PP: liberal o conservador, he aquí el dilema
12.05.08 @ 17:34:28. Archivado en Españas
La ponencia política que se discutirá en el XVI Congreso Nacional del PP en el mes de junio en Valencia, define al Partido Popular como una formación "reformista, liberal y centrista". Han comenzado a mostrarse sonoras disidencias. ¿En nombre de qué supuestos ideológicos?
La ponencia apuesta por impulsar los pactos de Estado con el PSOE, recuperar el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo para "derrotar" a ETA, y aplicar una política de inmigración "realista". Así lo adelantó José Manuel Soria, uno de los coautores de la ponencia Política --junto a Alicia Sánchez Camacho y hasta ayer domingo María San Gil, que ha decidido dimitir del equipo redactor de la ponencia más importante del congreso, por discrepar de esta orientación. En esta misma semana estará en poder de los 3.025 compromisarios para que puedan presentar enmiendas. Y esperamos poderla leer nosotros también porque dudamos seriamente de que el sistema de definición de las etiquetas políticas esté funcionando neutralmente. ¿Qué es liberal? ¿Liberal es antónimo de conservador? Si Esperanza Aguirre se define liberal, y Mariano Rajoy se define liberal, y Ruíz Gallardón se define liberal, ¿quiere esto decir que podrían formar un equipo compacto?
Soria, presidente del PP canario y vicepresidente del gobierno autónomo, opina que la ponencia es "una reafirmación de los principios y valores del partido" incidiendo en la "libertad", y que "la definición del PP como un partido centrista, reformista y liberal" significa que es centrista porque "hace de la moderación un uso permanente en su acción política"; reformista porque "entiende que la reforma es la herramienta más importante para avanzar"; y liberal porque entiende que "la libertad de la persona individualmente considerada está en la esencia de toda" la acción política del PP.
La ponencia aboga por promover los Pactos de Estado con el PSOE porque, según dijo, "son una herramienta fundamental". "Hay temas como el modelo territorial, la financiación autonómica, la política antiterrorista y la educación, que deben ser objeto de un gran pacto de Estado entre PSOE y PP y cuanto más fuerzas políticas se sumen mejor".
Al ser preguntado acerca de si la ponencia Política apostará por moderar, atemperar, suavizar o edulcorar el mensaje del PP en Cataluña y País Vasco, donde el partido ha obtenido pésimos resultados, Soria no aclaró si este aspecto se mencionará en el documento programático. "Creo que eso depende más de la organización territorial en cada comunidad autónoma", aunque añadiendo significativamente que al PP canario le ha ido bien cuando ha mantenido un diálogo político con Coalición Canaria.
En cuanto al gravísimo problema quie plantea una enorme y reciente inmigración en un momento de crisis económica, Soria dice que el PP ha mantenido siempre que los inmigrantes que vengan a España "sepan que hay unas reglas, unas normas y unas costumbres" que deben respetar. A su juicio, son los socialistas los que han modificado su discurso por "conveniencia electoral". La inmigración debe ser "ordenada, regulada y legal. No se trata de hacer una política más o menos dura, sino de hacer una política realista. Los que han cambiado son los socialistas, que antes de las elecciones tenían un discurso y ahora parece ser que lo cambian. A mí lo que me sorprende es este cambio tan brusco".
María San Gil, presidenta popular en el País Vasco, se ha negado a avalar la tesis de quienes sostienen que el PP tiene que ser "simpático" con los nacionalistas y afirma rotunda que un partido que tiene a España como eje sólo podrá acercarse a los nacionalistas, "cuando estos bajen del monte". Está claro que ha quedado en minoría frente a los otros dos miembros de la ponencia, el presidente de los canarios y la presidenta de los gerundenses
El XVI Congreso Nacional del partido se celebrará en Valencia los días 20, 21 y 22 de junio y será el presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, quien ejercerá de máximo responsable del comité de organización. El Congreso decide tres ponencias: estatutos, política y economía. Los ponentes sobre estatutos son el secretario general de Castilla y León, Alonso Fernández Mañueco, la presidenta del PP en Baleares, Rosa Estarás, y el presidente del PP gallego, Alberto Núñez Feijoo. De la ponencia de política se encargaban la presidenta del PP vasco, María San Gil, la presidenta del PP de Girona, Alicia Sánchez-Camacho, y el presidente del PP en Canarias, José Manuel Soria, hasta la dimisión de San Gil, cuyo gesto la une claramente a las filas de los opuestos a Rajoy. Los ponentes de la ponencia económica son el consejero de Economía y Hacienda de la Generalitat valenciana, Gerardo Camps, la consejera de Hacienda de la Comunidad de Madrid, Engracia Hidalgo, y la diputada por Huelva Fátima Ibáñez. El número de compromisarios se cifra en 3.025, de los cuáles 485 corresponden a la Junta Directiva Nacional- y 2.540 ha sido elegidos en delegaciones provinciales en asambleas celebradas entre el 21 y el 22 de abril.
CANDIDATURA ALTERNATIVA
Se ha dicho que sectores del PP trabajan en una candidatura alternativa a la oficialista de Mariano Rajoy. Reúnen descontentos de personas que se creen menospreciadas y de personas oportunistas que huelen posibilidades de subida en el escalafón. Hay pocos en este magma proceloso, que lo estén por sentido del deber, por razones de conciencia y por imperativo del deber, pero eso es lo habitual en política. Se ha insinuado que algunos empresarios próximos al ex rival de Mariano Rajoy en la herencia de Aznar, Rodrigo Rato, ex director gerente del FMI, avalan la operación, pero Rato se mantiene estrictamente apartado de toda intervención en el Congreso de junio, lo cual me parece reprobable en un dirigente de su valía, tanto si aspirara a ocupar con todo derecho el puesto de Rajoy y enmendar una decisión que se manifestaría errada, tanto si no aspira a ello, porque su experiencia y talante son necesarios hoy como ayer en el PP.
El debate una vez más se monta sobre las lealtades y no sobre las ideas. Así no se renueva un partido, sino que se consolida el sistela oligárquico al que tan acostumbrados están los españoles. A las continuas presiones para que Rajoy desvele sus intenciones, -el vicepresidente de la Comunidad de Madrid reclamó conocer los nombres de su futuro equipo antes del congreso, porque considera que no es bueno tener al partido “descabezado” durante cuatro meses, y la diputada Ana Torme, del equipo disuelto de Eduardo Zaplana, reclamó a Rajoy que no pidiera “confianza ciega”- el actual presidente del PP ha avanzado el nombre de Esteban González Pons, un hombre que se reclama 'marianito' porque Mariano "representa la esencia del aznarismo". Pons podría ser el nuevo portavoz del PP y se sumaría a Soraya Saenz de Santamaría, portavoz parlamentario, en el núcleo duro del 'marianismo' oficial.
Pero, nos preguntamos los tontos: ¿Es el aznarismo una corriente ideológica identificable? Parece más bien otra cosa cosa fea de nombre. Pons pide 'unidad, fidelidad e independencia del PP', lo cual tampoco parece definir sus inclinaciones concretas, salvo insinuar que desde fuera se quiere influir en la 'independencia' de la membresía. Sobre la renovación total del partido, que implicaría un cambio de líder, González Pons ha dicho que eso no sería renovación sino "revolución" -¡horror y pavor!"-, y que no es lógico que el partido considerase a Rajoy el candidato idóneo hace 90 días, antes de las elecciones, y no tras ellas. Asegura que Rajoy "es el mejor candidato", y que si no ha nacido una candidatura alternativa todavía, el congreso será aquel en el que 'Mariano Rajoy cambie el PP para ganar'.
Esteban González Pons llama a remar "en la misma dirección", ya que todo el mundo es "reemplazable", igual que en el ejército de "inmortales" que se enfrentó a los griegos en las Termópilas. Menudo ejemplo, porque el ejército terminó aniquilado. Preguntado sobre si ve en ese equipo de 'inmortales' a Juan Costa o Manuel Pizarro, González Pons aseguró que Costa "es uno de los valores seguros del PP" y que a Pizarro le habría gustado "tenerlo de maestro". Gustavo de Arístegui, uno de los 'aparatchik' que se ha significado 'no marianito', coincide totalmente sin embargo: afirma que Juan Costa es amigo íntimo suyo, que redactó un "magnífico programa electoral" y que confía en que tenga "un papel muy importante que jugar en el PP y en España". De Manuel Pizarro indicó que se trata de una persona de gran valía y que algop debe caerle en el reparto de responsabilidades aún pendiente en el partido. Es decir, que Costa y Pizarro aún no sehan decidido por la actitud a tomar frente a la permanencia de Rajoy.
Pons dice que el líder del PP no elegirá como secretario general no porque le parezca simpático o le caiga bien, sino que buscará a alguien que tenga "un alto grado de adhesión". Mala cosa, adhesión a las personas y no a las ideas. Es la prehistoria de los partidos políticos. Un gran partido de derechas en un bipartidismo efectivo y contemporáneo, debe basarse en la existencia de corrientes ideológico-político-económicas, y no en banderías personalistas tan cercanas al clientelismo subdesarrollado.
Gustavo de Arístegui, que en las elecciones generales fue en las listas por Zamora, a pesar de creerse el más listo por razones personales, aunque se mostrara en un pricipio a favor de hacer "transiciones suaves", porque, a su juicio, "no se puede cortar la cabeza a todo el mundo" ni "prejubilar" a personas de 42 ó 44 años, insiste ahora en "que la gente sepa quién va, dónde y por qué se cuenta con determinadas personas". El "debate interno" que no crisis, no es malo en periodo precongresual, una "reflexión sobre el liderazgo, sobre políticas, incluso sobre personas. Discusión, la que queramos; reflexión, la que queremos. Pensemos juntos, analicemos todo lo que queramos, pero el 20, 21 y 22 (de junio), cuando salga el presidente del PP elegido, se acabó (...). Y ahí tiene que estar todo el partido a una. No hay nada que en un país escandalice más que la desunión en los partidos, no hay nada que castigue más el electorado que la desunión en los partidos".
Ana Torme, que reprochó las formas con la que Rajoy se deshizo de Zaplana, considera que será "difícil" encontrar un buen sustituto: 'su labor ha sido decisiva en tener el partido que tenemos' . con más de setecientos mil afiliados y diez millones de votantes. 'Ya se ha generalizado esa frase de "la renovación se hace por adición" y es importante que sea así y no por exclusión o expulsión', dice Torme. ¿Ve a Gallardón como secretario general del PP?: 'Para ese puesto en concreto no lo sé. Es gran gestor, hace un excelente papel como alcalde, pero no sé si él tiene ilusión para ese puesto ya exige un compromiso enorme. No sé si podría ser secretario y ejercer de alcalde de Madrid al mismo tiempo'. e Insiste en el debate interno: 'Los militantes quieren saber qué líneas estratégicas va a seguir el partido y quiénes van a colaborar en que esos valores que defenderemos se desarrollen. Es muy importante que haya un debate interno sobre nuestras ideas y proyectos. Algo fundamental'.
Por su parte, Soria recuerda a todos que el pasado 11 de marzo, durante la reunión del Comité Ejecutivo del PP, Rajoy anunció que se presentaría a la reelección en el Congreso del PP con su propio equipo y que lo haría público el día anterior a la votación. "Yo allí no oí ni una sola voz disonante, sino que escuché una ovación cerrada, y de quienes hablaron, todos le felicitaron. Hay que ser un poco consecuente, es lo único que yo pido".
Un partidario ilustrado, Ignacio Sánchez Cámara, catedrático de Filosofía del Derecho-, lo ha explicado así: 'A mí, que me importan en este ámbito más las ideas y las cosas que las personas y estrategias, me parece que el problema, la tentación y el peligro residen en la desconfianza hacia las propias ideas. No aceptar lo que se es, y pretender ser lo que no se es, más aún cuando lo que se es resulta lo mejor, o lo menos malo, del panorama político español, me parece una extraña patología. En política, al menos en las situaciones normales, no hay mayor fortaleza que la de las ideas, principios y valores. Y en este ámbito la derecha no necesita adjetivos redundantes. Por supuesto, que es liberal, moderada, reformista, conservadora y democristiana. Y, precisamente por serlo, más que recibir lecciones democráticas y “solidarias” de la izquierda, puede darlas. Si acierta a aceptarse como lo que es, ninguna lección puede recibir, menos aún de la izquierda evanescente y postmoderna que padecemos, del lado de enfrente. Ninguna sobre la libertad, ni sobre el Estado de Derecho, ni sobre la lealtad a la Constitución y a la unidad de España, ni en cuestiones económicas, ni en su defensa del bienestar de los ciudadanos y de la solidaridad, ni sobre la igualdad ante la ley, ni sobre la igualdad de oportunidades. El bienestar social no es patrimonio de la izquierda. Sólo lo es su falsa y anticuada retórica. Sólo necesita el PP, en este ámbito, adecuar sus ideas a los problemas y desafíos sociales, pero no cambiarlas, y menos por aproximación a las de sus adversarios. Por supuesto, falla el PP, entre otras cosas, en su capacidad de promocionar el valor de sus ideas en una sociedad algo inerte y desmoralizada. Pero los defectos de comunicación no son defectos de las ideas mal defendidas. No se trata, por lo tanto, de defender otras cosas, sino de defender mejor las propias. La peor salida de la crisis actual consistiría en desistir de lo propio e imitar lo ajeno. Si se trata de la fortaleza de las ideas, el PP no tiene nada que temer. Pero es imposible vencer si no se confía en uno mismo, en sus propias ideas. He ahí, a mi juicio, la clave del próximo Congreso. Quienes creen en la libertad, no pueden temer a la libertad'.
Bien, yo no soy liberal desde hace muchos años. Soy conservador, conservador libertario, partidario de un Estado fuerte y pequeño, garante de la ley, el orden y la igualdad de oportunidades, y neutral en todo lo demás. Me gustaría saber quiénes son -y por qué motivos- liberales en el PP; lo mismo en relación a los conservadores, si es que a estas alturas queda alguno que se atreva a definirse de esta forma. Querría saber quién es quién. Y contemplar un reparto del poder basado en el pronunciamiento de los delegados. Modestamente, sigo pensando que un triunvirato con el actual presidente flanqueado por Esperanza Aguirre y Ruíz Gallardón juntaría las dos sensibilidades y sería imbatible por ideas y resultados ya mostrados.
El PP es la suma de liberales y conservadores más algunas minorías. Si no se establece un justo reparto del poder, se arriesga la ruptura en dos partidos diferentes. Sería iniciar el camino que los italianos pugnan por olvidar desde hace dos décadas.
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Y que, al final, los consevadores no son sino progresistas con una década de retraso. Ya puestos, me quedo con los originales, que al menos visten la mugre de su tiempo con galanura.
Rajoy no es tan jovencillo como para no acordarse, ¿creo yo?
Las ideas son las que se deben mantener. Recuerden ustedes que las que se mantienen son las del centro derecha porque las de las izquierdas han desaparecido del mapa del mundo civilizado. Rajoy, mádate a mudar, ¡ya!
Un saludo.
Rajoy no es tan jovencillo como para no acordarse, ¿creo yo?
Las ideas son las que se deben mantener. Recuerden ustedes que las que se mantienen son las del centro derecha porque las de las izquierdas han desaparecido del mapa del mundo civilizado. Rajoy, mádate a mudar, ¡ya!
Un saludo.
Yo no creo que la dicotomía esté entre un PP liberal o un PP conservador. La unión de liberales y conservadores no sólo es natural sino que es la esencia del centro-derecha, no sólo en España.
Yo creo que ahora se plantea un nuevo escenario que podría ser algo así como PP liberal-conservador o PProgre. PP nacional o reinos de taifas. PP por principios o por poder.
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José Catalán Deus
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