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El gobierno no dialogará con la iglesia la liberación del aborto

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La propuesta electoral del PSOE de «promover la reflexión, atendiendo al debate social, sobre la vigente Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y la posibilidad de modificarla con el fin de garantizar la equidad en el acceso y la calidad de esta prestación sanitaria», ha pasado a convertirse en prioridad inmediata de su gobierno. En diciembre, el partido socialista había estudiado la inclusión en el programa de una «Ley de plazos», similar a la que desde hace años han impulsado grupos radicales de izquierda en el Parlamento, y que supone en la práctica el aborto libre. Pero las críticas recibidas dentro del propio partido hicieron desistir de la propuesta antes de las elecciones. Ahora, en la situación de grave crisis económica y social que se espera para este otoño, el presidente Zapatero ha decidido recurrir a una medida que cree que le permitirá conservar el apoyo social mínimo para seguir gobernando.

Las propuestas concretas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en materias morales para esta legislatura estaban y están claras. El capítulo III apartado 1.2 del programa electoral socialista consagraba «el derecho de las mujeres a la salud sexual y reproductiva», y anunciaba una «Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, que diferencie sexualidad de reproducción», exigencia central de los movimientos feministas radicales en todo el mundo. Esta estrategia prevé un impulso a los «nuevos usos de la reproducción asistida», así como una «profundización en la prevención de los embarazos no deseados a través de la accesibilidad libre y gratuita a la anticoncepción de emergencia». Además, se incluía la «regulación de la objeción de conciencia en las prestaciones sanitarias y especialmente en las Interrupciones Voluntarias del Embarazo».

Por todo ello, la petición de diálogo por parte del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Cardenal Joseph Levada, desde Santiago de Compostela donde participa en unas Jornadas organizadas por el Instituto Teológico, tiene algo de patético.

Levada, la mayor figura de la Curia y mano derecha del Papa junto al secretario de Estado Tarsicio Bertone, pidió emprender un diálogo cordial y profundo sobre el aborto, atendiendo a la historia y a la fe religiosa de las partes implicadas. "He leído en la prensa sobre el tema, pero el comentario autorizado les corresponde a los obispos españoles hacerlo. De todas formas he de decir que el proyecto me entristece porque es un signo, es una visión de la vida creada, de la preciosa dignidad de cada persona que comienza con la concepción, que no está en la base de este proyecto". El aborto "no es algo meramente político, sino una cuestión religiosa y cultural que toca las raíces del género humano". Y ha aludido a la encíclica del Papa Juan Pablo II "El evangelio de la vida" donde según ha explicado se pueden hallar "muchos puntos para un diálogo" que debería ser "cordial y profundo con mayor atención a toda la historia de la cuestión".

Pero un par de horas después, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros semanal, la vicepresidenta Fernández de la Vega ya dejó claro que el proyecto de la nueva ley anunciada el jueves por la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, no va a someterse a ningún diálogo y pretende dejar "meridianamente claro en qué condiciones se puede abortar y en cuáles no", así como "promover la seguridad" para las mujeres que decidan interrumpir su embarazo y los profesionales sanitarios que las atiendan.

Aído había anunciado la composición de un "Comité de Expertos" que trabajará en la nueva ley del aborto que entraría en vigor a finales de 2009 o inicios del 2010. Y como la Plataforma Ciudadana HazteOir.org se apresuró a denunciar, el "Comité de expertos" "se integra en general de personas abiertamente partidarias de la ampliación del aborto o situadas en la órbita del PSOE".

¿CONTÓ ZAPATERO A ROUCO EL MES PASADO SUS PLANES?

Aunque El País afirma hoy que ''la Iglesia católica española recibe "entristecida" el anuncio de la nueva ley del aborto, pero guardará silencio hasta no conocer los detalles de la reforma anunciada por el Gobierno socialista. Fue la escueta reacción oficial, ayer, de la Conferencia Episcopal", en realidad la CEE mantiene un mutismo absoluto.

El pasado 1 de agosto, el Arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Cardenal Antonio María Rouco Varela, fue recibido por Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Palacio de la Moncloa. Según la CEE,. 'el encuentro, que se enmarca dentro de las reuniones habituales que el Presidente del Gobierno acostumbra a tener con el Presidente de la CEE cada vez que éste es elegido'.

La CEE dijo que 'se ha desarrollado en un ambiente de cordialidad y se ha prolongado por espacio de una hora. El Cardenal Rouco Varela ha agradecido al Presidente Rodríguez Zapatero la oportunidad de conversar sobre el discurrir de las relaciones Iglesia-Estado, según viene siendo habitual, en el marco del mutuo reconocimiento de las respectivas misiones, así como de la independencia y la colaboración en el servicio al bien común. En este contexto, tutelado por la Constitución y los Acuerdos, la Iglesia promueve el respeto a la legítima autoridad del Estado y ejerce, a su vez, el propio ministerio de celebrar y anunciar la fe y la moral católica con libertad evangélica'.

La nota de los obispos añadía que 'la conversación ha versado también, más en concreto, sobre algunos aspectos de la asignatura “Educación para la Ciudadanía”, así como sobre la próxima Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar en Madrid en el verano de 2011'. Ni una palabra sobre la nueva legislación abortista. ¿No comunicó Zapatero a Rouco la inmediata puesta en marcha del proceso? ¿Tanto se ha agravado la situaicón en un mes como para acelerar el tema sin informar a la CEE? ¿Tan seguro está el gobierno de cvontar con el respaldo de la mayoría? ¿Es que no vamos a ver este fin de semana fiables sondeos de opinión?

COORDINADOS CON EL PAPA

El pasado 19 de mayo, Benedicto XVI recibió al Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (CEE), integrado en la actualidad por los Cardenales Rouco Varela, Amigo Vallejo, Cañizares Llovera y Martínez Sistach; el Arzobispo Osoro Sierra y los Obispos Blázquez Pérez y Martínez Camino. Rouco es el presidente, Blázquez el vicepresidente, y Camino el portavoz.

La visita de los máximos representantes de la Conferencia Episcopal Española al Papa se produce de manera habitual cada tres años, después de la Asamblea Plenaria en la que se renuevan los cargos. Pero esta vez la visita tenía especial importancia habida cuenta de los conflictos Estado-Iglesia que van a vivirse en España en los próximos años, y especialmente de la anunciada revisión de la ley de libertad religiosa, así como la legislación sobre el aborto legal.

Esta reforma de la normativa, incluida por el PSOE en su programa electoral, fue analizada por los miembros de la cúpula directiva de la Iglesia española, que encabeza el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, en su habitual reunión mensual antes de vacaciones. A la «espera de que el anuncio se concrete en una propuesta definida», fuentes eclesiales, aseguraron que «no ha sido ninguna novedad teniendo en cuenta la ofensiva laicista que viene defendiendo el Gobierno desde la pasada legislatura».

El portavoz del PP, Federico Trillo, pidió al Gobierno que deje 'las cosas como están' ante el temor de que ese sea 'un pretexto para hacer una ley contra determinadas creencias'. El secretario general del Grupo Popular en el Congreso, José Luis Ayllón, lamentó que la vicepresidenta primera del Gobierno planteara una reforma para lograr 'un Estado más laico' en lugar de prometer 'más empleo, menos impuestos y más control de la inflación desbocada'. 'Se limitó a plantear una cortina de humo, como ha ocurrido cada vez que hay un problema importante para el gobierno --comentó--. Cuando hay problemas económicos en las familias, el Gobierno vuelve a sacar cortinas de humo de replantearse las relaciones con la Iglesia'.

NO FUE POSIBLE PACTAR

En los ambientes católicos más conservadores se extendió en meses pasados el rumor de que la CEE iba a aceptar la actual ley española del aborto a cambio de que no se ampliara. Efectivamente, tanto una nota orientativa de los obispos de Andalucía ante las pasadas elecciones, que fijaba, como uno de los criterios decisivos para juzgar y rechazar una opción política, el que incluyera «proyectos, más o menos explícitos, de ampliar la ley del aborto o de abrir el camino a la eutanasia», como el mismo cardenal arzobispo de Toledo, monseñor Antonio Cañizares, que en una entrevista concedida al diario italiano «Corriere della Sera», retomó el tema diciendo que los obispos seguirán luchando «contra la ampliación de la ley del aborto y contra la eutanasia», y que la Iglesia seguirá pidiendo «la plena aplicación de la ley en vigor», ya que, «estamos convencidos de que muchos de los 100.000 abortos que cada año se producen en España podrían evitarse», hacían pensar que la Iglesia se conformaba con el laml menor de la actual legislación a cambio de que no se ampliara. Un posible pacto que no ha sido aceptado por el Gobierno.

La edición italiana del diario vaticano del 12 de marzo publicó un artículo del vaticanista español Antonio Pelayo, asesor del embajador español ante la Santa Sede, en el que analizando las relaciones de la iglesia española con el nuevo gobierno socialista, decía: «Será una prueba que permitirá medir la prudencia del presidente ante las presiones del ala más laicista de su partido, que exige denunciar los acuerdos vigentes con la Santa Sede, y de una serie de lobbies que han hecho del anticlericalismo la bandera para lograr apoyo entre la población».

Según Pelayo, el cardenal Rouco Varela, habría ofrecido al gobierno "colaboración leal". Resultaba significativo que el diario vaticano delegara su primera impresión sobre las relaciones Estado-Iglesia en España tras las elecciones generales y las elecciones episcopales, en la persona de un sacerdote periodista que ha ejercido de puente de acercamiento del embajador español hacia el Vaticano. Un gesto diplomático de buena voluntad que tampoco ha servido de mucho.

ATADO Y BIEN ATADO

Nadie puede sorprenderse de que el curso político sea iniciado por el PSOE poniendo el acento en la ampliación del aborto, ya que está completamente rebasado por la recesión económica y es una forma barata y d eprobada eficacia para satisfacer a su electorado.

La legislatura 2004-2008 se ha caracterizado por la introducción de una serie de leyes en clave de «ideología de género» como el matrimonio entre personas del mismo sexo, la ley del «divorcio exprés» o la ley para combatir la violencia doméstica, en las que se consagran derechos reclamados por los grupos feministas y homosexuales. El programa del PSOE para esta legislatura contemplaba una clara incidencia sobre aborto, homosexualidad y laicismo. Durante la campaña electoral, Zapatero dio a entender que se iba a avanzar en los «derechos sexuales y reproductivos». Una de las últimas acciones anunciadas por el Gobierno en funciones fue un decreto para «garantizar la intimidad de las mujeres que abortan», así como la «seguridad jurídica de los actores implicados», en respuesta a las investigaciones realizadas el pasado mes de enero a varias clínicas que supuestamente estaban cometiendo abortos fuera del plazo legal.

Otro de los datos de la campaña fue el apoyo explícito a las manifestaciones feministas convocadas para el día de la Mujer Trabajadora en apoyo del aborto libre. Por otro lado, el apoyo explícito de Zapatero al doctor Luis Montes, acusado y absuelto por falta de pruebas en el caso de sedaciones irregulares a pacientes terminales en el hospital madrileño de Leganés, hizo augurar una posible despenalización de la eutanasia.

¿Cuáles son las propuestas concretas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en materias morales para esta legislatura? El programa electoral socialista incide en la cuestión del aborto, aunque no aborda la despenalización de la eutanasia. El capítulo III apartado 1.2 consagra «el derecho de las mujeres a la salud sexual y reproductiva», y anuncia una «Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, que diferencie sexualidad de reproducción». Esta distinción es una de las exigencias claves de los movimientos feministas radicales en todo el mundo. Esta estrategia prevé un impulso a los «nuevos usos de la reproducción asistida», así como una «profundización en la prevención de los embarazos no deseados a través de la accesibilidad libre y gratuita a la anticoncepción de emergencia».

Pero sobre todo, la propuesta central era «promover la reflexión, atendiendo al debate social, sobre la vigente Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y la posibilidad de modificarla con el fin de garantizar la equidad en el acceso y la calidad de esta prestación sanitaria».

En diciembre, el partido socialista había estudiado la inclusión en el programa de una «Ley de plazos», similar a la que desde hace años han impulsado grupos radicales de izquierda en el Parlamento, y que supone en la práctica el aborto libre. Las críticas recibidas dentro del propio partido hicieron desistir de la propuesta.

Además, se incluía la «regulación de la objeción de conciencia en las prestaciones sanitarias y especialmente en las Interrupciones Voluntarias del Embarazo». Ya el pasado 28 de enero, el presidente del Colegio de Médicos, Isacio Siguero, denunciaba en el diario ABC que dicha propuesta podía constituir una medida de presión contra los médicos objetores.

Y DESPUÉS DEL ABORTO LIBRE...

Todo hace pensar que más bien antes que después durante esta legislatura, la iglesia católica española será equiparada no sólo a los escasos budistas españoles, sino también a asociaciones 'filosóficas o humanistas' de no mucha mayor militancia, como la masonería.

Otro de los puntos importantes del programa electoral del PSOE era la anunciada intención de revisar la ley orgánica de libertad religiosa de 1980, que en su artículo 7 reconocía a las «confesiones con notorio arraigo». Precisamente, el programa establece como prioridad «evitar privilegios y discriminaciones de unas confesiones respecto de otras, de unas creencias frente a otras». La intención del Gobierno es «avanzar en la laicidad».

Precisamente, se valora como un logro del anterior Gobierno «el establecimiento de un sistema de enseñanza religiosa inscrito en la escuela pero no en el sistema educativo, que se imparte "en" la escuela pero no "por" la escuela; la introducción en el currículo educativo de una materia, la Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, que contribuye a la formación en los valores constitucionales compartidos por todos; así como 'la eliminación de la exención del IVA de que gozaba la Iglesia católica y la puesta en marcha del sistema de asignación tributaria como forma de contribución estatal a su financiación, eliminando definitivamente el sistema de dotación presupuestaria'.

La intención del PSOE es equiparar todas las convicciones, «con independencia de su carácter religioso o no», mientras que la ley de 1980 excluía de su regulación a las creencias que no fueran de tipo religioso. Es decir, que las asociaciones de tipo filosófico o humanista pasarán a tener la misma consideración que las creencias religiosas.

Además, el programa avanza que «la contribución de las confesiones a la deliberación pública en las sociedades democráticas, a su desarrollo ético y cultural» debe entenderse «siempre subordinada a la soberanía de las instituciones democráticas, al imperio de la ley y, en definitiva, a la voluntad ciudadana mayoritaria».

5 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por ANTIABORTISTA 15.09.08 | 10:12

    De paso se hará una amnistia y saldrá de la cárcel el genocida Morin, si estos socialistas son la cultura de la muerte, el aborto degrada a una sociedad

  • Comentario por hannah-25 07.09.08 | 12:19

    Comentario por Gurguri 06.09.08 @ 15:13
    ...Pues nada,hombre,como el delito va a más pues,legalicémoslo.Eso es, al menos,lo que se desprende de su comentario.
    Esa es la verdadera hipocresía y, no otra, sobre la que se basa este gobierno.

  • Comentario por jalon 06.09.08 | 21:21

    Igual que los padres de alumnos no quieren pobres en los caros colegios de sus hijos, se niega un puesto de trabajo, a la mujer embarazada. Es por eso que a nivel de la calle, de empleadores y empleados (no a nivel de las altas jerarquías) a menudo se ve el embarazo como una maldición de Dios. Contra lo cual habría que luchar. Machismo no, mujeres en la iglesia sí. Embarazadas o no. Con Dios.

  • Comentario por Ogonza 06.09.08 | 16:15

    Los inocentes mueren y los asesinos andan por la calle. Todo al revés.

  • Comentario por Gurguri 06.09.08 | 15:13

    El aborto siempre es algo muy triste y nefasto para cualquier mujer. Desgraciadamente siempre ha existido.Cuando el Estado plegandose a las críticas de la Iglesia,aprobó un ley timorata que no contempla una ley de plazos el rersultado ha sido horrible.Al no hablar claramente de unos plazos hemos tenido que ver que individuos como este Dr. Morin a practicado abortos a los 8 meses.Ley de plazos yá.

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