Infordeus

El cardenal Bertone, reforzado como número dos de la Iglesia: será 'camarlengo' además de 'primer ministro'

04.04.07 | 20:21. Archivado en Vaticano y Santa Sede
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

No sólo dirigirá la Iglesia con el actual Papa sino que lo hará también cuando él falte, hasta la elección de su sucesor. El Papa aceptó la renuncia del cardenal Eduardo Martínez Somalo al oficio de camarlengo de la Santa Iglesia Romana, en cumplimiento de lo previsto en la constitución apostólica "Universi Dominici Gregis" y llamó a sucederle en el mismo oficio al cardenal Tarcisio Bertone, S.D.B, secretario de Estado. Es de resaltar la celeridad del cambio -apenas 72 horas después de que Martínez Somalo cumpliera 80 años, y en plena Semana Santa- y el hecho de que haya sido nombrado para el cargo el actual 'primer ministro', lo que refuerza su peso en la Curia Romana y asegura una total continuidad con el actual pontífice en un hipotético período de sede vacante.

Benedicto XVI ha escrito una carta al cardenal Eduardo Martínez Somalo, cuya renuncia al oficio de camarlengo de la Santa Iglesia Romana ha sido acogida hoy, en la que agradece al purpurado español, que el pasado 31 de marzo cumplió 80 años, "la diligencia, la competencia y el amor" con que ha desempeñado "una tarea tan delicada al servicio de la Santa Sede y de la Iglesia Universal". En particular, el Santo Padre manifiesta su aprecio al cardenal por "la gran dignidad y la solemne sobriedad con la que desempeñó el oficio de camarlengo (...) en el momento del fallecimiento del llorado Papa Juan Pablo II, con ocasión de la extraordinaria demostración de fe durante los funerales del amado pontífice, durante todo el período de la Sede Vacante y en el desempeño de los trabajos del cónclave para la elección del nuevo Papa".

El camarlengo desempeña fundamentalmente dos encargos: en primer lugar, cuando el pontífice está de viaje o ausente, administra los bienes temporales de la Santa Sede. Es mucho más conocida, sin embargo, la tarea que asume tras la muerte del pontífice: es el cardenal que preside el período de la así llamada sede vacante.

EL IRRESISTIBLE ASCENSO DE TARSICIO BERTONE

Benedicto XVI esperó catorce meses para imponer su impronta en la Curia Romana y aceptar la renuncia del anterior Secretario de Estado, Cardenal Angelo Sodano anunciando que en septiembre nombraría para el puesto al Arzobispo de Génova, Cardenal Tarcisio Bertone, que fuera estrecho colaborador suyo en sus tiempos al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe y considerado de las personas más próximas al pontífice. El cargo de Secretario de Estado de la Santa Sede es equivalente al de primer ministro y está considerado el número dos tras el Papa en la jerarquía vaticana.

Bertone puede definirse con todos los respetos y un guiño como un lateral derecho para 'el Beckenbauer del Vaticano'. Lo más conocido del nuevo Secretario de Estado del Vaticano es su afición al fútbol. Fue uno de los más apasionados 'tifosi' de su querido Ratzinger durante el precónclave y el cónclave que lo eligió Papa en abril de 2005, y cuando le pidieron su opinión sobre la elección, se descolgó con una estupenda metáfora futbolística: 'Me viene en mente la figura del centrocampista metódico, del planificador en retaguardia, de prohibición e invención. Creo que es una bella imagen y es verdaderamente apropiada al hombre. La Iglesia ha encontrado a su Beckenbauer, 'si parva licet componere magnis'. El gran papa Benedicto XVI nos da la certeza de la fe y nos lanza hacia delante con sus pases. Compromete, diré a toda la escuadra, al gran equipo de la Iglesia. Ha invitado ya a toda la iglesia, a los jugadores cardenales, digamos, a sus verdaderos compañeros de equipo, a jugar al ataque, a no tener miedo, a apuntar hacia la nueva evangelización'.

Dos semanas antes de iniciar su trabajo como nuevo Secretario de Estado, presentó su programa y se declaró partidario de una reforma de la Curia que la haga “ más ágil y más pequeña ”. Sin embargo, en una entrevista con la televisión alemana a principios de agosto, el Papa pareció descartar grandes novedades en este tema. El Papa parecía satisfecho de momento con el sistema organizativo actual, aunque siempre existiera 'la voluntad de desarrollarlo ulteriormente, de forma que responda a las necesidades de los tiempos'.

Estamos ante un Secretario de Estado muy particular, elegido por un Papa muy particular para dar prioridad a lad cuestiones espirituales sobre las políticas y diplomáticas, para romper una deriva en el departamento de primer ministro vaticano que lo convertía cada vez más en un mundano politiquero de la realidad global. El cardenal Bertone está especialmente preocupado, no por el choque de civilizaciones ni la ofensiva secular, sino porque, como en siglos pasados, la Iglesia sigue experimentando la tentación de la herejía arriana, es decir, la concepción según la cual Cristo no es Dios.

El Papa refuerza la autoridad del cardenal Bertone y reafirma su total confianza en él, incluso en el caso de su falta definitiva de este mundo.

EL DISCRETO DECLIVE DE MARTÍNEZ SOMALO

El Cardenal Martínez Somalo nació en Baños de Río Tobía, en la diócesis española de Calahorra y La Calzada, el 31 de marzo de 1927. Fue ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1950 en Roma. En 1975 fue elegido Arzobispo titular de Tagora y nombrado Nuncio Apostólico de Su Santidad en Colombia. Recibió la consagración episcopal el 13 de diciembre de 1975 en el Vaticano.

Juan Pablo II lo creó Cardenal el 28 de junio de 1988 y le dio la diaconía de SS. Nome di Gesù. El mismo pontífice lo nombró Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos el 1 de julio de 1988; Camarlengo de la Santa Iglesia Romana el 5 de abril de 1993; y Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica el 21 de enero de 1992, cargo que desempeñó hasta el 11 de febrero de 2004.

Muy ligado a Iberoamérica, asistió a la III y IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Puebla (México 1979) y de Santo Domingo (República Dominicana 1992), respectivamente.

En el período de sede vacante, Martínez Somalo fue totalmente eclipsado por la estrella ascendente del entonces cardenal Ratzinger. Probablemente alineado con el 'partido de la Curia', no fue de los más entusiastas en proponer al alemán como Papa, pero seguramente unió su voto por él cuando se comprobó la imposibilidad de una candidatura menos rotunda, en la tercera votación del cónclave.

Con la jubilación de Martínez Somalo se acentúa la pérdida de presencia española en las altas instancias de la Iglesia. También el Opus Dei pierde una persona cercana.


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Jueves, 23 de octubre

    BUSCAR

    Editado por

    Síguenos

    Hemeroteca

    Octubre 2014
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
      12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    2728293031  

    Sindicación