El debate de investidura del presidente del gobierno de España para el período 2008-2012 ha registrado buenas e interesantes intervenciones de los dos líderes de la política española, el previsiblemente presidente por segunda vez José Luis Rodríguez Zapatero, y el previsiblemente jefe de la oposición durante los próximos cuatro años, el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy.
Quizás podamos esperar que vengan años menos crispados. Ya tiene el poder el PSOE por segunda vez consecutiva: ahora hay que desactivar a la hinchada y volver a una normalidad que condene sin reservas los comportamientos antidemocráticos.
Zapatero hizo un brillante discurso lleno de promesas y optimismo, y sobre todo, lleno de visión de Estado que al fin parece haber logrado. Esta mutación del Zapatero del vale todo al Zapatero de la responsabilidad, debe celebrarse y reconocerse como un gran avance.
Rajoy hizo un casi perfecto papel como líder de la oposición, estuvo francamente brillante también, y su tono fue tan educado y sosegado como pudiera eixgirse en la House of Commons.
Zapatero propone pactos de Estado y damos gracias a los dioses por ello. Rajoy le ha recordado con razón que no pueden ser trágalas por las que humillar al PP con complicidades al estilo del vergonzoso pacto del Tinell.
Ambos han aceptado el desafío. Es lo mejor que podría pasarle a España, una vieja nación que en los momentos más difíciles tiene suerte. Celebramos que vaya a haber pactos de Estado que puedan significar la entrada de pleno en la normalidad democrática y pongan cada cosa en su sitio. Lo celebramos no sólo porque lo hemos pedido y hemos confiado en ello desde la misma noche de las elecciones, sino porque de verdad pensamos que va a ser bueno. Deberían comenzar a hacerse un guión de los mismos, una lista cde las cuestiones verdaderamente de interés nacional que deben consensuarse.
Creo que en este debate de investidura todos hemos ganado. Creo que los únicos derrotados han sido esa caterva de palmeros gritones que viven del enfrentamiento, quen odian cuando deberían respetar, que difaman yu mienten cuando deberían escuchar y dialogar, que deben rectificar. Felicito a Zapatero y Rajoy, así a secas, sin formalidades. Hace décadas que no atiendo a un debate de investidura y creo que no volveré a hacerlo. En nombre del futuro, pido a todos un margen de confianza, un ceder en el empecinamiento, una forma de ver la política un poco más avanzada y civilizada. Por beneficio de todos.
Una posdata: Gallardón+Rajoy+Aguirre: el ariete en el centro de la trinidad y cada uno de los laterales en su posición correspondiente. Ése es el futuro del PP. Sólo ése.
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Buenos dias Don José,
Usted ha dado en el clavo al recordarnos lo del "Pacto del Tinell".
Dicho "pacto",sigue vigente.A mi me gustaria que los que lo hicieron rectificasen.
Me ha gustado su artículo.
Gracias.
Ahora la cosa está tranquila, y no se ven cerca las nuevas elecciones.
En cuanto empiecen a pensar en ellas, todo se va al traste.
Cierto que con el tiempo se aprende, pero que quede claro que en cuatro años, el Z, sólo ha pensado en el Psoe y en el poder.
A los demás, a muchos al menos, nos ha jodido. Así de claro.
La mitad de los votantes del PSOE aceptaría de buen grado la mitad de las propuestas del PP y la mitad de los votantes del PP aceptaría la mitad de las propuestas del PSOE.
¿Sería tan dificil que se pusieran de acuerdo en aquello que les une y dejaran de lado lo que les separa?
Miércoles, 30 de mayo
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
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