Cada año el horario de los ciudadanos españoles es modificado dos veces de forma arbitraria por una antigua decisión del Parlamento Europeo que nadie se ha preocupado de revisar. En un principio motivada por un mejor aprovechamiento de la luz solar, se ha demostrado cuando menos innecesaria y en realidad nociva y perjudicial.
La desinformación por saturación es la táctica más usada en los momentos actuales para imponer determinada opinión en las mentes de ese magma ignorante llamado opinión pública. Diversos filósofos y especialistas, como Paul Virilio, lo han denunciado desde hace tres décadas. Todo el mundo es consciente de que la abundancia actual de información en cantidad se corresponde con su menor calidad y fiabilidad.
La crisis actual es una oportunidad para superar el agotamiento y perversión del impulso regenerador que supuso la Transición, abandonado por intereses espurios y cortoplacistas en los años noventa. Para acompañar la necesaria y merecida purga económica que nos espera, se necesita una explicación que mitigue el dolor de la cura, un programa ideológico que puede resumirse en la frase ‘Volver a lo básico’. Todo lo que fue inmolado, despreciado, pisoteado en pos del dinero debe volver a la lista colectiva de prioridades:
La crisis europea, como el resto de las crisis que nos aquejan, son crisis sistémicas, son síntomas del cambio de era y de paradigma que los visionarios esperaban para el año dos mil y sólo se ha retrasado una década. La Unión Europea agoniza de sobredosis geográfica y anemia competencial. El euro no ha podido solventar las enormes diferencias internas. Se mantendrán las apariencias, pero una Europa Unida queda aplazada por las diferencias irresolubles entre el norte y el sur, entre el este y el oeste, entre las grandes naciones, entre las grandes y las pequeñas, y entre las pequeñas entre sí.
Jueves, 16 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes
Urbano Sánchez García
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Jesús Mauleón
Javier Madrazo Lavín