Entró en vigor la decisión del pasado 7 de julio de liberalizar la celebración de la Misa en latín, conforme al rito 'tridentino' y el Misal de Pío V, es decir, la misa tal como se celebraba antes de la reforma decidida por el Concilio Vaticano II. La principal novedad es que los sacerdotes que lo deseen podrán celebrar este tipo de rito de modo individual o cuando un grupo "bastante consistente de fieles" se lo pida, sin necesidad de esperar al permiso del obispo, tal y como sucedía hasta ahora.
Sin embargo, tal y como indicó el Papa en una carta dirigida a los obispos de todo el mundo para explicarles los motivos de su decisión, este tipo de celebración litúrgia no será la 'normal', sino que seguirá llevándose a cabo de forma "extraordinaria" y con algunas condiciones. De momento, están surgiendo sitios en internet donde se explica y divulga un tipo de misa que prácticamente desapareció hace medio siglo.
La aprobación ha provocado reacciones contrarias en algunos sectores de la Iglesia, que lo consideran una medida retrógrada y contraria al Concilio Vaticano II. Por esta razón, ya en su carta a los obispos, el Papa admitió la existencia de cierta "confusión" al respecto, provocada por "noticias y juicios hechos sin información suficiente", que en algunos casos han dado lugar a una "oposición dura", lamentó. En este sentido, aseguró que "el temor de que se menoscabe la Autoridad del Concilio Vaticano II y de que una de sus decisiones esenciales - la reforma litúrgica - se ponga en duda" es "infundado", ya que ésta sigue siendo la forma litúrgica "ordinaria" y "normal", es decir, la que seguirá celebrándose en la gran mayoría de parroquias católicas.
CELEBRACIÓN EN MADRID
El viernes pasado, la primera misa en latín celebrada en Madrid tras la entrada en vigor del decreto del Papa despertó poca expectación. Apenas un puñado de nuevos feligreses, por curiosidad y cierta nostalgia, se sentaron con los habituales en los bancos de la Iglesia de San Luis de los Franceses, un templo autorizado desde hace cuatro años por el cardenal Antonio María Rouco para dar la misa según el ritual de san Pío V.
Varias familias, incluso con cochecitos de bebés, parejas maduras y grupos de jóvenes, mayoritariamente chicos, predominaban entre los asistentes, guiados en las letanías por una pianista cantante. Solo una minoría de los 120 asistentes hicieron uso del pequeño cuadernillo, dejado sobre los bancos, con la versión en latín y castellano de la liturgia. Antonio M. Yagüe estuvo en el barrio de Salamanca de Madrid para asistir a la misa por La Voz de Asturias.
La liturgia con el Et introibo ad altare Dei ("Y me acercaré al altar de Dios"), las ropas del celebrante, sus ayudantes y monaguillos, la profusión del incienso y el sonido de las campanillas para subrayar la solemnidad de algunos momentos como la consagración parecían una vuelta al pasado. Como en los viejos tiempos previos a la reforma de 1969, el sacerdote Raúl Olazábal, joven, alto y delgado, ofició de espaldas y vestido con una casulla granate, bordada con hilos de oro, debajo de la cual asomaban los encajes del alba.
"El Papa ha elegido con acierto la fiesta de la exaltación de la Santa Cruz para autorizar de manera universal la misa que celebramos", resaltó el oficiante durante la homilía, única parte de la larga ceremonia (70 minutos) en la que se oyó el castellano. Explicó con un ejemplo que este rito no excluye a otros: "Es como si uno se compra un coche verde y critica o se opone a que otros lo adquieran de otro color", comentó el padre Raúl, sacerdote del Instituto de Cristo Rey, fundado en Francia en 1990.
"Las misas deberían ser todas en latín, la lengua universal de la Iglesia. Para ceremonias menores puede valer cualquier lengua vernácula. El que no la entienda es debido a su propia ignorancia", defendió a la salida Mariano López, catedrático de latín, que acudió con su hijo.
"Nunca se debió perder este rito. Nadie entendería que en el canto gregoriano, otra joya cultural y teológica, se utilizase otra lengua que el latín", decía Daniel, un joven entusiasta de esta celebración. Alicia, religiosa de origen latinoamericano, comentó emocionada: "Por primera vez en mis 39 años he podido participar en una misa tridentina. Te llega al corazón. Pienso que nuestra valiosa tradición y la riqueza de la misa tradicional son invaluables".
En este templo ya se celebraba misa tridentina todos los domingos por la tarde desde hace años.
CELEBRACIÓN EN ROMA
Unas 50 personas asistieron hoy a la primera misa tridentina que se celebró en Roma tras la entrada en vigor del Motu Proprio con el que el Papa Benedicto XVI ha decidido levantar algunas de las restricciones que hasta ahora limitaban el uso de la liturgia romana anterior a la reforma del Concilio Vaticano II, caracterizada por el uso del latín y la celebración eucarística con el sacerdote de espaldas al pueblo, entre otros aspectos.
La celebración eucarística tuvo lugar a las 8.00 horas de esta mañana en la Basílica romana de Santa María la Mayor y contó con la participación de una cincuentena de fieles.
No obstante, la misa tridentina más emblemática del día será la que ofició esta tarde el cardenal Dario Castrillón-Hoyos, en el santuario de Loreto (centro de Italia). Será especialmente simbólica, dado que Castrillón-Hoyos es el presidente de la Comisión Pontificia 'Ecclesia Dei', la institución vaticana que se encarga de las relaciones con los lefebvrianos -el cisma que inició monseñor Marcel Lefebvre oponiéndose a las reformas doctrinales y disciplinares introducidas por el Concilio Vaticano II--.
TEMOR "INFUNDADO"
Por su parte, un especialista en la materia y miembro de Oficio Litúrgico Nacional de la Conferencia Episcopal Italiana --que no quiso que su nombre fuera publicado--, declaró a Europa Press que este documento pontificio "no puede ser instrumentalizado para interpretar de un modo negativo la reforma del Concilio Vaticano II", tal y como demuestran las palabras del Papa en la exhortación apostólica 'Sacramentum Caritatis' -aprobada el pasado mes de marzo--, en la que el Pontífice reconocía "el influjo benéfico de la liturgia para la vida de la Iglesia".
Asimismo, la misma fuente consideró que la aprobación de este documento "se debe leer en el contexto de la preocupación por hacer todo lo posible para sanar la fractura existente con las comunidades lefebvrianas".
Con todo, "el Papa quiere ir al encuentro de aquellos fieles que no quieren separarse de la comunión con el Obispo de Roma, pero que por motivos espirituales se sienten particularmente ligados a la liturgia que se celebraba antes de la reforma litúrgica conciliar". De hecho, en su carta de presentación del Motu Proprio, el Papa advirtió que "se trata de llegar a una reconciliación interna en el seno de la Iglesia".
El Pontífice confesó que "mirando al pasado", a las divisiones que a lo largo de los siglos han "desgarrado" a la Iglesia, "se tiene continuamente la impresión de que en momentos críticos en los que la división estaba naciendo, no se ha hecho lo suficiente por parte de los responsables de la Iglesia para conservar o conquistar la reconciliación y la unidad".
Así, "esta mirada al pasado nos impone hoy una obligación", la de "hacer todos los esfuerzos para que a todos aquellos que tienen verdaderamente el deseo de la unidad se les haga posible permanecer en esta unidad o reencontrarla de nuevo", concluyó.
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Yo no se gran cosa sobre este tema pero creo que es una buena decision viniendo del sucesor de San Pedro Cualquier otra contradicion sobre esto es falta Fe en lo afirmado por jesucristo al decir y "estare con ustedes hasta el fin del mundo"
Yo no se gran cosa sobre este tema pero creo que es una buena decision viniendo del sucesor de San Pedro Cualquier otra contradicion sobre esto es falta Fe en lo afirmado por jesucristo al decir y "estare con ustedes hasta el fin del mundo"
Yo no se gran cosa sobre este tema pero creo que es una buena decision viniendo del sucesor de San Pedro Cualquier otra contradicion sobre esto es falta Fe en lo afirmado por jesucristo al decir y "estare con ustedes hasta el fin del mundo"
No es correcto hablar de los católicos como "adeptos" que se ganan o se pierden. Simplemente hay personas que pierden la fe o la consiguen. Y si alguien ha perdido la fe católica, y se dedica continuamente a negarla, criticarla, ridiculizarla o manipularla, lo mejor es que lo haga fuera de la Iglesia. Siempre tendrá las puertas abiertas de par en par para regresar a casa, cuando su situación espiritual lo requiera verdaderamente.
Yo, personalmente, creo que actualmente hay mucha gente dentro de la Iglesia autodefiniéndose católicos que están causando un gran daño. Sería mucho mejor que abandonasen claramente la Iglesia hasta que aclaren sus ideas, o por lo menos estén dispuestos a aclararlas.
Así como la Iglesia debe respetar a los tradicionales, lo que me parece bien, debe igualmente ser indulgente con los caracteres más abiertos de conciencia psicológica, como dicen lo psicologos.
La Iglesia está perdiendo adeptos por sus posturas cerradas... y el peligro es que la gente interpreta que los zapatos antiguos, o el sombrero de saturno no serían tan dificil de interpretar si no fuera por fuera de eso endurecen la posltura contra el espiritu de J.XXIII y el Vat. II, la iglesia se debe adaptar a los signos de los tiempos. Idudablemente que se debe conservar el patrimonio histórico del Motu proprio y el canto gregoriano y el latin, etc... si se quiere y enriquecer tambíén con el idioma vernáculo.
abrazosos. Ir a la mitad como decía st-Tomás es buscar un equilibrio con los tradicionalistas y orientar a los modernistas. presidencia@ejecutivosymarketing.cm. miembro de la academica eclesiastica de Bogota.colombia
Así como la Iglesia debe respetar a los tradicionales, lo que me parece bien, debe igualmente ser indulgente con los caracteres más abiertos de conciencia psicológica como dicen lo psicologos.
La Iglesia está perdiente adeptos por sus posturas cerradas... y el peligro es que la gente intgerpreta que los zapatos antiguos, o el sombrero de saturno no serían tan dificil de interpretar si no fuera por fuera de eso endurecen la posltura contra el espiritu de J.XXIII y el Vat. II, la iglesia se debe adaptar a los signos de los tiempos. Idudablemente que se debe conservar elpatrimonio histórico del Motu proprio y el canto gregoriano y el latin si se quiere y enriquecer tambíén con el idioma vernáculo.
abrazosos. presidencia@ejecutivosymarketing.cm. miembro de la academica eclesiastica de Bogota.colombia
Sólo dos puntualizaciones, la primera es que no ha habido ninguna liberalización, magisterialmente ha quedado claro que la Misa de San Pío V, misal de 1962, nunca ha estado "abrogada". Segundo la misa tridentina es extraordinaria, en todo, en belleza, en culto, en teología, en definitiva en : lex orandi lex credendi. El misal de Pablo VI es ordinario en todo. Los frutos litúrgicos del CVII están ahí, documentados y contrastados, son hechos, realidades, si son benéficas, o no los son, esas realidades cada uno opine. Si son benéficas la securalización de 60.000 ordenaciones sacerdotales; la desaparición del culto en muchas iglesias; la desaparición de las misiones; la falta estrepitosa de vocaciones; el destierro de la lengua común y universal; la desaparición del dogma y de la doctrina tradicional sobre los Novísimos; etc. Sólo Dios escribe recto con renglones torcidos.
Y "un jamón" para el que crea que con este nuevo documento papal, se pretende solamente acercarse a los cismaticos de Marcel Lefebvre, la realidad en bién distinta, se ataca en plena linea de flotación la autoridad del Concilio Vaticano II, poniéndola en duda.
Miércoles, 15 de febrero
Jose Luis Cortés
Salvador García Bardón
Pedro Tarquis
Carmen Guaita
Josemari Lorenzo Amelibia
Desiderio Parrilla Martínez
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Francisco Margallo