Un día antes de romperse la muñeca derecha, el Papa firmó una serie de ceses y nombramientos entre los que destaca el cese del número dos de la sección de asuntos generales de la Secretaria de Estado, un cargo equivalente al de subsecretario de Interior en los gobiernos seculares, y el de otro destacado integrante de lo que se denomina en la Curia la 'Sacra Corona', un grupo de prelados, altos cargos de la burocracia de la Secretaría de Estado, que constituirían un reducto de la tendencia 'postconciliar' abiertamente contraria al papado de Benedicto XVI. Los prelados Caccia y Viganò han sido 'promocionados' al Líbano y al gobierno de la Ciudad del Vaticano, lejos de sus estratégicos puestos en la Secretaría de Estado. Mientras, el accidente del Papa, -una caída de la que no habríamos tenido noticias si no hubiera producido la desgraciada rotura de su muñeca derecha-, vuelve a plantear lógicas interrogaciones sobre la salud de un hombre de 82 años que desempeña uno de los cargos más difíciles del mundo en nuestro días.
Gabriele Giordano Caccia ha sido sustituido como Asesor para Asuntos Generales, el 'ministerio del Interior' del Vaticano, encargado entre otras cosas de la dirección y coordinación de todas las oficinas de la Curia, y de la vigilancia sobre los organismos oficiales de comunicación. Su envío como nuncio apostólico en Líbano, aunque va acompañado de la dignidad de arzobispo, puede interpretarse como consecuencia de la crisis que conmocionó al Vaticano durante el primer trimestre de este año, a raíz del levantamiento de la excomunión a los cuatro obispos lefebvrianos, en la que afloraron graves errores de descoordinación entre la Congregación de Obispos, la Comisión Ecclesia Dei, la Oficina de Información de la Santa Sede y la misma Secretaría de Estado.
También el arzobispo Carlo Maria Viganò, hasta ahora delegado para las representaciones pontificias con categoría de nuncio apostólico, y junto a Caccia integrante de lo que se denomina irónicamente «Sacra Corona», una especie de 'secretaría' dentro de la Secretaría de Estado, ha sido alejado de la sección cde asuntos generales para 'promocionarle' al cargo de secretario general de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, sustituyendo al obispo Renato Boccardo que será arzobispo de la pequeña diócesis italiana de Spoleto-Norcia.
Caccia, nació en Milán (Italia) en 1958 y fue ordenado sacerdote en 1983. En Líbano, sustituirá al arzobispo Luigi Gatti hecho ahora nuncio apostólico en Grecia. Para sustituir a Caccia, el Papa ha nombrado al sacerdote estadounidense Peter Brian Wells, que era actualmente consejero de nunciatura en esa misma sección para Asuntos Generales de la Secretaría de Estado. Wells nació en Tulsa, Oklahoma, el 2 de mayo de 1963 y estudió teología en Roma como alumno del Colegio Norteamericano. En 1990, alcanzó el bachiller en Teología en la Universidad Pontificia Gregoriana. Se licenció y doctoró en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia Gregoriana, respectivamente en 1998 y 1999. Tras entrar en el servicio diplomático de la Santa Sede, el 1 de julio de 1998, ha desempeñado su labor en la nunciatura apostólica en Nigeria y, desde 2002, en la sección estaba destinado en la Curia de Roma, en los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado.
Otro alto funcionario con rango de consejero de nunciatura en la misma sección de la que formaba parte Burke, Franco Coppola, ha sido enviado como nuncio apostólico a Burundi, probablemente también como consecuencia de la pasada crisis. Coppola se ocupaba del Medio Oriente.
El asesor para los Asuntos Generales tiene un papel decisivo en la Secretaría de Estado, el dicasterio de la Curia Romana que colabora más de cerca con el Papa en la guía de la Iglesia universal y que se divide en dos secciones: la sección para los Asuntos Generales y la sección para las Relaciones con los Estados.
La Sección para los Asuntos Generales está bajo la dirección del Sustituto para los Asuntos Generales, normalmente un arzobispo, en estos momentos monseñor Fernando Filoni, del cual es ejecutor el asesor Caccia ahora destinado al Líbano. En su momento, es decir en el primer año del pontificado del actual Papa, se dijo que Caccia aspiraba a ser promocionado al puesto para el que finalmente fue nombrado Filoni.
Otros notorios miembros de la poderosa 'sacra conora', la burocracia diplomática que ostenta el poder 'de facto' de la Curia son monseñor Polvani, sobrino de Viganò, y Paolo Sardi, también funcionario de alto nivel.
Caccia fue un estrecho colaborador del anterior 'primer ministro' Angelo Sodano, y consecuentemente se le atribuía falta de sintonía con su sucesor en el cargo, el estrecho colaborador del papa Ratzinger, Tarzisicio Bertone.
Sodano mostró su disgusto por el relevo retrasando varios meses su desalojo de las dependencias privadas que corresponden al Secretario de Estado en el Palacio Apostólico, a pesar de que hace tres años que tenía preparada su nueva residencia en el Colegio Etíope. Aspiraba a algo mejor, un apartamento de 400 metros cuadrados en la antigua sede del Santo Oficio, que finalmente se le ha negado. Bertone ha estado esperando -quizás pacientemente- en Torre di San Giovanni hasta que finalmente Sodano ha hecho las maletas.
Antes de ello, y para despedirse por todo lo alto, Sodano presentó un libro titulado: "La levadura del Evangelio. La presencia de la Santa Sede en la vida de los pueblos", para el que 'sus' monseñores Gabriele Giordano Caccia y Pietro Parolin, respectivamente asesor para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado y subsecretario para las Relaciones con los Estados del mismo organismo, ejercieron como presentadores.
Recogía doce de sus discursos de carácter diplomático y eclesial, una cuidada selección de casi dieciséis años, al servicio de dos Papas: Juan Pablo II y Benedicto XVI. En el actoi, Caccia diría que el libro "recoge la experiencia madurada en el tiempo como pastor de almas; un pastor al que no se ha confiado directamente una porción del pueblo de Dios, sino el privilegio de cooperar en el cuidado del entero rebaño del Señor junto al sucesor del apóstol Pedro (...) La razón de ser de la Iglesia en el mundo no es otra que la de continuar la obra de su Señor' como la definiera Sodano, recordó Caccia. "Esa definición es todavía mas verdadera en nuestra época cuando los retos principales no son de tipo económico o técnico, sino ante todo de tipo ético y espiritual".
Es el Subsecretario para las relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado, monseñor Pietro Parolin, el único superviviente ahora del antiguo equipo del cardenal Sodano.
LA CAÍDA DEL PONTÍFICE
Los decretos fueron firmados el jueves pasado. A la mañana siguiente, el Papa cayó al suelo en circunstancias aún no establecidas y se rompió la muñeca derecha. Trasladado inmediatamente al hospital en helicóptero desde su residencia de vacaciones, frue sometido a una pequeña operación y posterior inmovilización del brazo afectado.
Una declaración emitida este sábado por el padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, explica que "el Papa ha transcurrido la noche tranquilamente y sus condiciones generales son buenas. Esta mañana ha celebrado misa y ha desayunado. El dia se desarrolla de manera prácticamente normal. El Papa está 'aprendiendo' a vivir con la muñeca derecha escayolada y con los inconvenientes que esto supone. Lo más doloroso para él es tener que renunciar a escribir a mano, algo que pretendía hacer con frecuencia en estos días".
El azar y el destino han establecido que las medidas disciplinarias en la Secretaría de Estado fueran las últimas que el Papa ha podido firmar con su mano derecha antes de fracturarse la muñeca, a consecuencia de una caída que oficialmente se niega categóricamente que haya sido consecuencia de un desmayo.
UNA 'MALA SALUD DE HIERRO'
La 'limpia' en el departamento clave del gobierno central de la iglesia católica, y la caída del Papa al día siguiente, que ha supuesto la rotura de su muñeca derecha, son acontecimientos concatenados que conducirían una vez más a reflexionar sobre la marcha del actual pontificado y las perspectivas de futuro de una iglesia católica amenazada por múltiples peligros. Cuáles son las opciones de futuro que se abren ante un eventual 'post ratzingerismo' son el objeto de reflexión de un próximo libro del autor de estas líneas, cuya aparición está prevista el próximo otoño. Del mismo extraemos las siguientes consideraciones, correspondientes a un capítulo de su cuarta parte, titulada 'Y ahora, qué'.
Benedicto XVI celebró su 82º cumpleaños el pasado 16 de abril descansando unos días en Castel Gandolfo, la hasta ahora residencia veraniega de los Papas, habilitada para períodos de retiro cada vez más frecuentes en el actual papado, dada la edad de su titular.
'Goza de buena salud actualmente, pero es un hombre mayor, y precisamente considerando su edad y sus problemas posibles, no fue prudente que viniera a Ciudad de México por la altura'. El cardenal Francisco Robles Ortega explicaba así la cancelación de la presencia del Papa en el Encuentro Mundial de las Familias en México en enero de 2009. Y el arzobispo de Monterrey añadía: “Tanto México como el Papa mantenemos ese anhelo de encontrarnos; aquí dependerá de dos factores: primero, el Papa tiene una agenda muy amplia que mira a todos los países del mundo. Y también va a depender de su salud'.
Efectivamente, todo en la iglesia católica está pendiente de la salud de un Papa de 82 años. Aunque de momento se muestra más saludable que la media correspondiente a su edad, ya durante este primer cuatrienio han aparecido los consabidos y comprensibles temores y rumores sobre la misma. En abril de 2008, el diario francés ‘Le Figaro’ titulaba «La salud del Papa comienza a alimentar los rumores de sucesión» haciéndose eco de quienes atribuían a Benedicto haber retornado especialmente fatigado de su viaje Estados Unidos. La Oficina de Información de la Santa Sede inmediatamente aseguró que el artículo carecía de fundamento, y al día siguiente Benedicto reaparecía en público para ordenar a 29 sacerdotes y demostrar que no le pasaba nada.
Ciertamente, el viaje a Estados Unidos había sido demasiado largo e intenso. Y aún tuvieron que desoírse muchas presiones para que aumentara su presencia en actos y recepciones. «Benedicto XVI está bien y es paradójico que se generen dudas sobre su salud precisamente al regresar del viaje más exigente del pontificado, en el que el programa no ha experimentado ninguna reducción y era evidente la alegría con al que el Papa ha respondido a la acogida recibida», declararía el responsable de la información vaticana.
«Es curioso que las dudas sobre la salud del Papa hayan surgido en un momento en el que todo demuestra que no tienen fundamento», aseguraba. Lombardi no explicó por qué le parecía curioso. A lo mejor quería decir 'absurdo'. A lo peor se refería a una premeditada intoxicación informativa. En su viaje a los Estados Unidos del 15 al 20 de abril del pasado año, cuando se cumplía el tercer año de su primer cuatrienio, el Papa había pronunciado 19 discursos u homilías, había mantenido numerosos encuentros con las más altas autoridades políticas y eclesiales, había dado una rueda de prensa en el avión, y había cumplido con una apretadísima agenda, seguida constantemente a través de las pantallas de televisión de todo el mundo. Era un hecho que había trabajado demasiado, y que tuvo que notarlo a su regreso.
El artículo de «Le Figaro» , firmado por Hervé Yannou, afirmaba que el 19 de abril al Papa se le notaba cansado al celebrar la misa en la catedral neyorquina de San Patricio, y que al final fue ayudado por sus asistentes «para no dar un traspiés bajo el peso de sus pesados ornamentos litúrgicos, se dijo oficialmente». «A todo sacerdote que celebre con ornamentos muy pesados y largos se le ayuda para que no caiga al descender los escalones el altar», fue la respuesta de Lombardi.
Los rumores sobre la salud del Papa de «Le Figaro» se basaban, además, en el hecho de que se había suspendido sin previo aviso su audiencia general el miércoles posterior a su regreso. «La audiencia del miércoles pasado había sido anulada dos meses antes, en previsión del viaje», atajaba el portavoz vaticano. «La necesidad de descanso tras un viaje al otro lado del océano es totalmente obvia, como lo sabe bien quien haya cambiado de huso horario». Incluso, añadía Lombardi, Benedicto XVI no pudo disfrutar totalmente de este reposo, pues en ese día tuvo que participar en las exequias por el cardenal Alfonso López Trujillo, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, en la Basílica del Vaticano.
El Papa parecía cansado en los últimos tiempos; había reducido sus compromisos desde semanas antes, y en el Vaticano preocupaba su salud, decía el diario francés, haciendo hincapié en el creciente protagonismo del secretario de Estado, Tarcisio Bertone, quien siendo también Camarlengo, jugaría un papel clave en una sucesión en el pontificado. Junto a él, como papables, Yannou nombraba a algunos de los rivales más importantes de Ratzinger en el pasado cónclave, como el jesuita argentino Bergoglio y el hondureño Madariaga, del que se acababa de publicar en Francia un libro-entrevista en el que planteaba que el futuro Papa no debería en modo alguno ser europeo.
El Pontífice había cumplido 81 años mientras estaba en Estados Unidos. "Sube y baja las escaleras, está todavía ágil, pero tiene la edad de sus arterias y, no es un secreto para nadie, es frágil de corazón. Se ha cuidado siempre, pero desde hace unos meses ha reducido aún más el número de audiencias y limitado el número de participantes: a veces, si la agenda está demasiado llena, no lee el discurso destinado al grupo sino que lo entrega al responsable", decía Le Figaro. "En Pascua renunció a seguir a pie el tradicional Vía Crucis en el Coliseo y no se recogió en plegaria, como en los años anteriores, con el rostro hacia el suelo ante el altar mayor de San Pedro durante la liturgia del Viernes Santo". Según el diario, "el Papa asume la presidencia de todas las grandes ceremonias a que obliga su cargo, pero delega mucho, y con motivo de la edad lo hará sin duda cada vez más".
No había pasado un mes, cuando el Papa tropezó y cayó de rodillas durante la misa de Pentecostés que celebraba en la Basílica de San Pedro ante miles de fieles. Se alzó de inmediato ayudado por sus asistentes y el episodio "no tuvo la más mínima consecuencia para el Santo Padre, que está muy bien", diría más tarde su portavoz. Los fieles suspiraron aliviados al ver que Benedicto XVI se ponía de pie sonriendo y proseguía con la misa sin inconvenientes. Luego recitó el "Regina Coeli" con total normalidad.
El incidente tuvo lugar tras incensar el altar, al comienzo de la misa en el altar mayor de la Basílica, y parecía deberse a un tropezón en el peldaño de la pequeña tarima sobre la que estaba apoyado su sillón. 'Estuvo en el suelo no más de un segundo; ayudado por el personal de ceremonial que estaba junto a él, fue hasta su sitio e inició la misa normalmente", explicó Lombardi. Pero todo indicaba que esa primavera el Papa Ratzinger había experimentado un bajón de energías como el que ya le aquejara hacia 1992.
¿UNA HEMORRAGIA CEREBRAL?
Su percance más importante, digamos claramente que de extrema gravedad, fue la supuesta hemorragia cerebral en 1991 por la que estuvo hospitalizado un mes. Nunca se ha reconocido oficialmente. Volvería al hospital tras darse un golpe en la cabeza de resultas de una caída en el baño un año después. La caída pudo ser originada en un desmayo quizá secuela del problema anterior.
Según John Allen, el derrame cerebral le forzó a un tiempo indeterminado de convalecencia, pero finalmente su recuperación fue completa. E diario alemán más vendido, el famoso Bild, ha publicado que el internamiento en el hospital duró un mes y que todavía hoy sufre frecuentes desmayos. El Bild tiene muy mala fama pero nunca ha pagado una querella por equivocarse en sus revelaciones.
'Hace dos años (hacia 1993) tuvo una fatiga permanente, pero parece que salió de ello y puede decirse que actualmente goza de buena salud', opinaba Allen en los primeros tiempos del pontificado: 'Pienso que tiene clara conciencia de que el suyo no puede ser un pontificado largo y que tiene por delante una espantosa cantidad de asuntos'.
Según el cardenal austriaco Christoph Schönborn, alumno y amigo, en el momento de anunciar que tomaba el nombre de Benedicto XVI tras la cuarta y última votación del cónclave, aludió irónicamente a que su pontificado sería breve como el de su antecesor en nombre, Benedicto XV. Éste reinó de 1914 a 1922, ocho años, algo que con 78 años de edad como es su caso, no estaría nada mal.
VUELOS TRANSOCEÁNICOS
En julio guardó reposo absoluto antes de iniciar su viaje a Australia con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Luego viajaría a Francia del 12 al 15 de septiembre. En ambos viajes, su rendimiento fue perfecto. Benedicto adelantó sus vacaciones y se trasladó en helicóptero el miércoles 2 de julio, después de la audiencia general, pasado el mediodía, hasta la localidad de Castelgandolfo, donde está su residencia veraniega, a unos 30 kilómetros al sur de Roma. Allí permaneció descansando y preparando su viaje intercontinental a Australia, hasta el sábado 12 de julio en que viajó con destino a Sydney en un vuelo de 22 horas, el más largo hasta ese momento de su pontificado.
A su vuelta a Roma el 21 de julio, retornó directamente a la misma residencia de Castelgandolfo en vez de esperar al 28 siguiente en que se había anunciado oficialmente el inicio de su período de vacaciones. Ese año Joseph Ratzinger eligió para su reposo estivo un pequeño seminario ubicado en Bressanone, población montañosa localizada en la Región del Trentino-Alto Adige, al norte de Italia y en la frontera con Austria. A mediados de agosto regresó a Castelgandolfo donde se mantuvo a salvo del calor romano hasta finales de septiembre. Durante el período estival, la Prefectura de la Casa Pontificia confimó la suspensión de todas las audiencias privadas y especiales, así como las audiencias generales de los miércoles 9, 16, 23 y 30 de julio.
En septiembre de 2008, a la vuelta de su viaje a Francia, volvieron los rumores sobre su salud, pero fueron remitiendo por sí solos hasta desaparecer. En la última misa del gallo el mundo entero pudo verle cumplir la larga y fatigosa ceremonia sin el menor desmayo. Luego, el 7 de enero de 2009, presidiendo la primera audiencia general del año nuevo, mostró una fuerte ronquera producida aparentemente por un simple resfriado. "Lamentablemente me falta la voz, pero trato de hacerme entender. Gracias", dijo interrumpiendo la dificultosa lectura que realizaba de una catequesis dedicada al culto según San Pablo. El Papa terminó dando "gracias por su paciencia" a los asistentes.
Se ha dicho que todas las mañanas muy temprano pasea por la terraza de su apartamento mientras reza sus oraciones. El vaticanista italiano Andrea Tornielli dice saber que 'no hace deporte, no es su estilo, pero practica largos paseos por la montaña. No fuma, no bebe alcohol ni siquiera vino, sólo una cervecita de vez en cuando'. Y la verdad es que desarrolla una actividad enorme, extenuante incluso para alguien con veinte años menos.
Es proverbial la que una vez el mismo definiera como su 'mala salud de hierro'. Su rendimiento físico e intelectual es impecable. Todavía está vivo en el Vaticano el recuerdo de León XIII, elegido a los 68 años y pontífice hasta su fallecimiento a los 93, el tercer papado más largo de la historia. Si León XIII llegó a nonagenario, Benedicto XVI puede también hacerlo, y en ese caso puede quedarle a su pontificado al menos una década. El mantenimiento a fuerte ritmo de su agenda de viajes es señal clara de normalidad absoluta.
El doctor Patrizio Polisca acaba de asumir el cargo de médico personal del Papa, sustituyendo a Renato Buzzonetti, al servicio en el Vaticano durante los cuatro últimos pontificados. Polisca, de 56 años, especialista en cardiología, anestesia y reanimación, ya desde hace tiempo colaboraba con Buzzonetti en los cuidados del pontífice y es además presidente de la Comisión Médica de la Congregación para las Causas de los Santos.
Joseph Aloysius Ratzinger es el Papa de más edad desde 1730, cuando Lorenzo Corsini fuera también elegido a los 78 años y unos meses con el nombre de Clemente XII. Tenía muy mala salud, a menudo se veía obligado a guardar cama y le acosaba una incipiente ceguera. Aún así reinó diez años, emitió la primera bula contra la masonería, reglamentó el juego de la bonoloto y mandó construir la célebre Fontana di Trevi. Con los Papas, nunca se sabe.
Juan Pablo I falleció a los 33 días de elegido. Juan Pablo II a los 26 años, cinco meses y 16 días. En el caso de Benedicto, una década de pontificado sería mucho. En ese caso, el actual papado estaría en su ecuador.
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Es un lujo para los cristianos tener un Papa como el que tenemos.Obstenta el cargo con toda dignidad. Es sensible a los problemas actuales y los aborda con desmesurada inteligencia e integridad moral. Los católicos debemos estar orgullosos del Papa que tenemos. No tiene nada que ver con un cura vulgar y que me perdonen éstos últimos.La Iglesia católica se está situando en el lugar que merece, aunque me imagino que habrá problemas de liderazgo, es lógico.
Larga vida al Papa y a su equipo.
Saludos
Entorno a los Papa hey demasiado culto de personas. Pedro, el primer "Papa" no quiso que el centurión Cornelio se arrodelle ante él por consdierarse no más que cualquier ser humano en cuanto a la dignidad.
Hasta Jesús no quiso que le digen "Maestro bueno" que es una expresión mucho inferior a la de "Su Santidad". Así lo siente fascinado del Jesús histórico.
"No haremos un proceso histórico, no intentaremos saber quién ha estado equivocado y quién ha tenido razón. Las responsabilidades son compartidas. Únicamente diremos: '¡Reconciliémonos!'" Juan XXIII, 25 de enero de 1959, cuando anunció su propósito de convocar un Concilio.
DON JOSÉ CATALÁN DEUS, ESPECIALISTA EN ENCUENTROS CELESTIALES. LISTA DE PAPABLES. EL MALAQUIAS MODERNO.
ESTA PAPA ES UNA BENDITA PERSONA Y SE LE ESTÁN SUBIENDO A LA PARRA. NO LE IMAGINABAN ASÍ DE BONDADOSO Y LE ESTÁN FALTANDO AL RESPETO. EL PAPA ES UNA PERSONA SENSATA, AMABLE, CARIÑOSA, DISCIPLINADA, CULTA, SABE DE MÚSICA, EN FIN, SABE DE TODO MENOS DE UNA COSA: MANDARLES A TODOS USTEDES A LA PORRA.
PRECISAMENTE CUANDO ALGUIEN SE HACE MÁS PEQUEÑO HAY QUE RESPETARLE Y AYUDARLE MÁS PORQUE NOS ESTÁ CEDIENDO PARTE DE SU RESPONSABILIDAD .
ES UN FIEL TRABAJADOR DE CRISTO.
BAH,,, NO ENTIENDEN USTEDES DE NADA.
La burocracia vaticana y los rumores de su entorno alimentan muchos pronósticos que, algunas veces, resultan acertados.
sí, hay que considerar su edad y su salud, pero no deja de gobernar sabiamente la Iglesia.
Martes, 9 de febrero
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Miguel Blanes Coll
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Robert Blair Kaiser
Ediciones Khaf
Mario Bruzzone
JC Rodríguez, A Eisman
Juan Fernandez Krohn