Por enésima vez en los últimos días y en el marco de un encuentro con políticos, Benedicto XVI denunció los «ataques insistentes y amenazadores» contra la familia «fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer». El mensaje del Papa se dirigía en primer lugar al alcalde de Roma, Walter Veltroni, candidato del centro izquierda a suceder como primer ministro a Romano Prodi en las próximas elecciones generales. Pero no era una crítica personal a una 'acción social que están llevando a cabo con apreciable empeño'.
B16 recordó que «la familia natural, comunión intima de vida y de amor fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer constituye el lugar primario de humanización de la persona y la sociedad. Desgraciadamente -añadió-, vemos a diario qué insistentes y amenazadores son los ataques e incomprensiones contra esta importantisíma institución humana y social».
El discurso del Papa propició la reacción inmediata de las distintas fuerzas políticas, especialmente las del centro-derecha, que aprovecharon para responsabilizar de esta situación a Walter Veltroni, que además de alcalde de la ciudad es líder del recientemente creado Partido Democrático (PD) --principal partido de la coalición de centro-izquierda que actualmente forma Gobierno--.
Desde el centro-izquierda, en cambio, el mismo Veltroni se pronunció al respecto, considerando las palabras de Benedicto XVI como "un estímulo" a continuar su trabajo, al tiempo que denunció "las interpretaciones" pronunciadas desde el centro-derecha y que denotan un "modesto nivel" político.
El episodio también tuvo hoy un gran eco entre los medios de comunicación italianos, que dedicaron varias páginas al tema así como al degrado que registran algunas zonas periféricas de la capital italiana.
Aunque Veltroni pertenece a la misma línea política de centro izquierda de Zapatero, su respeto a los católicos y, por supuesto, al Papa es absolutamente ejemplar. Es más, el candidato a primer ministro de Italia ha aceptado la necesidad de estudiar restricciones a la ley del aborto, mucho más estricta que la española, pero considerada enormemente dañina por amplios sectores de la sociedad, que han abierto un debate para restringir los casos previstos y cortar con los abusos.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo público este mediodía el siguiente comunicado: 'Sorprende la manipulación política de las palabras del Santo Padre en su discurso de ayer a los representantes de la región del Lacio, de la provincia de Roma y del ayuntamiento de Roma. Claramente, el Papa no tenía la intención de minusvalorar la acción social que los responsables de la ciudad de Roma y de la región del Lacio están llevando a cabo con apreciable empeño. El Papa, como Obispo de Roma, ha puesto de relieve en distintas circunstancias y también recientemente, los logros alcanzados en el servicio a la ciudadanía, que ha querido subrayar también en el discurso de ayer. Sin embargo, no podía dejar de evocar, haciéndose eco de las numerosas personas que se dirigen a él, algunos problemas humanos especialmente urgentes, que deben ser afrontados con la contribución de todos. La Iglesia, como Su Santidad ha asegurado, no dejará de ofrecer la propia aportación y la propia colaboración'.
Es decir, el Vaticano no quiere ser instrumentalizado en la política italiana, y esta vez dirige su reprimenda al centro-derecha, que ha querido usar susn palabras para criticar a Veltroni, líder de facto del centro inzquierda italiano y sucesor inminente de Romano Prodi, el primer ministro que todo indica que no llegará al término de su mandato.
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Efectivamente, Hirundo, tal como incluyo en mi nota. ¿No lo leyó?
La sala de prensa del Vaticano desdice la noticia afirmando que al papa le han instrumentalizado.
Miércoles, 30 de mayo
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo