Guantánamo: se decide si 14 alqaedistas 'de alto rango' son combatientes enemigos y serán sometidos a tribunales militares este verano
08.03.07 @ 12:51:32. Archivado en ¿La Cuarta Guerra Mundial?
El viernes comenzarán las audiencias para los 14 presuntos miembros de Al Qaeda 'de alto nivel' que fueron transferidos en septiembre a la cárcel de Bahía de Guantánamo desde prisiones secretas, para determinar ante un tribunal de apelación si los detenidos son combatientes enemigos, en cuyo caso comenzarán a ser juzgados por tribunales militares este verano. Los medios no tendrán acceso a las audiencias y parte de las transcripciones serán omitidas por razones de seguridad nacional. Es de esperar que por fin conozcamos las diez identidades aún no reveladas junto a las cuatro únicamente reconocidas hasta el momento de estos 14 'peces gordos'.
Entre ellos está el presunto planificador de los ataques del 11 de septiembre, Khalid Sheikh Mohammed, Ramzi Binalshibh, acusado de intermediario entre los suicidas del 11-S y la dirección de Al Qaeda, el dirigente de las filiales del sudeste asiático Hambali, y Abu Zubayda, que se cree era el enlace entre Osama bin Laden y varios grupos antes de ser detenido en Pakistán en el 2002.
Al parecer los procesos militares comenzarán este verano después de aplazarse varios meses debido a las intenciones de construir una sala de juicios especial que finalmente se ha desestimado. Hubiera costado cien millones de dólares pero al nuevo Secretario de Defensa le pareció un gasto inútil y las sesiones tendrán lugaren una construcción provisional.
Según se ha filtrado, entre 60 y 80 de los actuales detenidos en Guantánamo están listos para comenzar a ser juzgados por crímenes de guerra ante tribunales militares. Del resto una parte será transferida a otros países para ser juzgada allí, otra harça frente a tribunales civiles y finalmente otra será puesta en libertad sin cargos, ya que son inocentes o al menos no se ha obtenido pruebas contra ellos.
La última estadística oficiosa con que contamos, señala que en Guantánamo hay en estos momentos 390 presos y que otros 385 han ido siendo trasferidos a otros países desde 2002.
ENTREVISTAS CON CRUZ ROJA Y CARTAS A LAS FAMILIAS
Cruz Roja entrevistó en Guantánamo el pasado septiembre a estos 14 presos y recogió cartas para sus familias. El encuentro fue al parecer el primer contacto entre los 14 detenidos y otras personas que no fueran sus captores desde que fueron arrestados y permanecían bajo custodia de la CIA en lugares secretos. El presidente George W. Bush anunció el 6 de ese mes de septiembre que habían sido trasladados a Guantánamo para ser juzgados. Entre ellos se encuentran los presuntos organizadores del ataque del año 2000 contra el buque estadounidense USS Cole y los atentados contra las embajadas norteamericanas en Kenia y Tanzania.
Responsables de Guantánamo. no dieron detalles sobre los encuentros, añadiendo que habían sido similares a los que mantienen con otros presos de Guantánamo. El brigadier general Edward A. Leacock, subcomandante en Guantánamo, declaró a la prensa el mes pasado que los 14 detenidos fueron sometidos a exámenes médicos y dentales y se les entregó material para que escribieran cartas. Las misivas serán entregadas a la Cruz Roja tras ser examinadas por los militares. De hecho, la Cruz Roja indonesia confirmó que hizo llegar un mensaje de Hambali, uno de los dirigentes prisioneros, a sus familiares. La Cruz Roja emitirá recomendaciones confidenciales al gobierno de Estados Unidos tras las entrevistas.
Bush firmó en octubre de 2006 la controvertida ley que autoriza duros métodos de interrogatorio y crea tribunales militares para juzgar a sospechosos de terrorismo. Con esta normativa, que dedicó a las víctimas de los atentados del 11-S de 2001, "los hombres que nuestros funcionarios de inteligencia sospechan que orquestaron el asesinato de casi 3.000 personas tendrán que enfrentarse a la justicia", dijo.
'Esta ley autoriza el uso de pruebas obtenidas por la fuerza y desposee a todos los detenidos por EEUU, como 'combatientes enemigos', de sus derechos para recurrir su detención en tribunales estadounidenses'. Amnistía Internacional (AI) criticó la controvertida ley y consideró que con la autorización de esos procedimientos, 'que socavan los principios básicos de la Justicia', Bush 'está sólo creando un clima en el que se producirán más violaciones de los derechos humanos'.
Las liberaciones y traslados a sus países de origen se están haciendo últimamente más frecuentes. Es posible que unos 60 hayan dejado Cuba en el último medio año. Un total de 335 han salido del campo desde su creación en enero de 2002, y otros 110 de los 440 que permanecen han sido clasificados como aptos para su liberación o traslado.
CINCO AÑOS DE UNA PRISIÓN CONTROVERTIDA
La prisión del alta seguridad de la base americana de Guantánamo en Cuba cumplió el 11 de enero cinco años de haber recibido sus primeros detenidos. La cárcel, instalada por Estados Unidos en los terrenos de una base naval que ocupa en Cuba desde comienzos del siglo XX, se ha convertido en foco de controversia ante las denuncias de maltrato a los prisioneros y la criticada decisión estadounidense de negarles muchas de las garantías procesales ofrecidas normalmente por las leyes de ese país. La polémica llegó a tal punto que el año pasado el presidente estadounidense George Bush declaró que le gustaría ver cerrada la instalación, aunque no especificó cuando. Entre tanto, Washington insiste en que Guantánamo es un arma necesaria en la "guerra contra el terror" y aseguran que Estados Unidos no viola sus obligaciones internacionales en cuanto al régimen aplicable a los prisioneros.
Unos 775 detenidos han pasado por Guantánamo en estos cinco años. Según la organización de derechos humanos Amnistía Internacional, hasta 17 de los detenidos en la prisión eran menores de edad cuando fueron detenidos. Tres internos se suicidaron simultáneamente el año pasado para protestar por su situación. Ningún prisionero de Guantánamo ha sido condenado todavía por delitos en Estados Unidos. Amnistía Internacional señala que en un estudio efectuado a cerca de 500 detenidos, solo 5% habían sido capturados originalmente por las fuerzas estadounidenses. 86% habían sido arrestados por fuerzas paquistaníes o de combatientes en Afganistán, y frecuentemente entregados a Estados Unidos a cambio de recompensa.
Guantánamo formaba parte de la red de centros de detención secretos que mantenía
Estados Unidos por todo el mundo, y que incluye cárceles en Irak y Afganistán. El presidente Bush anunció el 6 de septiembre pasado que "no quedan ya terroristas en el programa (de detenciones) de la CIA". La Cruz Roja declaró que "estaría preocupada" si hubiese una continuación o una reanudación de las prisiones secretas de la CIA, dijo en Ginebra Vincent Lusser, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja. Hasta que los 14 prisioneros de alto nivel fueron transferidos recientemente a Guantánamo, sus paraderos eran desconocidos. La ubicación de las prisiones secretas de la CIA es desconocida.
EL QUINTO ANIVERSARIO DEL 11S
Tres días antes del 11 de septiembre de 2006, en la sala Este de la Casa Blanca, reservada a las ocasiones solemnes, un George W. Bush emocionado anunciaba que los cerebros del 11-S ya no estaban en cárceles secretas sino en Guantánamo. Ramzi Binalshibh, Jaled Mohamed (alias KSM) y Abu Zubaida, capturados en Pakistán en los años 2002 y 2003, son los más importantes miembros de Al Qaeda que han sido trasladados a Guantánamo. Habían permanecido hasta ahora en cárceles secretas de la CIA donde estuvieron confinados un "pequeño número" de detenidos según dijo Bush, entre ellos responsables de los ataques del 11 de septiembre del 2001, del atentado contra el buque de guerra "Cole" en el 2000 en Yemen, y de los ataques contra las embajadas en Kenia y Tanzania en 1998. La lista de sujetos trasladados también incluye a Riduan Isamuddin, conocido como Hambali y sospechoso de haber efectuado varios ataques mortales en Indonesia antes de su captura en el 2003 en Tailandia.
Ante la relevancia de la noticia que comunicaba el presidente George W. Bush no pudo ocultar su emoción rodeado en la sala Este por familiares de las víctimas del atentado del 11-S. "La principal fuente de información sobre los planes de los terroristas y sobre sus escondites son los mismos terroristas", dijo George W. Bush en su discurso. "Fue necesario trasladar a estos individuos a un ambiente donde podían ser retenidos en secreto, interrogados por expertos y, cuando era apropiado, procesados por participar en actos terroristas". Bush agregó que los detenidos habían suministrado información crucial, No detalló el tipo de interrogatorios que se efectuaron en las cárceles, pero aclaró que pese a ser duras, no fueron torturas.
El presidente George W. Bush reconoció que Estados Unidos ha mantenido cárceles secretas alrededor del mundo. Era la primera vez que el gobierno de EEUU admitía la existencia de las cárceles secretas de la CIA, que han sido un punto de fricción entre Washington y algunos aliados europeos.
Por su parte, el principal fiscal de Guantánamo dijo que los juicios militares en ese centro de detención del este de Cuba podrían reanudarse a comienzos del 2007 si el Congreso estadounidense aprobaba las leyes correspondientes. El Departamento de Defensa tendría tres meses después de la aprobación de las leyes para redactar nuevas normas que rijan los procesos, que habían sido declarados inconstitucionales por el Tribunal Supremo en junio anterior, dijo el coronel la Fuerza Aérea Morris Davis. "Espero que regresaremos a los tribunales a partir del año entrante", dijo el principal fiscal militar desde su oficina de Arlington, Virginia. Estados Unidos había encausado hasta ahora a 10 de los detenidos y había iniciado audiencias preliminares en la base, previas a esa declaración del Tribunal Supremo que estableció que esos tribunales violaban las leyes, estadounidense e internacional, y que era necesario que fuesen aprobados por el Congreso.
“Derrotar al terrorismo exige violencia. Puede exigir también coacción, engaño, secretismo y violación de derechos”. Así comienza su último libro, 'El mal menor, ética política en una era de terror’, el filósofo y político Michael Ignatieff. Pero contra lo que pudiera parecer, el libro es una defensa apasionada del legalismo democrático y de la necesidad de conservarlo por difícil que resulte frente al encarnizamiento sanguinario en que incurre una y otra vez el terrorismo islamista suicida. Sin embargo, otros creen que hay que revisar las leyes de la guerra y que la Convención de Ginebra está tan desfasada que se ha convertido en una espada utilizada por los terroristas para matar civiles, en lugar de un escudo para proteger a los civiles de los terroristas. Es probable que la democracia occidental consiga ganar la guerra en curso al terrorismo yihadista, ¿pero a qué precio?
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TERRORISMO = CRIMEN CONTRA LA HUMANIDAD
Consecuencias:
- Pérdida de la nacionalidad y anulación de todos los derechos sociales (voto, seguridad social, pensiones, diplomas universitarios, carné de conducir, licencias deportivas, etc.),
- Treinta años de calabozo sin reducción de pena posible para los asesinos y quince sin reducción de pena para quienes les hayan ayudado directamente,
- Solidaridad financiera de los partidos políticos, sindicatos, y organizaciones religiosas que no condenen los atentados. Ellos rembolsarán de modo « solidario » los destrozos ocasionados por sus « héroes ».
Así lograremos inhibir algún que otro "idealista".
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José Catalán Deus
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