El ministro de Asuntos Exteriores de Myanmar(antigua Birmania), Nyan Win, en su intervención ante la 62º Asamblea General de la ONU, ha asegurado que "la normalidad ha regresado a Myanmar" tras la respuesta represiva de las autoridades a una "estrategia neocolonialista". "El destino de cada país debe ser determinado únicamente por su Gobierno y pueblo, no se puede imponer desde afuera. Estamos convencidos en proseguir hacia la democracia a través de nuestro propio camino". Birmania está gobernada por generales desde hace 45 años y no acude a las urnas desde 1990, cuando el partido oficial perdió ante la Liga Nacional por la Democracia (LND), el partido de Aung San Suu Kyi, hasta ahora en arresto domiciliario, que obtuvo el 82% de los votos. El Gobierno nunca aceptó el resultado.
El régimen birmano es dictatorial pero no tan sanguinario y represivo como otros muchos en varios continentes. Sin duda existen unas intentos desestabilizadores desde Occidente, como los hubo en China hasta que su régimen consiguió contrarrestarlos, como los hubo en todo el bloque del Este para derribar sus regímenes en los añosnoventa, como los ha habido en todas esas 'revoluciones populares' de los tulipanes y del terciopelo, con nombres pegadizos y promesas incumplidas. Estas intervenciones dan pie a oleadas de corrección política que mantienen una mínima cohesión en nuestras sociedades. Y que nadie caiga en la simpleza de decir que defendemos al régimen birmano. Simplemente queremos que piense un poco más, si no le importa.
Para el representante de la Junta Militar birmana, la citada estrategia "neocolonialista" incluye diseminar información falsa sobre violaciones de derechos humanos en su país, la que "presentan como una lucha por la democracia". Agregó que luego imponen sanciones para reducir el país a la pobreza, financian la creación de malestar, y finalmente intervienen en nombre la paz y la seguridad internacional. En un claro mensaje a quienes, como EE UU, penalizan al régimen militar, Nyam advirtió de que "las sanciones económicas son contraproducentes y la único que hacen es retrasar el camino hacia la democracia".
Desde la tribuna de la ONU, el jefe de la diplomacia birmana aseguró hoy que la situación en su país no se hubiera deteriorado si las protestas de "un pequeño grupo de activistas" en contra del alza de los combustibles "no hubiese sido explotada por oportunistas políticos". Aseguró que quisieron convertir la situación en un "enfrentamiento político" ayudados por "algunos países poderosos". Estos "oportunistas", según el ministro birmano, también se aprovecharon de las protestas de un "pequeño grupo de monjes budistas" que exigían una disculpa porque algunos de sus compañeros habían sido maltratados por autoridades locales, aseguró. "Las fuerzas de seguridad se contuvieron y no intervinieron durante casi un mes, pero cuando la multitud se mostró provocadora y revoltosa, no les quedó más remedio que declarar un toque de queda", alegó. Pero los manifestantes ignoraron las advertencias, prosiguió el ministro, y las fuerzas de seguridad "tuvieron que actuar para controlar la situación".
Las protestas, convocadas para denunciar el alza de precios de los combustibles y para pedir democracia, comenzaron con pequeños grupos el 19 de agosto y terminaron por congregar a más de 300.000 personas en todo el país el pasado 24 de septiembre, después de que los monjes budistas se pusieran a su cabeza.
Myanmar vive una situación extremadamente tensa desde que la semana pasada sus fuerzas de seguridad se emplearon con violencia para reprimir una oleada de manifestaciones en favor de la democracia de la población civil y los monjes budistas. Al menos 16 personas han muerto desde el 26 de septiembre, entre ellas dos extranjeros, a causa de la actuación del Ejército y la policía. El número de personas muertas puede ser muy superior si se confirman las informaciones de la disidencia, que denuncian que la Junta Militar ha hecho desaparecer decenas de cadáveres.
La represión ejercida por la Junta Militar de Myanmar en las últimas dos semanas ha causado inquietud internacional sobre la situación en ese país asiático, de difícil acceso y que vive aislado del mundo, así como varias reuniones del Consejo de Seguridad de la ONU para estudiar la imposición de sanciones a Yangon (antigua Rangún). El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha enviado a su representante especial, Ibrahim Gambari, a Myanmar, para entrevistarse con el jefe de la Junta Militar, el general Than Shwe.
Gambari, quien tiene previsto reunirse este martes con el jefe de la Junta Militar birmana, el general Than Shwe, se reunió el domingo en Yangon (antigua Rangún) con la líder del movimiento democrático birmano, Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz en 1991, en el domicilio donde ésta se encuentra confinada desde 2003.
Los representantes cristianos católicos y de las demás confesiones de Birmania (Myanmar) han pedido al presidente de la junta militar que gobierna el país asiático 'amor paterno' y 'soluciones pacíficas'.
El llamamiento aparece en una carta firmada por el arzobispo Charles Bo, secretario general de la Conferencia Episcopal católica de Birmania, y por el arzobispo Samuel Mahn San Si Htay, presidente del Consejo de las Iglesias de Birmania. El texto está dirigido al general Than Shwe, jefe de la junta militar y jefe supremo de las Fuerzas Armadas. El 4% de los más de 47 millones de habitantes de Birmania, son cristianos (sobre todo bautistas y católicos). El 89% de la población es budista, y el 4% musulmana.
«Todos nosotros, arzobispos, obispos, sacerdotes, reverendos y líderes cristianos sentimos una enorme preocupación y conmoción ante la actual situación. Basados en las enseñanzas de las religiones sobre el amor, la verdad, la rectitud, el perdón y la reconciliación, y considerando la situación actual del país queremos hacerle un llamamiento de todo corazón para que afronte esta cuestión con amor paterno y con soluciones pacíficas para que haya estabilidad, paz, y no violencia, deseo de toda la población».
Domingo, 19 de febrero
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Vicente Haya
Francisco Margallo