La 'excepcional sensibilidad espiritual y mística' de Juan Pablo II ha sido enaltecida por Benedicto XVI en el tercer aniversario de su fallecimiento. "Su pontificado, en su conjunto y en tantos momentos específicos, es como un signo y un testimonio de la Resurrección de Cristo". Benedicto XVI subrayó hoy el misticismo de su antecesor, el hincapié que hizo en que sólo la Divina Misericordia puede poner límite al mal, su 'inflexible firmeza, y le pidió 'que continúe intercediendo desde el Cielo por todos nosotros y en especial por mí', y a la Iglesia que 'siga sus enseñanzas y su ejemplo'.
"El dinamismo pascual, que hizo que la vida de Juan Pablo II fuese una respuesta total a la llamada del Señor, no podía expresarse sin la participación en los sufrimientos y en la muerte del divino Maestro y Redentor".
Esta mañana, a las 10,30, Benedicto XVI presidió en la Plaza de San Pedro la celebración eucarística en el tercer aniversario de la muerte de Juan Pablo II. Concelebraron con el Papa los miembros del colegio cardenalicio. Dirigiéndose a más de 40.000 personas, el Papa rememoró en su homilía las horas del sábado 2 de abril de 2005 que siguieron a la noticia del fallecimiento de Juan Pablo II y los innumerables fieles que rezaron ante el cadáver y participaron en el funeral.
Benedicto XVI destacó "entre las tantas cualidades humanas y sobrenaturales" del difunto pontífice su "excepcional sensibilidad espiritual y mística. Bastaba observarlo -dijo- mientras rezaba: se sumergía literalmente en Dios y parecía que en aquellos momentos todo el resto le resultase extraño. (...) La Santa Misa, como repetía con frecuencia, era para él el centro de cada jornada y de toda la existencia. La realidad "viva y santa" de la Eucaristía le daba la energía espiritual para guiar el Pueblo de Dios en el camino de la historia".
El Papa señaló que las palabras del Evangelio de la misa de hoy "No tengáis miedo", que dirige el ángel de la resurrección a las mujeres en el sepulcro vacío, "se convirtieron en una especie de lema en los labios del Papa Juan Pablo II desde el inicio solemne de su ministerio petrino". Estas palabras, continuó, "las pronunció siempre con inflexible firmeza, alzando el bastón pastoral que culmina en la Cruz y después, cuando sus energías físicas iban disminuyendo, casi como aferrándose a él, hasta aquel último Viernes Santo, en el que participó en el Via Crucis desde la capilla privada, estrechando la Cruz entre sus brazos. (...) También aquella elocuente escena de sufrimiento humano y de fe, indicaba a los creyentes y al mundo el secreto de toda la vida cristiana".
Conforme el difunto pontífice polaco "era despojado de todo, al final incluso de la misma palabra, su confianza en Cristo se mostró con gran evidencia. Como sucedió con Jesús, también para Juan Pablo II, al final las palabras cedieron su lugar al extremo sacrificio, al don de sí. Y la muerte fue el sello de una existencia entregada totalmente a Cristo, conformada a El también físicamente en los rasgos del sufrimiento y del abandono confiado en los brazos del Padre celestial".
El Papa recordó que hoy se inaugura el primer congreso mundial sobre la misericordia divina para "profundizar el rico magisterio" de Juan Pablo II sobre ese tema. "La misericordia de Dios -explicó Benedicto XVI- es una de las claves de lectura de su pontificado. Quería que el mensaje del amor misericordioso de Dios llegase a todos los seres humanos y exhortaba a los fieles a ser testigos". "El Siervo de Dios Juan Pablo II vivió y conoció personalmente las grandes tragedias del siglo XX y se preguntó durante mucho tiempo qué podía frenar la marea del mal. La respuesta se encontraba en el amor de Dios. Sólo la Divina Misericordia puede poner límite al mal; sólo el amor omnipotente de Dios puede desbaratar la arrogancia de los malvados y el poder destructor del egoísmo y el odio".
El Papa dio gracias a Dios por "haber dado a la Iglesia este servidor fiel y valiente" y a la Virgen María por "velar incesantemente sobre su persona y su ministerio" . "Pedimos a Juan Pablo II -agregó- que continúe intercediendo desde el Cielo por todos nosotros y en especial por mí, a quien la Providencia llamó a recoger su inestimable herencia espiritual". "¡Qué la Iglesia -concluyó- siga sus enseñanzas y su ejemplo, continuando fielmente y sin compromisos su misión evangelizadora y difundiendo incansablemente el amor misericordioso de Cristo, fuente de paz verdadera para el mundo entero!".
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Honestamente, no sé nada especial. Los cambios en la Curia se van sucediendo al ritmo de las jubilaciones con absoluta normalidad, y por tanto siempre hay rumores. Entre los que será pronto eméritos, el cardenal Arinze. Ya hay quinielas vendiendo la piel del oso antes de cazarlo.
Blogger:¿Qué sabe de algunos rumores que hablan de próximos cambios en la Curia?,son ciertos o hay que seguir esperando.
DARSE DEL TODO A DIOS Y A LOS DEMÁS CON EL MAYOR AMOR POSIBLE. He ahí el secreto de la verdadera santidad.
Miércoles, 30 de mayo
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Asoc. Humanismo sin Credos
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