Para sacar el máximo rendimiento a esta estrategia de inversión, se debe tener siempre en cuenta el estilo, growth (crecimiento) o value (valor), que prima en cada momento. Si el inversor es capaz de alternar growth y value cuando es debido, puede llegar a doblar el rendimiento del índice.
Self Trade Bank pone como ejemplo una cartera construida cambiando de value a growth en el momento más adecuado de cada ciclo. En este caso la entidad se refiere a diciembre de 1974, fecha de esplendor bursátil que permitió al inversor transformar los 100 dólares iniciales de su cartera en 32.000 dólares. Es decir, que en el año 2002, el inversor consiguió 31.900 dólares de beneficio. Todo ello por cambiar el estilo en el momento justo del ciclo.
La entidad diferencia explica en este capítulo las cuatro fases diferenciadas por las que ha pasado la Bolsa desde 1974
1. De 1975 a 1984 los inversores preferían invertir con estilo value. Una cartera de este estilo generó entonces rendimientos anuales del 18% mientras que la estrategia growth generó un 12% anual en el mismo período.
2. De 1984 a 1989 las estrategias por estilos no añadieron valor”. Tanto las estrategias value como growth rindieron más o menos lo mismo que el índice S&P 500.
3. De 1990 a 1999 la estrategia value fue indiscutiblemente mejor que la value. Las inversiones de estilo growth tuvieron una rentabilidad del 21% que superó al 18% del índice S&P500 y al 15% de las estrategias value. 4. Del año 2000 al 2004 vuelve a triunfar la estrategia value. En los mercados inestables invertir es value es más seguro que hacerlo en growth. En los mercados bajistas, que alcanzaron su nivel más bajo en septiembre de 2002, el inversor habría llegado a perder el 51% del valor de su cartera con una estrategia 100% growth mientras que con una estrategia 100% value, tan sólo habría perdido el 33%. En total, Self Trade Bank habla de una notable diferencia del 18%.
¿Cómo sabes si eres un inversor growth?
El inversor en compañías de crecimiento busca siempre empresas que estén en períodos de “rápida y vigorosa expansión”. Si eres de los que no les importa tanto el precio que paga por una compañía como el hecho de que esa empresa vaya a crecer por encima del mercado en los próximos meses, no lo dudes. Eres un inversor en crecimiento como t. Rowe Price.
Price fue el pionero en invertir en growth. Para él, las empresas debían cumplir seis requisitos clave.
Alta calidad de I+D
Competencia limitada
No pertenencia a sectores regulados por el gobierno
Alta productividad
Alta probabilidad de obtener retornos sobre el capital invertido (ROIC) elevados (superiores al 10%)
Crecimientos de beneficio por acción (BpA) superiores a la media del mercado
Price también seguía determinadas pautas para saber qué empresas de las que tenía en cartera debía vender:
La regla de oro: cuando el ROIC de una empresa desciende, es momento de vender
Cuando una empresa alcanza una cotización un 30% superior al precio máximo que el inversor se haya fijado para entrar, debe vender un 10% de la posición, si sube un 10% más, debe venderse un 10% más, y así sucesivamente.
Estas teorías han servido a los inversores para “detector oportunidades de inversión como Xerox, Microsoft o Home Depot”.
Artículo completo,aquí.
Buen trading.