Ha tenido lugar en Roma durante los dos últimos días la primera fase del histórico encuentro Vaticano-Islam, el primero en la historia entre las dos religiones dominantes del planeta.
La delegación de la Santa Sede está encabezada por el Cardenal Jean-Louis Tauran, Presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. La delegación musulmana está formada por cinco representantes de la famosa "Carta de los 138" líderes musulmanes enviada el pasado mes de octubre al Papa.
Los delegados musulmanes son Ibrahim Kalin, turco, profesor en Washington en la Georgetown University; Abd al-Hakim Murad Winter, inglés, director del Muslim Academic Trust del Reino Unido; Sohail Nakhooda, jordano, director de la "Islamica Magazine"; Aref Ali Nayed, libio, profesor emérito del Pontificio Instituto de Estudios Árabes de Roma; y Yahya Sergio Yahe Pallavicini, italiano, imán de la mezquita al-Wahid de Milán.
la reunión tiene porobjeto preparar una "cumbre" entre máximos representantes del "grupo de los 138" y el Papa Benedicto XVI, que debería tener lugar en la primavera europea. También deberá dilucidarse acerca de la presencias de las otras religiones cristianas en la reunión, así como de la representación de suñíes y chiíes en la parte musulmana.
Benedicto XVI siempre ha considerado que las religiones del mundo deberían unirse para hacer frente a la amenaza laicista y materialista. Se trata de saber si las diferencias entre Islam y Cristiandad son mayores que las semejanzas. Si prima la creencia en Dios sobre la compentencia entre las vías al cielo, si el mensaje de Al Qaeda puede conjurarse y así desactivar el choque de civilizaciones en su vertiente religiosa y cultural tradicional.
Esta primera cumbre Islam-Cristiandad de la historia escribiría un nuevo capítulo en las relaciones entre musulmanes y cristianos. Deberían también participar otras religiones cristianas. Podría suponer una importante etapa en un camino hacia la reconciliación y un mejor entendimiento. Y frenar la ofensiva ideológica islamista contra los que denominan 'cruzados', es decir, los occidentales de tradición cristiana.
Al Qaeda no quiere contactos con el Papa. El pasado diciembre, el 'número dos' de Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, en una entrevista de hora y media, tuvo también tiempo de criticar la reciente e histórica visita del rey Abdalá de Arabia Saudí 'a un Papa, que ha ofendido al Islam y a los musulmanes', en alusión al famoso dicurso de Ratisbona.
'Las tensiones surgidas en Ratisbona están cada vez más lejos': La primera visita de un rey de Arabia Saudí a un Papa en el Vaticano «ha llamado la atención de los medios de comunicación en buena parte del mundo y ha sido vista casi por doquier como un signo positivo». El padre Federico Lombardi, S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, ha analizado la audiencia concedida por Benedicto XVI al rey Abdalá bin Abdelaziz, de 84 años, en el editorial del último número de «Octava Dies», semanario de información del Centro Televisivo Vaticano, del que también es director.
Pero el llamamiento a la cooperación y al diálogo entre Islam y Cristianismo enviado en octubre pasado por centenar y medio de dirigentes espirituales musulmanes a las máximas autoridades de todas las iglesias cristianas, ha sido también suscrito popsteriormente por Tariq Ramadan, el más controvertido pensador islámico en tierra occidental, que vive en Ginebra, sobrino y discípulo del fundador de los Hermanos Musulmanes. Entre los doctos musulmanes que han firmado la segunda carta al Papa, Ramadan no es el único que suscita alarmas. Está el rector de la universidad de Al-Azhar en el Cairo, Ahmad Muhammad al-Tayeb; está el jeque Izz al-Din Ibrahim, fundador de la Universidad de los Emiratos Árabes Unidos; y hay otros que como ellos consideran “mártires” a los terroristas que se hacen explotar en un mercado, en un autobús, en una escuela. El contraste es estridente en una carta que quiere hacer del amor a Dios y al prójimo la “palabra común” entre musulmanes y cristianos.
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La sumisión a Dios que predica el Islam no tiene nada que ver con la obediencia filial de los cristianos. Para la fe cristiana Dios es un padre bueno y nosotros sus hijos, nuestra relación con él es filial no de sumisión pasiva y resignada. Con todo, estos encuentros interreligiosos pueden ayudar en lo relativo a la paz mundial.
(Final del correo que viene más abajo)
Pues fíjense, a pesar de todo, los musulmanes nos siguen llamando a nosotros, a ellos mismos y a los judíos “La gente del Libro”.
"Y a lo mejor el pequeño detalle aquél de matar a todos los dhimmis que no quieran someterse se interpone a la hora de llegara un acuerdo..." Pues no señor, porque el Corán enseña que los "dhimmis" son tan agradables a los ojos de Dios como los musulmanes.¿Que en la práctica hubo malos tratos en muchas ocasiones? Infinitamente menos que los malos tratos que nosotros dimos a judíos y musulmanes. Citaré sólo que cuando los Reyes Católicos expulsaron a los dhimmis judíos de España, el Sultán de Turquía los acogió en Salónica y les dio tierras, hasta que llegaron allí unos que tenían un Concordato con Pío XII y los gasearon, sin que Pío XII abriera la boca o denunciara el Concordato. Y otro ejemplo a la vista: quedan muchísimas cristiandades en tierras musulmanas, mientras que a nosotros nos faltó el tiempo para arrasar Al Andalus, derruir sus mezquitas y expulsar a todos a África. Pues fíjense, a pesar de todo, los musulmanes nos siguen llamando a nosotros, a ellos mismo y a los judíos “L...
Es decir (resumen del correo que viene abajo): El islam es la herejía de los judaizantes (en la que casi cae San Pedro) y el eurocristianismo la herejía de los greco-romanizantes (exageración de las opiniones de San Pablo).
Me parece que, aparte de los conceptos de trascendencia y espiritualidad, - y en un sentido muy laxo-, hay muy pocas áreas donde se pueda dar una aproximación.
- La concepción de Dios no es la misma. La idea de Dios como Padre es completamente ajena a la Teología islámica.
- Las bases de la relación del hombre con Dios en el cristianismo son el Amor y la Libertad. En el Islam es la sumisión, ya que no en vano es lo que significa esa palabra
- Teleológicamente, la idea de la resurrección es marca registrada e irrenunciable del Cristianismo
- Y a lo mejor el pequeño detalle aquél de matar a todos los dhimmis que no quieran someterse se interpone a la hora de llegara un acuerdo...
Gracias a Dios que ha empezado a brillar el sentido común: el único sentido del Islam es que apareció como una reacción a la capitulación del Cristianismo ante Constantino, por la que el Cristianismo se aguó, metiendo dentro varios principios paganos greco-romanos. A su vez, el fallo del Islam es que es “una religión sin Espíritu Santo”, es decir, un aferrarse a la letra de una síntesis entre cristianismo y judaísmo. Si se consigue un día que ambos reconozcan sus defectos, disipada esa niebla, brillará la luz de la verdad incontestable: ambas religiones tienen la misma esencia: el mandamiento del amor a Dios sobre todas las cosas (Islam significa sumisión a Dios y la Virgen María dijo de sí misma: “He aquí la esclava del Señor”) y la predicación del amor a todos los prójimos que son todos los seres humanos, sean judíos, romanos, griegos, árabes o de cualquier otra etnia o cultura.
Miércoles, 30 de mayo
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo