No parece haber ya dudas: estamos ante una segunda gran depresión, que incluso puede dejar pequeña a la que tuvo lugar hace ochenta años. Se hunden los bancos de inversión; la crisis llega a las aseguradoras. Los mercados globales caían después de que el banco de inversión estadounidense Lehman Brothers se declarara en quiebra, Merrill Lynch acordara su venta y aparecieran temores por el futuro de la aseguradora AIG. Los inversores aguardaban que American International Group (AIG), una de las mayores compañías de seguros del mundo, anunciase una plan de supervivencia, mientras la aseguradora intenta evitar convertirse en el último gigante financiero en hundirse por la crisis crediticia en Estados Unidos.
Los acontecimientos marcan un gran giro en la estructura de poder de Wall Street, ya que los grandes bancos de inversión están mordiendo el polvo y los grandes grupos financieros, como Bank of America y JPMorgan Chase, sobreviven. Con Lehman y Merrill fuera de escena, y la venta de emergencia de Bear Stearns a JPMorgan en marzo, sólo quedan dos de los cinco grandes bancos de inversión.
"Es un retorno al capitalismo puro, la supervivencia del más apto. El Gobierno no puede y no rescatará a todos", dijo Justin Urquhart Stewart, director de inversiones de 7 Investment Management en Londres. "Los inversores se están yendo a bancos fiables".
En la peor sacudida financiera desde el desplome de 1929, aquella Gran depresión de infausta memoria, el banco de inversión Lehman Brothers Holdings pidió la quiebra tras no poder encontrar un salvador, su rival Merrill Lynch acordó su venta, y la Reserva Federal sacó una línea de crédito de emergencia para la complicada industria financiera.
AIG pidió a la Fed un crédito de emergencia durante el fin de semana, según algunos medios. Ahora, la atención se centraba en la aseguradora, que buscaba maneras de evitar la crisis de liquidez causada por masivas pérdidas por malas inversiones hipotecarias. Las acciones de AIG - una de las mayores aseguradoras del mundo por valuación de mercado- caían un 40 por ciento y las de Lehman perdían más de un 90 por ciento, a 26 centavos de dólar.
Bank of America va a comprar a Merrill Lynch en un acuerdo valorado en 50.000 millones de dólares en acciones, una gran rebaja para la mayor correduría del mundo que debió buscar refugio de los temores a que fuera la próxima gran víctima de la crisis.
Las acciones de Bank of America caían un 15 por ciento, los títulos de Washington Mutual caían un 14 por ciento y los de Morgan Stanley y Citigroup perdían más de un 5 por ciento.
El Ibex 35 español cerró la sesión con una caída del 4,50%, la cuarta mayor caída del año, que situó al selectivo en niveles que no alcanzaba desde el 16 de junio de 2006, arrastrado por el descenso de la mayoría de los valores del selectivo, en especial, la banca, afectada por la quiebra de Lehman Brothers.
Lehman Brothers anunció su intención de acoger su holding al capítulo 11 del código de bancarrota de EEUU, iniciativa que no afectará ni a su división de gestión de activos ni a su filial Neuberger Berman. Esta decisión se produjo después de que Barclays y Bank of America anunciaran ayer su retirada de la puja por el banco de inversión norteamericano. Bank of America, el segundo banco estadounidense por recursos, anunció por el contrario la compra de la entidad financiera Merrill Lynch por 44.000 millones de dólares (30.500 millones de euros).
La situación de las entidades financieras estadounidenses "es muy delicada", y se ha visto acentuada por la decisión gubernamental de no salir al rescate de más compañías, por lo que se estima que unas 200 entidades que tienen problemas "irán a la quiebra", principalmente si los precios inmobiliarios no cesan su caída, aseguró el director del Lauder Institute de Wharton School de la Universidad de Pensylvania.
El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, advirtió hoy en El Cairo de que las consecuencias de la crisis financiera global aún no han cesado, y que podría haber una mayor consolidación en el sector financiero.
El Banco Central Europeo (BCE) inyectó hoy un total de 30.000 millones de euros a un tipo marginal del 4,30% y un tipo medio del 4,39% en una operación preventiva de ajuste realizada después de que el organismo anunciara que "vigila de cerca" las condiciones del mercado monetario de la zona euro, tras el anuncio de Lehman Brothers de que se acoge a la situación de bancarrota.
El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, destacó hoy la solidez y fortaleza del sistema financiero español para hacer frente a las actuales dificultades económicas pese al incremento de las tensiones internacionales.
La posibilidad de que alguna entidad española pueda tener problemas de solvencia "existe", según los expertos consultados por Europa Press, que subrayan que dada la situación del sistema financiero internacional "nada es descartable".
La Asociación Española de Banca (AEB) considera que la suspensión de pagos anunciada por Lehman Brothers es "un problema serio" que "da la medida de la grave crisis financiera que atraviesa Estados Unidos". "Al dejar caer a este banco de negocios, parece que las autoridades de Estados Unidos confían en que pueden mantener la situación bajo control y que, por tanto, no representa un riesgo sistémico". En todo caso, para la patronal "parecía inevitable" que, tras el rescate de Fannie Mae y Freddie Mac, las autoridades estadounidenses "establecieran un límite a partir del cual la disciplina de mercado tenía que restablecerse".
Bajando de las altas finanzas a la vida corriente, el importe de los efectos de comercio impagados de las familias y las empresas que operan en España ha ascendido a 2.072 millones de euros en julio, lo que supone un aumento del 121,5%, y más que duplica la cifra alcanzada en el mismo mes de 2007, tal y como ya ocurrió en junio. En el mismo periodo ha vuelto a descender un 25,7% por cuarto mes consecutivo el volumen de empresas constituidas.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de efectos de comercio impagados en julio se ha situado en 618.133, el 47,7% más que hace un año. Además, en julio hubo 12 millones de efectos vencidos, un 10,5% menos que en el mismo mes de 2007, por un importe de 33.962 millones de euros, un 8,3% menos. Por sexto mes consecutivo, el importe medio de los efectos de comercio impagados ha superado al de los efectos vencidos. En concreto, el importe medio de los efectos impagados se situó en 3.352 euros, un 49,9% más que en el mismo mes del ejercicio anterior, mientras que el de los vencidos ascendió a 2.830 euros, un 2,5% más.
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Elphin, totalmente de acuerdo. Tampoco es que seamos noveles en el tema. Pronto hemos olvidado como era la situacion en los 80, y los inmensos problemas sociales que tuvimos que sufrir. Digo yo que saldremos de esta, igual que hemos sido capaces de rehacernos de situaciones peores.
Muchas grandes economías se van a pegar un batacazo enorme, van a pagar por su mal juicio, van a retroceder a niveles de riqueza de hace varios años, y van a tener que levantarse desde ahí.
Pero nosotros vamos en espiral hacia abajo. No hay capacidad de reacción, ni libertad para reaccionar. La caída será mucho más profunda y la recuperación mucho más tímida. Si es que llega. Nuestra capacidad de sufrimiento ha sido cuidadosamente destrozada a lo largo de los últimos años. Vamos a entrar no ya en una derpesión económica, sino en una depresión social de consecuencias perfectamente previsibles
Miércoles, 30 de mayo
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo