29.01.10 @ 12:27:18. Archivado en Lógica Universal
Un servidor, apolítico por lógica decencia poco dado a perder el tiempo hablando de interesadas políticas, ante la esclavitud social de una gran parte de los españoles víctimas del poder instaurado, me atrevo expongo y digo. Los máximos dirigentes del partido popular español padecen el denominado “Síndrome de Estocolmo” fruto del enajenamiento social en el que les tiene sumisos la estirpe socialista.
Para deducir mejor lo dicho repasemos los hechos: La estirpe socialista una vez en el poder deroga de un plumazo el Plan Hidrológico Nacional despreciando unos cuantos miles de millones -que bien nos hubiesen venido, de la CEE-. Este acto de soberbia partidista se denomina traición a los intereses generales de los españoles. Don Mariano a la postre máximo representante del Partido Popular y sus acólitos por toda respuesta convocaron unas cuantas ruedas de prensa en su sede dejando patente su desacuerdo y poco más.
Después de esto la estirpe socialista propone negociar con ETA y se negocia, a pesar de la disconformidad de al menos la mitad de los españoles. D. Mariano se enoja. La estirpe socialista le tilda de antipatriota y D. Mariano como buen gallego “ni viene ni va” más bien estornuda... A continuación, la estirpe socialista decide dar el rango de nación a Cataluña. En esta ocasión, D. Mariano se mosquea y le tratan de anticatalán. No obstante, D. Mariano lo pone en manos del tribunal constitucional sabiendo que al menos la mitad del mismo son agradecidos colegas.
Más adelante la economía española se hunde en el fango mientras se despilfarran los pocos recursos económicos en la creación de nuevos ministerios hueros e inútiles hasta la saciedad. La estirpe socialista dice que en España “la economía va bien” aunque admiten que menos rauda que los Cérvidos cazados por el Clan Garzón. Esta vez, D. Mariano se mosquea y la estirpe socialista le tilda de nuevo de antipatriota. Mariano se lo cree...
Posteriormente se descubre el Caso Faisán y de nuevo D. Mariano, para que no le vuelvan a tildar de antipatriota, decide poner el caso en manos del aparato de estado llamado “justicia” mientras sus acólitos se dedican a pedir explicaciones a la estirpe socialista.
Podría enumerar muchos más casos, por ejemplo la ley de alborto, la ley de la memoria histórica, la ley del crucifijo etc. Leyes paridas íntegramente por la estirpe socialista. Leyes cuyo objetivo no es otro que promover la confrontación.
Ante tanta y alta traición contra el pueblo español a la cúpula del PP, a saber: D. Mariano Rajoy, Dña. María Dolores Cospedal -otra que se las trae con el trasvase Tajo Segura-, y D. María Soraya Sáenz de Santamaría, no se le ocurre o más bien no son capaces de hacer otra cosa que hartarse de denunciar los hechos ante la opinión pública.
Entre las arengas de la Pajin, las sibilinas sonrisas de Leones, amo y señor “de los de la ceja”, Lobby Gays y otras feministas, los guiñapos acentos de la Señora De la Vega, el pecinoso vocablo del rojo Blanco, amén del trabajo sucio del pasiego de Solares, además de la propia y mediocre inercia política del Partido popular; la estirpe socialista hace y deshace a su antojo mientras pregonan ser ellos víctimas de la oposición.
Ante tanta desenfrenada fanática y soez soflama, los decorosos y humilde miembros responsables del Partido Popular se sienten verdugos cuando en realidad son víctimas del feroz acoso y custodia de la estirpe socialista.
Son miles y miles los personajes de toda índole que están solicitando urgentemente respuestas contundentes por parte de la Oposición. Sin embargo los máximos dirigentes del PP carecen de la capacidad precisa para derrotar a la anarquía socialista. Sin duda, son gentes honradas pero carecen de la experiencia que da haber participado activamente en el cruel fragor de las batallas políticas.
En política no existen los milagros, jamás existieron. Todo se ganó o perdió entre las arenas del rudo ruedo humano.
Es preciso asumir que la actual estirpe socialista tiene bien aprendida la lección, algunos incluso desde muy pequeños, mediante la trasmisión familiar del odio hacia una parte de España.
Estos socialistas, sobre todo los más bisoños, tan ignorantes como fieros cachorros, no andan con monsergas políticamente correctas, tiran a degollar a su adversario sin temor o vergüenza alguna. Su consigna es clara: procurar votos que alimenten su poder, sean de donde sean, vengan de donde vengan, estén o no manchados de sangre inocente.
Ante esta prole sin duda la prole progresista más fanática del viejo continente, el partido popular necesita de gladiadores no sanadores. Y aunque pocos, algunos tienen. Gonzáles Pons, Arenas, Trillo, Rato y alguno más de la escuela del tenaz gladiador Arnaz.
Los socialistas actuales a diferencia de los de hace siete décadas, son progresistas adinerados, es decir progresistas con ideas caducas con el suficiente dinero, igual a poder, para financiarlas. Mientras que los progresistas de principios del siglo pasado eran sobremanera los más pobres.
Esta enorme diferencia de estatus social, es decir, pasar de ser un simple proletario a todo un adinerado, es crucial para poder entender el socialismo actual. Me explico: El socialismo o progresismo actual se nutre de los ideales de hace un siglo pero disfruta de los mismos privilegios actuales que todos los demás.. Para entendernos “ predican ideales opuestos a sus caudales”.
Son muchos los que aún continúan alimentado este arcaico ideal progresista en España: Son muchas las heridas aún sin cerrar producto de la trasmisión generacional que supuran en las mentes de los más fanáticos, con la agravante de que algunos de estos controlan el poder absoluto.
Desde siempre la estirpe socialista floreció sobremanera en aquellas épocas donde imperaba la Anarquía. No se puede entender de otra manera, la instauración de leyes que enfrentan a “su España” con la otra España, incluso el fomento de nuevas naciones en una sola nación. Una nación cruelmente enfrentada hace unas cuantas décadas.
En la actual coyuntura nacional donde la estirpe socialista aún "empuña las armas" un político sin raza, un político inerte, un político políticamente correcto, es un "político muerto".
La actual guadaña roja Española gobierna en contra de sus enemigos políticos de antaño y seguirá gobernando mientras pueda al precio que sea. Necesitan el poder para resarcir rencores del pasado que ellos mismo desataron tanto o más que los demás.
Bajo esta premisa, aquellos que no sentimos manipulados, engañados y lisiados por este gobierno necesitamos luchadores, conquistadores, estadistas, gladiadores, políticos sagaces e inteligentes como único remedio para frenar las desidias partidistas e interesadas de la arcaica raíz roja que aun se asienta en España.
No soy sólo yo que no soy de nadie, ni nadie, son muchas las voces en todos los ámbitos que más que pedir ruegan el inicio de la lucha política con las mismas armas que la estirpe socialista usa contra la estirpe enemiga.
Actuar mediante la justicia no es suficiente. En primer lugar porque la justicia pertenece generalmente al gobierno de turno.
Por otro lado, la mayoría de los españoles no creen en la justicia y no creen precisamente porque la justicia en España es una perogrullada, un burdo sainete quijotesco.
Por todo lo dicho es preciso y perentorio que el partido representante al menos de la mitad de los Españoles, tome las armas del gladiador y se deje de monsergas..
Un acto como es el caso Faisán donde ya se conoce la implicación de mandos policiales que jamás actuarían sin el permiso de sus superiores es una descomunal Traición al pueblo Español, una vil traición castigada en cualquier tribunal. Una traición a las víctimas. Una traición jamás conocida en país democrático alguno. Y ante esto solamente cabe una cosa la lucha política sin cuartel. Noción de censura, manifestaciones, repercusión internacional, desobediencia civil, denuncia ante el tribunal internacional, lo que sea preciso para que este traidor gobierno dé cuentas de sus fechorías.
El partido popular por medio de sus máximos dirigentes padece el síndrome de Estocolmo. Acaso alguien lo duda...
Ivanla.
Pedagogo de la Lógica Universal