Se han celebrado en el Vaticano hoy y ayer los primeros encuentros preparatorios para fijar las fechas y las modalidades de un encuentro entre el Papa y líderes islámicos. De celebrarse finalmente, tal acontecimiento no tiene precedente en la historia de ambas religiones. Y podría significarse como el más importante de este pontificado.
Una representación de las personalidades musulmanas que el 13 de octubre de 2007 dirigieron una carta al Papa y a los jefes de otras confesiones cristianas con el título «Una palabra común entre nosotros y vosotros», se ha reunido en la sede del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, con una delegación vaticana. La agenda prevé que, a partir de la próxima primavera, los representantes del islam se encuentren con Benedicto XVI y con otras autoridades de la Iglesia.
La delegación islámica estuvo compuesta por cinco estudiosos de cinco naciones: Abdel Hakim Murad Winter, inglés, profesor de estudios islámicos en la Shaykh Zayed Divinity School de la Universidad de Cambridge; Aref Ali Nayed, libio, antiguo profesor en el Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos (PISAI); Sergio Yahya Pallavicini, italiano, vicepresidente de la Comunidad Religiosa Islámica de Italia (COREIS); Ibrahim Kalin, turco, director de la Seta Foundation de Ankara; y Sohail Nakhooda, jordano, director de «Islamica Magazine», publica en los Estados Unidos. Un libio y un turco, más tres académicos que viven en EEUU, Reino Unido e Italia. No es pues una delegación muy representativa del Islam actual pero es un gesto prometedor.
La delegación vaticana estuvo guiada por el cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, y se compone, entre otros, por el secretario de este organismo, monseñor Pierluigi Celata, y por el presidente del PISAI, padre Miguel Ángel Ayuso Guixot.
Todos los musulmanes venidos a Roma forman parte del grupo de expertos coordinado por el príncipe de Jordania, Ghazi bin Muhammad bin Talal, presidente del Aal al-Bayt Institute for Islamic Thought, primer promotor de la carta de los 138 expertos musulmanes (posteriormente ha sido firmada por muchos más). Benedicto XVI le respondió personalmente a él mismo con una misiva enviada por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado.
El sacerdote Andrea Pacini, consultor de la Comisión para las Relaciones Religiosas con los Musulmanes del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, ha declarado a Radio Vaticano que uno de los temas más complicados en estos diálogos es el de la reciprocidad en materia de libertad religiosa. En este sentido, ve grandes diferencias según países musulmanes: por ejemplo, en Qatar se inaugurará tras la Pascua una iglesia en un terreno cedido por las autoridades; mientras que en Argelia una nueva ley condiciona más aún la libertad religiosa, provocando la reciente condena de un sacerdote católico por rezar en la casa de una familia católica. «El diálogo será eficaz en la medida en que pase de la dimensión de carácter cultural --que es necesaria-- a una aplicación jurídica que tutele la libertad religiosa. Creo que este es el test de la eficacia de todo camino de diálogo». Absolutamente de acuerdo, para dialogar hay que partir de igualdad de las partes. El Islam debe empezar a retirar toda la legislación prohibitiva y sancionadora contra los que aún se llama infieles.
Los comentarios para este post están cerrados.
Disiento del Rvdo. Pacini, pues la libertad religiosa es uno más de los muchos escalones que diferencian cualquier religión del islamismo.
Culturalmente, lo que les costará más trabajo admitir a los musulmanes es la igualdad de la mujer, por lo que sería interesante que pudieran asistir algunas monjas a las reuniones y que ellos las admitieran.
Miércoles, 30 de mayo
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo