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¿Gran Depresión Bis? Críticas al plan de rescate de Bush

24.09.08 | 13:35. Archivado en Planeta Tierra
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El secretario del Tesoro, Henry Paulson, y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, recibieron ayer durante cinco horas duras críticas de los congresistas, muy enfadados por la dimensión de la crisis y por la desprotección de los contribuyentes, minetras demócratas y republicanos negocian a toda velocidad para aprobar el Plan de Rescate “antes del fin de semana”, según el diario New York Times. Las principales reclamaciones de los demócratas son que el Gobierno pueda adquirir participaciones en las empresas a las que ayude, y limitar las retribuciones excesivas para los altos ejecutivos de los bancos.

Ben Bernanke aseguró que los $700.000 millones que ahora solicitan la FED y el Tesoro son una inversión a medio plazo, ya que confía en recuperar parte de ese dinero cuando la nueva agencia pública comience a subastar los activos hipotecarios comprados a los bancos, en teoría a un menor precio al que serán vendidos. Bernanke y Paulson afirmaron en repetidas ocasiones que la mejor manera de ayudar a los ciudadanos era recuperar la actividad en los mercados de crédito. Bernanke dijo que el mercado estaba paralizado, y que sin el mercado no hay créditos para los ciudadanos y empresas ni actividad económica.

Diferentes analistas y expertos afirman que hay otras alternativas al Plan de Rescate que podrían ser “más baratas para los contribuyentes y más efectivas para resolver la crisis”. Y lo hacen en las páginas del diario conservador Washington Post.

La desconfianza hacia los bancos persiste, e hizo imposible una subida de las Bolsas en todo el mundo. Mientras se daba a conocer que el FBI investiga a las entidades financieras que quebraron, -Fannie Mae, Freddie Mac, Lehman Brothers y AIG- y a sus máximos ejecutivos para detectar posibles indicios de fraude en la gestión.

Los miembros del comité bancario del Senado demostraron en una intensa sesión de cinco horas que no están dispuestos a firmar un cheque de 700.000 millones de dólares (casi medio billón de euros) sin tratar de obtener antes respuestas y garantías. Christopher Dodd, el demócrata que preside la comisión del Senado, abrió la sesión criticando a Paulson y Bernanke, a los que denunció por presentar en tres folios un plan "impresionante y sin precedentes tanto en su alcance como en su falta de detalles". Dodd denunció que el plan permite al secretario del Tesoro actuar con "total impunidad" y criticó con dureza que no se actuara antes. "Esto era absolutamente predecible y se podía haber evitado, no ha sido un acto divino".

Lo que el viernes pasado parecía inevitable, era objeto ayer de agria discusión. De «atentado contra la Constitución» llegó a calificar este plan Dodd. «No tengo en absoluto claro que esto ayude a ninguna familia a llegar a final de mes ni a pagar su hipoteca». Los ataques no estuvieron definidos por la división entre partidos, y entre los críticos hubo republicanos como el senador Jim Bunning, que aseguró que el plan "coge el dolor de Wall Street y lo extiende a los contribuyentes. Es socialismo financiero y es antiamericano".

Paulson y Bernanke trataron de esquivar los ataques centrándose en los riesgos que supondría no aprobar el plan. "Si los mercados de crédito no funcionan se perderán trabajos, crecerá la tasa de desempleo, se embargarán más casas, el PIB se contraerá y la economía simplemente no será capaz de recuperarse", advirtió Bernanke.

La Casa Blanca despachó al mismísimo vicepresidente Dick Cheney a hacer presión al Capitolio, donde los demócratas seguían resistiéndose numantinamente a aprobar el plan y hasta lo trataban de «inaceptable». Cada día que pasa hace más difícil un rescate global de los mercados, o que este sirva para algo.

La amarga receta del plan de Paulson parece más amarga cada día que pasa sin que el Congreso la trague, con los mercados ciclotímicos y sin que nadie sepa qué hay de verdad y qué hay de mentira en esta crisis. Ayer, el rechazo expresado por los demócratas hizo que Wall Street, que se había mantenido en equilibrio, se diese la vuelta y terminase con pérdidas del 1,47%, similares a las del resto de mercados mundiales, incluido el español que bajó un 1,3%.

La pregunta de los 700.000 millones de dólares, en realidad son dos, dice la corresponsal de ABC: ¿de verdad hace falta gastarlos para salir de este túnel? ¿Y si se gastan, seguro que se saldrá? Paulson se quedó solo ayer jurando en el Congreso que él es sincero y sin otro ánimo que el de «salvar la economía americana». Tanta era la tensión que admitió sentirse terriblemente «avergonzado» de esta crisis. Él y Bernanke se desgañitaron insistiendo en que, aunque no es seguro que su plan lo cure todo, no aprobarlo es el equivalente de tirar los mercados al mar con una piedra al cuello. «La recesión será mucho más probable», subrayó Bernanke.

Paralelamente se negociaba a cara de perro y el Gobierno retrocedía en puntos en los que hace semanas habría sido impensable. Aceptó abrir el plan a los bancos extranjeros y a los regionales, aceptó las exigencias demócratas de crear un organismo de supervisión independiente, restringir el sueldo de los altos ejecutivos de las empresas intervenidas y aprobar un paquete de ayudas a las familias. Decían a todo que sí, pero no era suficiente.

¿NACIONALIZAR LAS HIPOTECAS BASURA?

700.000 millones de dólares en hipotecas basura que nadie puede pagar y nadie quiere comprar ni regalado, y que derrumbarían el sistema bancario norteamericano y tras él el de todo el mundo, serán adquiridos por el gobierno de EEUU con el dinero de los contribuyentes, a base de endeudarse aún más, pasando de 10.615 a 11.315 billones de dólares, la mayor deuda nunca alcanzada jamás de los jamases. Tan fabuloso movimiento intervencionista ha sido celebrado como el final del libre mercado y el inicio de una nueva etapa post capitalista que nadie sabe a dónde lleva.

El secretario del Tesoro estadounidense, equivalente a ministro de Hacienda, Henry Paulson, muy seriamente ha negado la idea de que el rescate de instituciones privadas por parte del gobierno con el dinero de los ciudadanos, equivalga a políticas socialistas. En declaraciones a la cadena Fox, dijo: No estamos haciendo esto únicamente para proteger a las instituciones financieras. Estamos protegiendo las instituciones financieras porque es lo que se necesita para proteger a los contribuyentes’. El secretario del Tesoro admitió que aprobar este proyecto “supone un trago amargo”, pero es “un mal necesario”. Si el plan se materializa tal y como está previsto, podría suponer la mayor intervención del Gobierno de EEUU en los mercados financieros desde la Gran Depresión, hace ochenta años. El anterior presidente de la FED, Alan Greenspan dice que los mercados han pasado de una euforia irracional a un profundo miedo.

Paulson, que antes fue presidente el mismo de Goldman Sachs, volvió a reiterar que el sistema regulatorio del país está anticuado y que hay que aumentar el poder de la Reserva Federal, que debe vigilar los mercados financieros. Se jusitifica diciendo que la idea de acudir al rescate de instituciones financieras que fueron en parte origen del problema con conductas irresponsable y excesos, es algo a lo que se ha resistido todo lo posible. ‘No me gusta el hecho de que tenemos que hacer esto. Odio el hecho de que tengamos que hacerlo, pero es la mejor alternativa’. Y añadió: ‘Queremos que esto sea limpio y queremos que sea rápido’. Paulson compareció ayer en varias cadenas de televisión (ABC, CBS, Fox y NBC) para explicar el plan, tranquilizar a los ciudadanos y presionar a los demócratas para una pronta aprobación en el Congreso.

‘Ciertamente, es una enorme intervención del gobierno. Creo que estamos en un momento sin precedentes. El sistema regulador está fracturado y existen excesos en el sistema’, dijo Paulson en una entrevista con el programa ‘This Week’, de la cadena ABC. Aseguró que el paquete de rescate financiero por 700 mil millones de dólares permitirá estabilizar los mercados y reactivar el flujo de créditos y fondos, en momentos que el cúmulo de pérdidas asfixia a bancos y otras instituciones, aunque dejó abierta la puerta a la posibilidad de nuevas turbulencias en los mercados financieros. Interrogado sobre la posibilidad de que más instituciones financieras puedan enfrentar escenarios similares a los de Lehman Brothers, que se declaró en quiebra la semana pasada, Paulson no lo descartó: ‘No puedo decir que no habrá más instituciones financieras que tendrán problemas’, dijo.

PODERES EXTRAORDINARIOS PARA LA HACIENDA PÚBLICA

Poder absoluto para el Secretario del Tesoro. Si el borrador del texto legal que se someterá a votación en el Congreso sale adelante con su redacción actual, la Hacienda del Gobierno de EEUU reforzará sus competencias y se blindará impidiendo cualquier revisión de sus decisiones, tanto por parte de cualquier organismo federal como de los tribunales.

El secretario podrá decidir el número y la identidad de los funcionarios que se dedican a la adquisición de los bienes ilíquidos de los bancos. Además, tendrá capacidad para subcontratar estos servicios con contratistas y para designar a entidades financieras que actúen como agentes del Gobierno. El texto permite al Tesoro crear cualquier instrumento que sea necesario para comprar estos títulos deteriorados.

El plan sólo le obliga a comparecer en el Congreso a detallar la evolución de la ejecución del plan a los tres meses desde que haya empezado la adquisición de activos. La celebración de las elecciones impedirá prácticamente que el actual secretario, Henry Paulson, pueda comparecer, ya que las Cámaras terminarán la sesión parlamentaria antes del 4 de noviembre. En ningún caso pasarán tres meses antes de esa fecha si el plan se aprueba, como está previsto, esta semana.

Paulson precisó que los llamados Fondos de Riesgo o Hedge Funds, considerados altamente especulativos y que precipitaron la crisis, no entran en el radar de los instrumentos a ser adquiridos por el gobierno. En cambio, defendió la intención de efectuar adquisiciones de este tipo entre instituciones financieras extranjeras con operaciones en Estados Unidos ‘porque sufren el mismo impacto sobre los estadunidenses que cualquier otra institución’, dijo a la ABC. Dio a conocer que además pedirá a gobiernos de otros países que diseñen programas similares para sus bancos e instituciones si los mercados financieros lo requieren.

Algunos miembros del Congreso advirtieron que el plan para adquirir los activos hipotecarios en problemas de instituciones financieras también debería ayudar a los estadounidenses comunes golpeados por la más dura crisis inmobiliaria en varias décadas. “Hay mucha gente en este país que necesita ayuda. Pero la mayor ayuda que le podemos dar al pueblo norteamericano es estabilizar nuestro sistema financiero ahora mismo”, respondió Paulson.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que los demócratas trabajarán con los republicanos para dar forma a la medida de rescate, pero insistió en que no se deben perder de vista los intereses de los norteamericanos comunes para que “conserven sus viviendas reduciendo las ejecuciones por morosidades hipotecarias”. El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo: “Ahora es evidente que las políticas extremas de manos libres del gobierno de Bush han sido desastrosas (…) El pueblo estadounidense tiene todo el derecho de estar indignado porque estemos en esta situación”.

En un resumen del plan revelado el sábado, el Departamento del Tesoro dijo que gestores privados manejarían los activos bajo la dirección del departamento. El precio de los activos hipotecarios en problemas, cuyo valor se ha derrumbado en la peor caída del sector inmobiliario de Estados Unidos en décadas, se determinará “mediante mecanismos de mercado en la medida de lo posible, como son las subastas en reversa”. En una subasta común, el vendedor pide un precio de base y la puja lo va elevando. En una subasta en reversa, sin embargo, el comprador –o el gobierno de Estados Unidos– dice un precio y el vendedor decide si lo acepta o no. La información del Departamento del Tesoro sobre el proyecto no especifica qué tipo de instituciones financieras están calificadas para el rescate, pero parece abrir la puerta a firmas extranjeras.

Los problemas de liquidez forzaron primero al gobierno a acudir al rescate del banco de inversiones Bear & Stearn, intervenir las hipotecarias Fannie Mae y Fredie Mac y en última instancia adquirir el gigante de los seguros AIG. Finalmente, con el paquete de medidas propuestas al Congreso, el gobierno comprará a un precio de descuento los créditos hipotecarios en moratoria que están en manos de bancos e instituciones financieras y los retendrá en espera de mejores tiempos para venderlos, con el edulcorante de que a lo mejor incluso podría obtener ganancias. Pero Paulson reconoció que no existe una garantía de que la inversión derive en una ganancia, aunque negó que equivalga a una apuesta arriesgada con el dinero de los contribuyentes. ‘Naturalmente no hay garantías, pero este programa está diseñado para funcionar’.

El proyecto tendrá consecuencias para el próximo gobierno que ocupe la Casa Blanca a partir del próximo 20 de enero, tras salir elegido en las elecciones de noviembre. Con independencia de cuál sea el vencedor, el republicano John McCain o el demócrata Barack Obama, estará condicionado por el impacto que la financiación del plan tenga en los presupuestos del país. Por tanto, adiós a las rebajas fiscales anunciadas por los dos candidatos: tendrán problemas para materializarse por falta de fondos.

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3 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por redescomplejas 24.09.08 | 19:48

    ¿Y qué países al parecer han comprado nuestro oro a precio de saldo?

    Algunas naciones musulmanas.

    El DHIMMI -de Rodríguez- y su banda, y los 11.5 millones de INCALIFICABLES, que apoyan al Dhimmi con su voto, con su alma, y los más con su cúlo, obedecen a los nuevos amos de acento clandestino, aquelos que con su oros, nos van a convertir en esclavos, en Dhimmis, en nuestra propia tierra

    Algunos, ya han reconstruido el MURO, ¿no les parece?

    Ojo al Apocalipsis Monetario PERFECTO:

    Falta de dinero papel, superabundancia de bonos basura, y algunos, unos pocos, con mucho ORO.

    Y la cuestión es ¿Por qué y a cambio de qué?

    ¿Simple necedad, cobardía, traiciión?

    Saludos

    ¡Abre los ojos!

  • Comentario por redescomplejas 24.09.08 | 19:40

    Muy buenas

    Y a nivel del Reino desunido de España, el fondo de la cuestión es:

    ¿Por qué, y a cambio de qué?, el gobierno de la banda (no armada, qué se sepa del señor Rodríguez) ha vendido en tres años el 60% de TODAS LAS RESERVAS DE ORO DEL REINO.

    Se esta preparando el APOCALIPSIS MONETARIO PERFECTO.

    La semana pasada el señor PUTIN, afirmó que se tenía que volver a un sistema monetario donde se respetará el PESO del PATRÓN ORO.

    La banda de RODRÍGUEZ, ha vendido el 60% del ORO de los Españoles, a un precio alrededor de 500 euros. Hoy el oro esta entorno a los 1000 dólares la onza, y el año que viene se puede poner en 4000 dolares la onza.

    ¿Y qué ha comprado la banda de Rodríguez, con el 60% de nuestras reservas, vendidas a un precio irrisorio?. Al parecer BONOS BASURA.

  • Comentario por Franciscano 24.09.08 | 19:12

    ...no, no, no 700 millones de dolares ni 500 millones de euros...
    700 billones de dolares...o 700 mil millones de dolares...ésa es la razon
    que nos lleva a decir, en la duda abstente y en la deuda...también...

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