El obispo canadiense Raymond Lahey, máxima autoridad eclesial en la provincia de Nueva Escocia, fue detenido el pasado 1 de octubre por posesión de pornografía infantil. Las autoridades presentaron cargos contra el obispo el 25 de septiembre y éste dimitió de su puesto al día siguiente -antes pues de su detención-, aunque no explicó las razones y se limitó señalar que necesitaba tiempo para su "renovación personal". El Papa aceptó su renuncia inmediatamente. Lahey, obispo de la diócesis de Antigonish, en la provincia de Nueva Escocia, se encuentra en libertad condicional tras pagar una fianza de 8.370 dólares estadounidenses.
Miércoles, 30 de mayo
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo