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Cambios en el Vaticano: el Papa mantiene el control de la Curia

Colocando un 'outsider' al frente de los obispos, y creando un nuevo organismo para que un firme partidario no tenga que abandonar la Curia, Benedicto XVI promociona en la tupida estructura vaticana a dos intelectuales nada pacatos. Se va el 'gastado' cardenal Re mientras el arzobispo Fisichella se demuestra imbatible. Ahora intentará la imposible tarea de la reconquista católica de Occidente. No se esperan resultados a corto plazo sino un plan estratégico de largo alcance.

El Papa ha nombrado al cardenal Marc Ouellet, P.S.S., hasta ahora arzobispo de Québec (Canadá), prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina. Sucede en estos dos cargos al cardenal Giovanni Battista Re, cuya renuncia fue aceptada por límite edad. Nacido Re el 30 de enero de 1934, hacía ya año y medio que había cumplido su edad de jubilación. El 'ministerio episcopal' del Vaticano es el tercero en influencia, tras la Secretaría de Estado y Doctrina de la Fe, y como responsable de los cinco mil obispos de todo el mundo, tiene una impronta decisiva en el nombramiento y promoción del alto clero católico.

Re era un peso fuerte de la Curia, considerado incluso con algunas posibilidades de elección en el último cónclave, y representante del tradicional 'partido curial' que vela siempre por los intereses y privilegios de la Curia Roman. Suele representar posiciones centristas y sus principales exponentes eran considerados Angelo Sodano, Crescenzio Sepe, y el mismo Giovanni Battista Re, con la ayuda del anciano muñidor Pio Laghi. Dado el fracaso de una posible alianza con los 'montinistas' en el último cónclave que eligió a Ratzinger, ni siquiera tuvieron oportunidad de plantear un consenso en torno al arzobispo Dionigi Tettamanzi, que era su candidato de compromiso. Apoyaron la elección de Benedicto XVI y éste los ha tratado con singular deferencia.

Re había cometido algunos graves errores al frente de su dicasterio, relacionados con nombramientos polémicos en Polonia y Austria. Se le considera poco proclive a este Papa; tuvo una intervención desafortunada en el episodio del levantamiento de la excomunión a los obispos lefebvrianos: el 22 de febrero pasado, violando la norma tácita vigente en la Curia de no criticarse en público, afirmó ante testigos, en el autobús que conducía a un grupo de dignatarios vaticanos a una ceremonia religiosa, que su colega Darío Castrillón Hoyos «me dio sólo unas horas para firmar el decreto, todo porque pronto cumplirá los ochenta años y debe jubilarse. Si el problema no se solucionaba ya, sería demasiado tarde para él».

LA PROMOCIÓN DE FISICHELLA

Coincidiendo con ello, el Papa nombraba presidente del nuevo Consejo Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización al arzobispo Salvatore Fisichella, de 59 años de edad, una figura emergente y polémica en el Vaticano actual. Este nuevo organismo había sido anunciado por el Papa el lunes pasado: 'He decidido crear un nuevo Organismo, en forma de “Pontificio Consejo”, con la tarea peculiar de promover una renovada evangelización en los países donde ya ha resonado el primer anuncio de la fe y están presentes Iglesias de antigua fundación pero que están viviendo una progresiva secularización de la sociedad y una suerte de “eclipse del sentido de Dios”, que constituyen un desafío a encontrar medios adecuados para volver a proponer la perenne verdad del Evangelio de Cristo'. Reevangelizar el Occidente ex-Cristiano, en suma.

Aunque nada se sabe sobre la estructura y composición del nuevo organismo, supone aumentar la burocracia vaticana, cuando lo que se esperaba de Benedicto XVI era aligerarla.

Puede pensarse nada casual que este par de decisiones se hayan anunciado conjuntamente: el jubilado Re se había enfrentado al promocionado Fisichella en uno de los casos recientes más sonados, el de la niña de Recife durante la primavera de 2009: en el estado brasileño de Recife, una niña de nueve años, a quien su padrastro había violado, aborta en medio de una gran polémica nacional. El obispo excomulga de inmediato al equipo médico. El caso recibe gran atención de los medios de comunicación.
Rino Fisichella, presidente de la Pontificia Academia de la
Vida, y por tanto máxima autoridad curial en el tema, se despacha
de manera inusualmente radical y dura contra la medida
de excomunión en un artículo editorial y firmado en el diario
vaticano.

Y contra Fisichella, el cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación Vaticana para los Obispos, en una entrevista publicada en el diario La Stampa, sale en defensa del excomulgador, como lo hace la Conferencia Episcopal de Brasil. Intramuros del Vaticano, la desautorización de Re a la editorial de Fisichella en L'osservatore romano', se vive como «un conflicto dentro de la jerarquía a los
más altos niveles». Debido a la fama del autor, los cargos que
ocupa y (sobre todo) los contenidos, el artículo de Fisichella
estaba seguramente entre los controlados y autorizados por la
Secretaría de Estado vaticana. ¿Contaba con el plácet
de Bertone?

«La Santa Sede, al publicar el artículo de Fisichella en el
L’Osservatore Romano, ha mostrado que antepone el objetivo de
apaciguar las disidencias con la opinión laica, con el presidente
Luiz Inácio Lula da Silva y su gobierno, a la defensa de la Iglesia brasileña y de su campaña pro vita. Con esta forma de proceder se ha trasladado el conflicto al interior de la jerarquía, con lo que además se ha suscitado una controversia al insinuar la autorización del aborto en casos como el que está en discusión», escribía Sandro Magister.

En su encuentro con los periodistas el 21 de marzo en Luanda, durante el viaje de Benedicto XVI en Camerún y en Angola, Lombardi respaldaba a Fisichella: 'Son válidas las consideraciones de monseñor Rino Fisichella —dice—, quien en L’Osservatore Romano ha lamentado la rapidez con que el arzobispo de Recife declaró la excomunión'.

De nuevo se reproducía el síndrome Williamson en la Curia: al intentar evitar o encarar fuertes reacciones externas, afloran divisiones internas, surgen voces disonantes. Fisichella y Lombardi, por un lado y con el posible apoyo de Bertone, y por otro lado, Re, los obispos brasileños y algunos otros. Un debate sobre oportunidad, no de principios. Es de táctica; razón de más para no mantenerlo en público, como nunca hasta ahora había hecho la Iglesia.

La posición de Fisichella creó, especialmente en América Latina, una ola de artículos y editoriales señalando que la Iglesia había "suavizado" su posición sobre el aborto, y fue usado incluso políticamente en Nicaragua para tratar de revertir la prohibición a todo tipo de abortos. Como consecuencia llegaron cartas de protesta 'de altas personalidades de la vida política y eclesial' al Vaticano.

A los pocos meses, la Congregación para la Doctrina de la Fe emitió una 'clarificación' confirmando las enseñanzas de la Iglesia sobre el llamado aborto "terapéutico", que "no ha sido ni nunca podrá ser" aceptado por la doctrina católica. Reconocía la confusión generada 'por recientes declaraciones de una autoridad vaticana', y quería ser respuesta precisa, a la "manipulación e instrumentalización" de un artículo publicado por Mons. Rino Fisichella en L'Osservatore Romano del 15 de marzo de 2009.

El respaldo no bastó, y aunque fuera negada oficialmente su existencia, cinco miembros de la Pontificia Academia para la Vida firmaron una carta en febrero pasado en la que criticaban a su presidente Fisichella. Lombardi declararía que 'tal documento no ha sido entregado ni al Santo Padre, ni al Cardenal Secretario de Estado, que serían los destinatarios naturales', para añadir que 'sorprende y no se ve correcto que tal documento tenga una circulación pública".

Los firmantes eran el profesor británico Luke Gormally, ex Director del Linacre Centre for Healthcare Ethics; la venezolana Christine de Marcellus de Vollmer, Directora de Alianza para la Familia, Mons. Michel Schooyans, profesor emérito de la Universidad de Lovaina, Bélgica, la Dra. Maria Smereczynska (Polonia) y el Dr. Thomas Ward, Presidente de la National Association of Catholic Families (Inglaterra). Y la carta terminaba: "Lejos de crear unidad y verdadera armonía en la Academia, el discurso de Fisichella del 11 de febrero tuvo el efecto de confirmar en las mentes de muchos de sus miembros la impresión de que estamos siendo guiados por un eclesiástico que no entiende en lo absoluto lo que conlleva el respeto absoluto de vidas humanas inocentes. Éste es un absurdo estado en los asuntos de la Pontificia Academia para la Vida que solo puede ser rectificado por aquellos que son responsables de su nombramiento como Presidente".

El Papa ha cedido a las presiones y apartado a Fisichella de tan polémico e importante cargo. Pero lo ha hecho de una manera impensable: poniéndolo al frente de un nuevo organismo de la Curia.O como dirán los críticos, creando un nuevo organismo a su medida.

UN CANADIENSE EN ROMA

Como nuevo prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, el Papa ha nombrado al Cardenal Marc Ouellet, P.S.S., de 66 años de edad, hasta ahora Arzobispo de Québec y primado del Canadá. Oullet que ostentó la representación del Papa en el reciente Encuentro Mundial de las Familias en México, refuerza su posición ascendente como claro aspirante a la sucesión del actual Papa. Antes había organizado con notable éxito el Congrego Eucarístico Internacional de 2008, y fue eficiente relator general de uno de los últimos sínodos. En su diócesis, francófona y católica, anida la iglesia más liberal del mundo, y Oullet es un producto bilingüe y multicultural. Tiene experiencia curial como secretario de un pontificio consejo, y experiencia en lidiar con una de las sociedades más agnósticas del planeta. Es teólogo y ratzingeriano. Su edad, su formación y su continente de procedencia son adecuados para colocarle en la recta de salida de un próximo cónclave.

Para sustituir a Fisichella al frente de la Pontificia Academia para la Vida se promociona a su actual segundo en la misma, el español Ignacio Carrasco de Paula, miembro del Opus Dei, de 73 años de edad, y hasta ahora Canciller de la Academia. Para relevarle como Rector Magnífico de la Pontificia Universidad Lateranense, se elige al religioso Enrico dal Covolo, S.D.B. Se espera también como inminente el relevo del cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, por el obispo Kurt Koch quien, según la prensa alemana, ya habría anunciado su partida a su clero diocesano.


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Comentarios
  • Comentario por gotsdelluvia 16.10.10 | 23:50

    También para el Sr. Salvatore Mancuso, experto en Ginecología y Obstetricia de la Pontificia Academia por la Vida del Vaticano

    Leo con asombro infinidad de locuciones, pensamientos y sentencias de todo tipo con referencia al derecho a la vida, derecho a la identidad, y toda clase de derechos que tiene el ser humano a día de hoy o que pretende tener.

    Me cuesta pensar la diferenciación tan absoluta que se hace de los derechos de los embriones por reproducción asistida a la de los embriones reproducidos por el método clásico de toda la vida, pero sobre todo me cuesta entender porque hay una indiferencia absoluta para con los embriones que han sido concebidos por el método clásico que se han convertido en fetos y posteriormente en seres humanos, hijos de sus madres y padres………. pero que han terminado en manos ajenas, sigue el resto de la carta en http://adoptadosbilbao.blogspot.com porque aquí está reducido el espacio.
    Atentos saludos, los espero en http://a...

  • Comentario por jalon 05.08.10 | 23:36

    Somos mayoría, hay 30.000 mesas electorales, los que tenemos familiares asesinados por los vándalos de la Cruzada. En especial los párrocos con la falange. Y no sólo en la cruzada contra los infieles, sino mucho después. De los últimos, Julián Grimau, en 1963, con mayoría de ministros del Opus en el gobierno, y pese a pedir clemencia el Papa.

  • Comentario por Francisco 05.08.10 | 08:25

    Aparte de estar totlamente de acuerdo con el comentario de VICENT, le sugiero un próximo tema para su columna, ya que está transpira un aroma a "cotilleo eclesial" que tira p'atrás, o de crónica pseudofutbolística de la actualidad religiosa. Nos podría hablar de las declaraciones del juez millonario (no en razón, sí en dinero por conferencia dada) Baltasar Garzón, que en un curso de verano, junto al superteólogo estrella Juan José Tamayo (otro que no escatima caché en sus conferencias, libros, etc.) dijo algo así como que la Iglesia Católica había participado en la guerra civil española. Esto, dicho como una generalización, podría ser constitutivo de una querella y de un delito de injurias y calumnias. Sobre todo, para quienes, como yo, tenemos familiares religiosos asesinados por los vándalos del Frente Popular al poco de iniciarse la guerra civil. Pero que no se preocupe el juez Garzón, que van a ser beatificados pronto. ¿Por qué ses tolera la mentira en Religión Digital?

  • Comentario por VICENT 10.07.10 | 13:49

    y quién si no el Papa debe mantener el poder sobre la Curia?

  • Comentario por jalon 03.07.10 | 23:27

    2.- La Nación española considera como timbre de honor el acatamiento a la Ley de Dios, según la doctrina de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, única verdadera y fe inseparable de la conciencia nacional, que inspirará su legislación.
    Opino, humildemente, que lo de menos es que el Movimiento fuera anticonciliar, lo grave es que define el genocidio. Genocidio cuya investigación, o negativa a investigarlo, dominará la próxima campaña electoral. Y la iglesia no es ajena.

Lunes, 22 de octubre

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