Benedicto XVI ha exhortado a las religiosas a no ceder "a la tentación de alejaros de la intimidad con vuestro Esposo celestial, dejándoos atraer excesivamente por los intereses y los problemas de la vida cotidiana", a imitar a sus fundadores y fundadoras, que "siguiendo el ejemplo de Jesús se esforzaron por comunicar con las palabras y los gestos concretos el amor de Dios, a través del don total de sí, manteniendo siempre la mirada y el corazón fijos en El". Ver también: 'Teresa de Ávila vista por Joseph Pérez' y 'Clausuras, arte y vida en los conventos madrileños'
«Llamadas a tejer una nueva espiritualidad que genere esperanza y vida para toda la humanidad» fue el lema de la reunión plenaria de la Unión Internacional de Superioras Generales de religiosas que se congregó en Roma del 6 al 10 de mayo. Las superioras generales han debatido ponencias sobre espiritualidad, ecología, diálogo interreligioso, laicado, migraciones y refugiados. La Unión representa a 794 familias religiosas femeninas de los cinco continentes. El número total de efectivos que suponen es desconocido, pero se puede calcular en 800.000 el número de monjas actualmente en el mundo, tres cuartas partes del total de religiosos católicos.
Según la religiosa Teresina Rasera, presidente de la Unión, «contemplando nuestro mundo, escuchando sus gritos, viendo sus necesidades, su sed, sus anhelos, ¿cuál es el hilo que nosotras, religiosas, líderes de nuestras congregaciones, estamos llamadas a tejer hoy, para llegar a ser “tejedoras de Dios”, proféticas y místicas?”».
El Papa las recibió y subrayó que toda superiora general debe ser "promotora y animadora" de una vida consagrada "mística y profética, fuertemente comprometida en la realización del Reino de Dios. Estos son -aseguró- los "hilos" con los que el Señor os impulsa a "tejer" hoy el tejido vivo de un provechoso servicio a la Iglesia y de un elocuente testimonio evangélico "siempre antiguo y siempre nuevo", fiel a la radicalidad del Evangelio y valientemente encarnado en la realidad contemporánea, especialmente donde existe más pobreza humana y espiritual". "Sólo de la unión con Dios -continuó- nace y se alimenta el papel "profético" de vuestra misión, que consiste en el "anuncio del Reino de los cielos", anuncio indispensable en todos los tiempos y en todas las sociedades".
"Que vuestra preocupación prioritaria -dijo- sea ayudar a vuestras hermanas a buscar, en primer lugar, a Cristo y a servir con generosidad el Evangelio. No os canséis de dedicar tiempo a la formación humana, cultural y espiritual de las personas que se os han confiado, para que sean capaces de responder a los desafíos culturales y sociales de hoy. Sed las primeras que den ejemplo en huir de las comodidades para llevar a cabo la misión".
El Santo Padre pidió también a las religiosas que compartiesen "las riquezas" de sus carismas "con los que están comprometidos en la única misión de la Iglesia, que es la construcción del Reino. Para ello -terminó- instaurad una colaboración serena y cordial con los sacerdotes, los fieles laicos y especialmente las familias para responder a los sufrimientos, necesidades, pobrezas materiales y sobre todo espirituales de tantos contemporáneos nuestros. Cultivad, además, una sincera comunión y una leal colaboración con los obispos, primeros responsables de la evangelización en las Iglesias particulares".
La reunión plenaria es un organismo de consulta, animación y reflexión internacional abierto a las superioras miembros de la unión. Al terminar, del 11 al 13 de mayo, proseguirá la llamada «plenaria», sólo con las delegadas.
Viernes, 1 de junio
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo