nos cruzan en el camino.

  • Comentario por Terete 05.04.09 | 15:53

    Jürgen: te expreso mi opinión sobre algunas de tus afirmaciones. Primero agradecerte que nos pongas en guardia sobre algo que, por desgracia, se da en nuestros días: el cultivo de espiritualidades etéreas,desencarnadas y descomprometidas con la realidad, los “tumbados” de la “sauna” como muy bien describes. Pero ¿tú crees que lo que se expresa en este blog va por esa línea? Es verdad que la “tumbona” nos tienta a todos, pero mi experiencia es que el frecuentar este blog me moviliza por dentro,porque me conduce a la primera fuente: la del Primer Amor, sin el cual no soy capaz de amar a nadie ni de comprometerme a nada. Precisamente de esto nos salva Jesucristo: de encerrarnos en nuestro yo egoísta. Aunque le demos a Dios nuestro consentimiento para que actúe en nuestro yo, lo hace con tanto respeto que lejos de destruirlo o anularlo, lo que hace es transformarlo. Y esa Ruaj=Amor derramado en nuestros corazones, nos inyecta tal “gusanillo” que es el que nos impide permanecer, “tumbados”

  • Comentario por mª pilar garcía 02.04.09 | 20:03

    Quisiera "redondear" la frase... "no quiero que Dios sea como yo"... Lo que ansío es, hacerlo ¡Vida! en mi, siguiendo los pasos de Jesús Maestro; porque sino, ¿de que nos sirve decir que creemos en El y le seguimos?.
    El evangelio cada cual lo interpreta (parece ser) al gusto; siguiendo cada palabra (según el que la traduce); pero además de las palabras escritas, hay en el, algo fundamental, es: "Como vivió Jesús su total entrega al proyecto de Dios Abba, para un mundo ¡Nuevo!
    Eso es más complicado de manipular, solo hay que escucharlo desde un corazón "limpio" de "adherencias", escuchar lo que El nos hace saber en lo más profundo de nuestro ser, labor que nunca deja de realizar la Ruah, en toda persona que le quiera escuchar; luego hay que contrastarlo con su Vida.
    mª pilar

  • Comentario por mª pilar garcía 02.04.09 | 19:51

    Hola Jürgen: con todo respeto, no quiero que Dios Abba, sea como yo; ¿que cambiaría mi vida con ello? Ser Dios Abba, como Jesús Señor nos mostró, me anima a seguir, a intentar ser "buena persona" a pesar de mis muchas debilidades. Cuando siento el deseo de abandonar... solo sumergiéndome en El, desde un silencio esperanzado, con el "soplo" de su Ruah; puedo seguir llevando las "cosas" adelante; solo desde El, me siento capaz de perdonar; solo desde El, siento el dolor que tanta injusticia (de la cual todos, en distintas medidas somos responsables) produce a tantas personas inocentes. Porque El, no quiere que sus hijos sufran; entonces, ¿queremos pedirle, que tomo el látigo justiciero, y haga desaparecer a todo ser humano, capaz de hacer daños inenarrables a otros semejantes? De alguna manera, todos entraríamos en ese circulo, ¿y de que serviría? nunca tendría fin el mal en el mundo. Desde su ¡Amor! ¡¡Si!! mª pilar

  • Comentario por Jürgen Kuhlmann 02.04.09 | 17:18

    Hola Pilar: ¿»Dios no es como nosotros queremos que sea.« ? Mi corazón espera que Dios quiera ser como nosotros – en confianza filial – deseamos que sea: la UNIDAD incompresible de JUSTICIA y MISERICORDIA. Como tal Jesus lo muestra. Recuerdo una mañana cuando pregunté a un anciano judío, sobrevivente de Auschwitz, si – cuando estuviera delante de la cara de Dios – perdonaría a todos los que lo hicieron tanto sufrir. El me mira y dice despacio: Esto me lo voy a pensar bien.
    Atrevo suponer que nuestro Dios no violente ni este corazón. Cuantos millones de encuentros amargos un Hitler debe pasar antes de oir: Ven tu también!
    Por el momento mi fé queda: Nadamos, sí, en el seno materno de la RUAH. Pero: Quienquiera quite Mt 25,31-46 del Evangelio, no es fiel a su vocación cristiana. Solo ajusticiando mi yo egoista, Dios puede salvar el/al verdadero.
    Para quien lee alemán, aquí un link:
    http://www.stereo-denken.de/trintherap.htm
    Jürgen

  • Comentario por mª pilar garcía 02.04.09 | 13:37

    Querer ver a Dios Abba, el que Jesús nos dejó, bajo nuestras "miradas", siempre caeremos en la tentación, de querer que actúe con nuestros "deseos" ¡castigar al que nosotros "vemos" como culpable!. Y eso es humano: "al ver a una compañera que maltrata a otra"... no está nuestra esperanza en que Dios le de su "merecido", quizá sería bueno, hablar con ella, y hacerle ver su comportamiento inapropiado.
    Respecto a los violadores... las leyes humanas deberían ser contundentes aquí y ahora.
    Pero resulta, que según las enseñanzas de Jesús; Dios no es como nosotros queremos que sea... ¡¡Gracias a Dios!! es como ¡Es!... ¡¡Todo misericordia!!
    Nos dice el evangelio, que siempre está dispuesto a perdonar, que nos acoge, nos espera, nos llama siempre; hagamos lo que hagamos.
    Esa es su manera de ¡¡salvar!! dándonos constantemente la oportunidad de volver a El, por ¡sus! caminos llenos de misericordia y Amor; no por los nuestros bastante "justicieros".
    mª pilar

  • Comentario por Jürgen Kuhlmann, Nuremberg, Alemania 01.04.09 | 10:57

    Jairo: "Estamos ... salvados desde la eternidad!"
    Si. Pero no sin nosotros. Solo pasando por mis culpas y mi consentimiento a la destruccion de mi yo egoista ! Sin esto no hay vida cristiana, solo banal "religión de wellness". Gente "espiritual" en la Sauna predica a los tumbados: Dios te acepta como eres. - ¿Y cuando una que lo oye está puteando a su collega en el trabajo? ¿Y al lado un padrastro violador de su hijastra? Jairo, tu evangelio vale para gente de nuestra generación, oprimidos unilateralmente por la "tu-verdad" de la fé. Si lo dices a gente que conoce solo el "Dios para acurrucarse", que se revuelca en el calor del seno maternal divino (la RUAH = CARIDAD) y niega su responsabilidad delante de Dios en el prójimo (Mt 25 !), puedes ser responsable de convertir el vino del Evangelio en agua azucarada !
    Intentas „dar vino fuerte, no el que sabe agrio y sólo atonta" Si. Quien lo da, es EL en Kana. Traigamos el agua. Pero no, después del milagro, cambiemos SU vino en Coca Cola.

  • Comentario por Jairo [Blogger] 31.03.09 | 20:04

    Mi querido Daniel: ¡Gracias por tu suavidad y delicadeza! Comprendo tus dudas y resistencias. Nos educaron el "la letra" y "la docilidad". Por eso tenemos tantos frenos para leer en nuestro propio corazón. Sería muy largo darte mi interpretación a los textos citados por ti, que en nada contradicen lo escrito por mí.

    Yo no niego la salvación. La explico de otra manera. Lo que niego es el "sacrificio redentor para pagar el precio de nuestros pecados". Eso fue una explicación humana que hoy es historia.

    Si tienes interés, lee "Introducción al Cristianismo" del cardenal Ratzinger donde entiendo se corroboran mis ideas (y las de la mayoría de teólogos modernos). Ahí podrás encontrar, por ejemplo, esta frase: "Cristo lleva al ser humano a Dios, por eso lo lleva a su salvación". Si no lo tienes, pídemelo y te lo envío en formato digital.

    Gracias por tu ejemplar comentario, hermano mío. Con cariño, Jairo.

  • Comentario por Daniel Perez Valdés 31.03.09 | 17:38

    Estimado Jairo, lo único que tengo que decir de este texto es saber donde se consigue una Biblia que ampare esta doctrina de los no salvos ni redimidos.

    Que hable Jesús por si mismo: Y tomó pan y dió gracias, y lo partió y les dió, diciendo: "Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mi" (Lucas 22:19)
    Y tomando la copa, y habiendo dado gracias les dió, diciendo: "Bebed de ella todos; porque esta es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de pecados" (Mateo 26: 27 y 28)

    También dijo: "De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder" (Marcos 9:1) cuando les adelantó su futura muerte a sus discípulos.

    Oro asi: Padre revela a los hombres la Verdad para que no seamos engañados con el espíritu del mundo. Gracias por que tu sacrificio nos redime, Aleluya!. Amén.

    Dios te bendiga!

  • Comentario por Alan Goodridge 30.03.09 | 22:27

    Querido Jairo,
    Conversando con mi prima sobre tu artículo, ella me recordó que en el libro "Introducción al Cristianismo" que Joseph Ratzinger habia publicado hace años, en el capítulo 9 bajo el título "Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue...", el entonces cardenal, expuso muy detalladamente lo que cometas en tu artículo.

    Fijate quien se te había adelantado!!!!! Que placentera conicidencia!!!

    Oremos para que ahora, ya como Benedicto XVI nos comparta prontamente, su catequesis!! Si es posible que sea YA en esta Pascua!!!

    Un abrazo,
    Alan
    Buenos Aires - Argentina

  • Comentario por José María 30.03.09 | 17:22

    Gracias Jairo, por esta publicación que en algunos casos, abre corazones y mentes y en otros escandaliza. En lo que a mi me toca, me ha abiero más en la libertad y compresión de mi propia fe.
    De hecho es algo que vengo sintetizando hace tiempo y este artículo ha tocado mis fibras más intimas ya que resume lo que vengo estudiado hace mucho en este sentido.
    Te agradezco, Jairo que compartas estos escritos, ya que como dije arriba, sintetiza la fe de muchos cristianos que queremos buscar el verdadero rostro del Padre y a un Dios que da cobijo a todos y no a unos pocos selectos que dicen cumplir la ley y que por ésto Dios los tiene en sus manos. Justamente gracias a él estamos todos bajo su protección, cuidado y amados, además de seguir siendo llamados cotidianamente.
    Mi afecto desde latinoamérica, Argentina, Tucumán, Concepción.

  • Comentario por Terete 29.03.09 | 13:37

    Este es un hecho del que he sido testigo indirecto(la fuente es de primera mano)Ocurrió hace pocos años en Andalucía,en una sesión de catequesis.El catequista explica que Dios Padre es tan bueno que,al vernos a nosotros tan malos,nos envió a su Hijo Jesús para que muriera en la cruz y así nos salvara de ir al infierno.Un chaval de unos 8 años alza la mano y con su innato desparpajo andaluz, suelta:“¿Qué Dios Padre es bueno enviando a su hijo a morir en la cruz? ¿Eso es un padre? ¡”Joer” con el viejo! ¡Que hubiera venido él a morir en la cruz y no su hijo!"
    ¿Niño hereje? ¡Qué va! Más bien niño del que dice la Biblia en un salmo que de su boca Dios saca alabanza para confundir a sus enemigos…
    Gracias a los últimos comentaristas, dais ánimos. Moltes gràcies, Joan Masià, tu breve comentario es todo un espaldarazo para Jairo y para los que pensamos y sentimos como él.

  • Comentario por María 29.03.09 | 11:01

    Querido Jairo: he leído tu artículo, también he leído otras cosas tuyas en varias ocasiones; te doy las GRACIAS por ser tan claro y directo exponiendo cosas que los teólogos saben pero a veces dan la impresión de guardarse, y a mí me choca mucho pues en otro tiempo no se guardaban decir cosas que ahora se ven erroneas y que han hecho tanto daño, bien distorsionando la idea y la consiguiente relación con Dios, bien alejando de la posible experiencia de Dios por mostrar y fomentar una religión falseada. Yo he vivido con mucho sufrimiento lo primero, aunque de todo el Señor saca bien; ahora, gracias a Dios y a gente buena siento que me estoy liberando. Un fuerte abrazo, María

  • Comentario por JUAN S.V. 29.03.09 | 04:37

    Sí así es amigo Jairo del Agua, su comentario o artículo "Ni salvo ni re redimidos. Tan sólo amado y esperados" ha arrojado en mi mente algunas luces que me han motivado a hacer algunas consideraciones de orden cognoscitivos acerca de mi fe católica. Atte. un lector en busca de textos reveladores de algo mas apagado a una "verdad" que me liberen de sentimientos de "culpa" con los que siempre crecí limitado. Juan S.V.

  • Comentario por Juan José 29.03.09 | 03:29

    Me ha gustado mucho el artículo.

    Es claro, hace pensar y corrige ciertas deformaciones de la imagen de Dios incomprensibles hoy día, que hacen sufrir, y que no cuadran con la imagen de Dios que nos da Jesús.

    Gracias por el articulo. Alienta la fe.



  • Comentario por DanyChaco 29.03.09 | 03:12

    Gracias hermano...leer tu artículo es una bocanada más de aire puro...oxígeno revitalizante que me anima a seguir en la misma senda...y gracias por sugerirme el blog...desde ahora seré un asiduo visitante!!! un abrazo fraterno. Dany, Chaco, Norte de Argentina

  • Comentario por mª pilar garcía 28.03.09 | 22:53

    ¡¡Ah!! también agradezco la presencia de los "intransigentes" porque me ayudan a reflexionar y me reafirman en el gozo de mi Señor todo ¡¡Amor!!
    mª pilar

  • Comentario por mª pilar garcía 28.03.09 | 22:51

    Agradecer a Juan Masiá su apoyo, (y a todos de mirada sencilla y confiada). No solo es esperanzador para el autor; también para todos aquellos seguidores de Jesús, que buscamos ese rostro del Dios Abba en nuestras vidas; es un soplo de ánimo, de que no estamos solos ante tanta persona intransigente y cumplidora de escritos humanos y sobre todo...¡¡antiquísimos!!
    Mucho han cambiado las cosas, y desde el evangelio siempre fresco y actual, (si se lee "no a la letra") nos va abriendo caminos más cercanos a su mensaje de: ¡¡Amor, misericordia, acogida, aceptación de nuestra frágil humanidad, que solo El puede regenerar y hacer posible nuestra incorporación a su Ser todo y en todo!!
    Gracias a Jairo, y ánimo para que siga adelante, presentando como sabe hacerlo, el rostro de Dios enamorado de su Obra Prima, el ser humano, a quien ama con todo su ¡¡Ser!!
    mª pilar

  • Comentario por Marciana Molina López 28.03.09 | 22:41

    Muchas gracias por escribir así del Dios Cristiano, el de Jesús y María de Nazaret. Este Dios es el que a mí me han enseñado y en el que deposito toda mi confianza. Por algo nos enamoramos del Maestro de Galilea, por algo admiramos a su Madre María. Como mujer no me gusta el Dios que a veces me presentan en la Iglesia, un Dios que margina a la mujer y la considera de segunda clase. No tiene nada que ver con el Dios de Jesús. En muchas ocasiones cuando oigo ciertas homilías me parece que hablan de un Dios pagano, el mismo altar nos remite a dioses paganos con necesidad de sacrificios. Con muy buen criterio el Concilio indicó que se acostumbrara a los fieles a llamarle Mesa Eucarística y se aproximara a ellos. En la mayoría de las iglesias no se ha hecho, sólo separarlo de la pared y continuan con altar. A muchas mujeres nos parece como a San Pablo !Esta no es la mesa del Señor!. Un Dios enamorado de la Humanidad no pide nada, espera y sigue amando. Siga escribiendo así, lo necesitamos.

  • Comentario por Juan Masiá Clavel [Blogger] 28.03.09 | 10:03

    ¡Cómo se agradece esta teología esperanzada y esperanzadora! Juan Masiá

  • Comentario por Juan Masiá Clavel [Blogger] 28.03.09 | 10:03

    ¡Cómo se agradece esta teología esperanzada y esperanzadora! Juan Masiá

  • Comentario por César Enrique vega 27.03.09 | 20:12

    Qué excelente artículo. Felicitaciones

    De acuerdo en tus presupuestos teológicos. La concepción de redención implica necesariamente el aplacar la ira o necesidad de un dios que exige sacrificios. A esta misma concepción se le han unido platonismos a nuestro cristianismo, que no siempre han ayudado sino más bien ha desfigurado el rostro de Cristo, esto es, el rostro del hombre y de la mujer.

    Cuán necesaria es que releamos los sinópticos y reelaboremos nuestra cristología o la hagamos más acequible a todo el pueblo que Dios ama.

    Tan solo amados, amados y amadas de Dios.

  • Comentario por Alan Goodridge 27.03.09 | 14:54

    Un placer leer tu nota!! Un vaso de agua fresca en el desierto!!! GRACIAS!!!!

    Alan
    Buenos Aires, Argentina

  • Comentario por Cesar Fernandez de Paredes 18.03.09 | 15:25

    Jairo, una belleza tu post y me identificó plenamente con lo que expones ahi. Lo voy a comentar en mi programa de radio en: http://paxtv.org/radiopax/genero.php?g=1 y en mi página web. www.soloparapecadores.com . Me mueve lo mismo que a ti es estos esfuerzos; estoy dedicado totalmente a las cosas del Señor y he publicado un libro que se llama: ¿Divorciados?...están invitados a la Cena. Después de la cuaresma me pienso dedicar recién a promoverlo. El libro se sostiene en muchos argumentos que planteas en tu nota DIOS ES AMOR y PUNTO.

    Un gran abrazo; estaremos en contacto. Si quieres saber algo más de mi, ve en mi web a MI PRIMER TESTIMONIO y NACER DE NUEVO y descubrirás el ¿porque? me identifico tanto con lo que escribes y sientes.

    Con todo mi cariño
    Cesar Jesús

  • Comentario por Manuel_RH 18.03.09 | 14:05

    Sr. Jairo: ¡ se ha atrevido Vd. a ir contracorriente, a dar una visión distinta al cabo de 2.000 años a una Iglesia donde la Revelación se ha vuelto a convertir en Tradición !. Esto ya había ocurrido antes, así que ya sabe lo que le espera; prepárese a subir su propio Gólgota, donde ya le aguarda su Cruz. Por lo demás coincido plenamente con Vd. Un saludo.

  • Comentario por Terete 18.03.09 | 12:48

    Se cortó el final del comentario que dice "miedo y rechazo"

  • Comentario por Terete 18.03.09 | 12:46

    Gracias,comentarista Por eso lo mataron,por la bibliografía.Aprecio mucho lo que escribe Tamayo,creo que es una de las mentes más claras entre nuestros teólogos actuales. Ahí va una perla de otro buen teólogo que no tiene pelos en la lengua (y eso lo está pagando):José Mª Castillo en su libro "Dios y nuestra felicidad":
    "Interpretar la pasión y muerte de Jesús como el resultado de una decisión del Padre que necesitaba el sufrimiento de su Hijo para aplacarse en su ira contra los seres humanos pecadores, es decir algo que roza con la blasfemia.Porque Dios no envió a su Hijo al mundo porque estuviera indignado y ofendido, sino por el mucho amor que tuvo a la humanidad.(Pone varias citas bíblicas)
    Hay que decirlo sin miedo y con firmeza: no podemos creer en un Dios que resulta impresentable para el sentido común de cualquier persona normal, pues un dios que necesita sufrimiento y sangre para quedarse satisfecho es una especie de monstruo que no puede producir sino miedo y rec...

  • Comentario por Por eso lo mataron 17.03.09 | 20:25

    Para Faustino:
    en un breve artículo no es posible profundizar en las causas socio-político-religiosas que llevaron a Jesús a la muerte en el suplicio de la cruz. Creo que el sentir de Jairo es que tomemos conciencia del significado de la vida de Jesús como expresión del amor de Dios al hombre, y la muerte como rechazo humano a su mensaje de amor y justicia y, en consecuencia, por el peligro político-social de su praxis liberadora. Nada que ver con pagos y cobros de pecados en plan política monetarista.
    Tiene Juan José Tamayo un libro titulado: "Por eso lo mataron. El horizonte ético de Jesús de Nazaret", volumen 5º de la serie "Hacia la Comunidad", donde encontramos estas razones muy bien explicitadas.
    Bibliografía hay y muy abundante sobre el tema, el mismo Jairo en uno de sus comentarios nombra algunos de los autores que han estudiado en profundidad el sentido de la llamada salvación-redención.
    Saludos cordiales


  • Comentario por FAUSTINO CESAR VILABRILLE LINARES 17.03.09 | 16:21

    En general me parece bien, pero le falta profundizar más en las causas socio-religioso-políticas que llevaron al Jesús histórico a ser ASESINADO. Su muerte fue un ASESINATO. como asesinato es hoy la muerte por hambre de millones de personas en el mundo sobrando muchos alimentos para todos. En ellos también está siendo asesinado Jesús hoy. La muerte de Jesús no fue un sacrificio expiatorio, el pago de una deuda, ni la reparación de un daño causado a Dios. Solo faltaba que fuera así. ¿Qué dios sería ese que pide, necesita y exige la muerte de su Hijo? Esos absurdos planteramientos se utilizaron como instrumentos de poder para someter, subyugar, manejar y manipular a las personas. Como decía una mujer muy pobre al salir de un tenebroso sermón: "con las que hay que paqsar en este mundo, y que aún amenacen con el otro!!!

  • Comentario por mª pilar garcía 16.03.09 | 23:19

    Perdonen, solo una aclaración; soy parte de la iglesia, en una comunidad ¡¡Viva!! y nada sospechosa puede informarse en C. Pignatelli.
    Por supuesto he crecido y formado en la iglesia, he debido de tener mucha suerte; porque donde comparto mi vida de fe, lo importante no son los mandatos de los hombres (que hemos estudiado) sino ¡La Palabra Encarnada en Jesús! Un amor incondicional a su Dios Abba, y tengo que estar muy agradecida, por las personas admirables que han pasado y pasan constantemente por mi vida, ellas son reflejo del Maestro y Señor, a quien amo sobre todas las cosas.
    Lo demás, solo tiene un peso relativo en mi caminar. mª pilar

  • Comentario por mª pilar garcía 16.03.09 | 22:56

    Tranquilo David, siga su caminar; y déjeme, que serenamente siga el mío.
    Si, el Espíritu también está en mí, y me alienta, descubre, e ilumina mis oscuridades; abre mis ojos y mi corazón, y no sé porque razón, se inclina en mi por otros derroteros, solo es eso.
    Quizá tenga que ver, con mi petición constante día y noche, que es:

    ¡¡Ven Ruah, descubre en mi, el conocimiento interno de Jesús, para amarle cada día más, y seguirle hasta mi último suspiro, en fidelidad!! ¡¡Ven Ruah, hazte Vida en mi!!.

    Lo deseo para todos los seres que conforman su Hermosa Creación.
    Un abrazo entrañable. mª pilar

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