Cada año el horario de los ciudadanos españoles es modificado dos veces de forma arbitraria por una antigua decisión del Parlamento Europeo que nadie se ha preocupado de revisar. En un principio motivada por un mejor aprovechamiento de la luz solar, se ha demostrado cuando menos innecesaria y en realidad nociva y perjudicial.
Miércoles, 30 de mayo
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo