Se esperaban novedades, pero apenas habrá. Se retirarán tropas equivalentes a los refuerzos enviados este año; la situación está más controlada en las regiones suníes, y existe gran peligro de desestabilización en las regiones chiíes debido al apoyo de irán a los rebeldes. El frente central de la cuarta guerra mundial se muestra aparentemente estabilizado dentro de su gravedad. El general Petraeus y el embajador en Irak, Ryan Crocker, informarán de nuevo a la Cámara de Representantes y el Senado en marzo. Entonces estarán más cerca las elecciones y el gobierno republicano intentará presentar por todos los medios avances y repliegues significativos. Ya ha adelantado el consejero de seguridad nacional iraquí, Muaffak al Rubaye, que preveen que los efectivos del contingente estadounidense en Irak se reduzcan a 100.000 soldados a finales de 2008.
La ofensiva de Al Qaeda durante el último año ha obligado a retrasar los planes de repliegue que comportaban su inicio a mediados de 2007. Por el contrario, hubo que reforzar las tropas en la primavera en casi 30.000 hombres, y ha sido esta medida la que ha permitido una mejora en la situación general del orden público, la disminución de los atentados provocadores contra la población y la inclinación de importantes sectores suníes a colaborar en la pacificación.
El presidente de los Estados Unidos presentó un plan que establece la retirada de 5.700 soldados hacia fines de este año, y confirmó que en julio de 2008 habrá 30.000 soldados norteamericanos menos en Irak, más o menos los enviados como refuerzo en esta primavera. Bush citó los progresos logrados en Bagdad ("la vida normal está regresando"), Diyala y sobre todo en la provincia de Anbar. Pero coincidiendo con su mensaje era asesinado el líder sunita Abu Risha, uno de los principales aliados de Estados Unidos en la zona, quien se había reunido el 1 de septiembre con el propio Bush.
En un discurso televisado a toda la nación, Bush siguió, como se esperaba, las recomendaciones del general David Petraeus, jefe del Ejército en Irak, y anunció su nuevo lema para tratar el conflicto, "Retorno según éxito": "Cuanto más éxito tengamos, más tropas podrán regresar a casa".
El presidente calificó de "éxito" el incremento de tropas ordenado en enero de 2007 y agregó que sólo en ese contexto se justifica una reducción del despliegue militar. "Nuestro éxito al alcanzar estos objetivos nos permite ahora empezar a traer algunas de las tropas a casa".
Antes de que termine el año volverá a Estados Unidos una brigada (unos 5.700 soldados), y a partir de enero regresarán otras cuatro. A mediados de julio de 2008 quedarán en Irak unos 130.000 soldados estadounidenses, aproximadamente la misma cantidad que había en enero de 2007, cuando Bush ordenó el refuerzo.
El presidente admitió que en el Congreso, el general y el embajador "dejaron claro que el desafío en Irak es formidable", pero destacó el lado positivo: "Concluyeron que las condiciones en Irak están mejorando, que estamos tomando la iniciativa del enemigo y que el incremento de tropas está funcionando".
Bush explicó igualmente que sigue convencido de que el éxito en Irak es posible, y que en cualquier caso Estados Unidos tiene un deber que cumplir. "Nuestros imperativos morales y estratégicos son uno mismo: Debemos ayudar a Irak a derrotar a los que amenazan su futuro y que también amenazan el nuestro". Bush hizo varias referencias al mismo concepto, incluso mencionó expresamente los atentados del 11 de septiembre sólo dos días después del sexto aniversario de los mismos. "Los terroristas y los extremistas que están en guerra con nosotros en todo el mundo quieren derribar el gobierno de Irak, dominar la región y atacarnos aquí en casa".
Además el presidente pretende que el pueblo iraquí tenga una participación más activa en el proceso y exija a su gobierno que cumpla los avances a los que se comprometió.
PREVISIONES DEL GOBIERNO IRAQUÍ Y DEL IIISS
El gobierno iraquí había adelantado que los efectivos del contingente estadounidense en Irak se reduzcan a 100.000 soldados a finales de 2008, según anunció este miércoles el consejero de seguridad nacional, Muaffak al Rubaye. "Hasta mediados de 2008, esperamos que las tropas estadounidenses vuelvan al nivel anterior a la ofensiva de febrero de 2006, es decir a 130.000 soldados, dependiendo de las circunstancias y de las amenazas internas y regionales. A finales del próximo año, este número debería llegar a 100.000, también en función de las amenazas y del nivel de preparación de las fuerzas de seguridad iraquíes". Actualmente hay 168.000 soldados estadounidenses desplegados en Irak.
En relación con el conflicto, el informe del IISS señala que el refuerzo militar estadounidense en Bagdad "ha impedido que Al Qaeda de Mesopotamia llevase a cabo nuevos ataques". Según los autores, lo más importante en Irak es acelerar "los esfuerzos de reconciliación política", para lo cual Estados Unidos necesita "aumentar la presión política sobre el Gobierno iraquí para que se reforme". "Será necesario fijarles objetivos a los distintos ministros del Gobierno, objetivos que vayan desde la destitución de los actores sectarios hasta la provisión neutral y no sesgada de servicios públicos", añaden.
En relación con Irán, el informe dice que esa República islámica podría tener un arma nuclear para el año 2009 o el 2010 aunque reconoce que ése es "el peor escenario posible". "Lo que es cierto es que durante el 2008 habrá que prestar mucha atención a la política hacia Irán. Los mayores esfuerzos se dirigirán a lograr el consenso entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad", indica el estudio.
Y agrega: "Irán es su vecino permanente, pero potencialmente hegemónico mientras que Estados Unidos es un aliado impopular pero necesario. Si la diplomacia logra aplazar el peor escenario posible es uno de los retos de seguridad más complicados a los que se enfrenta el mundo en los doce próximos meses".
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Las tropas aliadas están con el mas alto nivel de estres detectado. incluso mayor, al de la guerra dificultosa de Vietnam.-El motivo es que pese a su moderna tecnología que les permite incluso desde el aire y aun de noche, detectar las acciones del enemigo, a la luz del día son impotentes frente a las contínuas autoinmolaciones fundamentalistas.-Una variable a tener en cuenta
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Miércoles, 15 de febrero
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