Isabel Gómez Acebo

Escuchar

24.10.18 | 17:58. Archivado en Acerca del autor

Me ha gustado mucho un artículo de Thomas Reese publicado en el National Catholic Reporter que trata sobre las formas de escuchar a los jóvenes. Habla del sínodo de la juventud que se está llevando a cabo en estos momentos. En la sala hay 367 prelados y 72 auditores de los cuales 30 son jóvenes, situados en las últimas filas, los auditores pueden participar en grupos pequeños pero no votar. Los jóvenes son ruidosos y no se cortan de aplaudir calurosamente a los conferenciantes cuyos discursos les gustan, algo insólito en celebraciones anteriores.
La palabra escuchar se ha convertido en un mantra que todo el mundo repite pero no con el mismo significado. Para algunos significa encontrar lo que los jóvenes piensan, sus necesidades y sus preocupaciones ya que si este sínodo estaba pensado para ellos es obligado hablar de cosas que les afecten. Pero hay obispos que continúan empleando el método tradicional que supone lanzar una batería de ideas con el intento de imponerlas sin consideración a la realidad y podemos estar seguros de que ya vienen con la respuestas de los jóvenes contestadas
La crisis de la pedofilia es un buen caldo de cultivo ya que los métodos tradicionales no han servido y saben que la Iglesia necesita hacer reformas. Los obispos tienen que escuchar para obtener más ideas, para conocer los programas que funcionan en otras diócesis y para escuchar a los jóvenes como partes activas en este cambio necesario
El mejor ejemplo de escucha es el practicado por el hermano Alois, prefecto de la comunidad de Taizé en Francia, pues ha llevado a la escucha a un nivel profundo. Su monasterio es famoso por atraer a los jóvenes incluso a los que no frecuentan las iglesias y tiene personas cuya misión es escuchar a las personas para que descubran al Espíritu dentro de sus vidas, no deben imponer sus ideas sino ayudar a encontrar el camino. El hermano Alois está convencido de que Dios es amor y donde hay amor, hay compasión, sed de justicia y deseo de reconciliación y cree que los jóvenes llegan llenos con ese Espíritu y que hay que ayudarles a reconocerlo. No hay que someter a la juventud a una batería de ideas sino que los cimientos deben ser que reconozcan la existencia del Espíritu dentro de ellos mismos
Tengo la impresión de que estos consejos no son sólo válidos para el sínodo que se está llevando a cabo sino que en general sirven para toda la vida. Se habla de diálogo en muchos foros y los partícipes sólo quieren que sus ideas salgan vencedoras y no escuchan a los oponentes. Nadie tiene toda la verdad y es bueno y sano reconocerlo antes de sentarnos entorno a una mesa


La sombra alargada de Pablo

02.10.18 | 14:01. Archivado en Acerca del autor

El documento para preparar el sínodo sobre los jóvenes, Episcopalis Communio, establece que podrán votar, por primera vez en la historia de la Iglesia, personas elegidas que no necesariamente tengan que ser sacerdotes. Se ha dado la posibilidad a los líderes de las congregaciones masculinas de religiosos para escoger a dos hermanos para que sean miembros del sínodo.

No ha tardado en preguntar la prensa si esta innovación afectaba también a las superioras generales de las órdenes femeninas pero el obispo Fabio Fabene, subsecretario del sínodo, contestó que las congregaciones masculinas podían escoger a dos personas y no tenían que ser obligatoriamente sacerdotes pero que las mujeres tenían que conformarse con ser observadoras y participar en grupos pequeños donde podían tener voz. Por ahora es lo que hay, dijo Fabene. No parece que esta actitud concuerde con las palabras del Papa, al principio de su papado, pidiendo que toda la Iglesia fuera sinodal

Una frase pronunciada en 2015 aseguraba que el sentido de los fieles, sensus fidei, hacía imposible separar rígidamente la “ecclesia docens” de la “ecclesia discens”, en román paladino, los que mandan de los que obedecen. Añadía que el rebaño también tiene la capacidad de discernir los caminos nuevos que el Señor está abriéndole a la Iglesia ¿Parte de ese rebaño no somos las mujeres?

Han pasado más de 50 años desde el concilio Vaticano II y las cosas no han cambiado mucho a pesar de todas las declaraciones de amor respecto a nosotras. Entonces se prohibió a las religiosas aportar su palabra al texto Perfectae Caritatis, aunque tratara sobre la vida consagrada, un colectivo en el que ellas suponían el 80%. “Lo pueden tratar cuando se celebre el IV Concilio Vaticano”, había respondido con sorna el cardenal Antoniutti.

Ayer pronunció una conferencia Ivone Gebara en la que aseguró que las mujeres que piensan no tienen sitio en la Iglesia. Confirmo sus palabras con pena ya que considero que el siglo XXI va a suponer la eclosión femenina en las democracias occidentales y me da pena que nuestra Iglesia aparezca como una rémora que no quiere ver el cambio de la sociedad. Estamos en un mundo que está buscando soluciones a los grandes problemas y todas las personas tienen que aportar su grano de arena pero sobre todo en la Iglesia que parte de una estructura medieval y clerical ¿Tenemos la lucha perdida? Yo seguiré remando porque creo en una nueva Iglesia y pienso que no tengo que esperar hasta los cielos nuevos y la tierra nueva del mañana.


Una lectura catastrófica

10.09.18 | 14:30. Archivado en Acerca del autor

Era el final del verano convencí a una de mis nietas para venir a misa el domingo para dar gracias a Dios. Habíamos estado mucha familia junta y no había habido ni discusiones ni accidentes. Me costó mucho pues no es muy partidaria de ir a la iglesia y, como chica joven en vacaciones, se había acostado a las mil y quinientas, una frase de mi juventud que significaba la llegada a la cama de madrugada
No refunfuñó mucho aunque parecía dormida. Al principio todo fue bien pero con la lectura de la epístola, era el 26 de agosto, se le cambió el semblante. No sé si recuerdan el texto pero dice así: “las mujeres que se sometan a sus maridos como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia; él, que es el salvador del cuerpo. Pues como la Iglesia se somete a Cristo, así también las mujeres a sus maridos en todo”
Yo esperaba que el sacerdote hiciera un comentario sobre el contexto de Pablo, las costumbres históricas que hoy ya no prevalecían y cosas semejantes, pero no dijo nada y, como el que calla otorga, parecía que daba por bueno el texto
Recuerdo que un sacerdote amigo se saltaba el Evangelio de la suegra de Pedro o el de los hermanos de Jesús porque así se evitaba preguntas embarazosas de los fieles. No creo que se debe de llegar tan lejos pero escuchar que es palabra de Dios esa epístola de Pablo para una mujer en el siglo XXI es duro y exige muchas explicaciones. La primera es responder a los motivos porque los que no se suprime esta lectura del leccionario ya que se pueden escoger otras muchas y la segunda es recomendar al oficiante que explique, aunque tiene poca explicación en nuestros días, el mundo en el que vivía Pablo que es en el que viven muchas mujeres contemporáneas nuestras. Cuando en los países a los que no ha llegado la liberación femenina ¿No son también para ellas unas palabras odiosas que justifican la opresión en la que viven?
La moraleja es que a mi obligada nieta no le hizo ninguna gracia escuchar la lectura de la epístola y me echó en cara, sabiendo mi feminismo, que no hubiera levantado la voz o haber pedido explicaciones al sacerdote en la sacristía. No creo que este hecho le haya levantado las ganas de volver a misa pues como fue al principio ya no estuvo atenta a lo que podía inspirarle el Espíritu


Encuesta sobre la ordenación femenina de diáconos

02.08.18 | 21:39. Archivado en Acerca del autor

Un estudio reciente ha encontrado que más de las tres cuartas partes de los líderes de las órdenes religiosas de sacerdotes, hermanos y hermanas en los EE. UU creen que es “teóricamente posible” ordenar mujeres como diáconos en la Iglesia Católica.Casi la misma cantidad considera que la iglesia “debería autorizar” la ordenación de mujeres para el diaconado.

El estudio fue presentado por CARA el 2 de agosto, el segundo aniversario de la creación del papa Francisco de una comisión para estudiar el diaconado de las mujeres. Encuestó a los 777 líderes de las órdenes religiosas católicas de hombres y mujeres en los EE. UU., y obtuvo respuestas por debajo del 50 por ciento. Entre los hallazgos:

El 77 por ciento cree que es “teóricamente posible” ordenar mujeres como diáconos; El 72 por ciento dice que la iglesia “debería autorizar” tales ordenaciones; El 76 por ciento dice que ordenar mujeres como diáconos sería “mucho” o “algo” “beneficioso para la misión de la Iglesia Católica”; El 45 por ciento cree que la iglesia volverá a la práctica de ordenar a las mujeres como diáconos.

El nuevo estudio de CARA, que se centra únicamente en las actitudes de los líderes de las órdenes religiosas, sigue un estudio anterior del grupo sobre las actitudes más amplias de las mujeres católicas de los Estados Unidos. Ese estudio, publicado en enero, descubrió que el 60 por ciento de las mujeres pensaba que la iglesia debería implementar un diaconado para mujeres. Para la nueva encuesta, CARA, contactó a los líderes de todas las órdenes religiosas en los EE. UU., usando listas de correo proporcionadas por los tres grupos de tales órdenes: la Conferencia de Superiores Mayores de Hombres (CMSM), el Consejo de Superioras Mayores de Mujeres (CMSWR) y la Conferencia de líderes de mujeres religiosas (LCWR).

Se solicitó a cada líder que respondiera a un cuestionario de seis páginas. El 69% de los que respondieron a la encuesta representaba las órdenes de mujeres y el 31% a las órdenes de varones. El 28% de los encuestados forman parte de CMSM, el único grupo reconocido canónicamente para sacerdotes y hermanos en EE. UU. El 43 por ciento de los encuestados son parte de LCWR, que representa alrededor de 1.350 comunidades de mujeres; y, el 17 por ciento es parte de CMSWR, que representa a 120 comunidades de mujeres. Los miembros de CMSWR, un grupo de mujeres religiosas que se separó de la LCWR en 1992 y que normalmente se considera más conservador, se mostraron mucho menos entusiastas sobre la posibilidad de mujeres diáconos que otros encuestados.

A la consulta sobre si es “teóricamente posible” que la iglesia ordene a mujeres como diáconos, el 95 por ciento de los encuestados que forman parte de LCWR y el 75 por ciento de los encuestados que forman parte de CMSM dijeron que sí. Por el contrario baja al 36 por ciento los encuestados que forman parte de CMSWR y que se mostraron favorables

Y a la pregunta sobre si la iglesia “debería autorizar” la ordenación de mujeres, el 95 por ciento de los encuestados que forman parte de LCWR y el 68 por ciento de los encuestados que forman parte de CMSM respondieron afirmativamente mientras que solo el 21% de los encuestados que son parte de CMSWR estuvieron de acuerdo.

Los 122 líderes de órdenes de mujeres que respondieron a la pregunta sobre los posibles beneficios internos para su orden de ordenar mujeres como diáconos, CARA dice que uno de cada seis hizo comentarios que indicaban que sería “un signo de la aceptación de las mujeres y sus dones en la iglesia”. Otra respondió que: “Si se abriera el diaconado a las mujeres, el principal beneficio para nuestro instituto sería la afirmación oficial del lugar que corresponde a las mujeres en la iglesia”.

Pero el 26 por ciento de los encuestados también mencionó la confusión sobre la ordenación como diácono de un miembro de una orden religiosa, ya que probablemente tendría obligaciones tanto con su orden como con el obispo local. “Mientras los diáconos estén sujetos a los obispos, los miembros de mi congregación no podrán ser enviados a misiones por mí como superiores religiosos”, escribió uno de los encuestados. “El discernimiento para el ministerio siempre tendrá que tener en cuenta los deseos / necesidades del obispo”.

De los 145 líderes de las órdenes de mujeres que respondieron a la pregunta sobre si permitirían a los miembros de su orden convertirse en diáconos, 6 de cada 10 respondieron afirmativamente. Entre las respuestas destacamos: “La llamada sería discernida por la hermana “Estoy seguro de que nuestro capítulo y nuestro consejo estarían dispuestos a que los miembros sean ordenados si así lo desean”,

“Las mujeres en esta área aportarían una dimensión diferente que una Iglesia dominada por los hombres a menudo no tiene”. Entre otras preguntas de opción múltiple, se preguntó a los encuestados si los escritos de autores particulares influyó en sus respuestas. Los mas citados fueron: el 38% citó a la hermana Joan Chittister; el 36 por ciento a la hermana Sandra Schneiders y el 15 por ciento citó a la teóloga Phyllis Zagano, miembro de la comisión de estudio del Papa creada en agosto de 2016 a petición de la Unión Internacional de Superiores Generales (UISG), un grupo mundial global de líderes de las órdenes religiosas femeninas. El 23% de los encuestados tienen miembros en la UISG. Francisco aceptó la solicitud de crear dicha comisión durante una sesión de preguntas y respuestas en mayo de 2016 con unos 900 miembros de la UISG.

El Vaticano no ha divulgado información sobre la comisión, tampoco sabemos el número de veces que se ha reunido desde que se anunció su creación. El cardenal Luis Ladaria, que encabeza la comisión y es el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, habló públicamente sobre el grupo por primera vez en junio. Dijo que no planea aconsejar a Francis sobre reinstituir la práctica de ordenar mujeres como diáconos. “El Santo Padre no nos pidió que estudiáramos si las mujeres podían ser diáconos”, dijo Ladaria entonces y agregó que el “objetivo principal” de su grupo es considerar qué papel cumplieron las mujeres que sirvieron como diáconos en los primeros siglos del cristianismo. Aunque el Papa Juan Pablo II afirmó en su carta apostólica de 1994 Ordinatio Sacerdotalis que “la Iglesia no tiene autoridad alguna” para ordenar a una mujer como sacerdotes, muchos historiadores de la iglesia han dicho que hay abundante evidencia de que las mujeres sirvieron como diáconos en los primeros siglos de la iglesia. El apóstol Pablo menciona a una mujer, Febe, en su carta a los Romanos.

Joshua J. McElwee


La encíclica Humanae Vitae

20.07.18 | 22:40. Archivado en Acerca del autor

Hay que reconocer que el resultado de la encíclica fue catastrófico porque en la vida no se puede ir contra los descubrimientos científicos que avanzan a una velocidad vertiginosa y dejan los argumentos enseguida obsoletos. Los fieles no siguieron los consejos papales y aplicaron su conciencia en masa.

Me pidió la editorial San Pablo un capítulo para un libro colectivo que saldría a los 50 años de la publicación de la Humanae Vitae e investigué sobre el tema. El científico que descubrió el componente de la píldora anticonceptiva era un mexicano que se llamaba Luis Ernesto Miramontes y su nombre aparece en el Hall of Fame de los Estados Unidos junto a Pasteur, Bell, Edison… pues se considera su invento como uno de los más importantes registrados a partir de finales del siglo XVIII. En las farmacias se dispensó desde 1960 y enseguida la utilizaron millones de mujeres que pudieron planear sus maternidades, trabajar fuera de casa y estudiar para conseguir puestos remunerados más altos…

El concilio Vaticano II no trató el tema, que estaba ya en candelero, pues prohibió su discusión el Papa que consideraba nociva y peligrosa la difusión entre la opinión pública y se quiso asesorar agrandando el número de peritos de una comisión encargada del tema por Juan XXIII. Al principio sus miembros se mostraron contrarios a autorizar el uso de la píldora pero el matrimonio Crawley, involucrado en un movimiento de familias extendido por todo el mundo, les influyó para que cambiaran de parecer. Sus argumentos eran que el método de cálculo de los días fértiles resultaba complicado y no funcionaba, que su uso frenaba el normal desarrollo de la vida sexual de los cónyuges y dañaba sus matrimonios. Era la práctica contra la teoría

El resultado final que presentaron al Papa fue, por abrumadora mayoría, que se dejara en manos de los matrimonios el control de la fertilidad pues no suponía un acto malo per se y si había otras fórmulas aprobadas para limitar la procreación, como el método Ogino-Knaus que separaba el acto sexual de sus efectos reproductivos, era legítimo que los seres humanos utilizaran su inteligencia para controlar su naturaleza.

La duda, en el interregno de varios años, permitió que los matrimonios católicos empezáramos a tomar la píldora, autorizados por distintos sacerdotes, con lo que la publicación del documento papal cayó como una bomba. Poco a poco, las mujeres fueron dejando obrar a sus conciencias, tomaron la píldora y no dejaron de ser católicas pues continuaron yendo a misa y comulgando. El caso más patente lo tenemos en dos países católicos por antonomasia, Italia y España, donde la natalidad es de las menores del mundo.

¿Qué llevó al Papa a publicar este texto que sabía resultaría comprometido? Era un hombre serio que no hacía nada sin pensarlo dos veces. Creo que influyeron en su razonamiento varias razones: se consideraba la autoridad suprema de la Iglesia lo que le permitía imponer sus ideas a los fieles; no quería romper la línea que habían seguido sus antecesores Pío XI y Pío XII pues deseaba evitar un enfrentamiento entre el pensamiento antiguo y el nuevo; tenía miedo de que la Iglesia perdiera uniformidad de pensamiento y que se generara una pan sexualidad dentro del catolicismo.

Antes de publicarse la encíclica ya fue contestada por muchos teólogos occidentales con lo que se desarrolló una batalla campal entre los que estaban a favor y en contra. Y hoy podemos afirmar que resultó un fracaso ya que muchos fieles no siguieron su recomendación y produjo el defecto añadido de disminuir la autoridad papal y por ende de toda la jerarquía. Pero también hay que reconocer que los temores del Papa se han hecho realidad pues en el mundo la pan sexualidad se ha extendido, se ha destruido la familia, las mujeres tienen dificultades para ser madres no se han cumplido las expectativas felices que prometía la revolución sexual ¿Podía una encíclica parar esta deriva? No me parece posible

Con todo creo que hay una lección que se puede aprender pues ante los descubrimientos de la ciencia los papas no deben hacer nunca definiciones cerradas, que pesarán sobre sus sucesores y sobre los fieles, sino que deben hacer recomendaciones alertando que pueden estar sujetas a cambios. Como mujer considero que nuestro sexo tiene poco peso en las decisiones eclesiales, especialmente si no somos religiosas, y me parece que la encíclica no se hubiera publicado de contar con nuestro parecer. No tenemos más que ver la influencia que un matrimonio, los Crawley, ejerció sobre una comisión de 72 miembros.

0


Una sugerencia atractiva

22.06.18 | 18:32. Archivado en Acerca del autor

Querido Papa Francisco:

Permítame escribirle con una sugerencia que creo favorecería su preocupación por guiar a nuestra Iglesia en formas cada vez más evangélicas. Se trata de utilizar el monumental palacio, ocupado por la Congregación para la Doctrina de la Fe, para acoger a los pobres, los migrantes y otras personas sin hogar.

Teniendo en cuenta la ubicación un poco descentralizada de este edificio en la Ciudad del Vaticano, podría ser fácilmente aislado ya que la entrada se puede hacer por la puerta sobre la plaza del Santo Oficio a la que se llega fácilmente desde la ciudad. Además el edificio ya alberga una cantina popular en la esquina regentada creo por las monjas de la Madre Teresa. Si se tomara una decisión de este tipo la admiración que causaría llevaría a que alguna fundación filantrópica financiara los trabajos de acondicionamiento del palacio para convertirlo en un inmueble con habitaciones. Esta nueva obra sería un signo de la orientación evangélica de la Iglesia católica ya que una parte de su oficina central se convertiría, como usted dice, en un “hospital de campaña” y tal imagen provocaría la emulación en otras iglesias, al principio en la propia Iglesia y luego en las demás.

¿Por qué este palacio en lugar de otro? Porque creo que, como repetía a menudo un excelente conocedor de la arquitectura religiosa recientemente fallecido, el padre Frederic Debuyst, hay en cada espacio un genius loci: un espíritu del lugar. Incluso antes de entrar se respira una atmósfera, que los siglos han inscrito en las paredes, y que condiciona más o menos el estilo, el camino y la manera en la que el trabajo se impregna sin darse cuenta.

Como usted sabe, querido Francisco, fue Pablo VI el que cambió el nombre de este dicasterio ahora llamado Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Primero se llamó “Santo Oficio de la Inquisición Romana” y también se conoció como “Corte Suprema de la Inquisición“. Estaba allí para evitar errores antes de que se convirtieran en herejías y juzgar a sus defensores. A un aspecto doctrinal se añadió un problema legal con un tinte de jurisdicción penal. La congregación fue, por antonomasia, antiprotestante, anti-moderna, anti-judía, antirreligiosa, anti-innovación: en una palabra “anti” todo lo que pudiera desviar a la Iglesia de lo que se consideraba una “verdad” inamovible y los que se mostraban disconformes se decía que tenían mala fe y orgullo

Es cierto que el dicasterio ha cambiado un poco pero no tanto porque detrás tiene una larga tradición filosófica, de inspiración neoplatónica, sobre la naturaleza, el lugar de los poseedores de la Verdad, así como una tradición supuestamente cristiana que considera a los seres humanos peores que mejores, manchados por el pecado original y necesitados de ser traídos de nuevo al buen camino, incluso con coacción, a la verdad de la fe (no me atrevo a decir del Evangelio), ya que el infierno está más poblado que el paraíso y las almas deben ser salvadas.

Un análisis imparcial de textos recientes o decisiones de la Congregación indudablemente muestran que el genius loci del palacio, desafortunadamente, todavía funciona aunque en formas diferentes a las del pasado.

Creo, querido Papa Francisco, que la supresión de esta Congregación también representaría una llamada a las iglesias particulares y a las conferencias episcopales: en primer lugar, para escuchar realmente a sus fieles a fin de captar su sentido de la fe sobre los temas que se traten y sentirnos todos mutuamente responsables de la caridad, la esperanza y la fe que viven en estas comunidades, sin descargar, más o menos conscientemente, en caso de dificultades en el nuncio apostólico o en una congregación romana.

La unanimidad sin fallos no forma parte de un programa humano de deliberaciones; se encuentra solo en regímenes totalitarios dominados por personalidades tiránicas. Por el contrario, lograr una mayoría cualificada es un éxito que tiene valor y aceptarla es un acto de sabiduría y humildad. Especialmente porque una verdad así alcanzada deja intacto el deber de interpretación y discernimiento. Si un acuerdo resulta imposible, un enviado papal (“legado papal”, se decía) podría intentar una mediación.

Por lo tanto, creo que hoy no es necesario un dicasterio especializado, especialmente porque la Santa Sede tiene actualmente instituciones con un espíritu abierto, que no pretenden definir nada sino buscar una verdad útil para todos: son el Consejo Pontificio para la Cultura, la Comisión Teológica Internacional, las Academias Pontificias … También sería una oportunidad para dar nuevo valor y fortaleza a las facultades teológicas que en el pasado se consultaban y ahora no se hace. Además el mundo y la Iglesia necesitan que, incluso dentro del estado simbólico del Vaticano, haya un lugar donde los pobres sean acogidos con respeto y eficacia y en el que sean escuchados y comprendidos.

Un día, hace mucho tiempo, el hermano Roger fundador de Taizé, pidió al cardenal Ottaviani que publicara un texto profético sobre el ecumenismo, a lo que respondió humildemente: “El Papa es el Padre, el Santo Oficio es la policía. No se puede pedir un mensaje profético del Santo Oficio, sino del Papa”.

Querido Papa Francisco, ya que es posible pedirle al Papa un gesto profético, le pido filialmente que convierta la oficina de la policía en un espacio para recibir a los pobres.

Rezo por su persona, como suele pedir que se haga y me permito escribiros con la paz en el corazón. Perdonádme si esta intervención os parece inapropiada. Os aseguro que contáis con mi gratitud por todo lo que hacéis que nos ayuda a vivir.

Ghislain Lafont


Creencias y experiencia

07.06.18 | 13:24. Archivado en Acerca del autor

El otro día escuché a unos amigos discutir con gran fervor si era obligatorio creer en el infierno, si el católico debía de ir a misa los domingos o si se tenían que confesar. Algunos apuntalaban sus argumentos, para que resultaran convincentes, con nombres de sacerdotes renombrados. Tengo que reconocer que no me gustó el planteamiento pues las creencias no se pueden imponer y sus argumentos deformaban el sentido de nuestra religión.

Estas discusiones de gente mayor coinciden con que se vacían los templos de gente joven y se llenan los cursos y retiros que enseñan meditación ya que el hombre de nuestro tiempo busca espiritualidad y el contacto con la trascendencia, aunque desconoce lo que persigue, para dar sentido a su vida. A lo mejor se encuentra con Dios en el camino de Santiago, en la romería a la virgen de su pueblo o en un paseo al borde del mar pero muchos ya no lo buscan en las iglesias.

Desconozco los motivos por los que el cristianismo ha recelado siempre de los místicos, especialmente si eran mujeres, a las que incluso se les achacaba relaciones con el demonio. Una constante histórica es que los pocos que practicaron la contemplación fueron personas consagradas y en ninguna cabeza cabía que sus prácticas se ampliaran a los laicos.

Se ha recibido en occidente con entusiasmo la mística oriental, con algunas adaptaciones para que sea mejor comprendida y no resulte extraña a nuestras mentalidades. Entran a formar parte de esta contemplación el silencio y las prácticas corporales de manera a conseguir el contacto con nuestra interioridad donde se aloja Dios. No es un camino muy distinto al que buscan los místicos de todas las creencias pues, en suma, lo que deben perseguir las religiones es conducir a sus fieles por un camino que les lleve a la trascendencia, tenga el nombre que tenga.

Pero si las viejas sendas, válidas en otros momentos históricos, para algunos no apuntan al destino hay que ampliar la oferta con caminos nuevos. De aquí que sería conveniente la existencia en muchas parroquias de personas familiarizadas con estas técnicas para conseguir que los fieles hagan experiencia de Jesús, de Dios o de una trascendencia innominada. La religión auténtica no consiste en repetir de viva voz, como un loro, los enunciados del credo o de señalar obligaciones a los fieles ya que tanto las creencias como las normas no se pueden imponer. La Iglesia, como institución, debe dar un paso atrás mientras ayuda a que los católicos encuentren el camino de su interioridad en la que se encontrarán con la trascendencia aunque no frecuenten el templo. No es fácil aunque hay que intentarlo


No si mujeres

17.05.18 | 19:28. Archivado en Acerca del autor

Acabo de leer en un periódico que un grupo de intelectuales ha firmado un documento en el que afirma que en toda discusión, reunión o consejo tendría que haber al menos un 40% de mujeres y en el caso de que no hubiera demasiadas expertas en esa materia la cifra se podría rebajar. Este espíritu planea sobre toda la sociedad y en el famoso caso de “la Manada”, un consejo previo de jueces varones se ha visto incrementado por el mismo número de féminas. Los políticos intentan formar gobierno en los que participen mujeres y las presentan para alcaldes y presidentes de comunidades pues saben que conseguirán más votos.

Viene al caso pues cuando veo reuniones eclesiales me irrito. Están formadas por lo que parece un club de varones en semejanza a esos casinos de provincias donde no admitían a las mujeres o a las sociedades gastronómicas vascas donde tampoco pueden participar. Recientemente se han sumado a las cofradías andaluzas que sacan sus profesiones en Semana Santa pero les ha costado conseguirlo muchos esfuerzos. Y eso que Jesús se puso del lado de los subordinados en la sociedad

El otro día acudí a una reunión en la que se hablaba del pasado de una revista y donde se planeaba su futuro y me sorprendió que todos los oradores, más de diez, fueran varones. Había cardenales y obispos en la mesa pero para compensar se debía haber encontrado a mujeres entre los periodistas que se convocaron. Pero lo más negativo del caso fue que a nadie le sorprendió lo que demuestra que las instituciones eclesiales y las que se mueven en su entorno no han entendido por donde se mueven los tiempos actuales. Les falta cintura y se quejan del abandono eclesial.

Mis hijas me preguntan por qué sigo perteneciendo a la Iglesia si soy feminista y les contesto: porque quiero que cambie para que pueda extender mejor el mensaje de Cristo. Lo malo es que a este paso de tortuga me voy a morir, tengo muchos años, antes de conseguirlo.


¿Es ético pagar por el plasma?

15.05.18 | 13:10. Archivado en Acerca del autor

Celebramos el segundo centenario de la primera transfusión de sangre de persona a persona que hizo James Blundell, un ginecólogo que trabajaba en Londres. Hoy a pesar del aumento de la población se necesita menos sangre por las nuevas técnicas quirúrgicas que son menos invasivas – una operación de cadera precisaba tres bolsas de sangre hace unos años y hoy prácticamente ninguna – y porque los bancos de sangre permiten que ésta no caduque dándole movilidad al stock. Las donaciones de sangre altruistas en España cubren nuestras necesidades pero somos deficitarios en la producción de plasma.

Para los profanos, como yo, la sangre se puede dividir en glóbulos rojos, plaquetas y plasma. Ésta última es la que utiliza la industria farmacéutica para transformarla en hemoderivados con un fin terapéutico. De ella se obtiene: albúmina contra las patologías del hígado, factores de coagulación para hemofílicos, inmunoglobinas para tratar a sujetos que sufren infecciones frecuentes, vacunas de la rabia, tétanos…

Con el fin de darnos cuenta de la importancia del plasma en el comercio mundial en el 2005 superó la venta internacional de aviones, la demanda está creciendo y se cubre gracias a los países que permiten las donaciones de plasma pagadas: Estados Unidos, China, partes de Canadá y algunas naciones europeas como Alemania, Hungría, y Austria. En Italia no se paga pero al donante se le exime de trabajar algunas horas y Francia y Holanda son autosuficientes aunque no pagan. La sangre, extraído el plasma, se vuelve a introducir en el cuerpo del donante en un proceso más largo, 10 minutos en una extracción de sangre frente a una hora, pero como el plasma se reproduce a mucha velocidad su extracción no es dañina para la vida.

La compañía española Grifols es una de las más importantes colectoras de plasma y tiene muchos centros en los Estados Unidos, principal proveedor de plasma del mundo que paga a sus donantes que pueden hacerlo dos veces a la semana mientras que en Europa sólo se puede donar una vez por semana. También los prisioneros pueden reducir días a su sentencia y hay una forma de pago, mal vista, que ofrece un cupón que se canjea en las cafeterías.

Los detractores del pago
argumentan que los donantes pueden ocultar enfermedades pero el plasma está libre de contaminación ya que está sujeto a muchas medidas; que los pobres son los mayores donantes porque necesitan el dinero y que se pueden reducir las donaciones de sangre.

La realidad es que, al día de hoy, el laboratorio Grifols alerta de que la producción se concentra en algunos países como los Estados Unidos y que se debe hacer algo para evitar esa dependencia. ¿Ese algo supone el pago del plasma o mayor publicidad para concienciar a los ciudadanos de su necesidad?


El concierto de San Ovidio

10.05.18 | 18:42. Archivado en Acerca del autor

Se ha repuesto en Madrid una obra de teatro escrita por Antonio Buero Vallejo en 1962 que se titula El concierto de San Ovidio. Tiene como tema central la ceguera que ya trató en una obra anterior llamada En la ardiente oscuridad pero entonces era una falta de visión simbólica en la que participaban todos los seres humanos pero la de ahora se trata de un tema social: los ciegos como inválidos y débiles de los que se aprovechan los ricos y poderosos.
Voy a hacer una pequeña recensión de la obra para aquellos que no la conozcan. Discurre en el año 1771, en una Francia frívola cercana a su revolución. La primera escena nos sitúa en un hospital para inválidos regentado por monjas a la que llega un pequeño empresario bribón que ofrece a la superiora unos dineros si le cede por un tiempo a unos mendigos ciegos que tocan en las calles para obtener limosna. La madre accede pues no desconfía de las intenciones del empresario.
La realidad es que éste trata de organizar un concierto bufo en la feria de San Quintín que se inaugura dentro de 15 días. Los ciegos no son más que un objeto, y así son tratados, para conseguir dinero y la burla del público sólo es contestada por un espectador al que de inmediato echan de la barraca. La novia del empresario, una ramera pública, también muestra compasión e incluso llega a enamorarse del ciego a los que los demás siguen como líder. La obra no termina bien pues estamos en un momento de la historia donde el poder es ilimitado pero donde hay personas que se atreven a enfrentarse y a manifestar su opinión.
Lo más curioso es que esta obra coincide en el cartel con una película titulada Campeones en la que se narra la vida de un magnífico entrenador de baloncesto al que, por conducir borracho, le condena una jueza a entrenar a un equipo de minusválidos por un tiempo determinado. Es muy interesante ver cómo cambia la apreciación de sus jugadores el nuevo entrenador pues al principio los considera torpes y poco aprovechables hasta que descubre que son personas y así los trata.


El concierto de San Ovidio

10.05.18 | 17:59. Archivado en Valores

Se ha repuesto en Madrid una obra de teatro escrita por Antonio Buero Vallejo en 1962 que se titula El concierto de San Ovidio. Tiene como tema central la ceguera que ya trató en una obra anterior llamada En la ardiente oscuridad pero entonces era una falta de visión simbólica en la que participaban todos los seres humanos pero la de ahora se trata de un tema social: los ciegos como inválidos y débiles de los que se aprovechan los ricos y poderosos.

>> Sigue...


Crucifícalo

29.04.18 | 12:01. Archivado en Acerca del autor

Reconozco que no entiendo esta campaña en contra de La Manada. Los políticos buscan arañar votos pues han descubierto que el pueblo quiere hacer sangre pero mucha gente está equivocada pues sin leer el sumario ni la sentencia, los han declarado culpables. Todos los imputados tienen derecho o un juicio justo y creo que los magistrados navarros conocen el caso mejor que los manifestantes y algo habrá visto el juez que quería exonerarlos pues presumo que no está loco.
Hace unos meses ocurrió lo mismo con una mujer española casada con un italiano y que viviendo en Italia trajo a sus hijos a España sin consultar a nadie. Nuestras calles también se llenaron de personas portando carteles que decían Yo también soy Juana que es como se llamaba esta madre. Lo hacían de buena fe pero no pensaban en el marido que se había quedado en su país sin sus hijos
Para los cristianos el caso más flagrante es el de Jesucristo, un inocente para el que la gente manipulada pidió la pena de muerte. Intentó Pilato convencerles pero no lo consiguió y, por miedo a perder el poder, accedió a sus ruegos.
Me da miedo una campaña en contra de los jueces pues la judicatura en España es muy seria y hay que dejarla obrar sin interferencias. También me preocupa un cambio de la ley en caliente pues las cosas tienen que madurar y las prisas son malas consejeras
Creo que en este caso los jueces han sido muy valientes pues sabían que tenían la calle en su contra pero han juzgado tras cinco meses de instrucción, conforme a derecho y han condenado a estos jóvenes a nueve años en la cárcel, una cifra que ha parecido escasa para los manifestantes en la calle. La víctima podrá recurrir y serán los jueces del Tribunal Supremo quienes decidirán leyendo minuciosamente el sumario y la sentencia que consta de muchas páginas. Dejémosles que actúen en paz


Sábado, 17 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Octubre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031