La Secretaría de Prensa del Obispado de Santiago del Estero especifica que el presbítero doctor Ariel Álvarez Valdés 'no ha sido afectado por "condena" alguna con la firma del cardenal Tarcisio Bertone', y que lo único ocurrido es que el obispo diocesano de Santiago del Estero, superior eclesiástico inmediato del mencionado sacerdote, emitió con fecha cuatro de agosto del corriente año un decreto que en virtud de lo establecido en los cánones 772, 812, 823, 824 y la legislación complementaria de la Conferencia Episcopal Argentina, establece que a partir del 5 de agosto de 2008 y mientras no se disponga otra cosa, Álvarez Valdés no está autorizado a 'nuevas publicaciones o disponer la reedición de publicaciones anteriores, ni para la enseñanza de disciplinas teológicas en cualquier nivel de docencia, incluyendo cursos cortos, conferencias y toda otra actividad análoga, así como para participar en la organización y uso de medios de comunicación social, incluyendo internet, ya sea a través de escritos, grabaciones, filmaciones y cualquier otro tipo de soporte'.
'Exhorto al presbítero doctor Ariel Álvarez Valdés a que revise su actitud en espíritu de humildad, obediencia y comunión, para el bien de toda la Iglesia, y de un mayor y fructuoso servicio ministerial', añade en su decreto el obispo Francisco Polti Santillán, que explica que tras 'numerosos intercambios epistolares efectuados en forma personal con el presbítero acerca del contenido de muchas de sus reflexiones y propuestas teológicas publicadas en diversos medios de la Argentina y de otros países', jusitifica la decisión en los siguientes hechos:
Que algunas de sus afirmaciones causan perplejidad y llevan a pastores y fieles a preguntarse si dichas afirmaciones son compatibles con la enseñanza del Magisterio auténtico de la Iglesia. Que ha reconocido lo fundado de dichas reacciones provocadas por sus escritos y ha manifestado reiteradamente estar dispuesto a hacer las rectificaciones pertinentes en sus nuevas publicaciones. Que el interesado también ha manifestado su disposición de hacer públicas las retractaciones correspondientes a las cuestiones teológicas que, en sus intervenciones, presentan ambigüedades o errores. Que, sin embargo, el presbítero doctor Ariel Álvarez Valdés ha hecho notar que dichas retractaciones serían publicadas a condición de incluir una mención expresa a que se efectúan por pedido explícito de la autoridad eclesiástica. Que de ser incluida en el texto dicha cláusula limitaría severamente la consistencia y la autenticidad de las retractaciones.
¿Dónde nació realmente Jesús?, ¿qué descubrieron los apóstoles en la tumba de Jesús?, ¿cuándo subió Jesús a los cielos?, ¿quién era la serpiente del paraíso?, ¿la Virgen María, murió o no murió?, son algunos de los cuestionamientos que Álvarez Valdés, intenta responder gracias a la utilización de lo que se llama "la intención del autor", es decir, cuáles fueron las razones que lo llevaron a escribir y qué mensaje pretendía transmitir en una colección de seis libros, en Enigmas de la Biblia. Entre las afirmaciones de este teólogo, miembro de Asociación Bíblica Española, y de la Asociación Bíblica Italiana, consideradas contrarias a la fe figurarían la negación de la historicidad del ángel que habló con la Virgen María, la negación de las apariciones “físicas” de la Virgen, la aseveración de que los estigmas no vienen de Dios, y la negación del valor cristiano del libro de Job.
EXISTENCIA DEMONÍACA
En el año 2001 la Congregación para la Doctrina de la Fe, que presidía el cardenal Joseph Ratzinger, pidió a la agencia AICA que difundiera la retractación del presbítero Ariel Álvarez Valdez, quien había publicado un artículo de divulgación bíblica en el que afirmaba que 'a la altura de nuestros actuales conocimientos, tanto científicos como bíblicos, no es posible seguir creyendo en la existencia de los demonios'.
"Por medio de la presente -decía la última parte de la retractación del padre Álvarez Valdés- quiero retractarme de estas afirmaciones, y reconocer que eran erróneas y contrarias a las enseñanzas de la Iglesia Católica, a la que amo y deseo servir fielmente desde mi ministerio. (...) Asimismo quiero dejar en claro que me someto (...) a todo lo que la Santa Madre Iglesia cree y enseña y que deseo permanecer siempre unido a ella". El texto y la información respectiva se publicaron en el boletín AICA Nº 2335 del 19 de setiembre de 2001, pág.469.
El artículo en cuestión fue publicado en diciembre de 1995 bajo el título: '¿El diablo y el demonio son lo mismo?', y en 2001 el teólogo argentino reconoció públicamente que contenía las siguientes afirmaciones erróneas:
1. 'No es posible la posesión diabólica, en el sentido de que un ser personal se introduzca dentro de otra persona, lo posea y lo obligue a tender hacia el mal en contra de su voluntad'.
2. 'Los casos de posesión diabólica siempre son enfermedades a las que la ciencia de aquel tiempo no encontraba respuesta natural'.
3. 'Jesús vino a enseñar religión, no medicina. En este sentido Jesús permaneció dentro de los límites de la concepción judía de aquel tiempo. Los presuntamente poseídos eran en realidad enfermos, pero como la gente explicaba aquellos trastornos y su curación mediante el lenguaje de 'posesión' y 'exorcismo', Jesús no tenía porqué hablar con términos distintos de los que eran familiares en aquel tiempo'.
4. 'A la altura de nuestros actuales conocimientos, tanto científicos como bíblicos, no es posible seguir creyendo en la existencia de los demonios'.
5. '(La Iglesia) lentamente ha ido abandonando su creencia en las posesiones'.
6. 'En 1984 Juan Pablo II publicó el nuevo Ritual Romano en el que elimina definitivamente la ceremonia misma del exorcismo, de la Iglesia Católica'.
7. 'En el siglo II la Iglesia preguntó a los científicos de la época por qué ciertas personas tenían comportamientos sumamente extraños y le contestaron: están endemoniados. Ante esto, creó la ceremonia del exorcismo. En el siglo XX la Iglesia vuelve a hacer la misma pregunta a los científicos, y ahora éstos contestan: tienen raras patologías, cuyas causas a medias ya se conocen. Entonces (la Iglesia) suprimió el exorcismo'.
¿PUEDE APARECERSE LA VIRGEN?
En un artículo con este título escribía: 'Todos los fenómenos marianos que se han dado en la historia, han sido siempre “visiones”, no “apariciones”. En el de Lourdes, por ejemplo, la única en “ver” a la Virgen fue la pequeña Bernadette. En el de Fátima o de La Salette, a pesar de los muchos testigos, sólo los pastorcitos “vieron” a la Señora. No fueron, pues, apariciones. Incluso las miles de personas que el 13 de octubre de 1917, último día de las manifestaciones de Fátima, notaron cómo el sol giraba alocadamente en el cielo cual si fuera una bola de fuego, no contemplaron un hecho real sino una “visión”, aunque de tipo colectiva. En primer lugar, porque en los países vecinos, que estaban alumbrados en ese momento por el mismo sol, no lo vieron girar. Y además, porque de haber girado nuestro sistema solar se habría desencajado y habría saltado hecho trizas. No debemos pensar que por tratarse de “visiones”, sean necesariamente delirios o desvaríos. Puede suceder que, en ciertas ocasiones, Dios toque la retina, o la sugestión, o la imaginación de una persona y le permita tener una experiencia divina cierta. Pero no deja de ser una “visión”. Ya el papa Benedicto XIV, en 1738, pedía que no se hablara más de “apariciones” de la Virgen, sino de “visiones”...
...¿Cómo saber si una revelación privada tiene posibilidad de ser auténtica? ... Cuando una revelación privada contradice a la Biblia (revelación pública) no es legítima. Porque la Biblia viene de Dios, y Dios no puede contradecirse... A la luz de este principio hagamos ahora un análisis de algunos “mensajes” que conocemos, y que se hallan ampliamente difundidos entre muchos cristianos bien intencionados... Un examen sereno nos lleva a concluir que provienen más bien de los traumas, rencores, miedos y resentimientos inconscientes del supuesto vidente... Y lo peor de todo, es que al atribuírselos a María la hacen quedar muy mal. No tenemos derecho a agraviar a la Virgen de ese modo, atribuyéndole textos y mensajes que lejos de expresar su grandeza resultan más bien ofensivos para ella. La imagen que se desprende de éstos es más la de un ser vengativo y rencoroso... Y los católicos debemos cuidar que su imagen nunca se opaque para que siga siendo el reflejo de la alegría, la esperanza y el optimismo cristianos'.
Sábado, 18 de febrero
Movimiento Rural Cristiano
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza
Religión Digital
Francisco Baena Calvo