La banca española es estupenda y está sanísima, y el que no lo crea es un antipatriota. Pero estamos presenciando un recorte histórico en sus 'rátings', los baremos con que se juzga la solovencia de las entidades bancarias. 15 cajas y 4 bancos españoles han visto afectada en lo que va de año deuda emitida por importe de más de 123.000 millones de euros. Mientras, el gobierno ha accedido a la 'sugerencia' del superbanquero Botín para que los ciudadanos no sepan los detalles de las operaciones de ayuda a la banca, a quiénes, por qué y cuánto. El plan de rescate será de 30.000 a 50.000 millones de euros. Ciudadanos descontentos están convocando manifestaciones en toda España para el sábado 15 de noviembre a las cinco de la tarde.
Mientrtas tanto, el paro aumenta a un ritmo de seis mil personas diarias, las prestaciones por desempleo subieron al doble en septiembre, la Seguridad Social se derrumba perdiendo más de 450.000 afiliados en doce meses, y la producción industrial baja más de un ocho por ciento. Ya no es crisis ni recesión: es desplome. La economía española se está desplomando, así de claro.
Standard & Poor’s (S&P), Moody’s y Fitch Ratings, las tres agencias internacionales que fijan la solvencia de las entidades financieras, han recortado el ráting a 19 bancos y cajas españolas en lo que va de año, lo que afecta a deuda emitida por importe de 123.669,01 millones de euros. Unos veinte billones, con b, de las antiguas pesetas. «Nunca se había visto un deterioro del crédito semejante, ni siquiera en la crisis del 92, aunque es cierto que también había menos emisores», apuntan en S&P, según informaba Daniel Badía en el diario económico Expansión.
Las tres agencias utilizan el mismo argumento para justificar la degradación que está sufriendo la banca española: la elevada exposición a los sectores inmobiliario y de la contrucción, en un entorno de fuerte desaceleración de la economía. En este sentido, las Cajas salen perdiendo, puesto que el 56,45% del saldo total de hipotecas se encuentra en manos de estas entidades, según los últimos datos de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), mientras que también acumulan el 54,61% del saldo de la financiación a los promotores, según cifras del Banco de España. Como consecuencia, las agencias han rebajado el ráting a 15 cajas frente a 'sñolo' cuatro bancos –BBVA ha sido la única entidad española que ha mejorado la calificación (de AA- a AA el pasado 13 de febrero). «El recorte de ráting refleja un rápido deterioro de la calidad de los activos de las Cajas españolas», apuntó Jesús Martínez, analista de crédito del sector de Standard & Poor’s, cuando la agencia le rebajó el ráting a Caja de Ahorros del Mediterráneo el 13 de octubre, de A a A-.
La morosidad supone otra de las grandes amenazas del sistema financiero español. Moody’s le rebajó el ráting a Caja Madrid dos escalones de golpe a finales de octubre, desde el Aa1 (equivalente a AA+ en la nomenclatura de S&P y Fitch) al Aa3 (equivalente a AA-), y d`´ias después S&P hizo lo mismo, al recortarle la calificación desde AA- a A+. Precisamente, el repunte de los créditos impagados fue uno de los argumentos de peso defendidos por ambas agencias para justificar esta acción.
Este goteo tiene visos de continuar en el corto plazo. Moody’s recortó el ráting de Banco Guipuzcoano del A2 a Baa1, mientras que en Banco de Valencia lo hizo desde el A2 al A3. A su vez, las agencias han rebajado la perspectiva de estable a negativa a otras 23 entidades en lo que va de año, lo que indica un paso previo a una posible rebaja de ráting. En total, mantienen en esta perspectiva a 32 firmas. «La economía española y el mercado inmobiliario han experimentado una caída más profunda de lo inicialmente anticipado, mientras que el deterioro de los mercados financieros internacionales continúa», apuntó Carmen Muñoz, analista de Fitch, en un informe de la semana pasada, en el que se incluye la rebaja de ráting de Caixa Laietana, desde BBB+ a BBB, sólo dos escalones por encima de lo que se considera ya bono basura.
Parte de los 123.669,01 millones de euros de deuda afectada en las entidades españolas, correponde a cédulas hipotecarias, instrumentos que mantienen el máximo ráting AAA porque cuentan con la garantía de los activos de la entidad, pero desde S&P reconocen que una rebaja sobre el emisor se traduce, en ocasiones, en un cambio de sentimiento del inversor sobre la deuda total.
Desde luego que el deterioro del crédito no ha sido un caso aislado de España. Moody’s ha rebajado el ráting a 72 entidades europeas hasta septiembre, con un volumen de deuda afectada de 927.100 millones de dólares (741.400 millones de euros). Se trata de la cifra más elevada de las dos últimas décadas, periodo durante el que la agencia computa los datos. El anterior récord se registró en 2001, con 31 entidades y un volumen de 525.500 millones.
ARREGLOS SECRETOS
Mientras, parece un hecho, porque la información brilla por su ausencia, que el gobierno repartirá su plan de ayuda a los bancos y cajas sin hacer público los nombres de los beneficiados y los importes convenidos. No, no era un malentendido ni una ocurrencia de indocumentados. Era verdad. Las ayudas públicas a los bancos y cajas españolas serán secretas. Los contribuyentes pondrán el dinero pero ni sabrán quién lo aprovecha, ni con qué motivos ni de qué forma. No parece correcto.
Gobierno y oposición parecen haber pactado que los bancos y cajas que se beneficien de la inyección de liquidez del Fondo Estatal de Adquisición de Activos Financieros, permanecerán anónimos. Pero aceptan ya que esas operaciones no permanezcan en secreto para siempre. "Aún no hay una decisión tomada sobre en qué momento puede ser oportuna la publicidad de los autores de las operaciones, pero lo que sí es seguro es que no se publicarán los nombres el mismo día de la subasta, porque sería un estigma para las entidades afectadas", dice el Ministerio de Economía y Hacienda.
Como toda información a los ciudadanos, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, informará cada cuatro meses a la Comisión de Economía del Congreso sobre a qué entidades se les ha comprado deuda y titulizaciones de calidad mediante las subastas del Fondo de Adquisición de Activos Financieros. Así lo ha confirmado el secretario de Estado de Economía, David Vegara, mientras se atreve a hablar de que aplicarán "la máxima transparencia".
Vegara fue muy explícito sin embargo en tecnicismos interesantes para sus interlocutores bancarios. El sistema de subastas es la fórmula elegida para que el Fondo de Activos Financieros compre aquellos bonos y cédulas que los bancos y cajas españolas no logran vender como antes en el mercado financiero internacional. Las entidades interesadas en vender su deuda y titulizaciones al Fondo de Adquisición de Activos puesto en marcha por el Gobierno, no podrán presentar ofertas inferiores a tres millones de euros, ampliables en múltiplos de un millón, en cada subasta y para "cada grupo homogéneo de activos". El Fondo tendrá dos carteras: una de activos adquiridos en firme y otra de activos adquiridos en operaciones de compraventa dobles. Mediante compra en firme, el Fondo podrá adquirir cédulas hipotecarias y bonos de titulización de activos respaldados por cédulas hipotecarias, siempre que hayan sido emitidas después del 15 de octubre de este año, estén admitidas a negociación en un mercado regulado y cuenten con la máxima calificación crediticia -triple A-. Mientras que con las operaciones de compraventa dobles -las denominadas "repos"-, el Fondo podrá comprar -además de cédulas hipotecarias y bonos de titulización de activos- bonos de titulización hipotecaria, siempre que estén respaldados por créditos concedidos a particulares, empresas y entidades no financieras. En este último tipo de compras, se podrán adquirir las emisiones posteriores al 1 de agosto de 2007 que estén admitidas a negociación en un mercado regulables y que cuenten "al menos" con la calificación doble A.
Recordó que las primeras subastas para adquirir activos serán "previsiblemente en la tercera semana de noviembre" y en diciembre, y a cada una de ellas se destinará un máximo de 5.000 millones. En la primera subasta los activos se adquirirán por compraventa doble, con un plazo de vencimiento de dos años, mientras que en diciembre, se comprarán en firme, con un plazo de vencimiento de tres años.
LUZ VERDE DE BRUSELAS
La Comisión Europea aprobó hoy el fondo diseñado por España para comprar activos sanos de los bancos con el objetivo de inyectar liquidez en el sistema financiero, que está dotado con hasta 50.000 millones de euros. Bruselas autorizó el plan español tras recibir un "paquete de compromisos" del Gobierno para limitar posibles distorsiones de la competencia. El fondo constituye un "medio adecuado" para resolver un "grave problema" de la economía española, dice la comisaria de Competencia, Neelie Kroes.
Hasta ahora, la Comisión se había mostrado reacia a permitir a los Estados miembros que comprasen directamente activos financieros bancarios, dado que la crisis crediticia hace que sea difícil valorarlos correctamente, e implica el riesgo de proporcionar ventajas indebidas a los bancos. No obstante, Bruselas considera que la medida española "ha sido específicamente concebida para evitar tales distorsiones de la competencia, ya que el Fondo de patrocinio público sólo puede adquirir bonos cubiertos con calificación AAA a través de una subasta". "Estos bonos cubiertos tienen características muy especiales, que limitan considerablemente el riesgo de crédito del Fondo de patrocinio público, pero permiten suministrar liquidez a los bancos participantes".
El Ejecutivo comunitario señaló que en un bono cubierto el inversor tiene acceso tanto al grupo o "pool" de activos subyacentes como al emisor (el banco). Como consecuencia de ello, el riesgo de crédito de un bono cubierto "es mucho más bajo que el de otros activos financieros, por lo que normalmente (aunque no siempre) estos bonos reciben una calificación muy alta". El sistema de subasta se concibió finalmente para aumentar la transparencia de los precios, y está previsto que "el Estado obtenga con ello un elevado rendimiento".
El plan español contiene asimismo un elemento temporal de recompra, en virtud del cual el Fondo de patrocinio público compra a los bancos bonos cubiertos con calificación de elevada solvencia o valores respaldados por activos (con la calificación mínima AA) y las entidades se comprometen a readquirir en una fecha posterior esos activos a un precio preestablecido. La medida "es económicamente equivalente a un préstamo garantizado, lo que nuevamente limita el riesgo de crédito para el Fondo, proporcionando a los bancos españoles una liquidez muy necesaria".
Por todo ello, la Comisión considera que "el plan y los compromisos constituyen un medio apropiado para restaurar la confianza por lo que se refiere a la disposición a medio plazo de liquidez por parte de los bancos españoles". España se ha comprometido a volver a notificar la medida dentro de seis meses, y a informar semestralmente a la Comisión sobre su aplicación. Esto permitirá a la Comisión comprobar que las medidas no se mantienen una vez que la crisis financiera haya finalizado.
TAMBIÉN HABRÁ AYUDA PARA LAS FINANCIERAS DE COCHES
El fondo de 30.000 millones de euros ampliable a 50.000 creado por el Gobierno para comprar activos de la banca también beneficiará al automóvil y otros sectores. El Ministerio de Economía confirmó que las filiales financieras de las marcas de coches o de empresas de distribución comercial podrán acceder a la inyección de liquidez mediante fondos públicos como una forma de volver a abrir el grifo de los créditos y reactivar el consumo.
Un portavoz de la Asociación de Fabricantes (Anfac) indicó ayer que, pese a que no habían recibido información oficial, la posibilidad de acceder al fondo puede ayudar a reactivar la concesión de créditos para que los particulares compren vehículos. El sector considera que la reducción de los préstamos de consumo en un tercio ha agravado la caída de las ventas de coches en España, que de enero a septiembre fue del 22%. En los 20 primeros días de este mes, las matriculaciones habían descendido el 42% al registrar la venta de unos 40.000 turismos y todoterrenos.
Los gobiernos de Francia y Alemania también han abierto la puerta de sus fondos de rescate bancario a las compañías automovilísticas. La Asociación Europea de Fabricantes (Acea) había pedido recientemente un fondo de 40.000 millones de euros en concepto de créditos blandos que contribuyan a reducir las emisiones de gases del sector, después de que Estados Unidos aprobara una inyección de capital de 19.000 millones para las marcas del país.
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Esto es más difícil de entender que el misterio de la Santísima Trinidad expresado con el lenguaje y fórmulas de la Teoría Cuántica.
Ea, que aquí hay chorizamen a espuertas.
Digo yo que si no hacen falta tantos coches, pues para qué empeñarse en y "empeñarnos para" fabricar más.
Digo yo si no sería más claro nacionalizar la banca (aunque tampoco sé si la cosa se haría mejor que ahora).
Miércoles, 30 de mayo
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo