Chile: educar para dialogar. Pastoral universitaria
25.07.08 @ 08:00:00. Archivado en Autor del blog
(PASTORAL UNIVERSITARIA) Por Marcela Maldonado.
En momentos en que se tramita la Ley General de Educación y cuando diversos actores han rechazado actos como la reciente agresión a la ministra Mónica Jiménez por parte de una estudiante, urge delimitar las posiciones y crear puentes de respeto.
En el debate sobre la educación en Chile urge la capacidad de diálogo siendo, el primer paso el poder perfilar con claridad el problema en cuestión. En estos días, pareciera un ejercicio forzoso dilucidar contra qué se está luchando en las calles, qué significado tiene para los manifestantes las demandas que levantan y el modo de expresarlas. El conflicto es que justamente no se ha logrado delimitar el problema que mantiene, por un lado, movilizados a algunos estudiantes y profesores, y por otro al Ministerio de Educación socializando, las bondades de la nueva ley.
Para demarcar el conflicto es necesario, primero, un discernimiento que lleve a definir la (s) demanda (s) en juego; identificar, por ejemplo, que existe un movimiento, nacional, aglutinado principalmente en la Coordinadora de Estudiantes Universitarios y Secundarios en rechazo a la Ley General de Educación; pero que también han existido otras movilizaciones producto de demandas ante situaciones internas de algunas casas de estudio. Sin este discernimiento, difícilmente se puede avanzar en ese diálogo tan solicitado por estudiantes, autoridades de gobierno y pastores de la Iglesia Católica.
"Los estudiantes de Chile son mucho más que tomas y paros”.
Para el Presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, Felipe Bettancourt, es un error centrar la discusión solo en la LGE y advierte que éste ha sido un debate desinformado. “El debate educacional del último año y medio se ha caracterizado por la ideologización y por la desinformación. Por eso, hemos tomado el rumbo de las posturas reflexionando, y sólo una vez que estemos informados a partir de lo expresado por los que verdaderamente saben de educación, sin atender a su opción político-partidista, alzaremos la voz. Chile necesita subir el nivel de la discusión y desde nuestro rol podemos aportar mucho. Los alumnos secundarios y universitarios están aburridos de que siempre se les muestre como promotores del desorden social. Los estudiantes de Chile son mucho más que tomas y paros”.
¿Qué desafío ético les impone el actual escenario de la educación?
Primero, el desafío de informarnos como corresponde, porque es la única manera de ejercer un liderazgo responsable, ajeno a cuñas ideológicas. Segundo, sacar la voz para mostrar una dirigencia estudiantil distinta, que responda a ese liderazgo, que informe y suba el nivel del debate. Y tercero, formarnos en los principios y valores trascendentes en materia educacional, como la importancia de la familia y el derecho de los padres para educar a sus hijos.
¿Cómo expresan ese desafío en acciones concretas?
Hemos desarrollado en los 4 campus de la UC una serie de foros con expertos educacionales. Contamos con un Centro de Estudios que ha analizado el Informe del CAPESUP, y que nos ha permitido contar con un sustento técnico para las propuestas que hemos presentado a nivel país. Hemos creado un portal web especial de educación donde nuestros compañeros pueden descargar documentos y análisis serios. A nivel externo nos hemos asociado con dirigentes estudiantiles de Santiago, de regiones y de universidades tradicionales y privadas, para levantar propuestas vinculadas a los verdaderos problemas de la educación.
¿Por qué no adhirieron a las movilizaciones de la Confech en rechazo de la Ley General de Educación?
Porque esas convocatorias se han caracterizado por mezclar entre sí una infinitud de temas absolutamente distintos. La CONFECH ha rechazado continuamente el trabajo serio y propositivo. Se convocan movilizaciones sin verdaderos fundamentos y sin reales propuestas universitarias que las justifiquen.
Quienes sí han participado activamente de las movilizaciones en rechazo de la ley general ha sido la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile ya que a juicio de la organización, la normativa no es un reordenamiento global de la educación. “La Ley General como iniciativa no se refiere a la Educación Superior, tampoco se refiere a elementos de administración, ni de financiamiento, por lo tanto consideramos que no se trata de un ordenamiento general en educación. El problema de la LG no es tanto lo que dice, sino lo que omite. Desde nuestro punto de vista no se llama ley general”, explica Víctor Orellana, estudiante de Sociología, de la Universidad de Chile.
¿No es importante que el proyecto proponga mayor regulación sobre instituciones de educación superior, carreras y programas de estudio?
Es que no dice nada de eso…
Crea el Consejo Nacional de Educación con funciones en la educación parvularia, básica, media y superior...
No viene en el texto, puede venir en un preámbulo… A lo que voy yo, es a los instrumentos de fiscalización respecto a la Educación Superior.
Si bien, Orellana dice que el proyecto no hace mención alguna en materia de Educación Superior, al revisar el documento legal se desprenden importantes avances. El Consejo Nacional de Educación tendrá atribuciones para pronunciarse y verificar el desarrollo de los proyectos institucionales de los actores de Educación Superior, para efectos de su reconocimiento oficial. Además deberá establecer y administrar el sistema de licenciamiento de las nuevas instituciones; servir de instancia de apelación respecto de las decisiones de la Comisión Nacional de Acreditación, establecer sistemas de examinación selectiva para las asignaturas o cursos de las carreras impartidas por las instituciones adscritas al proceso de licenciamiento; solicitar al mineduc la revocación del reconocimiento oficial de las instituciones velando especialmente, por la continuidad de estudio de los alumnos matriculados, la administración de los procesos de titulación pendientes, el otorgamiento de las certificaciones académicas que correspondan y el resguardo de los registros curriculares y los planes y programas de las carreras de la institución.
Pese a su crítica al proyecto de ley, el estudiante rescata algunos puntos. “Lo positivo, en los aspectos curriculares, sobre todo los pueblos originarios y la concesión de que la educación se trata de algo que se construye en igual medida por los estudiantes y profesores. Pueden haber aspectos positivos, pero lo que la FECH mira, la clase política lo elude", agregó.
¿Cuáles serían las soluciones para esos temas que a tu juicio se eluden?
Hay una propuesta del Bloque Social de año 2006, que se hizo llegar al Consejo Asesor Presidencial es un documento muy interesante. Nosotros planteamos en su momento que existieran unidades territoriales de educación con la participación de la comunidad. En Educación Superior, por ejemplo, hay experiencias muy interesantes. Ahí se planteó lo de las unidades territoriales de educación, que administrarán los colegios con más presupuesto y que no fuera la municipalidad quien lo hiciera. También se propone el fin de la Prueba de Selección Universitaria, porque para el puntaje influye el nivel socio-económico y el nivel cultural de tus padres, entonces yo puedo saber el puntaje de la gente, independiente la inteligencia de la gente.
"La LGE cambia radicalmente el sistema educativo".
Desde el ministerio de Educación la respuesta es que con la Ley General se da un tremendo paso, así lo expresa la ministra Mónica Jiménez. “La LGE cambia radicalmente el sistema educativo. La ley anterior, la LOCE, fue elaborada en el último día del gobierno de general Pinochet, es una ley que se centra fundamentalmente en los temas de la libertad de enseñanza, que son importantes, pero que evidentemente es más importante y más acorde con lo que este Gobierno ha estado planteando es el Derecho a la Educación y yo creo que la gracia de esta nueva ley es que habla de la educación como un derecho y no solamente se centra en la libertad que tienen los sostenedores de ofrecer diversos proyectos educativos, sino que aquí se centra en los estudiantes que tienen el derecho de educarse y habla de educación gratuita y sin selección hasta sexto básico, habla que los estudiantes tienen derecho a participar”.
Entre otros aspectos, la ministra Jiménez destaca que con esta nueva normativa se crea la Superintendencia de Educación “un logro histórico”, dice ella porque va a permitir fiscalizar y auditar los recursos públicos que se le entregan a los municipios y a los sostenedores particulares. “También da la posibilidad de aplicar sanciones frente a malas prácticas de sostenedores. Se consagra también un sistema de estándar de calidad, con la creación de la Agencia de Calidad, porque hoy sólo se exige que mantengan condiciones básicas en la creación de los establecimientos y con esto, se definirán estándares de calidad académica que serán comunes para todos los establecimientos educacionales, esto permitirá que las familias exijan la calidad que se está ofreciendo. Habrá más exigencias para los sostenedores privados, no se podrán hacer negocios con las platas públicas y así puedo seguir con muchísimos más ejemplos del gran paso que se dará con la LGE”.
¿Cómo ve el futuro del proyecto de ley general de educación en medio del rechazo de algunos estudiantes y profesores?
Ellos esperaban mucho más. Lo que tenemos hoy es lo que se logró después de un largo proceso de acuerdo ente los partidos políticos y después en el debate que hubo en el parlamento. Lo que ellos quieren es que el 47% de los establecimientos educacionales que hoy están en manos de los municipios, tengan un trato preferencial, ahora, lo que el Gobierno se ha comprometido con los partidos de la concertación es estudiar una nueva institucionalidad porque efectivamente hay muchos municipios que no tienen la capacidad de poder hacerse cargo de la educación, entonces hay que pensar en una nueva fórmula de organizar a los establecimientos educacionales a nivel regional y provincial. Esto se está estudiando y también se va a hacer un reestudio del financiamiento que se requiere para poderle ofrecer calidad a los niños que están en los colegios que hoy administran los municipios. Además, se entrará en los temas del profesorado, de la carrera docente y en el tema de gestión en las escuelas, de modo que existan las mejores condiciones para que pueda entregarse calidad en la educación en este tipo de establecimiento.
¿Qué le parecen las acciones más radicalizadas por parte de estudiantes para hacer escuchar sus demandas?
Este tipo de acciones es lamentable y no quisiéramos que ocurriesen en nuestro sistema de educación universitaria. Nosotros siempre hemos insistido que la mejor herramienta que los jóvenes pueden utilizar es la palabra, el diálogo, las propuestas, es el espíritu de construir. Nosotros siempre hemos tenido las puertas abiertas para conversar con todos los actores sociales e intentar llegar a acuerdos. Esa es nuestra política. Pero insisto, no compartimos este tipo de métodos, no creemos que por la presión o por conductas inapropiadas se logren las metas. Es a través del permanente diálogo como se construye país.
Calidad de la educación y profesores.
Bettancourt explica que el estatuto docente es un sistema que amarra de manos a los sostenedores, ante los directores y ante los profesores de mala calidad, y por lo mismo impide promover e incentivar a los buenos docentes. “Su rigidez y falta de flexibilidad constituyen una de las mayores causas de la crisis educacional”.
“Cualquier problema que haya en la educación no puede eludir a los profesores”, dice Víctor Orellana y agrega que la FECH siempre ha estado con la evaluación docente, “lo que pasa es que hubo diferencias entre el consejo de profesores con el ministerio en cómo y por qué aplicar la evaluación docente”.
La ministra de Educación comenta que recientemente se acordó con el Consejo de decanos de las universidades del Consejo de Rectores una estrategia para la formación inicial docente. "Queremos hacer una prueba formal al término de la carrera docente para que el egresado sepa en qué nivel está y las escuelas conozcan cómo están formando a sus alumnos. Esa prueba va a servir de diagnóstico; con eso los establecimientos educacionales van a preparar un plan de mejoramiento para mejorar su enseñanza y vamos a establecer una política de apoyo, de modo que los mejores académicos van a ir apoyando a esos establecimientos educacionales y universitarios, para mejorar la calidad de la enseñanza". En esta estrategia, explica la secretaria de Estado, habrá una comisión, nombrada por la Presidenta de la República, para elaborar un currículo mínimo de formación docente. "Esto es vital. Si no formamos a los mejores docentes no podremos revertir la tendencia, necesitamos buenos maestros para que hagan clases atractivas, para captar toda la atención de los alumnos y estimularlos a aprender más", afirmó.
La FEUC considera que la PSU no hace más que aumentar.
la brecha social entre colegios públicos y privados. “Al controlar contenidos absurdamente extensos fomenta que sólo aquellos colegios de mayores recursos obtengan buenos resultados. Ha sido un remedio mucho peor que la enfermedad”.
Para la FECH sería ideal que además de la PSU haya un indicador respecto del desempeño del alumno durante toda la vida escolar. “Si un muchacho estudia en La Pintana y resulta que es primero de su curso el Estado podría seguir a ese joven hasta cuarto medio y ver cuáles son sus aptitudes, es decir, que haya un seguimiento de ese joven y que él entre a la educación superior independiente de su puntaje en la PSU. Esta propuesta ya se aplica hace dos años, con estudiantes pertenecientes al 5% mas alto de su establecimiento”, agrega Víctor.
AFI
El ministerio de Educación lanzó hace algunos semanas la idea de modificar el sistema de asignación de recursos a través del Aporte Fiscal Indirecto, fondo dirigido a las instituciones de educación superior cuyo criterio de distribución es la matrícula de los alumnos de primer año con los mejores 27.500 puntajes en la PSU. La ministra Mónica Jiménez planteó la posibilidad de rediseñar la forma en que se entrega el AFI de manera de destinar también recursos a los buenos alumnos que provienen de sectores más vulnerables de la sociedad. El punto es que los mejores puntajes están asociados con cierto tipo de establecimientos y niveles socioeconómicos. Ver opiniones frente a la modificación del AFI
Si bien esta propuesta demuestra una intención loable, para Felipe Betancourt la modificación que se está planteando al AFI traería consecuencias nefastas para las instituciones de educación superior de mayor excelencia del país. “Si se desea avanzar en términos de equidad, el Estado debe aumentar enormemente su aporte a la Educación Superior, y no modificar instrumentos que no tienen como fin corregir las inequidades. Una propuesta razonable sería mantener el actual AFI, y añadir otro con las variables socioeconómicas que se han promovido”.
La FECH está de acuerdo en que el AFI debe ser reformado, y al respecto Víctor comenta que “el AFI es un aporte para promover la excelencia, el punto es que la PSU no permite medir quien es el mas competente si no quien es el que tiene mas plata y lo que termina pasando en este país es que la calidad se compra", concluye.
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Daniel Salsamendi
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