Hay que reconocer que se aprecia un descontento generalizado, en algunos sectores eclesiales, por la manera de afrontar los problemas que surgen en el diario vivir eclesial. De los Estados Unidos nos llegan dos documentos en defensa de las religiosas y de la teóloga Margaret Farley, como vienen de dos asociaciones diferentes, merecen ser tratados por separado.
El primero es una carta a las religiosas LCWR, entre las que hay muchas hermanas franciscanas y está firmado por 7 provincias de franciscanos USA (no son los “pérfidos” jesuitas, sino una orden considerada como más conservadora). En ella, constatan la extrema polarización, que llega a la animosidad, entre diversos sectores eclesiales (se puede ver lo mismo, en los comentarios que leo en muchos blogs españoles) y que inadvertidamente, el documento vaticano, ha podido incrementar. Agradecen que el texto condenatorio, reconozca la gran contribución de las religiosas en colegios, hospitales e instituciones de acogida a los pobres pero aseguran, que el servicio a la Iglesia, también incluye un discernimiento valiente, sobre todo en un momento de enormes cambios de todo tipo. Son los signos de los tiempos, a los que hay que responder con lo que felicitan a las monjas por sus decisiones y valor para responder a la situación en la que viven, a pesar del riesgo de ser malinterpretadas.
Respecto al tono y dirección del documento de la Doctrina de la Fe, lo consideran excesivo, dadas las evidencias que presentan. Acusar de que mantenerse en silencio, en determinados aspectos éticos, supone no adherirse a la Iglesia, es un cargo que se podría hacer a muchos grupos católicos. Consideran que antes que mirar con exceso a la LCWR, sería mejor servicio al pueblo de Dios, un esfuerzo para articular los matices de nuestra compleja tradición moral pues, podemos estar en un momento de enseñanza y no de regulación. Reconocen y agradecen el papel de los obispos como líderes y guías de las instituciones eclesiales, pero piden que los problemas se solucionen mediante comisiones mixtas, con obispos y superiores generales, ya que la forma en la que se toman las medidas es tan importante como las medidas mismas.
Finalmente, valoran el hecho de que las LCWR se hayan tomado un tiempo de discernimiento, antes de contestar de inmediato y rezan para que las futuras conversaciones, entre ambas partes, sirvan de molde para todos. En la despedida incluyen las gracias por el ejemplo que dan en el servicio de Cristo, en nuestro tiempo.
El otro documento al que hago referencia, está firmado por la mayor asociación de teólogos americanos CTSA, que han salido en defensa de Margaret Farley, uno de sus miembros. Consideran que la obra de esta religiosa es reflexiva, mesurada e inteligente y muestran su preocupación por la crítica vaticana que consideran limita el papel de la teología católica.
La formulación de la condena da la sensación de que el papel de los teólogos se debe limitar a repetir las enseñanzas del magisterio, pero aunque éste sea una parte importante de su trabajo, hay otra que les obliga a plantearse todas las cuestiones. La profesora Farley, trata de explorar y responder a las preguntas éticas que se hacen los fieles, con sensibilidad y juicio. Parece por los movimientos del Vaticano que no hay posibilidad de un rol constructivo en la labor de los teólogos cuando pueden ofrecer alternativas que contribuyan al desarrollo de la doctrina. No hay que confundir, dicen, catequesis con teología
Algo no funciona cuando se levantan cada vez más voces en contra de una Iglesia con una estructura y métodos medievales (se aprecia incluso en la vestimenta ¿quién va vestido de rojo o púrpura por la calle?). Estos documentos hacen ruido, pero el abandono silencioso de muchos católicos sólo se refleja en el vaciamiento de las iglesias. Me decía un ilustre clérigo que teníamos el problema del efecto dominó en nuestra Iglesia y me ponía un ejemplo. La mayoría de los fieles practican métodos anticonceptivos, y no consideran que están obrando mal, pues como mayores de edad responden a su conciencia, los sacerdotes que andan por las parroquias son de la misma opinión y muchos obispos también, aunque no lo pueden decir abiertamente. Hay otras muchas cuestiones que responderían al mismo esquema ¿Por qué no lo cambian?
Mi amigo decía que las condenas y afirmaciones categóricas, que se han ido dando a lo largo de los siglos sobre estas materias, caerían por su peso y, con ello, arrastrarían la idea de la verdad del magisterio. Después de los métodos anticonceptivos, se hablaría de la masturbación (yo le decía que ya está cuestionada la forma de abordarla) y al final la misma idea de pureza, que ha sido un bastión de la moral cristiana.
No soy capaz de medir si sus afirmaciones son ciertas, pero cuando hay tanta disidencia interna hay que pensar que algo se está haciendo mal. El “te callas porque soy tu padre” ya no sirve con los hijos adultos y a lo mejor el primer paso es el DIALOGO, sin que ninguna de las partes acuda en posesión de la verdad. A lo mejor los lectores de estas páginas pueden ofrecer ideas constructivas que pare el tsunami en el que nos hayamos inmersos.
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Es posible que se "abran nuevos frentes", como dices, pero son frentes incruentos, y que espero converjan en un diálogo entre jerarquía, clero y creyentes de a pie.
Este nuevo "invento" (internet) permite llevar la información verdadera, a todos los rincones del mundo.
Y esa circunstancia es maravillosa, en sí misma.
Yo doy gracias a Dios por ello, ya que cuando era un niño, toda la información espiritual que me llegaba, era incompleta y filtrada por los "mayores", que tampoco contaban con recursos suficientes para llevar a cabo su labor.
Considero que no deberíamos ver enemigos en nuestros hermanos americanos, o en los pertenecientes a cualquier otra iglesia cristiana, por el hecho de pensar, y de hablar.
Quizás exista una cierta prisa por dar respuesta a los problemas puntuales de cada comunidad, pero la impaciencia de algunos es entendible, humanamente, ante la persistencia de situaciones injustas.
Oremos, dialoguemos...
Sofia, mil gracias por tu recuerdo en el dia del amor fraterno. ¿qué te parece si lo hacemos extensivo a todos los lectores de estas páginas?
Feliz día del amor fraterno!
Gracias por este análisis crítico tan constructivo.
Ojalá los comentaristas pudiéramos aportar ideas para el diálogo, pero ya ve lo que se comenta por ahí abajo. El tal Pablo dedicado a calumniar a otra blogger aquí sin venir a cuento haciendo juicios temerarios sobre los motivos de los obispo.
Así está el patio, los involucionistas y los anticlericales tirándose los platos a la cabeza y a las personas más moderadas acaban convirtiéndolas en reaccionarias.
En cuestión de moral sexual, creo que se debería empezar por admitir claramente que no hay recetas preconcebidas y que la conciencia formada debe discernir lo que es correcto en cada ocasión. En vez de reafirmarse en condenas generales o apoyarse en casuísticas, recordar los principios en juego y el papel de la conciencia. Debería dejar de meter en el mismo saco cosas muy diferentes.
La psicología y la biología creo que tienen mucho que decir al respecto.
Pero no soy nada optimista.
"la misma idea de pureza"
La pureza es el concepto central del judaismo clásico de época persa
¿De qué sirvió que Jesús subrayara que la pureza que importa es la del corazón!
Para nada a fin de cuentas, pues ahí tenemos por ejemplo a la susodicha y a los obispos defendiendo a capa y espada hasta los últimos detalles de una tradición que se remonta a las tribus de cabreros arabohebreos de la Edad del Bronce Tardío
Los tradicionalistas deberían pedir su ingreso en las filas de los seguidores de Mahoma o volver a la sinagoga; pero como llevan mandando en la iglesia católica desde el siglo IV echarán a los demás
"el DIALOGO"
El Diálogo entre Jesús y el Templo es imposible
El espíritu de Jesús está bien expresado en el Evangelio de San Mateo, y si uno lo lee se dará cuenta que por ejemplo Carmen Bellver es una blasfema y, sin embargo, sus blasfemias son la doctrina oficial de la iglesia desde los siglos IV-VIII
No hay diálogo posible con la blasfema carcundia que dice poseer una cosa que llaman "La Verdad" y que encima se sienten orgullosos herederos de los que le vendieron la preciosa sangre de Cristo a los jefes de este mundo y convirtieron el cristianismo en una ideología para controlar siervos y esclavos a los que pedirles sacrificios y obediencia hasta la muerte, y muerte de cruz que dejó satisfecho (!!!) a Dios (según se dice en Trento)
A mí me educaron en el catolicismo, y lo que me enseñaron es una pura contradicción, pues juega con dos barajas, por un lado es la religión de mis padres y por otro lado es una perversa ideología
Sin ir más lejos la reina del sarcasmo, Carmen Bellver, que siempre expresa con claridad la postura oficial, considera que lo que hacen estas mujeres consagradas es "asistencialismo buenista"
Yo que no soy "buenista" sino "malista" (y por tanto un católico como Roma manda) me gustaría dedicarle todo tipo de gruesos insultos a la susodicha, pero esta no es la cuestión, pues la triste cuestión es que parece que la carcundia está dispuesta al Cisma
Magnífico su post "¿Quién cuida al cuidador?". Lo he leído ahora. Perdone el retraso. Los nombres de Albert Schweitzer y Florence Nightingale y sus respectivas obras hace mucho que para mí no son desconocidos. Gracias por presentarnos de nuevo a estos dos héroes. Recuerdo también al periodista y escritor francés Raoul Follereau (1903-1977), el apóstol de los leprosos.
Nuevas y sorprendentes declaraciones del obispo cismático (según él mismo por poco tiempo) Bernard Fellay, ahora mismo en la portada de RD. Hace unos días me tranquilizó la respuesta del cardenal Kurt Koch a un octogenario cardenal que relativizaba la autoridad del Concilio en materia de libertad religiosa y relaciones con los judíos: "No se puede ser católico y no aceptar el Concilio Vaticano II". Ahora el jefe de los lefebvrianos vuelve a salirse por peteneras. Por favor, que alguien le ponga los puntos sobre las íes.
Domingo, 19 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Rufo González Pérez
Asoc. Humanismo sin Credos
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo
Andrés Ortíz-Osés
Emma Martínez
Peio Sánchez Rodríguez