El Papa sigue proporcionando aportaciones literarias brillantes en su incesante trabajo intelectual a través de homilías, discursos y comentarios bíblicos. En la audiencia del último miércoles dijo que «la fe es amor y por ello crea poesía y crea música. La fe es alegría y por ello crea belleza». Para Benedicto XVI las bellezas artísticas de la cultura cristiana siguen vivas en la medida en que uno se acerca a ellas con fe. La fe cristiana ha creado ingente belleza, multitud de obras de arte; unas, dce encargo; otras, salidas de la convicción del artista. Pero nos preguntamos si acaso la falta de fe no ha creado también belleza, si el desamor no ha creado poesía y música. Es la tensión entre el arte de la exaltación y el arte atormentado de la queja y el desespero.
«Los símbolos siguen hablando hoy al corazón de los creyentes, no son cosas del pasado», subrayó. «Las catedrales no son monumentos medievales, sino casas de vida, donde nos sentimos 'en casa': donde encontramos a Dios y nos encontramos los unos con los otros'. «Tampoco la gran música --el gregoriano o Bach o Mozart-- es algo del pasado, sino que vive en la vitalidad de la liturgia y de nuestra fe», aseguró. 'Si la fe está viva, la cultura cristiana no se queda en algo 'pasado', sino que sigue viva y presente. Creatividad, innovación, cántico nuevo, cultura nueva y presencia de toda la herencia cultural en la vitalidad de la fe no se excluyen, sino que son una sola realidad: son presencia de la belleza de Dios y de la alegría de ser hijos suyos'.
Presentaba la figura del escritor Romano el Meloda ante ocho mil fieles en el Aula Pablo VI del Vaticano. Otros muchos habían saludado antes al Papa en la Basílica vaticana, pues la fuerte lluvia impidió que el encuentro tuviera lugar en la Plaza de San Pedro. En el semanal encuentro con los fieles el Papa continuó presentando a figuras que han hecho la historia de la Iglesia. En esta ocasión, habló de Romano el Meloda, escritor, poeta y teólogo, que vivió entre los siglos V y VI, cuyos cantos rezuman «humanidad palpitante, ardor de fe, profunda humildad».
«Este gran poeta y compositor nos recuerda todo el tesoro de la cultura cristiana, nacida de la fe, nacida del corazón que se ha encontrado con Cristo, con el Hijo de Dios», dijo. Hablando de Romano, quien nació en la actual Siria, y vivió buena parte de su existencia en Beirut y Constantinopla, mostró cómo «de este contacto del corazón con la Verdad, que es Amor, nace la cultura, toda la gran cultura cristiana». «Y si la fe sigue viva, esta herencia cultural tampoco muere, sino que sigue estando viva y presente».
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Estimado Dotri: Dentro de 100 años no estarás preocupado, no tengas miedo. Espero que entonces si verás las cosas desde otra perspectiva. ¿Nos conoceremos?
No pensar que los problemas de la gente son los económicos. A mí, y a todos, lo que más nos preocupa es que la sombra de Franco y de la Iglesia dure cien años, que es lo que auguran los sociólogos.
La fe crea belleza. La ausencia de fe también, porque es anhelo de Dios.
Miércoles, 30 de mayo
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo