Infordeus

Dirigentes y presentadores de la BBC reconocen a puerta cerrada ser tendenciosos

27.10.06 | 18:51. Archivado en Medios de Incomunicación

'Somos tendenciosos, admiten las estrellas de los telediarios de la BBC', titulaba ayer el diario londinense Daily Mail, revelando que en una reciente reunión interna del alto 'staff' de la cadena británica con influencia global, los "ejecutivos de la BBC admitieron que la corporación está dominada por homosexuales, así como por gente de minorías étnicas; promueve deliberadamente el multiculturalismo, es antiestadounidense, antirural y más sensible ante los sentimientos de los musulmanes que de los cristianos", según explica el periódico. Para el diario, esta reunión permite entender el parcializado periodismo de la BBC y su cobertura sobre temas claves, especialmente sobre los musulmanes y el terrorismo.

El periódico cita a un ejecutivo de la BBC que reconoce la posibilidad de que la cadena "haya ido demasiado lejos en la dirección de la corrección política" pero también sostiene que "desafortunadamente, mucho de esto está tan incrustado en la cultura de la BBC que es muy difícil cambiarlo".

Según el Daily Mail en su exclusiva 'We are biased, admit the stars of BBC News', los profesionales de la BBC finalmente "admitieron lo que los críticos han estado diciéndoles por años: la BBC está dominada por liberales tendenciosos, de izquierda, que tienen un sesgo contra el Cristianismo y a favor del multiculturalismo". La reunión "ha revelado que los ejecutivos permitirían que la Biblia sea tirada a un bote de basura en un show de comedia televisiva, pero no el Corán, y que posiblemente difundirían una entrevista con Osama Bin Laden si tuvieran la oportunidad", indica el medio.

En las últimas semanas la BBC ha sido severamente criticada por varios sectores debido a su polémica cobertura del mensaje del Papa Benedicto XVI en Ratisbona que, para muchos, fue el origen de las manifestaciones de ira musulmana. Además, este mes la cadena inglesa reprendió –aunque luego se retractó– a una presentadora por llevar colgado un pequeño crucifijo en sus apariciones en pantalla.

MÁS DETALLES DE UNA PATOLOGÍA

Era una reunión secreta, o al menos discreta, de directivos de la BBC, la televisión pública británica. Sucedió el pasado septiembre, y la anfitriona era la entrevistadora y veterana periodista televisiva Sue Lawley. Y allí, en un entorno seguro y amigable -hasta que la reunión se filtró al DAILY MAIL- admitieron que la BBC tiene prejuicios contra el cristianismo, exceso de respeto a todo lo islámico, abusa de lo políticamente correcto y milita en la ideología multiculturalista, cuenta la página católica forumlibertas.com, que incluye más detalles de lo que escribe Simon Walters, el periodista del Daily Mail que firma la exclusiva de esa reunión de VIPs de la BBC.

Un antiguo editor de programas económicos de la BBC, Jeff Randall, contó al periodista ue en cierta ocasión acudió a quejarse a un alto directivo de la casa por la evidente ideología multiculturalista del la televisión. "La BBC no es neutral en lo que respecta a multiculturalismo: cree en él y lo promueve", le respondió el directivo.

La BBC tiene un programa llamado Room 101 al que acuden famosos a los que se les invita a tirar a una papelera aquello que odian. "¿Qué pasaría si invitásemos a Sacha Baron Cohen a este programa y arrojase a la papelera algo de comida judía kosher, al Arzobispo de Canterbury, una Biblia y el Corán?", se le preguntó a los directivos en esta reunión. Casi todos en la reunión -incluyendo al responsable de este programa, Alan Yentob, que también es jefe de dramatizaciones de la cadena- estuvieron de acuerdo: el humorista podía arrojar lo que quisiese, excepto el Corán, porque eso puede ofender a los musulmanes.

El analista político Andrew Marr justifica en parte estas posiciones: "La BBC no es imparcial ni neutral. Es una organización urbana con fondos públicos y una cantidad anormalmente grande de jóvenes, minorías étnicas y gays. Tiene un prejuicio pro-liberal, no un prejuicio de partido. Es un prejuicio liberal cultural".

UNA NOTICIA VALE POR MIL BALAS

Daniel Pipes escribía en New York Sun el pasado 17 de octubre que antes, los ejércitos decidían el resultado de las guerras. Hoy, productores de televisión, columnistas, predicadores y políticos ostentan el papel crucial a la hora de establecer cómo combate Occidente. Este cambio tiene implicaciones profundas.

La solidaridad y el consenso de antaño se han desmoronado. Este proceso lleva en marcha apenas algo más de un siglo (comenzando con el bando británico de la Guerra de Boer en 1899-1902). Como escribí en el 2005: "La noción de lealtad ha cambiado fundamentalmente. Tradicionalmente, se asumía que una persona era leal a su comunidad natal. Un español o un sueco eran leales a sus monarcas, un francés a su república y un americano a su constitución. Esta premisa está ya obsoleta, reemplazada por la lealtad a la comunidad política de uno - socialismo, liberalismo, conservadurismo o islamismo, por dar unas cuantas opciones. Los vínculos geográficos y sociales importan mucho menos que antaño".

Con las lealtades hoy bailando, las guerras se deciden más en las páginas de opinión y menos en el campo de batalla. Los argumentos buenos, la retórica elocuente, las relaciones públicas sutiles y las cifras de encuestas contundentes cuentan más que cruzar un río o tomar una colina. La solidaridad, la moral, la lealtad y el entendimiento son el nuevo acero, goma, crudo y munición. Los líderes de opinión son la nueva bandera y los altos mandos del ejército. En consecuencia, como escribí en agosto, los gobiernos occidentales "precisan ver las relaciones públicas como parte de su estrategia".

Incluso en un caso como la adquisición de armamento atómico por parte del régimen iraní, la opinión pública occidental es la clave, no su arsenal. Unidos, europeos y americanos probablemente disuadirán a los iraníes de seguir adelante con las armas nucleares. Desunidos, los iraníes se verán estimulados a seguir adelante a cualquier precio.

Lo que Carl von Clausewitz llamó "el centro de gravedad" de la guerra ha cambiado de la fuerza de las armas a lograr el apoyo popular de la ciudadanía. ¿Aceptan los iraníes las consecuencias de las armas nucleares? ¿Reciben los iraquíes como liberadores a las tropas de la coalición? ¿Sacrifican voluntariamente sus vidas los palestinos en los atentados suicida? ¿Quieren europeos y canadienses una fuerza militar creíble? ¿Ven los americanos que el islamismo plantea un peligro letal?

Los estrategas no occidentales reconocen la primacía de la política y se centran en ella. Una cadena de triunfos - Argelia en 1962, Vietnam en 1975, y Afganistán en 1989 - todos dependieron de erosionar la voluntad política. El número dos de Al-Qaeda, Aymán al-Zawahiri, codificaba recientemente esta idea observando que más de la mitad del conflicto de los islamistas "está teniendo lugar en el campo de batalla de los medios".

El artículo se titulaba 'Los editoriales cuentan más que las balas en la guerra' y fue traducido por GEES - Grupo de Estudios Estratégicos.


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Viernes, 14 de diciembre

    BUSCAR

    Editado por

    Síguenos

    Hemeroteca

    Diciembre 2018
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
         12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930
    31