¿Pueden estar en Fátima algunas claves de la situación actual de la Iglesia, que el mismo Papa no ha dudado de calificar de 'terrorífica'? Mientras algunos creen aún en que existen claves de lo que ocurre en supuestas revelaciones de la Virgen todavía ocultas, y otros ven relación entre el estallido del síndrome pederasta y los intentos de acabar con el cisma lefebvriano, Benedicto XVI aterrizó a las 11,00 en Lisboa, dando inicio a su decimoquinto viaje apostólico. "Vengo como peregrino de la Virgen de Fátima', ha dicho en su explicación del viaje. Todavía en el avión declaró: 'No sólo de fuera vienen los ataques al Papa y a la Iglesia. Los sufrimientos de la Iglesia vienen más bien de su interior, del pecado que existe en la propia Iglesia. Esto es algo que siempre hemos sabido pero que hoy lo vemos de un modo realmente... (inflexión en la voz, unos segundos de silencio)... aterrador. La mayor persecución a la Iglesia no viene de sus enemigos de fuera, sino que nace del pecado en la Iglesia, que tiene una profunda necesidad de penitencia, de aceptar la purificación, de implorar perdón sin olvidar la necesidad de la justicia'.
No se condena ni sanciona a ninguno de los actuales dirigentes de los Legionarios de Cristo por complicidad con los graves delitos cometidos por el fundador, tal como pedían insistentemente grandes sectores de la Iglesia. Se corregirán los estatutos internos para suavizar el secretismo y la obediencia ciega; se colocará un delegado personal del Papa al frente de la organización tal como se hizo con la Compañía de Jesús en 1981, y se enviará un Visitador Apostólico para que consuele y mantenga a los miembros del Regnum Christi, que agrupa a 70.000 fervorosos católicos en 30 países hoy desamparados por la gravedad de lo descubierto.
Miércoles, 30 de mayo
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo