El presidente electo de EEUU, Barack Obama, llamó por teléfono al papa Benedicto XVI para agradecerle el mensaje de felicitación que le envió tras ganar las elecciones, confirmó el Vaticano. La llamada telefónica se enmarcaría "en los intercambios normales de felicitaciones", indicó el portavoz vaticano, Federico Lombardi, pero no recordamos un caso anterior. Obama prometió el año pasado ante una convención de partidarios de liberalizar completamente el aborto, que sería lo primero que haría si era elegido presidente.
Lombardi no especificó si el nuevo 'emperador' y el pontífice católico hablaron de ello, o de temas colaterales, como la investigación con células madre embrionarias, a la que se opone el Vaticano, como acaba de reiterar el "ministro de Sanidad" de la Santa Sede, cardenal Javier Lozano Barragán. Obama también ha manifestado su intención de revisar decisiones de la actual Administración estadounidense relacionadas con la investigación con células madre.
El pasado día 5, Benedicto XVI envió un telegrama de felicitación a Barack Obama, en el que señaló que su elección constituía "un momento histórico" y abogó por que el próximo presidente de EEUU pueda construir un mundo de paz. El Pontífice pidió a Dios que ayude "a Obama y al pueblo americano para que con todas las personas de buena voluntad se pueda construir un mundo de paz, de solidaridad y de justicia". Pero los obispos estadounidenses están muy preocupados ante la que se les viene encima: la nueva legislación FOCA, de las iniciales de “Freedom of Choice Act,” que anularía más de 300 restricciones al aborto libre existentes en el país a nivel estatal y federal.
El cardenal Francis George de Chicago, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, al finalizar la reunión anual de otoño de la asamblea episcopal, advirtió al presidente electo de los problemas que traería una nueva legislación a favor del aborto: "Los obispos de la Iglesia católica en los Estados Unidos reconocen este momento de transición histórica y esperan con interés trabajar con el presidente electo Obama y los miembros de nuevo Congreso por el bien común de todos". Pero la unidad deseada en este momento de crisis seria imposible de lograr," si las políticas de la administración asumen como prioridad el aumento de los abortos. "Legislación pro-aborto agresiva, leyes y órdenes ejecutivas alienarán permanentemente a decenas de millones de estadounidenses, y serán vistas por muchos como un ataque al libre ejercicio de su religión". "El bien común se logra en la labor por una vida común basada en la recta razón y la buena voluntad por todos".
George había dedicado también su discurso de apertura de la Asamblea Plenaria en Baltimore, a la defensa de la vida de los no nacidos como parte del bien común del país, al mismo nivel que la justicia racial. "Estamos, quizás, en un momento en el que, por la gracia de Dios, todas las razas viven seguras dentro de la sociedad americana", añadiendo: "No hemos llegado al momento, sin embargo, en el que los católicos, sobre todo en la vida pública, puedan ser considerados como plenamente participantes en la experiencia estadounidense, a no ser que estén dispuestos a dejar de lado algunas enseñanzas fundamentales católicas sobre la justicia moral y política".
"Lo más importante es que la Iglesia permanezca fiel a sí misma y a su Señor en los años venideros, ya que sólo siendo auténticamente ella misma podrá servir a la sociedad y a sus miembros, en el tiempo y en la eternidad. En la promoción del bien común de nuestra sociedad, la justicia racial es uno de los pilares de nuestra doctrina social. La justicia económica, sobre todo con el pobre, tanto aquí como en el extranjero, es el otro. Pero la Iglesia guarda también y siempre la memoria, la convicción, de que la Palabra Eterna de Dios se hizo el hombre, se encarnó en el seno de la Virgen María, nueve meses antes de que Jesús naciera en Belén. Esta verdad celebra nuestra liturgia y está marcada en nuestro espíritu. El bien común nunca puede ser suficientemente encarnado en ninguna sociedad cuando los no nacidos pueden ser legalmente asesinados".
'LOS QUE DEBILITAN NUESTRA UNIDAD INTERNA'
George tuvo críticas contra sectores de la iglesia que no especificó: "Los que debilitan nuestra unidad interna hacen la misión externa de la Iglesia hacia el mundo más difícil, si no imposible", subrayó. "Jesús prometió que el mundo creería en él si somos uno: uno en la fe y la doctrina, uno en la oración y los sacramentos, uno en el gobierno y el pastoreo". "La Iglesia, su vida y enseñanza, no se acomodan fácilmente a los discursos dominantes en nuestros debates públicos. Como obispos, sólo podemos insistir que los que quieren imponer su propia agenda a la Iglesia, los que creen y actúan de forma autosuficiente, respondiendo sólo ante sí mismo, sean ideológicamente de derechas o de izquierdas, traicionan al Señor Jesucristo".
La conferencia episcopal, recordó el presidente ante los obispos presentes, es "un instrumento para ayudar a la unidad espiritual, para crear los lazos de afecto que nos ayuden a gobernar en comunión unos con otros, sobre todo en un mundo dividido y en una Iglesia que conoce el disenso de algunas de sus enseñanzas y el descontento con aspectos de su gobierno".
"El refuerzo de la relación de las personas con Cristo es nuestra principal preocupación y deber como obispos", aseguró el cardenal George. Dentro de esta preocupación el purpurado mencionó a los católicos de ambos partidos, "sobre todo al principio de una nueva administración y un nuevo Congreso. "Les respetamos y les amamos, y rezamos para que la fe católica guíe sus decisiones de modo que nuestra comunión pueda ser plena".
¿A quién o quiénes se refería George? Probablemente a los católicos 'pro-choice', que sobre todo en las filas demócratas, disienten de la doctrina oficial y son partidartios de que el aborto sea una responsabilidad plenamente personal. Pero la mención a 'los que debilitan nuestra unidad interna' en la asamblea episcopal no advierte simplemente a los laicos, por más que sean políticos importantes como el nuevo vicepresidente Laden. Y no parece que tuviera que ver con el arzobispo negro Gregory, que acaba de pedir un Papa de su raza.
LA PROPUESTA DEL ARZOBISPO GREGORY
El actual arzobispo de Atlanta, Wilton Daniel Gregory, había asegurado tras la victoria de Barack Obama que "ahora la Iglesia también está preparada para un Papa de color" en una entrevista al diario italiano 'La Stampa'. Gregory fue el primer presidente de origen africano de la Conferencia Episcopal estadounidense, cargo que ocupó entre los años 2001 y 2004.
El arzobispo Gregory ha acogido la victoria de Obama con entusiasmo y considera que su elección "es un gran paso para la humanidad" y el "signo de que, en Estados Unidos el tema de la raza y el problema de la discriminación han sido superados". "Obama presidente demuestra el grado de madurez que han adquirido los americanos". "Espero que sea la demostración definitiva de la reconciliación".
Según su punto de vista, "la Iglesia también ha dado saltos hacia adelante impresionantes. Creo que en el Vaticano, los últimos pontificados han llevado a cabo un trabajo excelente para transformar la Curia en una realidad internacional y cosmopolita, llevando a Roma a miembros de un amplio espectro de razas y naciones".
Por esta razón, ya en el próximo cónclave sería "ciertamente posible" que los cardenales eligieran a un Papa de color. "Hace tiempo que en la Iglesia hay una nueva mentalidad. Ya no está centrada en Occidente sino que es mundial". Así, "si Obama en la Casa Blanca es como el primer hombre que pisó la Luna, seguramente puede acontecer lo mismo con la sede de Pedro". Según el arzobispo de Atlanta, su propia elección, en el 2001, demuestra que los obispos estadounidenses eligieron alguien en el que tenían confianza, independientemente de su raza. Lo mismo puede suceder con el Papa, afirmó.
El mismo cardenal Joseph Ratzinger, antes del último cónclave, declaró que le hubiera gustado que el próximo Papa fuera africano. En el Colegio Cardenalicio actualmente figuran 9 cardenales electores negros.
Si bien los cardenales electores más numerosos sigan siendo los italianos, con 21 prelados, los que siguen son los estadounidenses, con 13 cardenales electores.
Sábado, 18 de febrero
Movimiento Rural Cristiano
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza
Religión Digital
Francisco Baena Calvo